La Casa de los Sueños

Verde blanca y verde
De como Antonio Machado resucita y limpia
la miseria
El salustino
Anochece
El baile del abejorro
Aleluya
La hoguera
Qué es lo que pasa 
Viva la grasia

La morrala
Con permiso
El milagro del Palmar
Política, no seas saboría
La murga los currelantes
La contraviesa
Rota oriental
La especulación
Pasodoble p'Almeria
Como la fuente
Como la fuente

Canto del amanecer

Casida de la muchacha dorada

Casida de las palomas oscuras
El bando
Suspiros del moro
Casida del rey chico
Casida del adiós
En Granada
Casida del cazador perdido
Casida del cazador perdido
Casida del cazador perdido

Campo de amores
A una bella durmiente
Gacela de la raíz amarga
El Rey Al-Mutamid dice Adiós a Sevilla...
Jose Maria
El ultimo bolero
Un helado de limón
Siempre

arriba

 

 

 

 

 

 

 

 

Verde blanca y verde  

arriba

De Ronda vengo lo mío buscando:

 la flor del pueblo la flor de mayo, verde, blanca y verde.

Ay, qué bonica verla en el aire, quitando penas, quitando hambres, verde, blanca y verde.

Amo mi tierra, lucho por ella. Mi esperanza es su bandera verde, blanca y verde.

¡Qué alegres cantan las golondrinas! Tierra sin amos, tierra de espigas, verde, blanca y verde.

Cómo relucen las amapolas de Andalucía trabajadora, verde, blanca y verde.

Amo mi tierra, lucho por ella.

Mi esperanza es su bandera verde, blanca y verde.

 

 

De cómo Antonio Machado resucita  

arriba

Nadie se mueva! ¡Manos arriba! ¡Quédense quietos!

¡La poesía ... ! ¡Vayan saliendo topos del nido, que la alegría os ha vencido!

Hay que ver lo que trae la razón: Corazón.

Hay que ver lo que cuesta callar: Vomitar.

¡Vamos Neruda, pase al siguiente!

Si se resiste, déle Picasso, silencio y versos de la montaña y una paloma con cuatro caras.

Hay que ver lo que trae la verdad: Claridad.

Hay que ver lo que dice el clavel: A por él.

Una paloma con cuatro caras, con quince ojos, con veinte alas, con mucho cielo, con treinta bocas.

Y todos digan: ¡García Lorca!

Hay que ver lo que trae la verdad: Libertad.

 

 

La miseria  

arriba

La miseria Vengo de abajo, cansado de tanta cuesta.

Vengo, no sé a dónde voy, huyendo de ella.

LA MISERIA Tiene en su casa las uñas de la soberbia.

ve en un mundo cerrado del que se alimenta.

LA MISERIA Es el lugar donde nací, donde no quiero yo morir.

Es un lugar muy especial para el amor y la moral.

LA MISERIA Vengo de abajo, de un valle podrido de yerba, donde no existe el futuro, sólo LA MISERIA

 

 

El salustino  

arriba

Hasta un pueblo d'Alemania ha llegao el Salustiano

con más de cuarenta años y de profesión el campo,

pa buscarse l´habichuela y ahorrar algunos marcos

y que pueda la parienta comprar algunos marranos.

Yo no creo que el sombrero les toque en la tómbola

a esos gachós trajeados que viven de na.

Que lo roban, lo roban, con cuatro palabritas finas lo roban.

En principio se hace dura sobre to la soleá,

esa gente chamullando no se le entiende ni atá.

Menos mal que algunas veces la embajada cultura]

les manda al Julio iglesias y a un tal Manolo Escobar.

Yo no creo que el sombrero les toque en la tómbola

a esos gachós trajeados que viven de na.

Que lo roban, lo roban, con cuatro palabritas finas lo roban.

Y así s'acaba la historia del güeno del Salustiano

de tanto apencar los güesos otro gallo l'ha cantao.

Gallo dice que l'obrero de cachondeo está jarto,

si no hubiera ido a Alemania, no hubiera aprendido tanto.

Yo no creo que el sombrero les toque en la tómbola

a esos gachós trajeados que viven de na.

Que lo roban, lo roban, con cuatro palabritas finas lo roban.

 

 

Anochece  

arriba

¡No, no, no, no, no, no... ¿Dónde estoy?,

¿qué pasó? Hace frío.

