La Casa de los Sueños

Maria la portuguesa
Proclamación de la copla
Chiclanera
Alacena de las monjas
Copla de seises
Habaneras de Sevilla
Falsa monea
Ay, Maricruz
Coplas de la violeta
Pasan los campanilleros

Luna de Abril
Una sirena en la Alhambra
Casida de los ramos
Sevillanas de Chamberí
Don Triquitraque
Dormido entre rosas
Rocío
Habanera imposible
Caridad del cobre
Como la fuente

Cántame un pasodoble
No te mires en el río
En un castillo encantado
Marí-María
Ay, Candela
A París
Por el mar de los sueños
La bien pagá
Macarena

El salustiano
A ver los barcos venir
Canción de los marineros
Sevillanas de Chamberí
Alacena de las monjas
Chiclanera
Habanera imposible
A París
Luna de Abril
Tango de las madres locas
Macarena
Una sirena en la Alhambra
El último bolero
Malena
Rocío
María la portuguesa
Murga de los currelantes

 

 

 

 

 

 

 

 

Maria la portuguesa

arriba

En las noches de luna y clavel, de Ayamonte

hasta Villarreal, sin rumbo por el río entre suspiros

una canción viene y va, que la canta María al querer

de un andaluz. María es la alegría y es la agonía que tiene el Sur.

Que conoció a ese hombre en una noche de vino verde 

y calor y entre palmas y fandangos la fue enredando 

le trastornó el corazón. Y en las playas de isla se perdieron

los dos donde rompen las olas besó su boca y se entregó.

¡Ay, María la Portuguesa!, desde Ayamonte hasta Faro

se oye este fado por las tabernas donde bebe vinho amargo.

¿Por qué canta con tristeza? ¿por qué esos ojos cerrados?

Por un amor desgraciado por eso canta, por eso pena.Fado
porque me faltan sus ojos.
Fado
porque me falta su boca.
Fado
porque se fue por el río
Fado
porque se fue con la sombra.
Dicen que fue el te quiero
de un marinero
razón de su padecer,
que una noche en los barcos
M contrabando
p'al langostino se fue.
Y en las sombras del río
un disparo sonó
y de aquel sufrimiento
nació el lamento
de esta canción.

 

 

 

Proclamación de la copla

arriba

Temporal con mar en calma tormenta sin aguacero,

relámpago dentro del alma, pararrayos del «te quiero».

Toa la nieve de Graná ardiendo dentro de una reja 

y toas las olas del mar dando su sal a una queja.

Laberinto del querer y norte para el olvío

lo que quieres comprender otro al cantar lo ha vivio.

No es canción, se llama copia y cabe dentro la vía

que la copia es el querer que se llama Andalucía

La copia es el ancho mar y la arena de la playa,

la copia es por donde vaya la voz de un pueblo al cantar.

No es canción, se llama copia y cabe dentro la vía

que la copla es el querer que se llama Andalucía.

Vendaval de las esquinas, sueño de los callejones, 

pañuelo de despedida, bandera de torreones.

¡Ay! durse cañaveral, toa la sal de San Fernando 

cuando me pongo a cantar la copia va derramando.

Almohadita pa soñar y agüita para mis labios,

ilusión para engañar hasta al Propio desengaño.

 

 

 

Chiclanera

arriba

Le dije a mi chiclanera hasta mañana

y me fui con la moza volandera que en un colmao conocí.

Pero bien que he padecío que he sío herío por una traición

que yo me la merecía por las mentiras de mi corazón

Ay, de Cádiz para Chiclana camino sembrao de flores

encontré a mi chiclanera que penaba mal de amores, 

chiclanera Yo que también he sufrío por no ser querío

estoy a tu vera. Ay, para calmar tus dolores aquí me tienes rendío,

que ese amor que se me muere para mí vuelve a vivir,

chiclanera. Porque estoy arrepentío y to el mundo es mío teniéndote a ti.

Supliqué a mi chiclanera que tuviera compasión 

y me respondió altanera que no tenía perdón.

Por su amor fui peregrino en el camino de mi gran dolor,

los zarzales que me hirieron al fin me dieron su más bella flor.

 

 

 

Alacena de las monjas

arriba

En el Convento de las Esclavas de Santa Rita
andan las monjas dale que dale con la cocina,
con las sartenes y las perolas en los fogones,

y las tinajas llenas de tortas de chicharrones.

Y el torno rueda, rueda que rueda, Ave María,
y la tornera: Pues sin pecado fue concebida.
¿Qué quieres niño? ¿Tiene usted durses de calabaza?
recién salidos, da gloria verlos como la escarcha.

A freír ya los pestiños, Hermanas, que es Navidad.

Vamos a cantarle al Niño con cariño y humildad.

Alacena de las monjas que te dan Gloria Bendita.

Pastelillos de toronja y durses de leche frita.

Se dice que fue la Virgen que en sueños se apareció,

a la Madre Superiora y esta receta le dio:

Medio kilo azúcar blanca, agüita M Avellano, 

y al pero] la calabaza. Tres Salves y un Padrenuestro 

y la gracia de tus manos.

En el Convento de las Esclavas, jesús, qué pena,
hay una monja con bulanicos en la cabeza,
que por ser mala la Virgen Pura como castigo
le ha retirado el don del almíbar a sus pastelillos.

Los niños juegan en Plaza Nueva a la rueda, rueda
igual que rueda la cabecita de la tornera,
que por un durse de calabaza -dice la copia-
que por un durse de calabaza se volvió loca.

