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Perfil biográfico
Nació en Recife, Brasil, en 1921. En 1947, fue director del Departamento de Educación y Cultura del Servicio Social de la Industria. Estudió letras y se doctoró en 1959 en Filosofía e Historia de la Educación con la tesis ‘Educación y actualidad brasileña’, en la que se sientan las bases de su método, según el cual todo proceso educativo debe partir de la realidad que rodea a cada individuo.
En los años 50, perteneció al primer Consejo Estatal de Educación de Pernambuco. En 1961, fue nombrado director del Departamento de Extensión Cultural de la Universidad de Recife. En 1963 puso en práctica su primer experiencia educativa de grupo, dentro de la Campaña Nacional de Alfabetización, consiguiendo la alfabetización de 300 trabajadores rurales en mes y medio. Como consecuencia del golpe militar de 1964, debió abandonar su actividad, calificada de ‘subversiva’, y buscó refugio en Chile, donde participó en diversos planes del gobierno democristiano de Eduardo Frei, como el programa de educación de adultos del Instituto Chileno para la Reforma Agraria (ICIRA). En Chile escribe Pedagogía del oprimido, cuyo contenido desagrada al gobierno de Santiago. Profesor de la Universidad de Harvard, colaboró con los grupos dedicados a la reforma educativa en los ámbitos rurales y urbanos. En 1970 se trasladó a Ginebra (Suiza), donde trabajó en los programas de educación del Consejo Mundial de las Iglesias.
Después de dieciséis años de exilio, en 1980 retornó a Brasil, impartiendo docencia en la Universidade Estadual de Campinas y en la Pontifícia Universidade Católica de São Paulo, ciudad esta última de la que fue Secretário de Educação. En 1986, recibió el premio internacional ‘Paz y Educación’ de la UNESCO. Fue investido doctor ‘honoris causa’ por una veintena de universidades de todo el mundo. Murió en 1997.
Paulo Freire, interrogantes y propuestas
De la síntesis de la síntesis de la síntesis de las más de 400 preguntas formuladas el sábado en los grupos de trabajo el día domingo Paulo Freire fue enhebrando, agrupando, haciendo un juego casi erótico con el pensamiento y dando sus respuestas. En primer lugar señaló la semejanza de inquietudes que recorre América Latina (y aún el mundo) y la particularidad de un clima histórico. Precisó también que en su opinión el intelectual progresista no puede rehusar intervenir, su presencia no puede ser indiferente. Pero la intervención demanda el respeto por los otros, por lo tanto no es prescriptiva, `es sugerencia para que aquellos a quienes sujerimos re-hagan la sujerencia. Transcribimos aquí los temas principales abordados en sus respuestas.
Estar fuera/dentro de la estructura de poder
"En primer lugar mi convicción es que nadie está fuera de la estructura del poder, nadie. Incluso los que se juzgan marginados no están marginados, están dominados; están expelidos aparentemente, porque en el fondo forman parte como dominados de la relación dialéctica que compone la totalidad dominados-dominantes".
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"Por esta razón yo hago restricciones al concepto de marginalización. Yo creo que el concepto de marginalización es como muchos otros un concepto que endulza, ameniza y esconde, oculta una verdad. Por ello yo hablo de desocultación de la verdad, o de verdades. Este concepto marginalización me parece que hace esto. En lugar de marginalizados yo hablo de oprimidos, de ofendidos, de robados; hablo de interdictos, los prohibidos".
"Soñamos y trabajamos para recrear el mundo, porque nuestro sueño es un sueño con una realidad menos malvada, menos perversa, en que uno pueda ser más gente que cosa. Pero, al mismo tiempo trabajamos en una estructura de poder que explota y domina. Y esto nos plantea esta dualidad que nos hace mal".
"Encontramos como si estuviéramos experimentando una ruptura de cada uno en sí mismos, en sí misma. Una especie de esquizofrenia profesional, que nos hace mal, que nos hace estallar. En cierto momento no sabemos si somos leales al organismo que nos paga y que nos pide -no a través de un lenguaje oral, sino a través de los gestos, a través de la mirada del director, a través del cuerpo, que habla,- nos pide lealtad al reaccionarismo del organismo. De otro, nos sentimos cobrados por el sueño nuestro. Esto es, yo me digo ¿cómo puedo yo soñando con una realidad menos deshumanizante trabajar para una institución deshumanizante? ¿A quiénes debo yo ser leal? ¿al patrón que me paga o al sueño que me espera?" "Mi sugerencia -no prescripción- es existencial, no vino de la lectura de libros, sino de la lectura de mi propia experiencia política, pedagógica, etc. a lo largo de mi vida: hay que asumir la dualidad. Yo estoy convencido de que no es posible a nadie ir más allá de sí mismo y de la situación en que esta a no ser asumiéndose como tal".
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"Asumir no significa que en el día siguiente la situación ya no existe, que está transformada, la realidad fue transformada porque yo me asumí en esta realidad como tal. Esto sería caer en una posición que llamamos en filosofía idealismo, subjetivismo. Esto es, el hecho de que tu conciencia dice algo, este algo ya está hecho. En verdad no es así; la transformación del mundo demanda praxis transformadora, pero la praxis transformadora demanda la conciencia. El otro error tan malo como este del subjetivismo es el error del mecanicismo, según el cual la conciencia sólo se constituye como tal a través de la experiencia transformadora. Cuando yo hablo de asunción de la dualidad no estoy hablando de esto, yo estoy simplemente diciendo que necesito asumir mi dualidad para que yo pueda, a partir de ahí, experimentando una dialéctica relación entre ser y no ser, una tensa relación dialéctica entre percibir qué no soy, pero soñar con ser. Al asumirme críticamente como ser dual yo empiezo a pelear para no ser más dual. Esto es, la asunción me empuja a la lucha, a la pelea".
