INFLUENZA (GRIPE) PORCINA - COMUNICADO A LA POBLACION 27-04-09
Ante la situación que se presenta actualmente en México y otros países,
por el crecimiento atípico de casos de infecciones respiratorias
(influenza porcina) el Ministerio de Salud Pública informa a la población.
1- En Uruguay no se han presentando casos por este
virus.
2- No se trasmite por el consumo de carne porcina ni
contacto con los cerdos.
3- Las personas se infectan por contacto con otras
personas enfermas.
4- Los síntomas de gripe son fiebre repentina mayor de
38 grados, dolor de cabeza intenso, dolores musculares, dolores
articulares, secreción nasal y/o dificultad respiratoria.
Medidas individuales
1. Extremar las medidas de lavado de manos:
antes y después de comer, de atender un enfermo, de cambiar pañales,
luego de tocar objetos como teléfonos, celulares, carros de
supermercado, viajar en autobús, uso de computadoras, entre otras.
después de volver de la calle,
después de toser o estornudar.
2. Utilizar pañuelo desechable o papel higiénico al
estornudar o toser y tirar el papel en bolsa cerrada.
3. No visitar personas enfermas o con síntomas de
resfriados o gripe.
4. Si está resfriado o tiene gripe, evitar dar la
mano, besar y visitar personas. No tocarse los ojos ni la boca. No fumar.
Mantenerse en sus casas y no acudir a lugares de alta concentración de
personas ni centros educativos. Consultar al médico.
5. Limpiar frecuentemente las superficies que se puedan
contaminar con secreciones respiratorias.
6. No compartir el mate.
7. Estar vacunado contra la gripe si pertenece a los
grupos con indicación de vacunarse.
Recomendaciones para los viajeros
Si tiene que viajar
Evitar las aglomeraciones.
Aplicar las medidas de higiene de lavado de manos.
En caso de estornudos, taparse la boca con pañuelo desechable y
tirarlo en bolsa cerrada.
Si viene de zonas afectadas
Controle su temperatura hasta después de cinco días de su regreso.
En caso de fiebre debe consultar por teléfono al establecimiento de
salud más cercano. Utilice pañuelo o mascarilla para proteger a su
familia y entorno.
Informe donde tuvo contactos después de su ingreso al país.
En caso de dudas consulte al 0800 4444 o al 409 12 00
La gripe por A (H1N1) es una infección respiratoria aguda y muy
contagiosa de los cerdos, causada por alguno de los varios virus gripales
de tipo A de esa especie. La morbilidad suele ser alta, y la mortalidad
baja (1%-4%). El virus se transmite entre los cerdos a través de
aerosoles, por contacto directo o indirecto, y a través de cerdos
portadores asintomáticos. Durante todo el año se producen brotes en esos
animales, pero la incidencia es mayor en otoño e invierno en las zonas
templadas. Muchos países vacunan sistemáticamente a sus cabañas de
cerdos contra la gripe por A (H1N1).
Los virus de la gripe por A (H1N1) son en su mayoría del subtipo
H1N1, pero también circulan entre los cerdos otros subtipos, como H1N2,
H3N1 y H3N2. Estos animales pueden verse infectados asimismo por virus de
la gripe aviar y por los virus gripales estacionales que afectan al
hombre. Se cree que el virus porcino H3N2 procede del ser humano. A veces
los cerdos se ven infectados simultáneamente por más de un tipo de
virus, lo que permite a éstos intercambiar genes. El resultado puede ser
un virus gripal con genes de diversa procedencia, lo que se llama un virus
"reagrupado". Aunque los virus de la gripe porcina son
normalmente específicos de esa especie, en ocasiones saltan la barrera
interespecies y provocan la enfermedad en el hombre.
Se han notificado ocasionalmente brotes y casos esporádicos de
infección humana por el virus de la gripe por A (H1N1). En general los síntomas
clínicos son similares a los de la gripe estacional, pero las
manifestaciones clínicas son muy variables, desde una infección asintomática
hasta una neumonía grave que mata al paciente.