Que era la Hermana Tornera espía de Satanás

 y fue a robar la receta del durse de Navidad

 

 

 

Copla de seises

arriba

En las tardes de junio, juncia y romero,

vente conmigo, que ya cantan los seises

sus rigodones de uva y de trigo.

Que está rubia la espiga, azul el cielo, verde el racimo.

En las tardes de junio, que Dios a cuerpo se echa a la calle,

ya se ha puesto Sevilla la zapatilla blanca de baile.

Repican los palillos, pluma al sombrero, Dios en Versalles.

Ay, que madura la espiga, ay, que el romero está en flor.

Ay, que esta copia es bandera purísima y bella de la Concepción.

Con el sol de diciembre, alta en la torre, una bandera.

Se levanta en el cielo la voz de un seíse como una estrella,

de pluma y terciopelo, blanca y celeste, y al aire queda.

 

 

 

Habaneras de Sevilla

arriba

Aún recuerdo el piano de aquella niña que había en Sevilla,

la novia del embarcado nunca la siesta dormía.

Sola en los corredores de mecedora, de consola y lorito,

sueña el querer que a Cuba se fue, y aquella mujer está tocando el piano; 

escriben sus blancas manos cartas de amores que han de volver.

Ay, goleta antillana, ay, cuánto lo quería, que era trigo su pelo

cuando embarcaba, que era nieve el pañuelo que adiós decía.

Ay, suspira la fuente, ay, dormita el pregón...

La copla de un pianillo se va metiendo por los balcones,

navegan los galeones que hay en los cuadros del corredor.

Se bambolea la goleta en el río se bambolea, que viene de Sanlúcar con la marea.

Viva Sevilla y los barcos que salen pa las Antillas, y los barcos que salen pa las Antillas.

Viva Triana y los barcos que vienen desde La Habana.

Se calla el pianillo, tras los visillos suena el piano, 

qué dulce lo toca ahora la novia del embarcado.

Las mecedoras bailan sus habaneras, con su son de caoba,

manigua y ron, -y se abre el balcón, suspira el pregón, ay, barrio del Baratillo,

tiene color de Murillo la siesta triste de aquel salón.

Ay, novio marinero, ay, capitán de mi puerto. 

Qué blancas son las velas de tu goleta, 

qué secretas las penas de mi pañuelo.

Ay, que se fue pa Cuba, ay, que venga por Dios...

Que venga por el río, con su goleta desde Sanlúcar, 

que esta copla de azúcar pone más dulce mi corazón.

 

 

 

Falsa monea

arriba

Cruzó los brazos pa no matarla.

Cerró los ojos pa no llorar.

Temió ser débil y perdonarla,

y abrió la puerta de par en par.

Vete, mujer mala, vete de mi vera.

Ruéa lo mismito que una maldición.

Que Dios te permita que el gaché

que quieras pague tus quereres

tus quereres pague con mala traición.

Gitana que tú serás como la falsa monea.

que de mano en mano va y ninguna se la quea.

Besó los negros zarcillos finos

que allí dejara cuando se fue. 

Y aquellas trenzas de pelo endrino 

que en otros tiempos cortó pa él.

Cuando se marchaba no intentó mirarla,

ni lanzó un quejío ni le dijo adiós.

Entornó la puerta y pa no llamarla,

se clavó las uñas se clavó las uñas en el corazón.

 

 

 

Ay, Maricruz

arriba

Es Maricruz la mocita la más bonita del barrio de Santa Cruz,

el viejo barrio judío, rosal florío, clavao en sus rosal de luz.

Y desde la Macarena ¡.a vienen a contemplar,

pues su carita morena hace a los hombres soñar.

Y una noche de luna el silencio rompió

la guitarra moruna y una voz que cantó:

Ay, Maricruz, Maricruz, maravilla de mujer,

del barrio de Santa Cruz eres un rojo clavel.

Mi vía sólo eres tú y por jurarte yo eso me diste en la boca un beso

que aún me quema, Maricruz. Ay, Maricruz, ay. Ay, Maricruz.

Fue como pluma en el viento su juramento y a su querer traicionó,

de aquellos brazos amantes huyó una tarde y a muchos después se entregó.

Señoritos con dinero la lograron sin tardar

y aquel su cuerpo hechicero hizo a los hombres pecar.

Pero sólo hubo un hombre que con pena lloró

recordando su nombre esta copia cantó:

Ay, Maricruz, Maricruz, maravilla de mujer, 

del barrio de Santa Cruz eres un rojo clavel.

Mi vía sólo eres tú y por jurarte yo eso me diste en la boca un beso

que aún me quema, Maricruz. Ay, Maricruz, ay. Ay, Maricruz.

 

 

 

Coplas de la violeta

arriba

Copias de la violeta arena y sal.

Copias de mis recuerdos, cuchillo y rosal,

por la playa desierta mi soledad

igual que una sirena cantando

su pena a la orilla del mar.

Copias de la violeta arena 

y sal como blancas gaviotas echan a volar,

y me traen de los cielos la luna de azaha

la caricia del viento

la rosa del tiempo que no volverá.

Amor mío tu nombre alga

y cobre princesa en mis bosques 

nube y colorín ven conmigo

a la senda perdida del alba esperada,

que huele a jazmín. Amor mío, nube y colorín. 

Ven conmigo, a la senda perdida

del alba esperada que huele a jazmín.

Hoy recuerdo aquel cielo, hermosa mía

y la nube de fresa donde vivías.

