El objetivo de un sistema de información como MIS es suministrar ayuda en la toma de decisiones que conduzcan a un incremento de la productividad agrícola. Previamente a la toma de decisiones debe realizarse un análisis de los datos de los que se dispone. Ya que cada explotación agropecuaria es diferente, los sistemas de información deben ser hechos a medida de cada agricultor.
Tradicionalmente la toma de decisiones estaba completamente basada en la experiencia
del agricultor acumulada durante muchos años de trabajo. La información de
suministradores o vecinos también podía ser tenida en cuenta. El intercambio de
información era siempre oral.
Por otro lado, en la Agricultura de precisión el flujo de información es mucho más
complejo. El granjero, después de obtener todos los mapas, se encuentra con una enorme
cantidad de datos que por sí mismos no indican nada. El uso de GIS permite presentar
mapas combinando varias capas, mostrando así la interacción entre cosecha,
características topográficas, propiedades del suelo, etc. De esta manera el agricultor
puede observar la variabilidad en sus fincas y obtener una mejor comprensión de qué
zonas son más productivas que otras.
El componente principal del flujo de información en la Agricultura de precisión es el
MIS o Sistema de Información de Gestión. Se suele hablar casi indistintamente de MIS y
de DSS como herramientas software empleadas en la toma de decisiones. Para diferenciar un
poco más se puede decir que MIS es un sistema integrado que engloba el conjunto de todo
el software empleado en Agricultura de precisión: software para elaboración de mapas,
herramientas de interpretación con filtros expertos, base de datos con información
espacial, herramientas de modelado, sistemas de información geográfica, sistemas
expertos de inteligencia artificial y software de procesamiento de imágenes. El DSS
sería la parte del MIS encargada de la ayuda en la toma de decisiones. De aquí en
adelante emplearemos sólo el término MIS para referirnos a cualquiera de ambos.
El MIS tiene tres tareas fundamentales: Entrada, Organización y Almacenamiento de datos, Presentación y Análisis, e Integración e Implementación. Entrada, Organización y Almacenamiento de Datos
En este punto debe establecerse un esquema de almacenamiento de los datos, fundamentalmente mapas, basado en directorios y un esquema de nombramiento de los mapas, así como una organización del tipo base de datos.
Es necesario seguir unas pautas para poder comparar mapas de cosechas de la misma finca correspondientes a diferentes años. Por lo tanto, los mapas deben obtenerse siguiendo las mismas técnicas de procesado y clasificación.
Algunas de estas directrices podrían ser: proyección de mapa UTM, misma escala de colores para distinguir producciones, escala de cosechas idéntica para el mismo cultivo y caja con datos del mapa.
Seguidamente se presentan mapas de la misma parcela referentes a años anteriores. En la presentación se produce un análisis que consiste en añadir a la visualización los datos de un sistema experto.
Combinando los mapas de años precedentes se obtiene un mapa de tendencias en las cosechas. De esta manera el agricultor puede observar las variabilidades espacial y temporal. Con la ayuda de un sistema de Inteligencia Artificial (DSS) y su propia experiencia se elabora finalmente el mapa de tratamiento.
El mapa de tratamiento muestra de forma precisa la localización y cantidad del tratamiento (en términos de semillas, fertilizante o herbicida) o acción a llevar a cabo (por ejemplo arado y acondicionamiento) dentro de la tierra.