Agricultura de precisión es el término utilizado para describir la meta del aumento de la eficiencia en la administración de la Agricultura. Es una tecnología en desarrollo que modifica las técnicas existentes e incorpora otras nuevas para producir un nuevo conjunto de herramientas a ser manejadas por el usuario.
Por tanto, la Agricultura de precisión no es simplemente la habilidad de aplicar tratamientos distintos a escala local, sino que debe ser considerada como la habilidad para controlar con precisión y asignar la empresa agrícola a un nivel local y de granja, así como de tener los conocimientos suficientes para entender todos los procesos relacionados, de modo que puedan aplicarse los resultados obtenidos para lograr una meta determinada.
La Figura 2.1 muestra la interacción entre varios elementos que integran la Agricultura de precisión.

En cuanto a la historia relacionada con la Agricultura de precisión, los pilares de la misma se asentaron en los años '70, cuando el Departamento de Defensa Americano comenzó a lanzar los Satélites de Posicionamiento Global (GPS) para ayudar a las piezas de artillería a apuntar a sus blancos y a los submarinos a localizar su posición. Hoy en día estos satélites son también accesibles para cuestiones civiles, pero por razones de seguridad las señales así recibidas son distorsionadas, de modo que el error obtenido en la posición puede resultar inadmisible, como es en el caso de su empleo en la Agricultura. Por esto un sistema de corrección diferencial (DGPS) se hace totalmente necesario.
Por otro lado, este empleo de GPS permite que los agricultores puedan recopilar datos sobre sus terrenos de cultivo, ya sea durante la cosecha o previamente a ella, de tal manera que hoy por hoy los cultivos ya no han de ser necesariamente tratados como una superficie de terreno de características homogéneas, sino que pueden ser tratados acorde con sus características espaciales. Es decir, se ha pasado de trabajar en kilómetros cuadrados a trabajar en metros cuadrados. Esto se ve traducido en una mejor aplicación de pesticidas, semillas, riego..., todo lo cual conlleva un sustancial ahorro en costes variables de producción que, en su totalidad, compensan el gasto derivado del empleo de estas nuevas tecnologías.
Se distinguen tres tipos de variabilidad en lo referente a la Agricultura de precisión:
A continuación pasaremos a comentar estos tres tipos de variabilidad con mayor
precisión.
Por variabilidad espacial se entienden los cambios sufridos a lo largo del terreno de cultivo. Estos cambios pueden ser fácilmente vistos en un mapa de rendimiento, por ejemplo, para lo cual se necesita recopilar datos en posiciones precisas.
Para localizar la posición actual del punto del terreno donde nos encontramos en latitud y longitud se utiliza un sistema DGPS, al tiempo que se van recopilando otros datos de interés que mantengan una relación espacial, como pueda ser la calidad del suelo, cantidad de agua, densidad del cultivo... Con ello se busca la obtención de un mapa que resulte representativo del terreno y de utilidad para el agricultor.
La terna de datos recopilados puede ser filtrada para borrar los errores del sistema,
transformada y presentada como un mapa de contorno, mostrando la variabilidad espacial.
La variabilidad temporal es el resultado de comparar un determinado número de mapas del mismo terreno a través de los años. Este tipo de variabilidad requiere también ser interpretada para obtener deducciones, pero aún así pueden obtenerse mapas de tendencias que muestren características esenciales.
La Figura 2.2 muestra el resultado de un mapa de rendimiento a lo largo de dos años consecutivos. La observación de estos dos mapas puede dar una idea representativa del significado de variabilidad espacial y temporal.

La variabilidad predictiva está más relacionada con los errores de administración
que con las características biológicas. Ésta puede ser calculada midiendo la diferencia
entre los valores esperados y los valores realmente logrados.
Agricultura Tradicional |
Agricultura de Precisión |
Aplicación de pesticidas |
|
| Trata todo el campo de cultivo como una superficie uniforme con necesidades similares. | Gracias al tratamiento de imágenes aéreas, junto con las técnicas de digitalización, GPS y GIS, puede elaborarse un mapa del terreno con diferentes zonas detalladas, pudiendo prescribir la cantidad exacta de pesticida a aplicar en cada zona, según sus necesidades. |
| Empleo de banderas humanas para señalar a los aeroplanos dónde aplicar los pesticidas. | Empleo de GPS para indicar a los aeroplanos dónde descargar los pesticidas, y en qué cantidad, gracias a los mapas previamente elaborados. |
Aplicación de abonos |
|
| La cantidad de abono a aplicar se determina por medio de la composición de diferentes muestras del terreno: al final requiere una aplicación uniforme de lo que se cree una buena estimación de la cantidad apropiada (se trata de una media). | Permite una aplicación específica según las necesidades de
cada región, con dos métodos:
|
Mapas de rendimiento |
|
| Sólo es posible sospechar que unas zonas producen más que otras; un estudio detallado supondría un elevado esfuerzo y muchas horas de trabajo. | Durante la cosecha, mediante la combinación de DGPS y sensores de grano, es posible recopilar los datos necesarios para elaborar un mapa preciso y detallado del rendimiento del cultivo. |
| Decidir si una zona del terreno produce por encima de los costes es una labor arriesgada. | Las técnicas de variabilidad temporal junto con los mapas de rendimiento y los costes variables permiten tomar una decisión adecuada acerca de qué zonas sería mejor no cultivar, ya que producen gastos. |