Como las manifestaciones clínicas habituales de la gripe por A
(H1N1)en el hombre se asemejan a las de la gripe estacional y de otras
infecciones agudas de las vías respiratorias superiores, la mayoría de
los casos se han detectado casualmente mediante los sistemas de vigilancia
de la gripe estacional. Muchos casos leves o asintomáticos pueden haber
pasado desapercibidos; así pues, se desconoce hasta qué punto está
extendida la enfermedad en el ser humano.
Desde que se empezó a aplicar el RSI(2005)1 en 2007, se han
declarado a la OMS casos de gripe por A (H1N1) registrados en los Estados
Unidos y en España.
Normalmente la gente se contagia a partir de cerdos infectados,
pero algunos casos humanos carecen de antecedentes de contacto con esos
animales o con entornos en que los haya habido. Ha habido casos de
transmisión entre personas, pero limitados a contactos cercanos y a
grupos cerrados de personas.
La gripe por A (H1N1) no es una enfermedad de declaración
obligatoria a las autoridades internacionales de sanidad animal (OIE,
www.oie.int), por lo que se desconoce su distribución internacional entre
los animales. La enfermedad se considera endémica en los Estados Unidos.
Se sabe también que se han registrado brotes en América del Norte, América
del Sur, Europa (incluidos el Reino Unido, Suecia e Italia), África
(Kenya) y zonas de Asia oriental, incluidos China y Japón.
Probablemente la mayoría de las personas, no habiendo estado en
contacto regular con cerdos, carecen de la inmunidad necesaria para
prevenir la infección. Si un virus porcino consigue transmitirse
eficientemente de persona a persona, puede causar una pandemia de gripe.
El impacto de una pandemia causada por un virus de esa naturaleza es difícil
de predecir: dependerá de su virulencia, de la inmunidad ya existente en
la población, de la protección cruzada conferida por los anticuerpos
producidos en respuesta a gripes estacionales y de factores propios del huésped.
En algunos países se dispone de antivíricos contra la gripe
estacional, y esos medicamentos permiten prevenir y tratar eficazmente la
enfermedad. Hay dos tipos de fármacos: los adamantanos (amantadina y
rimantadina) y los inhibidores de la neuraminidasa (oseltamivir y
zanamivir).
La mayoría de los casos de gripe porcina notificados
anteriormente corresponden a pacientes que se recuperaron plenamente de la
enfermedad sin necesidad de atención médica y sin recibir antivíricos.
Algunos virus gripales desarrollan resistencia a los medicamentos
antivíricos, limitando la eficacia de la quimioprofilaxis y el
tratamiento. Los virus obtenidos a partir de los casos humanos recientes
de gripe porcina registrados en los Estados Unidos eran sensibles al
oseltamivir y el zanamivir, pero resistentes a la amantadina y la
rimantadina.
Solo el médico es el indicado para suministrar
medicamentos. No se automedique pues puefde ser peor el remedio que la
enfermedad.
No se dispone de información suficiente para formular
recomendación alguna acerca del uso de antivíricos para la prevención y
el tratamiento de la infección por el virus de la gripe porcina. Los médicos
han de tomar sus decisiones al respecto considerando las manifestaciones
clínicas y la epidemiología de la enfermedad, así como las ventajas y
los inconvenientes de la profilaxis y el tratamiento para el paciente.
Ante el brote que se ha declarado en los Estados Unidos y en México, las
autoridades nacionales y locales están recomendando utilizar oseltamivir
o zanamivir como tratamiento y prevención de la enfermedad en función
del perfil de sensibilidad del virus.
