Buenos
Aires, mayo de 1975, el petróleo es un tema fatal / Eduardo Galeano
Según el dictamen oficial, se trataba de un suicidio. Berény no era, sin
embargo, un contorsionista, sino un alto asesor de la Shell. Al parecer servía,
también, agente doble o triple, a las empresas norteamericanas. Más reciente, de
febrero de este año, es el cadáver de Adolfo Gavalli. Gavalli, que había sido
dirigente gremial de los obreros petroleros, había caído en desgracia. La
pérdida del poder le había mejorado la cabeza. Últimamente predicaba la
nacionalización integral del petróleo. Tenía, sobre todo, bastante influencia en
el área militar. Cuando lo cocinaron a tiros en Villa Soldati, llevaba en la
mano un portafolios. El portafolios desapareció. Los diarios informaron que el
portafolios estaba lleno de dinero. El robo era, pues, el móvil del crimen.
Villar vincula estos casos argentinos con otros asesinatos internacionales con
olor a petróleo. Y advierte en su artículo: "Si usted, lector, se entera de que
después de escribir estas líneas, al cruzar la calle, me aplastó un colectivo,
piense mal y acertará".
2. Novedades. Villar me espera en mi escritorio, muy sobresaltado. Alguien lo ha
llamado por teléfono y con voz nerviosa le ha dicho que el portafolios de
Gavalli no contenía dinero sino documentos:
-Nadie sabe qué documentos eran. Solamente yo lo sé. Y lo sé porque yo se los
había dado. Tengo miedo. Quiero que usted también lo sepa, Villar. El
portafolios contenía... y en ese momento, clic, se cortó la comunicación.
3. Anoche Villar Araujo no llegó a dormir a su casa.
4. Revolvemos cielo y tierra. Los periodistas anuncian la huelga. Los diarios
del interior no han aparecido hoy. El ministro ha prometido ocuparse
personalmente del caso. La policía niega tener ninguna información. En la
revista recibimos llamadas anónimas, con datos contradictorios.
5. Villar Araujo ha aparecido anoche, vivo, en una ruta vacía cerca de Ezeiza.
Fue abandonado allí con otras cuatro personas.
Ha estado dos días sin comer ni beber y con una capucha en la cabeza. Ha sido
interrogado, entre otras cosas, sobre las fuentes de información de sus
artículos. De esos hombres sólo ha visto los zapatos.
La policía federal difunde un comunicado sobre el asunto. Dice que Villar Araujo
había sido detenido por error.