¿cuándo empieza el milenio?

 

Esta pregunta, sumamente importante para la pacificación del mundo, la redistribución de la riqueza y el fin del problema ambiental, anda atormentando y torturando a pensadores, ideólogos, filósofos y demás mentes bien pensantes durante todo este año y quizás el próximo. ¿Es en el 2000 o en el 2001?

Para responder a la cuestión, los más notables intelectuales buscan una buena base en la que apoyarse, unos fuertes cimentos que permitan construir su casa, o chalet en las afueras, sin miedo a que se caiga. Así, después de calentarse mucho la cabeza, se aferran al calendario actual (como si el universo tuviese solo 2000 años), fundamentado en la tradición europeo-cristiana del nacimiento de Jesús. De esta manera, opinan razonadamente que lo lógico y normal es que el milenio empiece en el 2001. Ya me diréis lo que esto importará a los arabes o a los asiáticos, que tienen sus propios calendarios. OCCIDENTE CARGADO DE MIEDO.

Ahora bien, centrandonos en nuestro querido occidente, tenemos otra pregunta pendiente de una gran importancia, ¿qué legitimidad tienen estos teóricos para agarrarse a una fecha, de una religión, en la que la mayoría de estos ni siquiera cree (que conste que yo tampoco)? Pues bien, yo opino que su fuente de legitimidad esta en el pueblo, en la mayoría que sustenta esta creencia.

Si un gran filósofo o economista se hiciese una pregunta similar sobre grandes temas éticos o morales (seguro que se equivocaría), o macroeconómicos (prefiero no opinar) respectivamente, no sabría yo si la respuesta que voy a dar sería la adecuada, pero en este caso pienso que sí.

Es decir, la opinión de la sociedad siempre es necesaria tenerla en cuenta a la hora de aplicar medidas o tomar determinadas posiciones, ya que en una democracia avanzada, no la actual, el ciudadano debe tener cotas importantes de decisión que deben ser interpretadas y reorientadas por el gobernador tecnócrata, un ingeniero social que hoy día no deja de ser un mero mecánico, sin querer menospreciar a estos trabajadores, preparados para arreglar vehículos, pero no que están para diseñarlos.

Sin embargo, existen una serie cuestiones, tan incrustadas en la cultura popular, en la gente, que pretender hacer valer el pensamiento del intelectual, por encima de cientos de millones de personas, me parece poco menos que pura pedantería. Que cuando esos millones de habitantes opinan que el nuevo milenio empieza en el 2000, lleguen los fabricantes de doctrina mundial y digan, de forma muy rotunda y solemne: "el nuevo milenio empieza en el 2001", me parece cuando menos insolente. En estos casos, el tecnócrata no tiene ni el derecho de interpretar la voluntad de la mayoría, sino simplemente debe aceptarla. Con esto no quiero yo decir que no tenga razón y puede que el tercer milenio empiece en el 3001 (y así habrá un milenio con 999 años y otro con 1001, cosas de la sociología), pero el tema no es de decisión técnica, sino popular.

El milenio, en occidente, empieza en el 2000, ya que la ciudadanía con su opinión así lo ha querido... y da igual cuando naciese Jesús, la religión, la historia o el gótico.

... y si no cree usted esto así, señor catedrático, impida a los millones de personas que piensan celebrar el nuevo milenio a lo grande que lo hagan.

"Party 2000", California.

 

Nota: sé de antemano que el coautor de esta página no está de acuerdo con esta opinión. Así, el tema queda abierto por si este quisiera responder, aunque eso sí, ya en el próximo milenio.

 

cecilio santiago alcalde 99

 

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