Hoy recuerdo aquel cielo de luna y de amor.

Y la flor de aquel tiempo 

me llena de viento todo el corazón.

 

 

 

Pasan los campanilleros

arriba

Viene a lo lejos, llena de luz,

blanca de azahar, 

y es un reflejo de sol en la Madrugá.

Escalofrío me da al oír este cantar,

entre tambores y voces del capataz.

En el Arco de la Macarena nardo 

y yerbagüena, la Virgen está.

Esperanza que ríe su pena, 

morena, Niña de Gracia llena 

y Reina de la Madrugá

¡Guapa! ¡guapa! se oye gritar.

Sevillana que ríe su pena Azucena,

Niña de Gracia llena y Reina de la Madrugá.

Pasa la Gracia, pasa la Luz,

pasa la Flor, pasa Sevilla,

pasa la Madre de Dios.

 

 

 

Luna de Abril

arriba

Abril para vivir, abril para cantar,

abril, flor de la vida, el corazón.

Abril para sentir, abril para soñar,

abril la primavera amaneció.
La luna fue en abril 

en abril fue el amor, 

que un día entre las rosas

despertó toda la soledad

de flores se llenó dejando

por el aire esta canción.

Como una golondrina

por el mar se perdió, 

como una golondrina 

el amor se llevó, 

y me dejó el dolor para cantar

 y la luna de abril para olvidar.

Aquel lucero azul de tu boca

la flor se levantó con el amanecer

Donde se muere el mar de mis ojos,

te amé y a tu cuerpo de alondra me abracé.
Abril para vivir, abril para cantar,

abril la primavera floreció.
Abril para sentir, abril para soñar, 

abril para encontrar un nuevo amor.

Como una golondrina...


 

Una sirena en la Alhambra

arriba

En las arboledas de la noche clara,

hay una sirena cantando en la Alhambra.

-¿Qué quieres? -le dice el lirio.

-¿Qué te pasa? -la azucena.

-Que me he perdido en los ojos de un capitán de goleta,
Vino por el río una madrugada.
La trajo un suspiro de Sierra Nevada.

Ni la rosa, ni el rocío, ni el arrayán, 

ni la fuente, ni la zumaya, 

ni el mirlo le quitan su pena verde.

Llevadme pa'la Caleta que me muero tierra adentro.

Llevadme pa'la Caleta, burgaillos y cangrejos.

Llevadme pa'la Caleta que me muero tierra adentro.
Con la luna blanca, en la noche fría, 

cree que es la Bahía los chopos de plata,

que la nieve son esteros, que las espigas erizos,

que los cipreses veleros, del Puerto del Paraíso.

Habla con los mirlos y con las palomas

de los camarones y las caracolas del Faro

del astillero del cazón y la caballa 

de los tangos marineros que cantan las gaditanas.

Llevadme pa'la Caleta que me muero tierra adentro. 

Llevadme pa´la Caleta burgaillos y cangrejos,

Llevadme pa'la Caleta que me muero tierra adentro.
Ay, vámonos, pa Caí. Ay, con los salineros.

A ver las Puertas del Mar y el azul de los esteros,

las lapas, las caracolas, los burgaillos 

y los cangrejos, las bocas,

los langostinos y el vaporcito del Puerto.


 

Casida de los ramos

arriba

Por las arboledas del Tamarit

han venido los perros de plomo

a esperar que se caigan los ramos,

a esperar que se quiebren ellos solos.
El Tamarit tiene un manzano 

y una manzana de sollozos. 

Un ruiseñor apaga los suspiros

y un faisán los ahuyenta por el polvo.

Pero los ramos son alegres los ramos

son como nosotros no piensan en la lluvia

y se han dormido como si fueran árboles, de pronto.

Sentados con el agua en las rodillas

dos vallas esperaban al otoño.

La penumbra con paso de elefante

empujaba las ramas y los troncos.
Por las arboledas del Tamarit

hay muchos niños de velado rostro

a esperar que se caigan los ramos,

a esperar que se quiebren ellos solos.

 


 

Sevillanas de Chamberí

arriba

Con un fondo de guitarras y un repique de palillos,

sigue cantando sus penas esta tierra en que nací
Ahora son las sevillanas entre falsas alegrías

lo que vende Andalucía de Nueva York a París.

Y vienen para aprenderlas más serios

que magistraos banqueros y diputaos señoritos de postín.
Acuden a la academia queriendo sacar la grasia

lo mismito que se saca el carné de conducir.

Y entre sombras y luces de Andalucía,

to el papel de la grasia se la vendía.

Cómo luce y reluce, ¡viva Madrid!, 

a bailar sevillanas de Chamberí 

y a correrse una juerga en la Feria de Abril.

Arsa que toma y olé, que viva la grasia de mi Andalucía.

Arsa que toma y olé, que ya la primera la tiene aprendía.

Arsa que toma y olé, re que ya la segunda la están ensayando.

Arsa que toma y olé, que con la tercé, que les vayan dando.

Entre palmas y entre olés, alternando en los tablaos,

con un alfiler clavao en mitad del corazón.
Al compás de un pasodoble, cantando por tierra extraña,

la pandereta de España buscaba su salvación.

Pero un día de febrero, verdiblanca, la alegría,

el alma de Andalucía de pronto se levantó.

Y mandó parar la juerga con acuse de recibo

ca'mochuelo pa'su olivo que aquí se acabó el carbón.

Y cuando más clarito ya lo tenía,

otra vez la peineta pa'Andalucía. 