Aunque no hay indicios claros de que los casos humanos actuales
de infección por la gripe porcina estén relacionados con eventos
presentes o pasados de síndromes gripales porcinos, sería aconsejable
reducir al mínimo el contacto con cerdos enfermos y notificar esos
animales a las autoridades veterinarias correspondientes. La mayoría de
las personas se infectan como consecuencia de un contacto prolongado y
estrecho con cerdos infectados. En cualquier contacto con animales es
esencial el respeto de unas buenas prácticas de higiene, y ello es
especialmente importante durante las manipulaciones propias del sacrificio
y las operaciones posteriores, para evitar la exposición a los agentes
patógenos. Ningún animal que haya muerto de enfermedad debe someterse al
procedimiento de matanza. Hay que atenerse a los consejos que dicten las
autoridades nacionales competentes.
No se ha demostrado que la gripe porcina se transmita al ser
humano por ingestión de carne de cerdo debidamente cocinada y preparada,
o de otros productos obtenidos del cerdo. El virus de la gripe porcina
muere durante la preparación de la carne de cerdo o de otros productos
obtenidos del cerdo. El virus de la gripe porcina muere al cocinar los
alimentos a una temperatura de 160ºF/70ºC, que corresponde a las
directrices generales para la preparación de carne de cerdo y de otros
tipos.
En el pasado, la infección humana por el agente de la gripe
porcina solía ser leve, aunque consta que ha causado afecciones graves
tales como la neumonía. Sin embargo, parece que las manifestaciones clínicas
de los brotes en curso en los Estados Unidos y México son distintas.
Ninguno de los casos confirmados en los Estados Unidos presentaba la forma
grave de la enfermedad, y los pacientes se han recuperado sin necesidad de
recibir atención médica. En México, se ha notificado que algunos
pacientes sufren la forma grave de la enfermedad.
Para protegerse, aplique las medidas generales de prevención de
la gripe:
Evite el contacto directo con personas de aspecto enfermizo o que
tengan fiebre y tos.
Lávese las manos con agua y jabón a menudo y concienzudamente.
Lleve una buena higiene de vida: duerma bien, coma alimentos
nutritivos y manténgase físicamente activo.
Si hay algún enfermo en la casa:
Procure que el enfermo ocupe una zona aparte en la casa. Si eso no
es posible, mantenga una separación de 1 metro entre el paciente y
las demás personas.
Tápese la boca y la nariz cuando cuide al enfermo. Encontrará máscaras
en el comercio, o puede fabricarlas con los materiales que tenga a
mano, siembre que sean desechables o se puedan lavar convenientemente.
Lávese las manos concienzudamente con agua y jabón después de
cada contacto con el enfermo.
Trate de mantener bien ventilada la zona donde se encuentra el
enfermo. Utilice las ventanas y las puertas para crear corrientes de
aire.
Mantenga limpio el entorno utilizando productos domésticos de
limpieza. Si vive en un país donde la gripe porcina ha causado la
muerte de alguna persona, aténgase a los consejos que dicten las
autoridades locales de salud.
Si se siente mal, tiene fiebre alta, tos o dolor de garganta:
Quédese en casa y, en la medida de lo posible no acuda al trabajo,
a la escuela ni a lugares muy concurridos.
Descanse y tome muchos líquidos.
Cúbrase la boca y la nariz con pañuelos desechables cuando tosa o
estornude, y tire los pañuelos usados en un sitio adecuado.
Lávese las manos con agua y jabón de forma frecuente y meticulosa,
sobre todo después de toser o estornudar.
Informe a sus familiares y amigos de que está enfermo y busque
ayuda para las tareas domésticas que exigen contacto con otras
personas, tales como la compra.
Si necesita atención médica:
Póngase en contacto con su médico u otro profesional sanitario
antes de viajar, y cuéntele sus síntomas. Explíquele por qué cree
que tiene gripe por A (H1N1) -por ejemplo, si ha viajado recientemente
a un país afectado por un brote humano de gripe por A (H1N1)- y siga
sus consejos.
En caso de que no pueda contactar con su dispensador de atención
sanitaria de antemano, haga saber su sospecha de que padece gripe
porcina en cuanto llegue al centro sanitario.
Tome la precaución de cubrirse la boca y la nariz durante los
viajes.