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Para
tener algunos puntos de referencia:
- La luz del
sol en un día promedio oscila entre 3.000 hasta 10.000 fc.
- Los estudios de TV se iluminan aproximadamente a 150 fc.
- Una oficina iluminada tiene unos 40 fc.
- La luz de luna proyecta unos 0,01 fc.
- La luz de una estrella mide apenas 0,000005 fc.
Aunque la mayor parte de las cámaras de TV necesitan por
lo menos 100 FC para una buena calidad (aunque este número
se va reciendo con cada generación de cámaras), muchas
pueden producir imágenes aceptables con niveles por debajo
de 1 fc.
Medidores
de luz
Los fotómetros
son utilizados para medir la intensidad de la luz. Como veremos,
la capacidad de establecer la intensidad casi exactas de distintas
luces es importante para el trabajo profesional de video.
Por ejemplo,
una significativa variación en la intensidad de la iluminación
en un set produciría cambios en el video lo que a su vez
puede resultar en tonos de piel muy oscuros o demasiado claros.
Pero es posible el caminar por todo un set con un medidor de luz
y rápidamente encontrar las áreas oscuras o demasiado
"calientes" donde la luz necesite ser ajustada.
Hay
otra razón para medir con precisión la luz en un set.
Al manipular sutilmente el nivel en las áreas primarias y
secundarias de una escena, puede obtener un refinado control visual.
Nuestros ojos son atraídos por las partes iluminadas de una
escena. Por lo tanto, puede usar la luz para enfatizar el centro
de atención de la escena y desenfatizar otros elementos potencialmente
distrayentes.
Pero antes de que usted pueda utilizar creativamente la variación
de intensidad (y evitar problemas relacionados con la misma), necesita
ser capaz de medir con precisión la intensidad de la luz.
Como el ojo
es un juez poco confiable para montar un esquema de iluminación
debemos usar un fotómetro o al menos un monitor de color
de alta calidad conectado a la cámara. Aunque el monitor
es necesarios para los ajustes finales, durante la etapa de ubicación
de las lámparas es mucho más rapido trabajar con un
fotómetro.
Existen dos
tipos de mediciones: luz reflejada y luz incidentel.
Medidores
de luz reflejada
Un medidor
de luz reflejada calcula la cantidad de luz que es reflejada
por el o los objetos principales de la escena. Este tipo de exposímetro
es el que viene integrado en la mayoría de las cámaras
fotográficas.
Un exposímetro
de luz reflejada asume que todos los objetos reflejan un 18 % (este
es el gris que está al centro de la escala de grises, y el
nivel reflectivo supuestamente estándar de la piel humana)
de la luz que reciben en una escena promedio. Debido a esto puede
ser fácilmente engañado por un objeto que salga del
estandar (por ejemplo una piel muy blanca o negra). Por este motivo
los sistemas auto-iris y auto-exposición no son recomendables
bajo ciertas circunstancias.
La precisión
de una lectura de luz reflejada puede ser mejorada usado un medidor
"spot" o puntual. Los medidores puntuales son exposímetros
de luz reflejada que pueden calcular la luz en un rango entre tres
y cinco grados de ángulo visual; es como ver las cosas por
medio de binoculares en lugar de usar lentes angulares.
En un estudio
por ejemplo se pueden tomar diferentes lecturas de luz colocándose
detrás de las cámaras.
Si exísten
cinco o mas pasos-f de diferencia entre las zonas importantes de
la escena, el rango óptimo de contraste será excedido
y provocará algunos de los problemas que discutimos en el
módulo sobre calidad del video. Los rangos de contraste pueden
ser reducidos aumentando la intesidad en las áreas oscuras
o reduciendo la intensidad de las mas brillantes.
Medidores
de luz incidente
Un exposímetro
de luz incidente puede calcular la variación de intensidad
de las fuentes luminosas. En lugar de medir la cantidad de luz reflejada
por el objeto, los exposímetros incidentales miden la cantidad
de luz que está recibiendo el objeto.