"Una palabra que en los años 60 creo confusiones e ilusiones, es la palabra concientización -mucha gente piensa que yo la creé o inventé y no fui yo- La palabra concientización debería ser entendida como el ejercicio de la asunción de míI en y con el mundo. Yo me asumo como tal. Y no lo que mucha gente pensaba en los años 60 que la concientización era la varita mágica, con la cual yo transformaba el mundo. Esto sería la posición idealista. Cuando yo trabajé el concepto de concientización, yo ya lo trabajé hace30 años en la perspectiva dialéctica y no idealista.
"Entonces mi sugerencia -yo vuelvo- es que asumamos la dualidad".
"La asunción no es cosa fácil de ser hecha. Es una cosa difícil. Entonces a veces, en lugar de la asunción, preferimos la acomodación, y en la acomodación si yo experimento poner mis dos pies totalmente fuera del sistema yo me frego, si yo pongo mis dos pies solamente dentro del sistema yo soy absorbido por él. El otro riesgo que corremos al no asumir es el de caer en una posición cínica. Por ejemplo, yo escucho sobre todo en gentes de mi edad que después de mucha lucha se cansó, y asume una postura cínica, y hace discursos como éste: "ya hice lo que pude; trabajé, me expuse, perdí algunos empleos, y ahora yo necesito hacer plata, y cabe a los jóvenes que vienen trabajar y cumplir su deber". Esto es para mí cinismo. Un cinismo que est asociado a una posición que yo llamo de desesperación. Yo me rehuso a ser desesperado. Yo soy indignado, pero no desesperado. Yo no vivo sin mañana, y la desesperación es la explotación indebida del hoy. Y yo rehuso".
"Yo diría a ustedes, mis amigas y amigos, que -una cosa que yo he repetido siempre- que en la historia uno hace lo posible, y no lo que le gustaría hacer". "De un lado yo reconozco que sólo lo posible de hoy puede ser hecho, y no lo que me gustaría hacer. Pero inmediatamente yo hablo de la necesidad de viabilizar lo inviable, lo que significa una pelea permanente para cumplir lo posible ya. Y trabajar en el sentido de tornar posible lo que parece imposible.
Esta comprensión dialéctica de la tarea política -y la tarea pedagógica es política, eminentemente política-, esta comprensión dialéctica de la historia que en el fondo es posibilidad y no determinación, plantea a nosotros entonces tácticas en relación también dialéctica con la estrategia que guarda nuestros sueños" .
| Así operaba el "periodismo" derechista, lamebotas, cagón y cómplice de los genocidas durante la dictadura: "Las visitas extrañas |
"Entonces yo creo que todo trabajo renovador tiene que tener tácticas coincidentes con el sueño estratégico. Si salimos demasiado de las posibilidades de la práctica, perdemos el sueño. Hay que ser disciplinado, hay que ser sabio. Un liderazgo revolucionario que no se empapa de tal sabiduría, fracasa. Yo estoy trabajando, por ejemplo, en el Ministerio, en una estructura de poder con la cual yo no concuerdo, mi sueño es otro sueño; esto en primer lugar, no significa que por estar trabajando allá yo seré o soy totalmente absorbido por las estructuras. Obviamente yo debo estar con los ojos abiertos, porque la captación es matrera, es maliciosa, ella viene despacito a veces, y encandila y vamos cayendo. Y en cierto momento la tentación cínica es más fuerte, y ahí nos damos. Pero no significa el hecho de que estoy en la estructura ministerial que yo sea desde luego captado. Y o puedo ser captado, pero puedo rechazar la captación y ni siquiera perder mi empleo, que es fundamental también. Pero yo debo entonces empezar a medir qué puedo hacer".
"Vamos a admitir que yo soy profesor en una escuela media, o primaria. La estructura del poder es reaccionaria, es retrógrada, etc., autoritaria. Una primera pregunta que yo me haría sería: ¿puedo hacer aquí algo que no sea, que no signifique un trabajo de negación de la libertad? ¿qué trabajo ser ‚se, hasta dónde yo puedo ir? Esto me parece que implica un ejercicio que yo llamo mapear (de establecer, de ubicar sitios). La primera cosa que me parece importante es hacer lo que yo llamo mapeamiento ideológico de la institución donde estoy. ¿Qué significa el mapeo ideológico? No es geográfico, es ideológico, el relevamiento ideológico. Por ejemplo, yo necesito saber con quiénes puedo contar y con quiénes tengo que pelear, en otras palabras: yo tengo que saber quiénes sin mis enemigos, potenciales o actuales. Antes de intentar cualquier trabajo éste es el trabajo".
Yo no uso las palabras más duras, más agresivas, los análisis más fustigantes sin ir conociendo despacio el poder de infundir miedo que estas palabras tienen, porque yo puedo echar a perder mi propia labor asustando. Asustando a los dominantes antes de tiempo, y asustando a los dominados antes de que puedan no ser asustados".
"El miedo de los dominados tiene que ver con la voz de los dominantes dentro de los dominados. Los dominados denuncian a los revolucionarios porque quienes están denunciando no son los dominados, son los dominantes dentro de los dominados. Y si yo llego a una comunidad fuerte e ingenuamente dominada con un discurso que da miedo a los dominantes, los dominados tiene miedo como si fueran dominantes. Esto todo tiene que ser sabido por nosotros.