Como luce y reluce, ¡viva Madrid! 

¡A bailar sevillanas de Chamberí

y a correrse una juerga en la Feria de Abril!


 

Don Triquitraque

arriba

De La Habana ha venío el bardian

de mi tío que don Triquitraque el americano,

que toíto el mundo tié recorrío. 

Traca que traca, traca que traca,

rejuntando parneses con su comercio de jiji-japa.
Ay, que don Triquitraque ha traío canela y clavo,

azúcar cande y oro nativo, los colmillos de un elefante, 

coquitos frescos y un moro vivo.

Ay, que don Triquitraque 

y una mona ramona con su monito

y una cotorra que viene hablando 

y unas calenturitas que el pobrecito la está parmando.
Ay, que don Triquitraque traca que traca,

traca que traca rejuntando

parneses con su comercio de jiji-japa.

Y pa'mangui ha traío el bardian de mi tio 

y un paragüitas que cuando llueve 

a mí me pone calao perdío, 

pa'que me suene, pa'que me sueñe,

 pañolitos de seda que más bonitos nadie los tiene.
Ay, que don Triquitraque...


 

Dormido entre rosas

arriba

Dormido entre rosas y encajes de hilo,

soñando en los lirios que vienen del Sur,

buscando en la noche los claveles fríos

del amor prohibido vive el andaluz.

Sombrero en los ojos pañuelo esmeralda,

fuego en las pestañas ¡menudo valor!

Quedó en el olvido tal vez las razones

aquél pasodoble que en Madrid cantó,

Cuentan que en las noches de luna de mayo

entre lo malvado de la oscuridad,

se pinta los ojos, se muerde los labios

y abanico en mano se pone a cantar:

Ay rosa, Málaga bella, biznaga de mi pasión, 

donde yo aprendí a querer donde conocí el amor.

Ay rosa, Málaga bella, biznaga del corazón.

¿De qué me sirve volver? ¿De qué me sirve volver?

Si el amor se marchitó.

Preguntan las rosas ¿por qué fue al exilio?

Preguntan los lirios ¿por qué no volvió?
Tan sólo la luna y el amargo vino

saben los motivos de su corazón.

Cuentan que por rojo, por republicano, 

que andaba enredao con un militar,

cuatro señoritos de pistola en mano

sin voz lo dejaron en la madrugá.

 

 

 

Rocío

arriba

De Sevilla un patio salpicao de flores

una fuente en medio con un surtidor.

Rosas y claveles de tos colores

que no los soñara mejor ni un pintor.

junto a la cancela de hierro forjao

hay una mocita de tez bronceá 

y juntito a ella moreno y plantao 

un mozo encendío que hablándole está:
La luna, rosa de plata, el patio baña de luz,

mu cerquita de su novia dijo el mocito andaluz:

Rocío, ay, mi Rocío manojito de claveles,

capullito florecío, de pensar en tus quereres

voy a perder el sentío, porque te quiero

mi vía como nadie te ha querío, Rocío, ay, mi Rocío.
Ahora es otro el patio salpicao de rosas,

patio de las monjas de ¡a Caridad,

donde hasta la fuente llora silenciosa

la canción amarga de su soledad.

Regando las flores hay una monjita,

que como ellas tiene carita de flor.

Y que se parece a aquella mocita

que tras la cancela le hablaba de amor.
La luna, rosa de plata, el patio bañao de luz

mas ya no suena la copia de aquel mocito andaluz.


 

Habanera imposible

arriba

Granada es como una rosa más bonita

que ninguna que se duerme con el Sol 

y florece con la Luna.
Enamorada del agua, flor de la brisa,

que vive sola por culpa de las espinas.
Rosa de melancolía, los ruiseñores le cantan

y ella, como es flor de olvido,

con el silencio les paga.
Granada vive en sí misma tan prisionera,

que sólo tiene salida por las estrellas.
Ay, amor, deja el balcón abierto del corazón.

Ay, amor, que en la Vega te espero con una flor.
Por un suspiro la Luna se lo llevó

y en el destino de la sombra se quedó.
Ay, amor, amor que se fue 

y no vino por el aire se perdió, 

como los suspiros de mi corazón.
Granada, no tengas miedo 

de que el mundo sea tan grande, 

de que el mar sea tan inmenso. 

Tú eres la novia del aire.

La de la sombra de plata,

la del almendro, la que parece de nieve 

y por dentro es fuego.
Tú eres rosa del rocío, 

amor de los ruiseñores, 

lamento del agua oculta-) 

que canta en los surtidores/
Granada del alma mía, 

si tú quisieras contigo

 me casaría esta primavera.


 

Caridad del cobre

arriba

Se llamaba Caridad la mulata de Santiago. 

Era Caridad del Cobre de las que cortan el trago
Niña de canela y ron mulata de sabrosura,

abierta como una flor... ¡Caballero, qué hermosura!

Y cuando miraba el monte de sus pecho!,

dulce caña, escuchen como la sangre se me encendía

y cantaba que empezaba el son montuno de la flor de su papaya.

Arrebátate, negra Caridad,

arrebátate, Caridad del Cobre,

arrebátate, vamos a gozá,

arrebátate, vámonos p'al monte, 

que con ese gozo que tú me das

me da pa salí, pa salí de pobre,

arrebátate, negra Caridad

arrebátate, Caridad del Cobre.

Los besos de Caridad ya nunca podré olvidarlos,

ni aquel sabor de su boca, que era de canela y mango.
No puedo olvidar su pelo, ni el tacto de su cintura,

la melaza de su pecho. ¡Caballero, qué locura!