Tengo miedo.

¡Piedad de mí!

¿Es que un topo se comió el sol, o es que el mundo se congeló?

¡No! Diez mil palomas dicen que no.

Canastera, hazme con tu pelo un canasto pa mi pena.

Llénamelo de flores, canastera.

 

 

El baile del abejorro 

arriba

Este ritmo alegre voy a cantar no es mu difícil de bailar.

To consiste en querer levantar la cabeza arriba, luego lo demás.

Busquen su pareja, vengan p'acá, cójanse del brazo y ábranse lo más.

Bailaores, no pierdan compás: pasitos p'alante, ninguno p'atrás.

A la calle, a la calle.

Ay, que güeno que ya nos da el aire.

A la calle, a la calle, ay, que güeno que ya empieza el baile.

Vengan p'acá los abandonaos, los desgraciaícos, los maltrataos,

los desamparaos, los más entonaos.

(Ay, qué gustico llevando el compás.) ¡Cuidao, cuidao!:

Los espabilaos, los disfrazaos, los aprovechaos, los encapuchaos,

los embalsamaos, los encangrejaos que bailan p'atrás.

A la calle, a la calle.

Ay, qué güeno que ya nos da el aire.

A la calle, a la calle, ay, qué güeno que ya empieza el baile.

 

 

Aleluya

arriba

¡Aleluya, aleluya! Que nacemos de¡ silencio.

¡Aleluya, aleluya! .Que el dolor fue Padre Nuestro.

TIERRA pon tu cuerpo a TIERRA, a TIERRA de TIERRA.

Estrellas a TIERRA. TIERRA, pon tu dios a TIERRA, que sepa de TIERRA.

,Pon tu amor a Ti TERRA TIERRA y TIERRA con TIERRA,

más TIERRA que TIERRA, llanto, monte y sierra.

TIERRA y TIERRA con TIERRA el pasado entierra: Amapolas crecerán.

 

 

La Hoguera

arriba

Escucha el grito de los que nacen para el trabajo como animales,

madre. Madre, deje de dar su cuerpo a padre como animales.

Escucha el grito de los que yacen injustamente tirados por la calle como animales, madre.

éle madre, abrace bien a padre Pronto madre, que venga alguien que nos salve.

Yo quiero decir, que algo pasa aquí por el Sur: mucho sol y sol y poca luz.

Morir por algo sí, pero lentamente.

Y en libertad morir por algo.

Día a día morir por vida. Madre ¿por qué se calla? Quiero decirle que algo pasa.

¿Por qué se calla, padre? ¿Por qué no grita «fuego»? Yo quiero decir,

que algo pasa aquí por el Sur: mucho sol y sol y poca luz.

 

 

Qué es lo que pasa  

arriba

Cuando piensas que todo ya pasó, que nada hay que temer,

entonces salta la mosca y de sopetón te baja de las nubes a la tierra.

Ay, el frío... Regresas a la ciudad,

de pronto llueven gusanos como cuerdas que te atan de pies y manos y te aburren las ideas.

Ay, la imaginación... ¡qué difícil!, ¡qué dificil!...

Y luego viene el cansancio y el hastío de los muertos que andan.

Ay, el frío... ¿Qué es lo que pasa? ¿Qué- es lo que pasa aquí?

Hay que avanzar, hay que avanzar.

Pero vamos, digo yo, me parece que algo pasa,

que algo se esconde detrás de tanta firma ilegible,

que las cosas son como son, no como parecen ser.

Ay, el frío... No quiero estar más atado a los que nadan y guardan la ropa.

Yo no comparto la espera ni el milagro que no lleve mi esfuerzo.

Por eso pongo al servicio M hombre la imaginación y 

llevo por los caminos este canto de esperanza y de fuerza.

Ay, el frío... ¿Qué es lo que pasa? ¿Qué es lo que pasa aquí? Hay que avanzar al galope.

 

 

Viva la grasia  

arriba

Viva la grasia Amor mío, cuánto esfuerzo me cuesta escribir estas palabras.

El destino, el destino de un tiempo ya viejo nos separa.

El destino es la inercia de a soga que ahoga, la piedra que entierra y que aplasta,

de la mano que apaga la aurora y nunca se cansa, de la voz que te llama en l'a noche,

detrás de una puerta y te clava un momento en la duda de quién es uno.