Por lo tanto,
para obtener una lectura con este tipo de medidores se debe apuntar
directamente hacia la fuente de luz que se está calculando
desde el punto de vista del talento. Algunos fotómetros incidentales
miden directamente en foot-candles o luxes, otros requieren una
escala de conversión. (N del T: Debe comprenderse la diferencia
entre un exposímetro y un fotómetro. El primero calcula
la exposición correcta para lograr ver los sujetos de acuerdo
a la sensibilidad de la película o la cámara; el segundo,
simplemente lee la cantidad de luz y deja al fotógrafo los
cálculos de exposición. En general, en TV se prefiere
el uso de fotómetros.)
Medidores
de temperatura de color
Como
notamos al inicio de la sección algunas veces es importante
conocer y controlar la temperatura de color de la luz para lograr
efectos creativos (recordemos la primer imagen en este módulo).
Existen medidores de temperatura de color, que proporcionan una
lectura sobre la temperatura de color dominante de una fuente luminosa.
Los medidores de temperatura de color no son tan usados como los
fotómetros debido a que las cámaras pueden ser balanceadas
a blanco para automáticamente definir las diferentes fuentes
luminosas.
Los filtros
de color pueden ser usados frente a las luces para modificar su
temperatura cromática. Discutiremos el uso creativo de las
luces de color en un módulo próximo.
Controlando
la intensidad de la luz
No nos sirve
de mucho efectuar mediciones de luz si no podemos controlar la intensidad
de nuestras fuentes. Hay varias maneras de lograr esto.
Control
de intensidad variando la distancia
Cuando aumenta
la distancia entre una fuente luminosa y el objeto, la luz es difundida
en un área mas amplia y la intensidad disminuye.

Específicamente
decir, la intensidad de un haz luminoso no enfocado decrece conforme
a la ley del inverso del cuadrado de la distancia (o de la proporción
de la distancia).
Para ser más
precisos: "Dados dos puntos "a" y "b" de
ubicación de un sujeto ante una luz, la intesidad de la luz
decrece de forma igual al inverso de cuadrado de la diferencia proporcional
de la distancia entre dichos puntos X=1/(b/a)2"
Dejemos los
cálculos precisos a los matemáticos e ilustremos este
concepto con dos simples ejemplos.
Digamos que
si una luz se encuentra a 10 pies del objeto e inciden 400 fc de
luz en el mismo, si duplicamos la distancia entre fuente y objeto
a 20 pies (se duplica la distancia), obtendremos solamente la cuarta
parte de la intensidad de la luz original (1/22, es decir 1/4 de
400 fc=100 fc.
Comparativamente,
si colocamos la luz a solo 5 pies del objeto (en vez de los 10 pies),
obtendremos una incidencia de 1,600FC de luz, o cuatro veces la
brillantez inicial .
Recordando
este concepto, podemos variar rápidamente las intensidades
luminosas acercándolas o alejándolas del sujeto, recordando
la ley del inverso de los cuadrados, según los requerimientos
de la escena.
Sedas
o rejillas
Otra manera
de controlar la intensidad de la luz es por medio de sedas o mallas--similares
al que aquí se ilustra. La mayoría de las mallas están
compuestos por una fina red de alambre. Colocando una bandera de
una sola capa o incluso doble malla frente a la luz su intensidad
puede ser reducida de un 30 hasta un 60 por ciento.
Luces
enfocadas
Muchos instrumentos
de iluminación poseen la capacidad de enfoque, esto influye
en la intensidad de la luz. Usando un riel y engranes, el haz luminoso
puede ser concentrado en un área de proyección reducida
o ampliado para cubrir mayor superficie. Ello tiene el efecto adicional
de aumentar o atenuar la intensidad de la luz.
Dimmers
Por último
la intensidad de una luz puede ser atenuada reduciendo el voltaje
por medio de lámparas con dimmers (reguladores). Desafortunadamente,
esto también afecta a la temperatura de color. Una regla
general es que por cada unidad de voltaje reducida a una luz incandescente,
la temperatura de color es reducida 10°K.
Debido a que
el ojo humano puede detectar una variación de 200°K dentro
del rango de 2,000 a 4,000°K, una luz de estudio solamente puede
ser disminuída en un 20 por ciento (en relación con
otras luces) sin afectar notablemente al balance de color, ates
de tener que ser compensada.
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APUNTES SOBRE ILUMINACIÓN
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