"Mucha gente piensa, por ejemplo, que hacer esto (el mapeamiento) es una pérdida de tiempo. Sin esto, sin embargo, tú pierdes el sueño. Es mejor usar un poco del tiempo para no perder el sueño todo. Porque prácticamente o tú haces eso o no puedes hacer tu sueño. Porque si tú partes solamente con tu voluntad, con tu deseo, con tu fuerza individual, tú eres frenado por la fuerza del poder. Entonces, estar dentro o estar fuera, no es fundamentalmente una razón de ganar o de perder. El proceso histórico te dirá si es mejor estar ahora solamente fuera, con comillas, o solamente dentro".
"Es una cuestión táctica y estratégica. No hay por lo tanto que quedar con sentimiento de culpa".
Escuela pública/escuela privada
"Hay una tendencia que ustedes deben estar también experimentando hoy en la Argentina, una tendencia más o menos desde hace 20 años, con más énfasis en un país, menos en otro, hacia la privatización, ahora es casi una enfermedad y un delirio, que toma cuenta del mundo con este discurso neoliberal de la muerte de las ideologías, etc.
"Brasil vivió, y sigue viviendo, fuertemente, una privatización al servicio realmente de lo privado.
¿Qué quiero decir con esto? Una privatización en el sentido de quitar al Estado el deber de cumplir sus obligaciones; segundo: de dar, de crear de fortalecer la comprensión mercantilista de la educación.
Esto es, la educación de repente empezó a virar, a transformarse en empresas privadas, fortalecidas: a medida que el Estado estimulaba la privatización de la educación, trabajaba contra la eficacia de la escuela pública. Es interesante en el caso de Brasil, observar que hasta los años 40, por ejemplo, teníamos un sistema público de educación primaria y media pequeño, pero muy bueno, de buena calidad, aunque de poca cantidad, y era un sistema que trabajaba para los hijos de la élite, de las clases poderosas; por lo mismo era bueno. Pero en el momento que la clase trabajadora empezó a demandar escuela pública para sus hijos, y para sí, los adultos obreros, a través de presiones en las grandes ciudades, en los centros urbanos de Brasil, como San Pablo, Río, Minas, Belo Horizonte, Porto Alegre, etc., en la medida en que las clases populares empezaron a poder entrar en las escuelas públicas, entonces el Estado empezó a maltratar las escuelas públicas. Después se niega la cuestión de las clases, el elitismo de la clase dominante, etc. Las escuelas privadas entonces empiezan a aparecer y atraen para sí la clientela de los ricos. Y en Brasil la cosa asumió una cara profundamente perversa: en cierto momento, los niños ricos tenían una escuela buena, cara, por la cual sus padres pagaban mucho, y cuando alcanzaban los niveles de la escuela fundamental primaria y media, entraban en la Universidad gratuita. Fíjense ustedes la maldad. Este mismo recorrido era hecho por niños del pueblo en escuelas públicas deterioradas. Entonces algunos niños del pueblo que llegaban a este límite, hasta para estos algunos las dificultades se presentaban: no tienen condiciones de hacer el vestibular, en las escuelas públicas federales, en las Universidades gratuitas, y les quedaban dos posibilidades: primero, no entrar en la Universidad, segundo, procurar las Universidades privadas, malas y caras. Esto es una perversidad escandalosa. Y sigue esto hoy en día en Brasil. Entonces la pelea por la escuela pública buena, la pelea por una escuela pública recuperada, por una escuela pública en cantidad y en calidad, es una pelea democrática".
"Para mí es parte de la naturaleza de la pelea, del proceso de pelear, la competencia de quienes pelean. Yo no quiero caer en un elitismo y decir que sólo quienes son académicos pueden pelear, porque ahí entonces no va a haber más pelea. Los académicos no quieren pelear. No es eso. Lo que yo quiero decir es que la pelea se robustece en la medida que quienes pelean tienen competencia existencial, esto es tienen una sabiduría que aprendieron peleando, aprendieron en la práctica de la lucha. Segundo, porque pelearon por un ideal, descubrieron que necesitaban el saber científico para ayudarse a sí mismo y a la pelea.
"Yo creo, estoy convencido, que cuanto más científico -pero no cientificista- yo me hago, tanto más tengo chance de enfrentar al enemigo sea quien sea. Precisamente porque con los salarios inmorales que tenemos nos falta posibilidad de estudiar, de leer, de profundizar, por esta razón una de las peleas de los educadores y las educadoras uno de los objetivos es la demanda que tiene que hacer al Estado de ser permanentemente capacitados.
"Su capacitación es permanente, y no puede reducirse apenas a charlas que educadores famosos vienen invitados a dar durante las vacaciones.
"Entonces, para mí, la pelea sindical, sin la cual es difícil ganar envuelve al lado de la demanda por un salario menos injusto, la demanda de condiciones más decentes de trabajo, y la demanda de capacitación permanente de las educadoras y los educadores.