Cuando falta tu luz, no es igual que la luz de la luna, el sol o la estrella,

me falto yo y me falta en la boca saliva, corazón y dientes.

Agoto la esperanza y la vida me lleva hacia la frontera.

Y es aquí que me veo cruzando los montes de Francia,

mientras lejos se queda mi tierra, mi gente, mi casa.

Y mis ojos con tanta amargura, que me avergüenzo.

Estribillo No es odio esta carta, que es de amor que se escribe con todos, se vive con todos.

Yo entiendo este amor como un puño sensible que mueve montañas.

Compañera, que por él los de abajo sufrieron el papel amargo del que enciende la luz en la sombra

y se ve tan solo, cara al viento, al rayo y al trueno de la gran tormenta,

cara al tiempo, al cerrojo, al silencio y a lo que caiga.

Ahora sé que eres tú lo que mueve la vida del árbol en la primavera

lo que mueve la voz de los hombres cuando los hombres luchan y mueren.

No quiero acabar con tristeza ni hielo esta carta amarga.

Ahora sé que las nubes se alzan y canto este canto:

«Por mi boca ya asoman las flores que regó con llanto en tu vientre amoroso este pueblo te ha embarazado.» Estribillo Esta es la canción: ¡un, dos! Ustedes tienen sol, grasia pa vivir, vino, playas y flamenco... ... sí, mucha grasia pa derramarla por las vendimias del Roselló. ¡Viva la grasia de Andalucía con pasaporte de emigración!

 

 

La morrala

arriba

Quien no ha visto un árbol seco

no sabe qu'una calandria contra más calor más canta

contra más canta más sol.

Contra más sol más jaleo

la copia M tiroteo: que s'acabe el mangoneo pa qu'empiece la función.

¿Quién vive en casitas bajas cerraítas como cajas lo mismo qu'una mortaja

y apretaos más qu'un limón?

Los primeros los obreros los lindos aceituneros los bonitos jornaleros la morrallita señor.
Estribillo

Pos la misma morralla esa que nunca ni pa dios calla

la de¡ punto y la raya qu'hasta los pelos está cuando estalla

la que da la batalla y no recibe ni una medalla

la que hasta qu'el pobre pise alacrán y salte la valla

la qu'el pan elabora saca l’aceite y nunca me falla

d'esa misma morralla morrallita soy yo.

Dime paloma torcaza ¿quién siembre la calabaza

quién alevanta su casa madrugón tras madrugón?

¿A quién se comen las moscas el tifu la pulmonía venga tajá la sandía pa combatir la calor?

¿Quién lleva cuatro pesetas y un chorizo'n la maleta y apunta en una libreta la estación de Duserdó?

Los primeros los obreros los lindos aceituneros los bonitos jornaleros la morrallita señor. 

 

Con permiso  

arriba

Con permiso cantando me quiero presentar.

Voy a dejar sentao donde mi tierra está.

A esos que miden raso les quiero demostrar

 qu'está donde la copia limita su cantar.

Y divide su forma según sea el litoral llanura o monte alto

si es puerto viene y va entre látigo y hambre piojito

–ráscate- los tangos las guajiras la rumba y el cuplé.
Estribillo

 Voy caminando te va a salpicar

vente a la copia déjate llevar los andaluces

-no hay más qu'escuchar-

abriendo la boca se nos ve el plumar.

Se oye mejor mi canto cuando está en su lugar

qu'es donde lo maura la pura realiá

aquí traigo un ejemplo de lo que soy

na más el pueblo y sus contornos

es toa mi verdad soy de la serranía

la salitre de la mar la vega las marismas

 el campo l'olivar fandango cortijero

los trovos el verdial murgas campanilleros: la copia popular. 

 

El milagro del Palmar  

arriba

En un pueblo cercano a Sevilla pa más señas llamao El Palmar

ha ocurrío una cosa mu gorda: el milagro de la Santa Faz

que parece qu'a visto Clemente a la Virgen diciendo así: 

«que moderna s'a güerto la iglesia mucho progresista corre por aquí

qu'hasta l'Papa lo tienen drogao obispos marxistas d'esos de Linin».

Clemente no te quedes con la gente Clemente con la copla se quedó.