Cuando con ella fue al monte, yo que era pobre 

sin plata, por un momento fui rico con el oro que me daba, 

me da pa salí de pobre el cobre de esta mulata.

Arrebátate, negra Caridad...
Caballero, mire usté, cómo viene y va, 

arrebátate, negra Caridad


 

Cántame un pasodoble

arriba

En una reja encendía, llena de flores herida

por una rosa en el corazón una mujer consumía

las ilusiones cantando bajo la noche copias de amor. 

e amores guerras perdías, claveles rotos. 

De amores arde en la llama de una pasión. 

De amores resplandecían sus ojos moros

como los tesoros del rey Salomón.

Cuando la luna se esconde y el aire huele a jazmín,

entre los brazos de un hombre

la encuentra la noche diciéndole así:

Ay cántame un pasodoble

un pasodoble torero con voz de hombre. 

Ay que en tus ojos me muero 

al compás de un pasodoble 

entre tus brazos me echo a vivir.

Con arte y garbo torero aunque a nadie ya le importe

cántame un pasodoble,

un pasodoble torero lleno de sol y jazmín.

La luna va por los cielos de centinela 

que a una mujer le han partío su corazón

una noche clara y fría llena de estrellas

en una reja de flores se enamoró.
La culpa de esa agonía la tiene un hombre

que en un beso prisionero se la llevó

y en una cárcel de sueños 

y resplandores caricias y flores allí la dejó.

Cuando el amor encendía las luces del corazón,

las niñas de Andalucía así me decían con esta canción:
Ay cántame un pasodoble

un pasodoble torero con voz de hombre.
Ay que en tus ojos me muero

al compás de un pasodoble 

entre tus brazos me echo a vivir.

Con arte y garbo torero aunque a nadie ya le importe,

cántame un pasodoble,

un pasodoble torero lleno de sol y jazmín,


 

No te mires en el río

arriba

En Sevilla había una casa 

y en la casa una ventana

y en la ventana una niña 

que las rosas envidiaban.

Por la noche con la luna

en el río se miraba.

¡Ay! corazón, qué bonita es mi novia

¡ay! corazón, asomá a la ventana.

¡Ay!¡Ayl¡Ay!¡Ay! No te mires en el río

¡Ay!¡Ayl¡Ay!¡Ay! 

Que me haces padecer

porque tengo niña celos de él.

Quiéreme tú, ¡ay!,

quiéreme tú bien mío. 

Quiéreme tú,

niña de mi corazón matarile, rile, rilerón.

De la feria de Sevilla

él le trajo una alianza 

gargantilla de corales

y unos zarcillos de plata.

Y parecía una reina 

asomada a la ventana.

¡Ay! corazón, le decía su novio.

¡Ay! corazón, al mirarla tan guapa,

¡Ay!¡Ay!¡Ay!¡Ay! 

No te mires en el no.

¡Ay!¡Ay!¡Ay!¡Ay!

que me haces padecer

porque tengo niña celos de él.

Quiéreme tú, ¡Ay!, 

quiéreme tú bien mío.

Quiéreme tú, niña de mi corazón matarile, rile, rilerón.

Una noche de verano

cuando la luna asomaba

vino a buscarla su novio

y no estaba en la ventana

Que la vio muerta en el río 

y que el agua la llevaba.

¡Ay! corazón, parecía una rosa.

¡Ay! corazón, una rosa muy blanca.

¡Ay!¡Ay!¡Ay!¡Ay!

cómo se la lleva el río.

¡Ayl¡Ay!¡Ayl¡Ay! 

lástima de mi querer,

con razón tenía celos de él.

¡Ay! qué dolor, qué dolor de¡ amor mío.

¡Ay! qué dolor, madre de mi corazón. Matarile, rile, rilerón.


 

En un castillo encantado

arriba

En un castillo encantado,

en lo más alto de¡ cielo, 

en un planeta lejano, 

donde yo guardo un secreto. 

Vive una priñcesa rubia,

prisionera de mis sueños. 

En un castillo encantado

que se llama corazón.

Color almendra tostada, 

estrellitas de su cuerpo.

Mora de mi corazón,

en tus ojos me perdí, 

el infinito sentí 

y una espinita quedó,

Ay sí, ay no por dónde irá.

Vuela, vuela, golondrina

vuela, vuela, búscala

Golondrina de mi vida

si tú no vuelas no vuelo

¿no recuerdas, vida mía, que soy de¡ aire y de¡ viento?

Que está cayendo la noche

que está lloviendo y te espero,

que estoy solo, que te quiero, 

que me muero por tu amor.

Si el paraíso perdido se perdió

a causa de un beso,

¿qué perderemos tú y yo? 

No me importa la eternidad,

duele más la soledad

mora de mi corazón.

Ay sí, ay no por dónde irá. 

Vuela, vuela, golondrina, vuela, vuela, búscala

 

 

 

 

Marí-María

arriba

Portada de las revistas, 

estilo, clase y dinero,

terciopelo de corista,

conquista de los banqueros.
Ay Marí, Marí, Marí, María,

,ay Marí, Marí, Marí,

consuelo, María bisutería,

María M corazón.
La movida del diseño,

pintamonas, culebrones. 

Contra más crisis en el reino,

más trabajan los bufones.
Ay Marí, Marí, Marí, María, 

ay Marí, Marí, Marí, Cruzero. 