"Los representantes del Estado hablan en la televisión o en discursos políticos y dicen que la educación para tal o cual gobierno es una prioridad. Es fundamental que los educadores discutan el concepto de prioridad. La prioridad que no se manifiesta económica y financieramente es una mentira ¿Cómo puede el pueblo creer en un gobierno que dice que la educación es prioritaria si las escuelas se están tumbando, cayendo? No digo en la Argentina, pero en Brasil encontré cuando yo asumí la Secretaría de Educación de la Ciudad de San Pablo el 60 % de las escuelas deterioradas. Esto es un absurdo. Cuando dejamos el gobierno no había ninguna deteriorada. Respetamos el edificio de la escuela. Rehicimos todos en cuatro años, porque que no era posible dar un ejemplo si nosotros también decíamos era prioridad la educación, entonces teníamos que mostrar lo que era. Entonces yo creo que ustedes podrían hacer peleas así también. No resuelve llamar al gobierno con palabrotas, eso nos satisface a nosotros, pero no a la revolución, a la historia. Pero exigir que pruebe que la educación es realmente igualitaria. Mostrar los índices, por ejemplo, deniños que son expelidos de la escuela y que los técnicos llaman evasión escolar. Los niños que se han evadido, nadie se evade de la escuela, los alumnos son expulsados de la escuela. Entonces el índice de niños expulsados es un índice distinto de una escuela de clase dominante". "Los profesores también necesitan ser reeducados para entender el fenómeno de la aprobación qué significa aprobar qué significa reprobar".
"La pelea por la escuela pública sin que esto signifique la negación del derecho de la existencia de la escuela privada, porque yo no estoy haciendo un discurso demoledor, diciendo que los padres no tienen derecho de crear sus escuelas, tienen, siempre que no pidan después al Estado que les ayude. Ahora, lo que no es posible es que el Estado no cumpla su deber. Yo creo que la pelea por la escuela pública se funda en la lucha permanente para esto que yo llamé 'no dejar que el Estado duerma en paz'. Esto es: tiene que ser permanentemente exigido que él pruebe que la educación es prioridad, exigido criticando los niveles de competencia y de incompetencia de los profesores, mostrando que los profesores ni queriendo pueden ser más competentes porque les faltan los medios de ser más competentes. Entonces la demanda por el salario está al mismo nivel que la demanda por la formación permanente de los educadores, y por formación permanente yo entiendo no cursillos, charlas, sino entiendo la discusión de la práctica. Esto es: plantear a los educadores su propia práctica para que reflexionando sobre ella descubran los obstáculos epistemológicos, ideológicos, políticos, que la práctica plantea. De ahí entonces el análisis teórico se da a partir de la comprensión del desnudamiento que se hace de la práctica misma. Esto hicimos en San Pablo durante los cuatro años."
Escuela comunitaria
"Me gustaría decir algunas palabras a propósito de la escuela comunitaria, este concepto en Brasil por lo menos se encuentra ligado, asociado directamente a los esfuerzos de los movimientos populares en sus comunidades de crear la escuela de sus hijos. Yo encuentro esto en primer lugar muy democrático; pero como todas las cosas esta lucha democrática también tiene sus riesgos".
" A veces el esfuerzo de las comunidades populares los alienta de tal manera y les da una tal alegría, que ellos se arriesgan a perder una especie de conciencia política con la cual podrían prever cosas.
"Entonces no prevén que cuanto más exijan que el Estado solamente les entregue partidas, cuanto más hagan esta demanda para la entrega de partidas y alguna ayuda tecnológica, tanto más retiran del Estado gran parte del deber de él. Porque el Estado entrega dólares, por ejemplo, o cruzeiros reales, cada vez más irreales, entrega esto para los movimientos populares y deja de cumplir su tarea integral que es ofrecer a las poblaciones brasileñas escuelas de buena calidad y en cantidad suficiente. Segundo, los grupos populares se arriesgan también de ingenuizarse políticamente; entonces yo creo que ellos deberían seguir peleando por tener sus escuelas, lo que es un derecho, crecen así, con la práctica de crear sus escuelas, pero peleando desde el comienzo desde dentro y desde fuera para que el Estado cumpla su deber".
Diferencia, tolerancia, connivencia
"La tolerancia es la posibilidad que inventamos en nosotros de convivir con el diferente. De entender el diferente para poder pelear con el antagónico. Porque si yo peleo con el puramente diferente de mí y dejo en paz al antagónico de nosotros, yo en primer 1ugar hago una pelea sin significación; en segundo lugar, me canso y pierdo la pelea con el antagónico, que es la pelea fundamental. Es una cosa maravillosa que se da no solamente en América Latina, en el mundo todo, cómo el antagónico, que es el poder principal, posibilita, o crea, inventa, la pelea adjetiva entre los diferentes. Es la célebre consigna de dividir para gobernar".
"La tolerancia no es connivencia, una tolerancia que se transforma en connivencia es una connivencia que no quiere hablar de sí misma. Por ejemplo yo soy connivente con la explotación y digo sin embargo que soy tolerante. No, yo no puedo tolerar la explotación, porque si yo tolero la explotación o la dominación, yo estoy en connivencia con la explotación; lo que yo tengo que hacer frente a la explotación es medir mis fuerzas para saber si puedo pelear de frente o no, en un momento dado; esto no es connivencia, es táctica. Si yo muero por exceso de valentía, yo debilito las fuerzas que deben pelear contra la explotación. Y tampoco la astucia es cobardía, es defensa propia del oprimido. Para mí el oprimido no miente, el oprimido no es cobarde, el oprimido se defiende. Cuando yo estuve encarcelado en Brasil nunca dije la verdad a los del ejército, nunca, y dormía en paz. El coronel me preguntaba, ‘usted conoce a este comunista, Fulano de tal', yo decía, ‘nunca escuché‚ este nombre', y era mi amigo personal. Pero ¿por qué‚ decir al coronel que yo era amigo de él? ¿por qué? ¿en nombre de la honestidad, en nombre de la seriedad? Pero hay una seriedad de los oprimidos y una seriedad de los opresores."