Y nos cuenta Clemente'l vidente que la Virgen dijo: 

fundarás fundarás a la Orden Carmelita con el nombre de la Santa Faz

y además quiero que desde ahora toa la misa se jaga'n latín

y alevantes otro seminario qu'en los oficiales

hay mucho rojí mucho Mao mucho Fidel Castro mucho Ché Guevara y mucho herejí.

Clemente no te quedes con la gente Clemente con la copia se quedó.

Y así vino Martín Ngo-Dinh Thuc arzobispo nació'n Vietnam

ordenando tantisim'obispo qu'una industria ha montao en El Palmar

y por esto fueron denunciaos en Utrera Juzgao d'instrucción

y la iglesia los ha excomulgao por atravezaos con la religión

y Clemente´l vident'ha migrao llevando pa Francia la Congregación.

Clemente no te quedes con la gente Clemente con la copia se quedó.

 

 

Política, no seas saboria  

arriba

De pueblo'n pueblo el cantor con el ojú de su voz

va levantando la vía como pájaro d'abril

canta por el cielo gris el aire de l'alegría.

Bendita sea la boca que sabe

a la gente unir alrededor d'una copia qu'a tos nos da de vivir.

Copla qu'arde'en la garganta y es la luz de la razón:

el de la parra se baja si no es voluntad de tos.

Estribillo Política no seas saboría

y arrimat'un poco al querer

que no se t'escape la vía

por esa hería qu'abre el poder

escucha la guitarra loca

y llena tus ojos de sol

al ritmo de los cantantes fertilizantes

marcando el son el son del entendimiento

con su mijita de gorrión.

¿De dónde sale esa voz

qu'al llegar al corazón

se derrama por las venas

yo no sé lo que tendrá

oirla a uno le da escalofrío y dentera.

Viene del pueblo y la tierra

qu'en la sangre la'scribió

la sal de su inteligencia:

«voz de uno voz de tós»

de lo más alto que pueo

me tiro abajo a cantar

 lo que más a gusto güelo:

la flor de la libertad.

 

 

La murga los currelantes  

arriba

Ay Señor la que armaron la que liaron con la salía la masonería

y la subversión 1a pelota, los toros, la lotería y las quinielas e seílla, las letras el televisor.

Yus pikingli'r, turismo, sofico, renta, los alemanes bombas en Palomares

-¡vaya por Dios! Y ahora con e destape de teta y trota los camuflajes las serpientes con traje de santurrón.

Y es que las dentaduras ya no están duras pa estas güesuras

y llega la rotura y el personal qu'asentao endiquela

como se jalan de carca a carca mientras cuecen las haban suelta el cantar:

¡María! coge las riendas e lSi trabajo'autonomía

¡Marcelo! que los paraos quieren currelo

¡Manué! ¿con el cacíque qué vas a hacer?

pos le vamos a dar con el tran tracatrán pico pala -ichimpón!-

y a currelar parabán parabán parabán pan pá.

Estribillo Esto es la murga los currelantes

qu'al respetable güenamente va'xplicar el mecanismo tira palante

de la manera más bonita y popular: 

s'acabe el paro y haiga trabajo escuela gratis,

medicina y hospital pan y alegría nunca nos falten.

Que güervan pronto los emigrantes haiga cultura

y prosperiá.

¡Maroto! siembra la tierra que no es un coto

¡Falote! que ya'sta bien de chupar del bote

¡Ramón! hay q'acabar con tanto bribón pos le vamos a dar el tran lacatrán pico pala

-¡chimpón!- y a currelar parabán parabán parabán pan pá.

 

 

La contraviesa 

arriba

«Como la leche'n la lumbre» (Epifanío Lupión, trovero)

Voy por la Contraviesa encima Sierra Nevá

en mitad l'Alpujarra donde hay tanta clariá

los montes lleno almendros y a lo lejos si, ve el mar

y a mi lao un amigo a quien quiero de verdad.

Pueblos medio vacíos gente güena como el pan

poca leña en el fuego mucha tierra abandoná.

Volando chía un grajo y una perra echa a ladrar

alguna puerta s'abre y otras se quean cerrás.

Ay la penita que me da en viendo los ancianos con la espina troncha.

Delante tos lo juro por la ma que me parí:

¡< > esta tierra ha de subir!

Voy por la Contraviesa caminico de Grana

la luna esta en el cielo y en viento'n las nubes da.

Del monte y de la rambla la gente empieza a llegar

tiritando de frío entran en la cortijá.