María es la ecología,

María es la diversión

El paro, la peste equina,

los teléfonos de espanto,

las playas se contaminan 

y el domingo los atascos.
Ay Marí, Marí, Marí, María,

ay Marí, Marí, Marí, torpedo. 

María bala perdida. 

María es la dimisión.

Nati escarlati, mazapán. 

Tutti comenti, carnaval. 

Ay Marí, Marí, Marí, Marí, Marí, Marí, Marí, Marí, María, 

ay Marí, Marí, María, ¡viva la modernidad!

En Contil extraterrestres 

y en Saturno anda el gobierno 

y el 92 pendiente, 

pendiente de un hilo suelto.
Ay Marí, Marí, Marí, María, 

ay Marí, Marí, Marí, camelo.

 María es la picardía, 

María es la comisión.
Que viva la economía, 

que viva el dinero negro 

y a vivir que son dos días; 

si te he visto no me acuerdo.
Ay Marí, Marí, Marí, María, 

ay Marí, Marí, Marí, veneno. 

María es la ideología, 

María es la ambición.

Nati escarlati, mazapán. 

Tutti contenti, carnaval. 

Ay Marí, Marí, Marí, Marí, Marí, Marí, Marí, Marí, María, 

ay Marí, Marí, María, ¡viva la modernidad!

 

 

Ay, Candela

arriba

Corazón, no sufras corazón. 

Corazón olvida a ese querer.

Corazón si todo se acabó. 

Corazón todo no puede ser.

Con un suspiro llegó,

con un suspiro se fue. 

Corazón, no sufras corazón,

aprende en el dolor, 

olvida a esa mujer. 

Era, maldita pena 

la hoguera de una pasión,

era la luz de una estrella, 

era sólo una ilusión.

Era la enredadera 

donde me enredó el amor. 

Era un castillo de arena 

que sólo se derrumbó.

Ay Candela, ay Candela 

ay Candela de mi amor. 

Ay Candela, ay Candela 

dame tu boca de ron.
El amor, qué raro es el amor,

el amor nunca termina bien;

tapadera, lío, confusión,

¿quién le pone al gato el cascabel? 

Llega derramando sol,

te deja al anochecer.

El amor, qué raro es el amor,

encuentra en la pasión

su luna de papel.

Muerde dulce veneno,

muerde cariño bribón.

La vida no tiene freno

cuando aparece el amor. 

Tierno como un bolero 

se me pone el corazón

cuando me dices te quiero. 

Siempre la misma canción.
Ay Candela, ay Candela 

ay Candela de mi amor. 

Ay Candela, ay Candela 

dame tu boca de ron.

 

 


A París

arriba

París, la vie c'est jolie
París, la vie c'est comme ça
canta una sombra en París
por las calles de Pigalle.
Rosa de negro perfil,
abren las flores M mal
dejando sobre París
comme un souvenir
de fiebre y coñac.

Cuando la noche

convierte suspiro

en serpiente muerde 

la manzana.

Bajo la luz de la luna de amor,

la cintura, se quema en la llama.
Como usted comprenderá,

monsieur, ritmo de vida infernal:

la espina de esta canción

con el corazón a París se irá.

Estribillo

A París
a París mon coeur s'en va.
A París
a París j'avais vingt ans.
A París
a Paris c'est tout, c'est toi.

Al son M acordeón

se abraza el amor con la soledad.
Allez venez vous Milord Allez venez 

vous madame Ecoutez cette chanson.
Y hay que vivir y reír 

y hay que reír y soñar. 

Que aquí no hay nada mejor

 para el corazón que amar y olvidar.
La vida color de rosa.

El amor de un loco y una mariposa. 

La historia de Theo Sarapo

el oso de trapo que amaba a una diosa.

No pierda el tiempo en sufrir

hay que aprender a volar.

Olvide, viva feliz que sólo en París se puede olvidar.


 

Por el mar de los sueños

arriba

En la cubierta de un velero 

a la deriva en alta mar

se oye la voz de un marinero

cantando en soledad

entre las olas del recuerdo

toda su vida viene y va,

melancolía de otro tiempo 

que nunca volverá.

En una playa desierta

en la isla del lagarto,

debajo de una palmera

hay un tesoro enterrado, 

el tesoro de un pirata, 

el botín de su pasado, 

con cerraduras de plata 

en un baúl encerrado. 

Son los restos de su vida 

las heridas de un naufragio, 

una caracola rosa, 

las plumas de un guacamayo, 

dos mapas del firmamento, 

un catalejo dorado, 

una melena escarlata 

y el sombrero de un indiano. 

Y en un pañolón de seda 

guarda un corazón de escamas 

que en el barrio de la Viña

le robó a una gaditana.

Y en la noche perdida 

por el mar de los sueños

navega a la deriva esta canción.

Tango y merengue

¡caramba! menuda prenda el fulano

aquellos duros antiguos 

que tanto en Cádiz buscaron.

Y en una caja de plata 

oliendo a cuerno quemado,

envuelta en paja trenzada

la cabeza de un tirano.

Tango y merengue

¡caramba! pirata pata de palo,

el pellejo de una iguana, 

una mecha y un petardo, 

una pistola azulada, 

un corazón recortado

bordado en una bandera negra

como el desengaño

Son los restos de su vida,

el botín de su pasado

que regresan del olvido

como un pájaro dorado,

como un pájaro dorado. 

Y en la noche perdida

por el mar de los sueños

navega a la deriva esta canción.