Sexualidad
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"Ayer yo dije aquí que la sexualidad no se enseña. Y parece que hubo legítimamente algunas dudas a propósito de esto. Yo quería decirles a ustedes que cuando yo hablo de que la sexualidad no se enseña, es la misma cosa que cuando digo 'nadie enseña lenguaje a nadie'. El lenguaje es una invención humana que se hace socialmente; nadie enseña, todos adquieren el lenguaje, crean el lenguaje, lo que uno enseña al otro es la gramática; hasta la sintaxis en ciertas dimensiones tampoco se enseña, porque la sintaxis de tu análisis es la forma cómo el pensar se estructura en el discurso. Ahora lo que sí tú puedes hacer es desinhibir a las personas para que existan en su sexualidad que nadie les enseñó. Lo que es viable, lo que es legítimo, lo que es posible es discutir incluso los límites, la ética de la sexualidad, debatir críticamente".
"Hay que vivir la sexualidad que no se reduce apenas al sexo. La sexualidad tiene que ver con mi voz, tiene que ver con mis gestos, tiene que ver con mis sueños, tiene que ver con mi fantasía, con mi deseo, y todo esto tiene que ver con el sexo, pero es más que el sexo. Uno puede tener una sexualidad fantásticamente rica en la medida misma en que vuela más alto que el sexo mismo. A veces el sexo que es una cosa fundamental termina por castrar la sexualidad, porque la reduce de tal modo al sexo que la sexualidad disminuye, pierde un cierto horizonte de libertad, que envuelve el cuerpo todo, no solamente una parte del cuerpo. En el sentido que yo dije uno no enseña sexualidad, pero uno debate, uno discute, uno atesora, yo creo, y ayuda a atesorar el uso de la sexualidad. Uno puede extender la sexualidad hasta un horizonte ahora impensable".
Constructivismo
"Hoy día se habla mucho del constructivismo. Yo nunca dije en trabajo mío ninguno ni en mis recientísimos estudios que fuera un constructivista. Sin embargo para mí es imposible estudiar el constructivismo sin verme, no da, porque yo hice y dije cosas que fundamentan el constructivismo hace 30 años.
Entonces yo soy una especie de precursor del constructivismo, con Piaget, con toda esa gente".
"Emilia Ferreyro va más allá de mí exactamente en la comprensión más científica de la cuestión de la adquisición del lenguaje que yo planteé en mis primeros trabajos. Sin embargo Emilia no me supera en la perspectiva político-ideológica de la educación; ahí no".
"Ahora, la pregunta es muy buena porque posibilita que nosotros pensemos un poco en esta cuestión de las influencias, de las que a veces se tiene una mala comprensión, muy mecanicista. Se piensa que la influencia que uno ejerce sobre el otro implica la copia que el influenciado hace del influenciador. Y no es eso. Sólo hay influencia cuando el influenciado tiene en sí la posibilidad de ser influenciado, y cuando el influenciado recrea al que influenció. Fuera de esto no hay influencia, hay mediocridad. Entonces yo creo que aceptar las influencias y vivirlas, asumirlas, es una de las tareas de un buen intelectual".
Lenguaje, clase social y poder
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"Es imposible pensar el lenguaje sin dos problemas fundamentales: el uno, el corte de clase social, el otro, asociado a éste, el problema del poder. Si tú no entiendes el lenguaje así, tu tendencia es exactamente discriminar vía lenguaje, que es una de las terribles discriminaciones".
"Las clases dominantes son las que pueden decir que el pueblo es perezoso, que el pueblo es esto, que el pueblo es aquello, que es ignorante. Las clases dominadas para decir 'la clase dominante es mentirosa' tienen que ganar el poder primero. Porque el poder de perfilar es un poder político y económico y las clases dominadas no tienen ni voz ni voto".
"Los niños de las clases populares necesitan confiar en su lenguaje, amar su lenguaje porque es ellos, son ellos, yo soy mi lenguaje. Segundo, necesitan aprender el patrón culto por sobrevivencia.
Tercero, precisan aprender el patrón culto para poder pelear mejor contra los opresores (se acuerdan que yo dije por la mañana que es necesario una competencia científica para pelear). Los obreros precisan llegar al jefe de la empresa hablando su sintaxis, y darle el susto más grande al dueño de la empresa, porque hablaron la sintaxis dominante".
"El discurso popular es considerado como un discurso imperfecto, incompleto, incompetente, y que pertenece a la clase inferior. Hasta entre los intelectuales que se piensan progresistas a veces tú encuentras esto. Pero hay que pelear".
Evaluación
"Yo creo que hay entre nosotros una especie de mito de la aprobación, de mito de la reprobación. Yo encuentro que no hay práctica que no deba ser evaluada. Toda práctica exige de un lado, su programación, del otro, su evaluación. La práctica tiene que ser pensada constantemente. La planificación de la práctica tiene que ser permanentemente rehecha y es rehecha en la medida en que permanentemente es evaluada."
"La cuestión de la aprobación y la reprobación, a mí me parece que tiene en sí una especie de distorsión un poco malvada de la evaluación. De tal modo que a veces una profesora sólo se considera competente en la medida que reprueba 300/0 de sus alumnos. No sé en la Argentina, pero hay en Brasil profesores, por ejemplo, que miran en el primer día de clases y dicen 'ya sé cuántos pasan' Esto es una irresponsabilidad, es una amenaza. Porque los niños escuchan y ¿qué van a preguntar? , ¿soy yo el que no pasa?' Esto es una ofensa. Pasar o no pasar no es fundamental. Lo fundamental es saber, es trabajar dura y seriamente con los educandos para que ellos aprendan a aprender, y no para que ellos memoricen transmisiones mecánicas y después hagan pruebas sobre la memorización mecánica de un saber falso a partir del cual serán aprobados o reprobados. Eso ya está tan superado a nivel de comprensión científica de la evaluación del saber y lo seguimos haciendo".