Encima de la mesa choto frito, vino y pan

pa recobrar la fuerza y el tono al carraspear.

La garganta ligera y un peso en el corazón

que van a echarlo fuera en cuanto se callen tos:

Al estilo morato la guitarra da el compás

el violín cortando la bandurria enebrá.

Y el verso repentino de la voz sale a cantar:

¡Que vivan las Alpujarras! ¡Viva el trovo popular!

 

 

Rota oriental  

arriba

Rota, ¿dónde están tus huertos;

tu melón, tu calabaza, tu tomate, tu sandía?

Tú, el más dulce de los puertos

que la fina arena enlaza al cuello de la bahía,

dime, ¿dónde están tus huertos?

- ¡Ay poeta, bien lo ves! Aunque no inglés,

de Inglaterra lo poco que es esta tierra

me dejaron ya habla inglés.

- ¿Cómo a ti, la gaditana más airosa

y más juncal te dicen: «Rota Oriental, Spain»... norteamericana?

- ¡Ay poeta, qué dolor!, hasta mi nombre querido,

quien se aclama el Salvador de España me lo ha vendido.

¿Qué van a hacer de tu mar?

¿Qué en tus campos van a hacerte?

Un camino militar un puerto para la muerte.

- ¡Ay Rota de pescadores Rota de barcos veleros! 

Se abren ya tus miradores a un cielo

y mar extranjeros ¿Pero tú duermes?

Alerta te miro por la bahía.

Sé tú la estrella despierta que despierte Andalucía.

Vayan tus barcos frutales

y tus hijos labradores por todos los litorales

y las tierras interiores.

¡Españoles, despertad! ¡es Rota, la marinera,

quien levanta la primavera llama de la Libertad!

 *Letra: Rafael Alberti.

 

 

La especulación  

arriba

Y así s'explica Manué esto la'speculación

comprando mu baratico

vendiendo carico pagando tú y yo.

Y así s'explica el porqué

y hay que echarse a temblar:

que suba la gasolina l'aceite d'oliva la chicha y el pan.

Se juntan cuatro granujas y a tos nos estrujan

al multiplicar los duros por las pesetas

y hazte la puñeta con lo que te dan.

Estribillo ¡Ay cómo me voy a callar!

¡Cómo no me voy a creer qu'el que no cambia deprisa tenga en Suiza mucho parné!

Y así s'explica el porqué haiga tantico follón:

qu'el que no grita no mama no se va a la cama con su biberón.

Pos la mejor solución es la justicia social

habiendo tierra y salero el control obrero pare usted d'hablar.

La vida leyendo Hola pasa en Fuengirola

el pavo real de Jolivú las estrellas vienen a Marbella a juerguetear.

 

 

Pasodoble p'Almeria

arriba

En l'arena donde cae la ola una brisa mora cantando dice:

¡Almería! Y responden cañas caracolas y el sol por las lomas desierto penca y arena.

Por la morena d'Andalucía sirena hería, rosa d'abril.

Primores, agua y primores.

¡Y vengan flores qu'hay que vivir!

Estribillo Miradla parece tan sola será que no sabe que le doy mi amor.

Será que mira a Barcelona donde se le ahoga medio corazón. 

Despiértate tierra morata si no eres sensata

¿quién t'hará feliz?

... que sean los pescaores los tiburones del litoral

la prenda de sus calzones a quien da un olé la libertad. 

Trae la ola destellos y luces rayando la noche

La Chanca se va a los mares a la busca d'un tesoro frío

que mueven los hilos de las mareas lunares. 

Y vienen de madrugá los salmonetes y el calamar.

 ¡Fresquitos, son los mejores niñas,

 primores de agua salá!

 

 

Como la fuente

arriba

Como la fuente vengo d'otro mundo buscando

el no que la mar serena alimentando los aires profundos

qu'abren las alas de la primavera.

Yo fui pájaro sin rumbo d'esos que se lleva el viento

y a fuerza de tumbo y tumbo el rumbo encontré de nuevo.

Pétalo de l'amapola sonrisa de l'alegría

dame la luz cegaora del compás

y l'armonía

Estribillo

Despertad como flores van los hombres como flor al despertar... 

Tengo el corazón herío y es mi castigo

y mi premio con el pueblo haber vivío de la caena los hierros. 

