|
Recubrimiento
del lente
Para
reducir el problema de la superficie reflectiva los elementos de
los lentes son recubiertos con una capa antireflejos ultra-delgada.
Este recubrimiento del lente usualmente da a los cristales una apariencia
azulada y reduce enormemente la cantidad de pérdida de luz
por las superficies reflectivas.
Aunque
los lentes recubiertos son mucho más resistentes de lo que
solían ser, aun son relativamente susceptibles a rayarse
permanentemente. Una vez que un lente está rayado, su nitidez
disminuye y el contraste de la imagen se reduce. Un lente dañado
es muy caro de reparar; de hecho, es generalmente menos costoso
reemplazarlo que tratar de repararlo.
Ya
que es fácil que un objeto entre en contacto con el lente
de la cámara, hay que recordar usar siempre la tapa del lente
cuando la cámara sea transportada; y, de hecho, siempre que
la cámara no esté en uso. Una tapa de lente no solo
lo protege de las rayas, sino que también lo mantiene libre
del polvo que también reduce la nitidez y el contraste...lo
cual nos lleva al siguiente punto.
Algunas
tapas de lente están fabricadas de plástico blanco
traslúcido y están diseñadas para reemplazar
los cartones blancos usados para el balance a blancos de la cámara.
Dirigiendo el lente tapado hacia la fuente de luz dominante y presionando
el botón de balance de blanco de la cámara ésta
efectúa el balance a blanco del color de la luz que atraviesa
la tapa del lente. Aunque esta es una rápida manera de balancear
el color, algunos videógrafos sienten que no es tan precisa
como hacer un acercamiento a un cartón blanco que ha sido
cuidadosamente colocado en el área de la escena ocupada por
el sujeto en materia principal.
Limpieza de los lentes
Aunque
pequeñas cantidades de polvo en un lente no afectan preceptiblemente
la calidad de la imagen, las huellas digitales o manchas de aceite
son otra cosa. Si no son prontamente removidas, los ácidos
en las huellas digitales pueden incrustarse permanentemente en el
recubrimiento del lente.
Por
esta razón un lente no debe ser rutinariamente limpiado--del
modo en que regularmente lavas tus manos por ejemplo. Cada vez que
el lente es limpiado corre el riesgo de que pequeñas partículas
abrasivas en la tela provoquen rasgaduras microscópicas en
el recubrimiento. Un lente debe ser limpiado solo cuando la suciedad
o el polvo es aparente.
Para
limpiar un lente, primero remueva el polvo de la superficie soplándolo
con una jeringa de aire o cepillándolo con una brocha limpia
de pelo de camello (una extremadamente suave). Después, humedezca
un pañuelo para lentes en un limpiador para lentes y frote
suavemente la superficie en forma circular (de adentro hacia fuera).
Mientras
frote, voltée o enrolle el pañuelo ligeramente para
que ninguna partícula sea nuevamente frotada en la superficie
del lente.
Nunca
aplique el limpiador directamente sobre el lente. Puede filtrarse
fácilmente entre los elementos del lente creando un problema
mayor. Y tampoco limpie un lente con pañuelos tratados con
silicona ni el paño impregnado de silicona comúnmente
vendido para limpiar anteojos. El residuo puede decolorar permantentemente
el recubrimiento.
|