Fieras, alimañas y sabandijas 

 

 

 

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Las canciones de las ballenas yubartas

 

 Ballena jorobada o yubarta (Megaptera novangliae)

 

La sonda espacial Voyager habrá alcanzado ya los confines del Sistema Solar. Es muy improbable que seres inteligentes la encuentren alguna vez; pero, por si acaso, los científicos que la lanzaron pusieron en ella un disco de oro con los mejores sonidos de la Tierra: saludos en muchas lenguas, música étnica de diversas culturas, las mejores composiciones clásicas... y las canciones de las ballenas yubartas.

Las ballenas yubartas producen las más complejas y elaboradas manifestaciones sonoras del mundo animal. Son comparables en muchos aspectos a los cantos de los pájaros, pero son más largas (una canción típica puede durar de 6 a 30 minutos y las más largas llegan a la hora) y poseen muchas particularidades desconcertantes. A menudo se repiten de modo idéntico, compás por compás y nota por nota.

Las ballenas yubartas son grandes miembros de la familia de los rorcuales y ballenas azules. Viven en todos los océanos y se alimentan de crustáceos, plancton y pequeños peces que capturan por filtración. Pasan el invierno en aguas tropicales y subtropicales, donde crían, y suben a latitudes polares durante el verano, para aprovechar la abundancia de alimento de las aguas frías en esta época.

Las yubartas producen una gran variedad de sonidos: gemidos, gritos, ronquidos, gorjeos... Pueden ser tanto de alta como de baja frecuencia (mucho más baja de lo que puede detectar el oído humano), y también son capaces de emitir sonidos de frecuencia variable o modulada. Los sonidos de muy baja frecuencia apenas son absorbidos en el océano. Las ballenas yubartas emiten sonidos muy intensos a una frecuencia de tan solo 20 hercios. El biólogo americano Roger Payne ha calculado que usando el canal de sonido del océano profundo, dos ballenas podrían comunicarse a esta frecuencia entre sí desde cualquier lugar del mundo, por ejemplo entre la Antártida y Alaska. Las ballenas disponen así de una red de comunicaciones global. Cada sonido es un elemento que puede estructurarse en frases y temas, que configuran las distintas canciones.

La finalidad de las canciones
Esta variedad de sonidos y modos de combinarlos permite que las canciones puedan contener una gran cantidad de información. En 2.006 se estudió rigurosamente la sintaxis o gramática de las canciones. Las yubartas pueden ser los únicos animales aparte de los seres humanos que utilizan en la naturaleza una estructura jerárquica en el lenguaje, en la cual las frases encajan en temas más grandes, que se repiten. Los investigadores describen el lenguaje humano como jerárquico porque consiste en sentencias que contienen oraciones, que contienen palabras. Esta jerarquía nos ayuda a extraer el significado de lo que oímos. Investigadores del instituto médico Howard Hughes desarrollaron un algoritmo de computadora para analizar los complejos patrones de gemidos, gritos y susurros en 16 canciones de ballena yubarta. El software obtiene matemáticamente probabilidades, y considera la colocación y la naturaleza repetitiva de unidades más pequeñas en las canciones de los animales.

 

El análisis demuestra objetivamente que las canciones tienen una sintaxis jerárquica. El algoritmo puede también asignar un valor numérico a una canción de la ballena para describir su grado de complejidad. Canciones más cortas parecen más complejas que algunas otras más largas. Pero de momento no se ha podido asignar significado a ninguna frase.


Sólo los machos cantan, y realizan esta actividad aislados preferentemente en la época de la reproducción. Pero no está claro si las canciones tienen por finalidad atraer a las hembras o bien amenazar a otros machos, reclamando el territorio propio. Parece que las distintas frecuencias desempeñan papeles diferentes: las altas frecuencias atraerían a las hembras y las bajas desafiarían a otros machos.

Las yubartas se reúnen en grupos para migrar y para alimentarse y es sorprendente que todos los machos de un rebaño canten la misma canción. Existen sólo pequeñas diferencias en los sonidos que emite cada individuo, que servirían para reconocerlo dentro de la manada.

Suelen cantar una canción determinada cuando nadan en espirales para producir burbujas que arrastrarán el plancton del que se alimentan. La canción serviría para coordinar las acciones.

Cada ballena emite una secuencia de sonidos específica un poco antes de salir a la superficie para respirar, lo que probablemente también está relacionado con la coordinación del rebaño. No dejan de cantar durante la migración y esto probablemente sirve para mantener al grupo cohesionado y para no perder el rumbo.

Modas musicales
Un aspecto muy enigmático de las canciones es que las distintas poblaciones de cada cuenca oceánica ejecutan la misma canción. No se conoce cómo consiguen ponerse de acuerdo todas las ballenas que viven en un área tan extensa.

Las ballenas de cada hemisferio, que no se mezclan nunca, tienen canciones completamente distintas. Recientemente se ha observado cómo unos emigrantes del Océano Índico han ‘enseñado’ nuevas canciones a sus congéneres de Australia, que las han adoptado con entusiasmo. Esto constituye un inesperado intercambio cultural entre animales.

Otro hecho inexplicado es que la canción cambia cada año. El cambio no es muy grande y se realiza de forma más o menos coordinada y gradual en los rebaños a lo largo de la estación de canto, de modo predecible. Al año siguiente, no se inicia la canción que se ejecutó al principio del año anterior, sino la versión modificada. Esto sería el equivalente a nuestras modas musicales. Roger Payne comenta: “Las canciones que grabamos en 1.964 y en 1.969 son tan diferentes como Beethoven de los Beatles”. En su opinión las canciones de los sesenta eran más bellas que las de los setenta.

La comparación entre nuestras manifestaciones musicales y las de los animales no es muy descabellada (como mostró el naturalista británico David Attenborough en un documental emitido por televisión). Nuestra música popular tiene unas claras vinculaciones con la búsqueda de pareja y con el sexo. También la ‘música’ de los animales está sujeta a la selección sexual: las hembras seleccionan a los machos que emiten sonidos más llamativos o que atraen a una mayor cantidad de hembras.

Las hembras quieren hijos que hereden las capacidades seductoras de sus padres para que inseminen a muchas hembras y de este modo propaguen sus propios genes. Si una hembra observa que un macho tiene éxito entre otras hembras, tenderá a escogerlo también. Por eso se ponen de moda determinados sonidos y sólo los machos que los imiten tendrán éxito.


Nota:
Se puede escuchar un fragmento de canción de yubarta en
http://www.youtube.com/watch?v=YL5vlzJx1us

 

 

 

 

 

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