 

La bien pagá

arriba

Na te debo na te pido

me voy de tu vera

olvídame ya 

que pago con oro

tus carnes morenas

no maldigas paya 

que estamos en paz 

no te quiero 

no me quieras 

si to me lo diste 

yo na te pedí 

no me eches en cara 

que to lo perdiste

también a tu vera 

yo to lo perdí 

bien pagá 

si tú eres la bien pagá 

porque tus besos compré 

y a mí te supiste dar 

por un puñao de parné

¡en pagá bien pagá bien paga

fuiste mujer no te engaño

quiero a otra

no creas por eso

que te traicioné 

no cayó en mis brazos

me dio sólo un beso

el único beso que yo no pagué

na te pido

na me llevo

entre esas paredes 

dejo sepultás Penas y alegrías

que te dao y me diste 

y esas joyas que ahora 

pa otro lucirás 

bien pagá si tú eres la bien pagá

porque tus besos compré 

y a mí te supiste dar 

por un puñao de parné 

bien pagá bien pagá 

bien pagá fuiste mujer.


 

Macarena

arriba

Una noche de abril de luna

y claridad cuando la primavera

se viste de azahar 

una noche de abril

pasó de madrugá 

atravesando el cielo 

una estrella fugaz 

como un rayo de luz 

hacia la eternidad 

bajo palio de seda iba la soledad
las campanas de bronce

doblaron de amargura 

sentí el alma desnuda' 

y me puse a llorar.

Ay unos dicen María

y otros Dolores. 

Ay según sean alegrías 

o sinsabores 

Ay una noche de abril 

le cantaban saetas 

para hacerla sufrir.

Estribillo

Macarena cántale al mundo

tus penas las falticas del cariño

y ábrele tus ríos.

Macarena que la cruz 

que las espinas 

que el calvario 

y las cadenas 

también son tu corazón. 

Macarena. 

Macarena.

Deja ya de padecer.

Macarena sé mujer. 

Ay Macarena de Dios. 

Perdida en el dolor 

de un amargo querer 

de pena marchitaba la Rosa de Belén.

Con la resignación la espina de la Fe

su boca no olvidaba la boca de José.

Ay qué terrible amor. 

El amor de Yhavé. 

Misterio de una madre 

que nunca fue mujer 

porque un Angel Divino 

dejó sobre su vientre 

la Semilla Celeste 

del sueño de Israel.

Ay cuando cae la noche en la sacristía.

 Ay los arcángeles bailan por alegrías.

 Ay nadie sabe por qué la pintaba Murillo como a una mujer.


 

El Salustiano

arriba

Hasta un pueblo d'Alemania

ha llegao el Salustiano

con más de cuarenta años 

y de profesión el campo,

pa buscarse l´habichuela 

y ahorrar algunos marcos 

y que pueda la parienta 

comprar algunos marranos.

Yo no creo que el sombrero

les toque en la tómbola 

a esos gachós trajeados 

que viven de na. 

Que lo roban, lo roban, 

con cuatro palabritas finas lo roban.

En principio se hace dura

sobre to la soleá, 

esa gente chamullando

 no se le entiende ni atá. 

Menos mal que algunas veces

la embajada cultura] 

les manda al Julio iglesias 

y a un tal Manolo Escobar.

Yo no creo que el sombrero 

les toque en la tómbola 

a esos gachós trajeados

que viven de na. 

Que lo roban, lo roban, 

con cuatro palabritas finas lo roban.

Y así s'acaba la historia 

del güeno del Salustiano 

de tanto apencar los güesos 

otro gallo l'ha cantao. 

Gallo dice que l'obrero 

de cachondeo está jarto, 

si no hubiera ido a Alemania, 

no hubiera aprendido tanto.

Yo no creo que el sombrero 

les toque en la tómbola 

a esos gachós trajeados 

que viven de na. 

Que lo roban, lo roban, 

con cuatro palabritas finas lo roban.

 

 

 

A ver los barcos venir

arriba

Aguadulce, pueblo en ferias,

en la solapa un clavel, 

cordobés en la cabeza 

y cómo duelen los pies.

¡Vengan palmas y sevillanas

que mañana dios dará: 

Y a ver los barcos venir 

y a ver los barcos pasar...!

Ya han regresao de tierra extraña,

¡menudas ferias vamos a pasar!,

que este verano s'han contratao 

en la caseta municipal bailes

y orquestas, grandes artistas. 

De las penitas mejor ni hablar: 

Se acabó las vacaciones 

y la gente en los vagones,

 ¡a aprender idiomas van!...

¡Vamos niños, pipas, globos y puritos p'al papá!

No sus hagáis los longuis 

y comprarle ar tito Juan. 

¡Venga alegría y jarana 

que mañana dios dará:

Y a ver los barcos venir 

y a ver los barcos pasar...!

 

 

 

Canción de los marineros

arriba

Ya se van los marineros cantando por alta mar,

y ni la Virgen de Carmen sabe cuándo volverán.
Ya salen por el Estrecho los barquitos a faenar

pa las aguas de Marruecos en busca del calamar.

En busca del calamar. En busca del tiburón.

¡Marinero! ¡Marinero! ¡Qué vienen por estribor!...
En un barco trainero yo me quisiera enrolar

pa traerme en los anzuelos, madre, la Estrella Polar.

¡Qué bonita está la playa desde la gavia mayor,

llena de pañuelos blancos al viento, diciendo adiós!