"Yo creo que a partir de la aceptación de que no hay práctica sin ser evaluada, hay que discutir incluso democráticamente con los educandos caminos de aprobación y reprobación, métodos de evaluar cada día más democráticos".
Fuente:
www.psicologiasocial.esc.edu.ar
Paulo Freire: ¿pedagogo o político?
Por María Adela Rey Leyes
Profesora de Educación Preescolar. Profesora en Ciencias de la Educación para la Enseñanza Media y Superior, Universidad Católica de Santa Fe. Doctorado en Educación de la Universidad Católica de Santa Fe.
¿Constituyen las ideas de Paulo Freire una teoría pedagógica o son mera ideología política?
Las teorías de la educación tienen la estructura de teorías prácticas, o sea que garantizando que determinado objetivo educativo es deseable, la teoría recomendará determinados procedimientos para conseguir ese objetivo.
En primer lugar, habrá un supuesto acerca del fin o de los fines. No olvidemos que la educación es un recurso que la sociedad utiliza para conseguir determinados fines que considera deseables. Por lo tanto, toda teoría de la educación implicará determinados presupuestos valorativos.
Otro supuesto que no puede obviar una teoría de la educación es el de la naturaleza de quienes van a ser educados.
Finalmente, comprende supuestos que se refieren a la naturaleza del conocimiento y a los métodos que se consideran apropiados para transmitirlos.
Dicho con otras palabras, toda Pedagogía, entendida ésta como una Teoría de la Educación, reflexiona sobre la educación, la analiza, recorriendo niveles teleológicos, antropológicos y metodológicos.
Veamos entonces si éstos niveles están presentes en la teoría que nos ocupa.
Respecto a lo teleológico , Paulo Freire propone una educación para la liberación. Trata de ayudar a liberar a los hombres de la opresión que sufren en su realidad objetiva. Es, en definitiva, una educación política que exige al educador identificarse con los oprimidos para buscar su verdadera liberación. Es característica de esta educación la "humanización", que exige la liberación individual y social del hombre como sujeto cultural histórico. También la "concientización", proceso que implica el paso de una conciencia ingenua a otra crítica. No es un acto teórico, sino que supone la praxis reflexiva. Es, utilizando sus palabras, tomar posesión de la realidad, denunciando la estructura deshumanizante y proponiendo la estructura humanizante.
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Es por lo tanto una educación política (como toda educación es política, aún aquella que pretende ser neutral y está al servicio del poder), que sólo puede ponerse en práctica de manera sistemática cuando la sociedad se transforme radicalmente.
Un paso importante para esta liberación es la alfabetización. La lectura crítica, que no consiste en la decodificación de signos gráficos, no es una lectura mecánica, sino que exige conexión entre las letras y la realidad. Lenguaje y realidad están interconectados dinámicamente. Leer es un acto entrelazado con el conocimiento de la realidad.
Si realizamos una mirada antropológica , nos encontramos con que reconoce que toda práctica educativa implica una concepción del hombre y del mundo, que puede ser implícita o explícita. Explicita que su pedagogía no tiene sentido sin una visión del hombre y del mundo.
El hombre es un ser inconcluso, inserto en un permanente movimiento de búsqueda. Es un sujeto ético. Afirma expresamente que no puede el hombre asumirse como sujeto de búsqueda, de ruptura, de opción, como sujeto histórico, transformador, si no se asume como sujeto ético. Considera la posibilidad del hombre de transgredir los principios éticos, pero no ve en ello una virtud, al contrario, propone hacer todo lo posible a favor de la eticidad. A esa ética universal del ser humano la considera como una marca de la naturaleza humana y absolutamente indispensable para la convivencia. Se muestra en total desacuerdo con acciones terroristas, no importa cual sea la causa que las mueva. El terrorismo niega lo que él llama ética universal del ser humano.
Este hombre no es producto de la determinación genética, cultural o de clase, pues entonces sería un ser irresponsable y no se podría hablar de un ser ético. Esto no significa que Freire no reconozca los condicionamientos genéticos, culturales y sociales a los que los hombres están sometidos.
Es un ser en permanente búsqueda, curioso, que toma distancia de sí mismo y de la vida que tiene; es un ser dado a la aventura y a la pasión de conocer, para lo cual se hace indispensable la libertad. Aunque "programado", no está determinado. Por eso puede desarrollar su vocación para la humanización.
El hombre posee sentido de "proyecto". El proceso de orientación de los seres humanos en el mundo implica la posibilidad de conocer a través de la praxis, por medio de la cual el hombre transforma la realidad. Implica humanizar la realidad transformándola.
Mientras los animales se adaptan al mundo a fin de sobrevivir, los hombres son capaces de modificar el mundo, a fin de "ser más". Los hombres hacen la historia que los hace a ellos, y además pueden relatar la historia que ellos mismos hacen. Su naturaleza se constituye social e históricamente. Más que un ser en el mundo, es "presencia en el mundo, con el mundo y con los otros".
