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Películas Snuff: cuando la muerte es placer
Por David Guerrero
an
hablado mucho de ellas. El cine extranjero y español, con
"Tesis", elevó el tema de nuevo al rumor
popular. Se las ha relacionado con redes pedófilas, asesinatos
rituales, círculos millonarios... Pero, ¿que hay
de cierto en las llamadas películas Snuff?
Es
un rumor en todo el mundo: las películas snuff, aquellas
donde se tortura y se asesina con el único objeto de grabar
esa violencia, existen.
Crímenes como el del pederasta canadiense y asesino de
niñas de 14 años Claude Bernard, cuyos coitos eran
grabados -no los asesinatos- se han atribuido a estos filmes.
Otros datos las unen a los recientes crímenes pedófilos
de Bélgica o las violaciones y matanzas que soldados habrían
hecho a mujeres en la ex-Yugoslavia, y que serían exhibidas
y vendidas desde EE.UU. por millonadas... Aquí, se ha teorizado
con casos como el de Alcácer, e igual especuló algún
periódico con el asesinato en Ibiza de Mónica Juan
Roig, de 19 años, que apareció con signos de violencia
en un solar el 31 de Diciembre de 1995, suponiendo que una "red"
que supuestamente actuaba en Ibiza mataba gente para grabar estos
actos, pero no existe el menor indicio.
La
traducción mas acertada de las snuff movies es, para el
periodista catalán Jaume Balagueró, la de "una
película, formato vídeo o cine, en la que se perpetran
actos de violencia y de muerte con el exclusivo objeto de ser
grabados". Según Balagueró, ex-director
del fanzine "Zineshock", dedicado al cine marginal "antes
hablaban de que era un mito, ahora ya se sabe que no...".
Consultado sobre las supuestas redes, Balagueró opina que
"Si existen, son redes muy elitistas... lo veo mas como contactos
entre determinada gente. Es una cuestión policial".
Varias
muertes encerraban la "intención snuff", y en
procesos como el de Johnny Zinn, acusado en 1986 del rapto y muerte
de la estudiante Linda Daniels de 20 años, en Nuevo México,
uno de sus compinches declaró en juicio que el propósito
era hacer una Snuff que no se llevó a cabo.
Sin
embargo, el pasado día 15 la Asociación Contra la
Pornografía Infantil de Madrid denunciaba la aparición
de snuffs en Internet "buscábamos pornografía
infantil y nos topamos con páginas que parecen tener imágenes
Snuff", comenta Guillermo Cánovas, presidente de la
asociación. La Policía japonesa, el FBI y Scotland
Yard han abierto una investigación "lo que no podemos
predecir -continúa Cánovas- es hasta donde van a
llegar ellos y si al final van a determinar que la mayor parte
de esas imágenes no son reales sino que son preparadas...
son páginas que se anuncian en direcciones relacionadas
con el satanismo y es difícil seguirlas...".
La
relación satánica no es nueva. Casos como el del
asesino en serie David Berkowitz (conocido como "El hijo
de Sam"), quien dijo filmar sus crímenes y se le vinculó
con personajes del satanismo americano. También datos,
como que en la muerte a balazos de Stacy Moskowitz y su novio
en Julio de 1977, apareciera una lámpara que no figura
en el reporte oficial, han hecho creer al investigador Maury Terry
que "Berkowitz grabó sus asesinatos para distribuìrlos
entre la Iglesia de Satán".
EL
MITO DE LA FAMILIA
No
solo Berkowitz. El líder de "la familia", Charles
Manson, inspirador entre otros del asesinato de Sharon Tate -esposa
del director Roman Polansky- en 1969, fue acusado de grabar este
tipo de cintas en Tejas.
Según el critico de cine Jesús Palacios: "descubrí
que el mito surgía de un libro que hay sobre "la familia",
de Ed Sanders quien extendió el bulo de que en el rancho
del desierto donde estaba Manson se rodaban películas Snuff,
se hacían sacrificios, y todo eso se escondía o
pasaba al mercado Snuff... el tipo se lo había inventado".
Sanders
también había achacado crímenes a la iglesia
del día del juicio final "La Iglesia del Proceso"
(The Process)". El Proceso le llevó a juicio y se
le prohibió mencionar la iglesia.
