LA LEYENDA DEL TRONCO DE BRASIL
El tronco del Brasil es una planta
muy común en los hogares. Ha sido más común durante la
década de los ochenta que en la actualidad pero aun así seguro
que conoces a más de una persona que la tiene.
Nuestra leyenda urbana comienza en algún santo, cumpleaños o
días de la madre. Estas festividades son muy propicias para regalar
una planta, porque lo que está claro es que nadie compra plantas: las
plantas se regalan.
El caso es que esta historia
te la contará alguien en cuanto te regalen un tronco del Brasil. Esta
planta en contra de lo que puedas pensar no ha visto Brasil en la vida ( a
no ser que en el vivero de Cuenca donde las crían tengan un poster
del Man especial brasileñas).
La historia le pasó a
esa amiga de tu amiga que asegura que es verdad y que conoce a mucha más
gente a la que le sucedió. Un día el tallo de la planta se empezó
a mover bruscamente y se oyeron unos ruidos extraños que parecían
proceder del interior de la planta. La señora asustada llamó
a la policia que le ordenó abandonar la habitación donde se
encontraba la planta y esperar la llegada de los bomberos.
Los bomberos acuden al domicilio con unos trajes especiales y una caja extraña
en la que encierran la planta. La mujer no acaba de entender todo el jaleo
que se ha armado e intenta que el jefe de bomberos le de una explicación.
El jefe le comenta que en este
tipo de plantas es muy habitual que unas arañas venenosas de Brasil
hagan sus nidos y depositen sus huevos. Cuando éstos se romen para
que nazcan las crías es cuando la planta comienza a moverse y se escuchan
ruidos extraños en el interior. Las arañas llegan en pocas horas
al tamaño de adulto que es aproximadamente como el de un puño.
La señora decide a partir de entonces comprar plantas de plástico
pues visto lo visto parece lo más razonable.