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El éxito
de un programa de TV (y por lo tanto, probablemente tu propio éxito
profesional) dependerá en gran medida de tu habilidad para
capturar y retener efectivamente la atención de la audiencia.
Y por supuesto, una vez que lo logres, más vale que tengas
algo interesante que comunicar o rápidamente la audiencia
se irá a otro lugar (ya sea sintonizando otro canal o simplemente
ignorándote).
Probablemente
pienses "Yo no quiero preocuparme por eso, yo solo quiero hacer
programas de TV que me gusten a mi." ¿Muy bien pero,
quién va a pagar por ellos?
¿Muy
bien pero, quién va a pagar por ellos?
Realidad
101: Un Curso de Economía Requerido
Demos un rápido
vistazo a nuestras notas del curso Realidad 101.
Las producciones
de TV cuestan mucho dinero. Un millón de dólares por
hora es adecuado para una cadena de producción. (N del T:
en países latinoamericanos la cifra a veces llegas a cientos
de miles, pero usualmente es menor)
Antes de que
alguien aporte esa cantidad de dinero ellos tienen que creer verdaderamente
que habrá alguna clase de retorno por su inversión.
Dependiendo
del tipo de producción, esta retribución puede ser
comunicar efectivamente un mensaje corporativo, lograr que las personas
compren un producto o servicio, lograr que los espectadores comprendan
una serie de conceptos, o, en el caso de la televisión comercial,
generar plusvalía por la venta de productos.
Dale
al Blanco (Audiencia)
Usamos el término
de target audience para indicar el segmento específico
de audiencia potencial al que estamos "apuntando."
Los publicistas
tiene ciertamente preferencias demográficas. Si estás
vendiendo jeans de marca, por ejemplo, tu target audience serían
adolecentes de buen nivel económico y muy probablemente no
estarías interesado en patrocinar repeticiones de "Reportera
del Crimen" (Murder, She Wrote), que apuntan a una audiencia
más madura.
Así
que, sin importar que tipo de producción esté pensando
hacer, debe comenzar con un claro entendimiento de las necesidades
e intereses de su audiencia destino.
Los publicistas
gastan millones de dólares determinando las necesidades e
intereses de grupos específicos de audiencia destino para
sus productos. Por cierto, los principios para determinar las necesidades
e intereses de su audiencia destino son también aplicables
a algo tan simple como producir un video para su clase.
Si el video
fuese a ser solamente evaluado por un profesor, indudablemente tomaría
una aproximación diferente a la realización de un
video para la fiesta de graduación. En cada caso, conocer
las necesidades de la audiencia destino es la clave del éxito..
Veamos unos
cuantos asuntos relacionados con esto.
Usando
Técnicas de Captura de Audiencia
Podemos darnos
cuenta que las audiencias basicamente reaccionan emocionalmente
al contenido de un programa.
Aún
una presentación educativa evoca--para bien o mal--una respuesta
emotiva. Aunque las personas creen que estan siendo completamente
lógicos al evaluar el programa, es su reacción emocional
básica la que mas influye en su evaluación.
¿Que
tipo de contenidos involucran emocionalmente a una audiencia en
la producción?
Primero,
todos parecemos tener interés en otras personas; especialmente
en "vivir vicariamente las experiencias" de otras personas.
Estamos interesados en personas que protagonizan vidas interesantes
(románticas, peligrosas, miserables o profundamente espirituales).
Parte de este
interés radica en obtener nuevas perspectivas y estar expuestos
a nuevos puntos de vista, incluyendo aprender cosas nuevas.
También
disfrutamos de contenidos que refuerzen nuestras actitudes existentes,
y tendemos a reacionar a ideas contrarias a nuestras creencias.
Los productores deben tener cuidado de no presentar ideas radicalmente
contrarias a creencias ampliamente arraigadas--aunque exista evidencia
que avale puntos de vista alternativos.
El truco es
saber qué tan lejos puedes ir sin perturbar a la audiencia.
Por citar un ejemplo extremo, algunos años atrás una
estación de TV de la Costa Este de los Estados Unidos denunció
a un jefe de policía local. Un reportero clandestino colocó
una cámara en una lonchera y grabó al jefe de policía
aceptando un soborno.
Cuando el video
fue transmitido hubo una reacción negativa contra la estación
de TV. Aparentemente, el jefe de policía era popular en la
comunidad y presentar la verdad de esta manera les resultó
inquietante. Esta reacción emocional negativa de muchos espectadores
fue seguida por intentos de justificar lógicamente sus sentimientos:
difamación, un medio liberal contra la ley y el orden etc.
Esta no fue
la primera vez por supuesto que el mensajero fue culpado por el
mensaje.
La misma reacción
negativa anti-media tuvo lugar con algunas personas cuando el Presidente
estadounidense Richard Nixon se vió obligado a renunciar
por actividades ilegales durante su mandato en la Casa Blanca. Quizas
quiera alquilar la película "Todos los Hombres del Presidente"
(All the President's Men) en video para ver cómo sucedió
ésto. El film representa no solamente un importante momento
en la historia de los Estados Unidos sino que además ilustra
como dos tenaces reporteros hacen tambalear al Presidente de los
Estados Unidos.
Aunque revelar
la verdad no sea siempre recibido con entusiasmo, sabemos que para
que una democracia funcione los medios tienen la responsabilidad
social de presentar la verdad aunque duela a algunas personas.
De hecho, si
los medios abandonaran su papel de "perro guardián",
el futuro del sistema democrático estaría muy comprometido.
Pero no hay
que entender mal esto; muchas personas gustan de un buen escándalo--mientras
no esté involucrado alguien allegado. Por ello funcionan
tan bien todos esos tabloides amarillistas (publicaciones semanales
en el puesto de revistas)--y también los programas de TV
con este mismo estilo.
La audiencia
también prefiere cosas novedosas,y temas que generan apelan
al interés. Indudablemente por esto el misterio, sexo, miedo,
violencia y horror arrojan tan buenos resultados en taquilla. También
explica por qué vemos tantas persecuciones de autos, explosiones
y excesos en filmes y programas de TV.
Estas cosas
hacen fluir la adrenalina, nos involucran emocionalmente; en definitiva,
atrapan nuestra atención.
Esto por supuesto
abre la posibilidad de explotación--presentando temas que
apelan a la naturaleza humana que --¿cómo podemos
decirlo?--no es del todo positiva. Algunas veces existe una línea
muy delgada entre presentar ideas o historias con honestidad o enfatizar
excesivamente elementos como el sexo y la violencia solo para procurar
capturar audiencia.
Pasando cierto
límite la audiencia se sentirá explotada y manipulada
y se resentirá. Y hay que recordar que bueno o malo el contenido
de una producción arrastra la reputación de sus productores
(e incluso de los patrocinadores).
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