Para
Palacios esto es un mito: "en un mercado en el que, supuestamente,
puedes comprar órganos humanos, niños, ir de cacería
humana a Yugoslavia... que son cosas que me parecen relativamente
inverosímiles, pero relativamente posibles, comprar imágenes
grabadas de muerte me resulta bastante increíble... no
creo que nadie pague precios astronómicos por ver una muerte
filmada... es imposible saber si esa muerte es real o es falseada"
y finaliza que, por la propiedad o creación de snuffs "nunca
ha existido alguien que haya sido detenido. Algunos "serial
killers" han rodado sus asesinatos, pero esto no es Snuff,
ya que, con o sin cámara, hubieran matado igual."
El
satanismo con muertes resurgió en 1989, con casos como
el del republicano Lawrence King, acusado de prostitución
infantil y del asesinato de un niño en un ritual satánico,
que salpicó a políticos de Nebrasca, incluido el
entonces presidente George Bush. Los últimos rumores satánico-snuff
americanos apuntan a que en 1996 se robó una de estas películas
de la oficina del Templo de Set en San Francisco (EE.UU.), escisión
de la Iglesia de Satán, del ya fallecido "papa negro"
Anton Szandor La Vey, y liderada por el teniente coronel estadounidense
Michael Aquino.
A
este respecto, el asesor policial y experto en sectas satánicas,
Manuel Carballal opina que "en España hay una docena
de logias satánicas y existe una distribuidora satanista
de productos blasfemos, pero no hay pruebas de snuff movies satánicas.
Sí es cierto que sectas venden libros escritos con sangre,
dagas rituales y se confiesan aficionados a la tortura como hobby,
se comprende que la policía no desestime el que algún
loco lleve su delirio hasta el extremo de rodar un crimen. La
existencia de snuff satánicos -finaliza- no pasa de fantasiosas
sugerencias en las revistas satánicas españolas."
La
serie "Guinea Pig" consta de 7 cintas marginales
editadas en Japón en 1989 (para televisión). La
numero 2, conocida como "Unabridged Agony" (algo como
"Agonía insostenible"), y la tres, que porta
el mismo titulo de la serie, han pasado a la opinión publica
como Snuffs.
La "sinopsis" textual del tercer volumen lo explica
casi todo: "Explícito muestrario que nos da la solución
para convertir un aburrido fin de semana en diversión a
tope, simplemente llamando a un par de amigos y consiguiendo a
una amiga que se deje hacer toda clase de perrerías. Autentica
sucesión de atrocidades para el espectador más exigente".
Algún titulo en japonés y ningún script final,
dejan al espectador poco informado flipando ante el televisor.
Las imágenes impresionan: mientras un cartel cuenta los
golpes, varios personajes a cara tapada abofetean con las manos
llenas de sal y un saco de monedas a una mujer, la patalean, la
rompen los tímpanos con auriculares, la dan vueltas hasta
que vomita, la queman con aceite a 70 y 150 grados, la arrancan
una uña con unas tenazas... la película termina
con la muerte de la mujer, atada a una silla y atravesándola
un ojo con un largo clavo.
La
casualidad hizo que en 1991 el polémico actor hollywoodiense
Charlie Sheen, ofreciera al FBI una copia de "Guinea"
-comprada por sus amigos-, convencido de su realidad, pero el
FBI le comunicó que en la cinta no aparecen muertes o torturas
reales, sólo buenos efectos especiales.
No solo eso muestra su falsedad, ya que "Guinea" esta
registrada comercialmente, se distribuye en círculos legales
de gore y, otra cinta de la serie, ilustra el "como se hizo"
de los capítulos, donde una actriz, con los brazos sajados
-de látex- por un ninja loco se desternilla de risa ante
el "efecto" y aparecen varios miembros del rodaje.
Sobre
las Snuff, la versión policial española no dista
mucho de la del FBI: es difícil aportar información
sin haber registrado casos.
"Lo
mas parecido, en el tema sexual, han sido actuaciones de la unidad
de delincuencia económica con respecto a material pedófilo
o pornográfico no registrado", comenta el portavoz
de la dirección general de la policía Jose María
Seara, quien apuntaba que "en la comisaria general de la
Policía Judicial no constan hechos de esta gravedad, denuncias
ó investigaciones en España... Según tengo
entendido, hay rumores de cosas parecidas en Hamburgo, Holanda,
Italia y América, pero aquí no hemos llegado a esto".