Los hombres privados del derecho "de tener voz", y no se refiere sólo a los analfabetos, son "seres para otro". La solución a su problema es liberarse a sí mismos. Alienados, no pueden superar la dependencia mediante la incorporación a la misma estructura que es responsable de su dependencia. El camino para la humanización es la transformación de la estructura que los deshumaniza.
En el plano gnoseológico y metodológico , Paulo entendió la categoría del saber como lo aprendido existencialmente por el conocimiento vivido de los problemas del hombre y los de su comunidad. Su teoría del conocimiento debe ser comprendida en el contexto en que surgió. En los años 60, Noroeste de Brasil, la mitad de sus 30 millones de habitantes eran marginados y analfabetos, y vivían dentro de una "cultura del silencio". Era preciso "darles la palabra", para que la "transitasen" a la construcción de un Brasil que fuese dueño de su propio destino.
Al hablar de Freire se habla de método. Su obra discurre en torno a la alianza entre teoría y práctica. Piensa una realidad y actúa sobre ella.
La esencia de su método apunta a hacer un mundo menos feo, menos malvado, menos deshumano, viviendo hacia la esperanza.
Aclara que es imposible convertir la educación para la liberación que propone en un problema puramente metodológica, considerando el método como algo absolutamente neutral. Esta intención pretende eliminar todo el contenido político de la educación, y entonces la expresión "educación para la liberación" deja de tener significado. Sólo alguien con mentalidad mecanicista sería capaz de reducir la alfabetización de adultos a una actividad puramente técnica.
Como conclusión de esta primera cuestión creo que ya podemos acordar que su reflexión sobre esta dimensión del accionar humano que es la educación, es una reflexión pedagógica, que se constituye en una teoría de la educación ( Educar es poner en acto la potencia educativa que la persona tiene. Toda acción lleva implícita el acto reflexivo. Entonces, toda educación debe someterse al proceso de reflexión, ingresando así al plano intelectual, del análisis y la síntesis. Ese ámbito de reflexión es la Pedagogía, que ofrece tres niveles de análisis sobre la acción de educar: el antropológico, el teleológico y el metodológico )
Paulo no sólo educó (en el plano del actuar), sino que reflexionó profundamente sobre la educación que ofrecía (en el plano intelectual, del análisis y la síntesis). Ese ámbito de reflexión es pedagógico. Se centró en la pregunta pedagógica clave: ¿Qué hombre quiero formar? ¿Con qué valores? Se esfuerza por unir la teoría con la praxis.
Otra cuestión a considerar es que una verdadera teoría de la educación explica, describe y actúa como un marco conceptual. Al mismo tiempo sirve para aclarar, de-velar, iluminar. Es la "manifestación de lo oculto" (del alemán). Proporciona información iluminadora, hipotetiza en torno a ella, logra niveles de abstracción "develadores", para propiciar una eficaz praxis, entendida como la dialéctica actividad de acción-reflexión-praxis. ¿No es acaso esto lo que hace Paulo Freire? Intenta develar, desenmascarar el carácter ideológico de la educación. Toda su teoría tiene carácter crítico-constructivo. Presenta proyectos de mejor educación.
Ya hemos avanzado en un primer punto, pero todavía flota la duda si su teoría de la educación no es una mera ideología política.
La primera cuestión a aclarar es que a la educación (y a la escuela) debemos entenderla desde un proyecto socio-educativo-cultural y no exclusivamente curricular. La escuela es la encrucijada sensible de todas las problemáticas de los tiempos postmodernos que nos tocan vivir.
Situados en una postura menos crítica, podríamos creer que se puede educar sin tener que pensar profundamente acerca de la relación que guarda la educación con el contexto, sin tomar seriamente en cuenta las fuerzas culturales, sociales y políticas que le dan forma.
Para Paulo Freire la educación se convierte al mismo tiempo, en un ideal y en un referente de cambio al servicio de un nuevo tipo de sociedad.
La educación no es mera instrucción escolar. La incluye, pero va más allá. En la escuela se establecen relaciones pedagógicas y sociales específicas, que van dejando huellas en las personas que de ellas participan.
"La educación es el terreno donde el poder y la política se expresan de manera fundamental, donde la producción de significado, de deseo, lenguaje y valores está comprometida y responde a las creencias más profundas acerca de lo que significa ser humano, soñar y dar nombre y luchar por un futuro y una forma de vida social especiales. La educación se convierte en una forma de acción que va asociada a los lenguajes de crítica y posibilidad. Representa, finalmente, la necesidad de una entrega apasionada por parte de los educadores para hacer que lo político sea más pedagógico, es decir, para convertir la reflexión y la acción críticas en partes fundamentales de un proyecto social que no sólo se oponga a las formas de opresión sino que, a la vez, desarrolle una fe profunda y duradera en el esfuerzo por humanizar la vida misma..." (1)
Propongo que analicemos el pensamiento de Platón sobre la relación educación y política. Platón no es de ayer, sino que de siempre; los problemas de su época son también los de hoy en día. Es un clásico. Creo que nos puede ayudar su planteo para conversar sobre lo político como construcción personal y social en un proceso que no puede sino ser educativo.
Platón estuvo marcado por el compromiso político, participando activamente. Se hace discípulo de Sócrates por este interés en la vida política. Su concepto de hombre de Estado lo define como el desinteresado educador de sus conciudadanos
Platón vive en una época en que lo arduamente construido y vivido como ideal cultural y cívico se va desvaneciendo en las luchas de poder, y él hace lo posible por rescatarlo. Dice que ese rescate debe construirse sobre la educación, de la cual debe nacer un hacer político que vaya más allá de esas luchas. Señala Platón que educación y política son igualables (porque la finalidad del arte de hacer ciudad, o sea de la política, es la educación de los ciudadanos). Pero educación y lucha por el poder son dos formas de vida que resultan irreconciliables, antitéticas. Son diametralmente opuestas.