Ay quien pudiera curarlo con ramitas d'azahar

 al verde del limonero

 y luego echarlo a volar.

 

 

Canto del amanecer  

arriba

Dios es grande, Dios es grande.

Atestiguo que Dios es único. 

Atestiguo que Mahoma es el profeta de Dios. 

Vamos a la oración.

Vamos a la prosperidad.

Dios es grande. 

Dios es grande.

 Dios es único.

 

 

Casida de la muchacha dorada

arriba

La muchacha dorada se bañaba en el aguay el agua se doraba.

Las algas y las ramas en sombra le asombraban,

y el ruiseñor cantaba por la muchacha blanca.

Vino la noche clara turbia de plata mala,

con peladas montañas bajo la brisa parda.

La muchacha mojada era blanca en el agua y el agua, llamarada.

Vino el alma sin mancha con mil catas de vaca,

yerta y amortajada con heladas guirnaldas.

la muchacha de lágrimas se bañaba entre llamas, 

y el ruiseñor lloraba con las alas quemadas.

la muchacha dorada era una blanca garza y el agua la doraba.

 

 

Casida de las palomas oscuras

arriba

Por las ramas del laurel, van dos palomas oscuras.

La una era el sol, la otra la luna.

«Vecinitas», les dije, «¿dónde está mi sepultura? »

«En mi cola», dijo el sol.

«En mi garganta», dijo la luna.

Y yo que estaba caminando con la tierra por cintura

vi dos águilas de nieve y una muchacha desnuda.

La una era la otra y la muchacha era ninguna.

«Aguilita», les dije, «¿dónde está mi sepultura?».

«En mi cola», dijo el sol.

«En mi garganta», dijo la luna.

Por las ramas del laurel vi dos palomas desnudas.

La una era la otra y las dos eran ninguna.

 

 

El bando

arriba

Por orden real, la Baja Alpujarra

abandonarán moriscos infieles,

infantes, mujeres, cruzarán el mar.

Viva el rey Fernando y la reina Isabel.

Tanto monta, monta tanto. Amén.

Por orden real, escritos de herejes en fuego arderán

y aquel que se encuentre fablando morisco a galeras irá. 

Viva el rey Fernando y la reina Isabel.

Tanto monta, monta tanto. Amén.

Por orden real, cincuenta cabezas a cambio darán:

honores, riquezas, fanegas de tierra y el cielo además.

Viva el rey Fernando y la reina Isabel.

Tanto monta, monta tanto. Amén.

 

 

Suspiros del moro 

arriba

(Instrumental.)

 

 

Casida del rey chico 

arriba

En el fondo de un aljibe

me encontré la tristeza 

que matara al rey Boabdil. 

Y a la sombra del almendro

la dejé por los montes de Guajar-Faragüit.

Por ver si cuando el tiempo de la miel

la luz del pensamiento diera flor

y el pueblo recobrara su color verdiblanco

de origen bereber.

Ay niños del campo, espiguitas tiernas,

echad a correr.

Decidle a la tierra 

que el pobre la espera al amanecer.

Al amanecer la tierra, al amanecer...

 

 

Casida del adiós  

arriba

Campana dobla en la noche sin luna ni corazón

y vete al Arco de Elvira donde se muere mi amor.

Y dile al sol de tu dios

que no quiero verlo más

que yo ya soy soledad de camino y de canción. 

Y dile que ya se fue por la espina del rosal

que cuando brote la flor de pena me ha de matar.

Sombra. Soy sombra y a la sombra muero. 

Vengo de sombra y en sombra quedo.

 

 

En Granada

arriba

En Granada el agua cuando la bebía

fiebre de palomas por dentro subía.

Y vi mi tierra mi pueblo vi.

Y a la luna blanca rota por la espada,

un hombre llorando y al fondo Granada.

Allän Akbar Hayy alá-l-falah Déjame vivir

ten piedad cadena de mí.

La mano de hierro que el mar señalaba

con un halcón negro abriendo sus alas.

Y vi mi tierra mi pueblo vi. 

Vinieron revueltas, los bosques ardieron, 

quedó en la Alpujarra Aben Humeya muerto,

Alläh Akbar Hayy alá-l-falah

Pero ten piedad cadena de mí

si a ti vivo unío no me hagas sufrir Alläh Akbar.. 

Ay las golondrinas que se lleva el frío al verlas

volando de pena suspiro.