Para los barcos de vela Sanlúcar tiene un camino

y yo pa volverme loco tengo tus ojos.
Tus ojos que me camelari en la orillita del río

que cuando los veo de cerca pierdo el sentío.

-¿Dónde estará el marinero que su barco no llegó?

En la taberna del puerto una niña preguntó.

En aguas de Casablanca los vieron desembarcar

y ni la Virgen del Carmen sabe cuándo volverán.

 

 

 

Tango de las madres locas

arriba

Todos los jueves del año a las once la mañana,

junto a la plaza de mayo, con lluvia frío o calor, 

te esperaré vida mía frente a la Casa Rosada,

la espina de tu mirada clavada en mi corazón.
Me dicen que no te fuiste, mi bien, que te desaparecieron,

que te vieron en ¡a cuneta, cantando el «Yira» de Carlos Gardel,

que de pronto te esfumaste, que te borraron del mapa,

que ni siquiera naciste, que medio loca mamá te inventó.
Con Malvinas o sin Malvinas grito tu nombre por las esquinas

mientras que los generales se dan al tango por los portales.
Tango de las madres locas. Coplas de amor y silencio. 

Con vida se los llevaron y con vida los queremos.
Con Malvinas o sin Malvinas. ¿Dónde está Pedro? ¿Dónde está Lydia?

Con Malvinas o sin Malvinas grito tu nombre por las esquinas.
Cada vez que dicen: patria, pienso en el pueblo 

y me pongo a temblar en las miserias que vienen

y en los fantasmas de la soledad.

Petronila, ¿qué te hicieron? ¡qué mala cara tenéis!

 -La que me dejó Videla -A mí Galtieri, ya ves...

 

 

 

 

El último bolero

arriba

Madame ¿desire vous dansé este bolero embriagador

bajo la luna de Paris y arrimadita al corazón? 

En esta noche de ansiedad quiero la vida recobrar

madame yo me llamo Donjuán y estoy aquí para olvidar.
A sus pies un caballero sincero que viene de tierra extraña,

de España, soñador de profesión amante, católico y sentimental.

Y está usted tan deliciosa de rosa que siento la sangre hervir,

¡quién tuviera veinte años de antaño pa derrocharlos con madame!
Se mueve usted mejor que el mar.

Con ese acento arrullador me hacer perder toda la razón. 

Muero en deseos de estampar en esa boca angelical

ardiente un beso de pasión. Un beso para recordar en la humedad de la pensión.
Ande y venga siéntese a mi lado, quiero contarle mi secreto a solas.

Soy un amante que pasó de moda, un seductor de la chaisse-longue.

No se vaya que la invito yo. No tiene precio su calor, madame.

Papel de imprenta y eso qué más da. ¡Va por la vida y se acabó!
Alzo mi copa de champán a la salud de vous madame.

Y por aquello que perdí... ¡Madame desire vous dansé!

 

 

 

 

Malena

arriba

Malena canta el tango como ninguna

y en cada verso pone su corazón;

a yuyo del suburbio su voz perfuma,

Malena tiene pena de bandoneón. 

Tal vez allá en la infancia 

su voz de alondra

tomo ese tono oscuro del callejón, 

o acaso aquel romance 

que solo nombra 

cuando se pone triste con el alcohol.

Malena canta el tango con voz de sombra,

Malena tiene pena de bandoneón.

Tu canción tiene el frío del ultimo encuentro,

tu canción se hace amarga en la sal del recuerdo.

Yo no se si tu voz es la flor de una pena,

solo se que al rumor de tus tangos, 

Malena, te siento mas buena mas buena que yo.

Tus ojos son oscuros como el olvido,

tus labios apretados como el rencor, 

tus manos, dos palomas que sienten frío, 

tus venas tienen sangre de bandoneón.

Tus tangos son criaturas abandonadas 

que cruzan sobre el barro del callejón

cuando todas las puertas están cerradas

y ladran los fantasmas de la canción

Malena canta el tango con voz quebrada;

 Malena tiene pena de bandoneón.

 

 

 

 

Murga de los currelantes

arriba

Ay Señor la que armaron

la que liaron con la salía la masonería

y la subversión la pelota, los toros, la lotería y las quinielas

e seílla, las letras el televisor

Yus pikingli'r, turismo, sofico, renta,

los alemanes bombas en Palomares

-¡vaya por Dios!

Y ahora con e destape de teta

y trota los camuflajes

las serpientes con traje de santurrón.

Y es que las dentaduras

ya no están duras pa estas güesuras

y llega la rotura y el personal

qu'asentao endiquela como se jalan

de carca a carca mientras

cuecen las haban suelta el cantar:

¡María!
coge las riendas e lSi trabajo'autonomía
¡Marcelo!
que los paraos quieren currelo
¡Manué!
¿con el cacíque qué vas a hacer?
pos le vamos a dar con el tran tracatrán pico pala

-ichimpón!- y a currelar parabán parabán parabán pan pá.

Esto es la murga los currelantes

qu'al respetable güenamente va'xplicar

el mecanismo tira palante

de la manera más bonita y popular:

s'acabe el paro y haiga trabajo escuela gratis,

medicina y hospital pan y alegría nunca nos falten.

Que güervan pronto los emigrantes

haiga cultura y prosperiá.

¡Maroto!
siembra la tierra que no es un coto
¡Falote!
que ya'sta bien de chupar del bote
¡Ramón!
hay q'acabar con tanto bribón
pos le vamos a dar el tran lacatrán
pico pala -¡chimpón!- y a currelar
parabán parabán parabán pan pá.

 

 

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