Interesados
en hallar vestigios sobre el tema no han encontrado redes o mercados,
y las pesquisas de Rider McDowell en 1994 para el periódico
Americano "San Francisco Chronicle", el propio FBI,
o algunos diarios Yankis que ofrecían hasta 25.000 dólares
a quien entregase una Snuff real, no dieron fruto. En España,
el extinto programa "Efecto F" de Antena 3 Tv, encontró
solo la de guinea, al igual que el programa de Pepe Navarro, que
además, ofreció dinero a cambio de imágenes
fuertes, teniendo que retractarse por ello.
RUMORES
SOBRE ORGÍAS
Pero
ahí no acaban las curiosidades. Según Angel Ramos,
de la empresa de efectos especiales RHK, organizador de festivales
de cine y presidente de la asociación de cine "Zelig"
de Madrid: "Frank Henenlautter, un director Americano de
cine muy brutal, ofreció una recompensa de 1 millón
de dólares, que el pagaría, por ver una película
de este tipo. Nunca le remitieron una..."
Preguntado
sobre el rumor de films rodados entre México y EE.UU.,
Ramos apunta: "forma parte también de una leyenda...
en la zona de El Paso, toda la frontera mejicana, había
gente que entraba a "cazar" en la zona mejicana, a los
primeros poblados y pueblillos antes de llegar a Tijuana... secuestros
nocturnos de niños y mujeres que acababan en la zona norteamericana
en una orgía de sexo... que eso este grabado ya no lo sé."
Durante
varios meses, continuamos la búsqueda en Internet, donde
los delitos porno están al orden del día. Tras varias
conversaciones por "chat" (hablar en tiempo real por
la red), un personaje que decía ser de florida aseguraba
tener snuff reales "se distribuyen desde EE.UU por unas 40.000
pesetas", y narraba la copia que decía poseer: "a
una de las tías le clavan por detrás una barra de
hierro y la sacan por delante...", para continuar "dan
asco, a la vez que se te empalma estas mirando con cara de susto...".
Datos
de este tipo hemos tenido a decenas, incluso con españoles,
pero al pactar una pretendida cita y cantidad económica,
resultaba ser, por fortuna, simple bacile.
A
nivel popular se han visto películas comerciales como genuinas
snuff. Tal es el caso de "Holocausto Caníbal",
reeditada en vídeo hace unos meses. La película,
del Italiano Ruggero Deodato, se confiscó por la corte
suprema italiana y fue calificada de obscena en otros países.
"Holocausto Caníbal" narra, en forma de reportaje,
el viaje de unos periodistas a la selva, donde masacran a los
caníbales. Pese a que las muertes humanas son ficción,
las animales no.
Volviendo al Snuff, incluso han aparecido ya cortos parodiando
el tema, como en titulado "Snuff Movie" de los jóvenes
directores Javier Reguillón e Ignacio Vigalondo. Para ellos
"el tema snuff ha cobrado mas protagonismo del que se merece,
y la credulidad por parte de la gente, aunque ha decaído,
continua. Es curioso que en un festival donde se mostró
la película y no se comunicó que era una parodia,
se invitó a salir a los que no quisieran verla... Solo
se fueron dos, y un miembro del jurado se tapó lo ojos
hasta que el protagonista soltó la primera chorrada...".
El
dibujante de cómics Miguel Angel Martín, autor del
"Psychopatia sexualis", censurado en Italia, acaba de
sacar su ultimo y polémico libro "Snuff 2.000".
Dibujante de culto en revistas nacionales y extranjeras, a Martín
su censura le parece una metedura de pata por parte del juez:
"De la misma manera que el autor de Superman no vuela, yo
no soy un asesino ni un pedófilo. Puedo dibujar temas,
pero no puedo estar involucrado en ellos necesariamente."
Martín
apunta sobre el tema snuff que "en círculos cerrados
puede ser. En sex-shops te digo que no. Una película de
esas ahí no la meten ni de coña, ni si quiera una
de pedofilia", y continua, "por el tipo de material
a mi no me pega que sea para una red... pero bueno, estamos suponiendo
que existen, y yo insisto en que creo que no. No creo que una
persona que haga eso vaya a ser tan tonta como para arriesgarse
a exhibirlo..."
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