Y vi mi tierra mi pueblo vi. 

Mirando a la luna así le decía:

lejos de Granada yo me moriría

Alläh Akbar Hayy alá-l-falah

 

 

Casida del cazador perdido 

arriba

Vengo del fondo de un pozo negro

donde la tiniebla me crió,

voy a las cornisas de la luna

a quitarle sombra al corazón.

Una llama viva que hay por dentro

me clavó en los ojos su puñal

y ya no puedo pararme

mi sino siempre es seguir,

¡yo no soy de este mundo!

He visto vencido por el miedo

lo mejor de mi generación,

negando la luz que fue su guía,

escondiendo el alma en un cajón.

Sin tumbo buscando una salida

voy huyendo de la soledad

que a mí no me mueve el orden,

ni las leyes, ni el poder

¡porque persigo una estrella!

Vagabundo voy por un camino

que nadie en los mapas señaló 

detrás de la Errante 

como el lobo por la noche

aullando una canción 

que quien lleva ardiendo la mirada

está escrito: no descansará

porque bebió de la fuente sediento

siempre andará 

¡y ardiendo su corazón!

Si la ves por los montes, 

díselo tú

si la ves por los mares, 

díselo tú 

que la busco en las sombras

de una ciudad que fue nardo de luna, 

collar de amor de alondras 

y hermosuras, rayos de luz.

Si la ves por el viento, 

díselo tú

 ¡que venga ya! 

venga como paloma de libertad 

repartiendo alegría...

 ¿Será verdad que alguna primavera abrirá la flor?

 

 

Campo de amores

arriba

Deja que se vaya esa nube negra,

deja que se vaya. 

Que el sol que a mí me alumbra

viene por otros montes, 

dejando por las ramas

la fruta dorada de un nuevo horizonte 

sediento de aventura,

trae pa la amargura manzana de amores

Deja que se vaya,

que algo tendrá el río cuando el río canta. 

Corrientes de agua pura,

si pura cristalina,

despiertan la hermosura 

las flores madrugan 

y el amor levanta. 

Si digo que te quiero 

mirarte no puedo, 

tus ojos me matan. 

En campo de amores,

pájaros de fuego vuelan

por la noche negra de tu pelo.

Donde mi cariño se pierde, 

tu cariño lo encuentra.

juntos en flor se beben

-abiertos geranios- la miel prisionera. 

Si digo que te quiero

se lo digo al viento 

y hacia ti me lleva.

 ¡Alegría, alegría, alegría!

Qué alegría cada primavera 

Qué alegría que la nieve pura

se convierta en agua y levante verdura.

Qué alegría tenerte en mis labios,

sentirme en tu boca, 

amor, ¡qué alegría!

 

 

A una bella durmiente

arriba

¿A dónde vas si tu nombre es pobreza

y no hay lugar para ti en esta vida,

si nadie sabe que fuiste la reina 

de un paraíso de nardos y espiga?

Y hablan de ti como de una mendiga

descalza, triste, sola y harapienta,

que va vendiéndose en noches de juerga

la fantasía, el alma y la canción.

Ay los geranios y el azúcar moreno

que hay en los labios de lo que yo más quiero:

caballo loco que va corriendo, 

agüita del río, gaviota que vuela al viento como un navío.

Quien ve de cerca tu cara

como una llama queda prendío. ...

ya vendrá el viento,

 traerá la vida y la memoria

vencerá al silencio.

Que tú mi reina sólo estás dormida

 en la esperanza de un beso de amor.

 

 

Gacela de la Raíz amarga

arriba

Hay una raíz amarga

y un mundo de mil terrazas.

Ni la mano más pequeña

quiebra la puerta del agua. 

¿Dónde vas, adónde, dónde? 

Hay un cielo de mil ventanas 

-batalla de abejas lívidas-

 y hay una raíz amarga.

Amarga.

Duele en la planta del pie

el interior de la cara

y duele en el tronco fresco

de noche recién cortada.

 ¡Amor, enemigo mío,

muerde tu raíz amarga!

 

 

El Rey Al-Mutamid dice adiós a Sevilla

arriba

habibi en esta incierta hora

cuando ya mi corazón dice adiós a este tiempo, habibi

Y Ala me llama en el silencio 

mientras se oye por el aire

el vuelo de los buitres esperando.

Nadie llore por mí, 

si acaso en el recuerdo algunos versos. 

Que yo fui un gran señor 

que tuvo un reino hermoso junto a un río.

Sevilla, Sevilla ay qué lejos. 

Ay Sevilla, la única cadena que yo siento.

Cadena, si yo a ti me entregué

¡ten piedad de mí! Cadena habibi damma-ni damma habibi...

 

 

Jose María

arriba

Una partía.

Por la Sierra Morena va una partía 

y el capitán se llama José María. 

José María de tos los bandoleros de Andalucía

el más fino y valiente José María.

Quién lo diría que un rey manda en España.

Quién lo diría cuando en la sierra anda José María.

¡Qué maravilla, quinientos migueletes y no lo pillan! 

Lo buscan por Lucena y está en Sevilla.

Una partía.

Los caciques temblando de noche y día. 

Que viene galopando José María.

 

 

El ultimo bolero

arriba

Madame ¿desire vous dansé este bolero embriagador bajo la luna de Paris y arrimadita al corazón?

En esta noche de ansiedad quiero la vida recobrar

madame yo me llamo Donjuán y estoy aquí para olvidar. 

A sus pies un caballero sincero que viene de tierra extraña,

de España, soñador de profesión amante, católico y sentimental.

Y está usted tan deliciosa de rosa que siento la sangre hervir,

¡quién tuviera veinte años de antaño pa derrocharlos con madame! 

Se mueve usted mejor que el mar. 

Con ese acento arrullador me hacer perder toda la razón. 

Muero en deseos de estampar en esa boca angelical 

ardiente un beso de pasión.

Un beso para recordar en la humedad de la pensión. 

Ande y venga siéntese a mi lado, 

quiero contarle mi secreto a solas. 

Soy un amante que pasó de moda, 

un seductor de la chaisse-longue. 

No se vaya que la invito yo. 

No tiene precio su calor, madame.

 Papel de imprenta y eso qué más da.

 ¡Va por la vida y se acabó! 

Alzo mi copa de champán a la salud de vous madame. 

Y por aquello que perdí... ¡Madame desire vous dansé!

 

 

Un helado de limón

arriba

Un helado de limón.

En la soledad de una ciudad Verdadero limón,

¿te gusta el limón?,

¡qué bueno!,

mientras el verano se nos va... 

La libertad son perlas de colores. 

Aquí tienes lo que te voy a dar.

En la sensualidad de los que viven rotos

el regalo que yo te voy a dar.

Mujer que estás dejando dentro de mi vida

una maleta llena de perplejidad. 

No tengas miedo que esto no termina todavía

este hombre te dará... 

Un helado de limón. 

En la soledad de una ciudad. 

Verdadero limón, 

¿te gusta el limón?

¡qué bueno!,

mientras el verano pasará... 

Yo te ofrezco una ducha en baños turcos,

que son abismos de serenidad,

donde como océanos nocturnos

retumbará la voz de tu ciudad.

Te doy la luna mora,

roja de la tarde

para la fantasía que amas tú. 

Y estrecharé tu cuerpo entre mis brazos

para que así mujer de mí no escapes más.

Y un helado de limón... 

Te doy la inteligencia del electricista 

así al menos alguna luz habrá en ese cuarto

de esta pensión triste 

donde la noche nos derretirá

como un helado de limón...

 

 

Siempre

arriba

Nadie sabía tu nombre.

Nadie sabía por qué un corazón

cuando arde nombre no puede tener.

Sólo en la noche

los amores prohibidos conocen la verdad:

dos cuerpos que se abrazan

como si fueran vidrio.

Ya viene la alegría repartiendo coronas.

Abranse en par las puertas de la vida.

Y se cubran los ríos de gallombas.

Que doblen las campanas,

que es blanca como un nardo de cariño,

perfume delicado.

Huyan veneno, espinas y serpientes.

No hay en el mundo un solo enamorado

que al escuchar tu voz no se detiene.

Te buscaba la muerte y yo me sonreía

porque la muerte sabe que tú te llamas siempre.

Siempre siempre jardín de mi agonía,

 estrella fugitiva de mi suerte.

Siempre siempre profunda de amarillo

la música invisible que nos hiere.

Tus labios en mis labios

vida mía devolverán la luz que las palabras tienen.

Y un brote incontenible cada día,

tu mismo rostro ayer, mañana, ahora y siempre.