En sus descripciones sobre política y sobre educación, que siempre entrelaza, aparecen los términos "areté" y "paideia".
Areté significa doblemente la fuerza de quien hace lo mejor (así se utiliza en los versos de "La Ilíada y la Odisea", de Homero), como también un ideal de vida a cumplir, orientado al mejor comportamiento que es de esperar de una persona (como lo encontramos en "Los trabajos y los días", de Hesíodo). El gobernante ateniense tendrá su areté ligada a actos de justicia y el espartano a acciones de valor en defensa de la ciudad, pero en todos los casos sintetiza un ideal de vida griego.
El centro y objetivo de toda educación es la areté.
Paideia viene de niño, pero va mucho más allá de la acción educativa que se pueda ejercer sobre este. Es de difícil traducción, podríamos decir civilización, cultura, tradición, literatura o educación, sin lograr una expresión acertada. Va más allá de los aprendizajes particulares. Se dirige hacia un núcleo humano a desarrollar, en función de valores del espíritu.
Lo más cercano que podemos decir es que un hombre culto es aquel que se ocupa de su propia paideia y la de su medio.
El pensamiento de Platón sobre educación y política tiene en su centro un acercamiento a lo educativo como un hecho humano fundamental, que se resume en el término paideia. La areté, objeto de toda paideia y de todo arte político, se resume en el conocimiento y práctica del bien y la justicia. Ni paideia ni política son actividades indiferentes en sí, sino que son formas de ser y de vivir un ideal virtuoso. Aparece siempre una constante en los diálogos platónico: no existe política sin paideia y toda paideia se orienta a la construcción de la sociedad y del estado.
Al leer "La República" podemos ver en ella una descripción del estado ideal y ver la descripción de formas y niveles de educación que Platón va proponiendo.
Sin embargo, no esto lo que a él le interesa. Lo que le importa es mostrar la paideia como centro de la actividad social. No trata de discernir y explicar que tipo de educación se necesita para la sociedad que aspira, sino al revés. Una sociedad tiene sentido en la medida en que hace posible la paideia de las personas. Entonces, el esfuerzo ha de dirigirse a lograr un estado en el que los ciudadanos puedan desarrollar su areté cabalmente, como una forma de vida. Si la areté es conocimiento y práctica del bien, la sociedad ha de ser reconstruida en torno a ese principio, a través de la paideia.
Platón no da las recetas para diseñar una sociedad perfecta, sino que intenta hacer reflexionar sobre temas que considera cruciales para salvar el espíritu griego de su época, que se encuentra en crisis.
Creo que este llamado a la reflexión sobre determinados hechos y verdades es una intención que debe estar vigente en nuestros días. ¿Acaso no es esta la propuesta de Paulo Freire?
¿Cabe pensar en la educación sin tener en cuenta su dimensión política? ¿Podemos acusar a la teoría pedagógica de Paulo Freire de ser política, o, justamente, alabar ese punto?
Veamos que nos dicen al respecto posturas más contemporáneas que la platónica.
¿Se puede encarar a la educación y a la escuela como una realidad histórica, susceptible de ser transformada intencionalmente por la acción del hombre? ¿Es posible una teoría de la educación que capte críticamente a la escuela ( y al docente) como un instrumento capaz de contribuir a la superación de la desigualdad social, de la marginalidad, de los distintos tipos de opresión?
Creo que no podemos permitirnos la ingenuidad de no percibir los condicionantes objetivos de la sociedad en la que se da el hecho educativo. Pero tampoco podemos entender a la educación como la que reproduce la desigualdad de la sociedad a la que pertenece. Esta visión sólo genera desánimo e impotencia.
La teoría que necesitamos debe superar posturas ilusas e ingenuas y posturas pesimistas. Debe entender que luchar contra la desigualdad e inequidad desde la escuela significa comprometerse en el esfuerzo de garantizar a todos una educación de calidad, en las condiciones históricas actuales. Y eso es lo que han comprendido las pedagogías crítico-transformadoras, donde ubicamos a Paulo Freire. Veamos de que se trata. Bajo la influencia del pensamiento neomarxista, se inicia la pedagogía crítica, en la cual podemos señalar dos etapas. La primera de ellas se identifica con la "pedagogía de la reproducción", a partir del concepto clave que usa para su interpretación de la realidad. Establece un estrecho paralelismo entre las relaciones sociales que la escuela establece y promueve y las relaciones de dominación y subordinación sociales que se desprenden de lo económico. La escuela y el curriculum operan reproduciendo la estructura social, cultural y económico-ideológica. Son "aparatos ideológicos del Estado" (Althusser)
Este énfasis puesto en la idea de la dominación es el punto débil sobre el que se constituye la crítica que articula el paso a la segunda etapa, las pedagogías crítico-transformadoras, que cambian el lenguaje de la mera crítica por el de la posibilidad. Se subrayan los elementos que van a permitir una acción respecto de las estructuras socio-político-económicas. Ante todo, se insiste en el carácter activo del hombre y en las instancias de contradicción y ruptura. Estas son las categorías claves. Las pedagogías crítico-transformadoras se articulan en torno a tres nociones: conflicto, lucha y resistencia. La escuela ya no es vista como un reflejo del orden económico sino como un ámbito político-cultural con cierto grado de independencia, que permite entenderla como alternativa de contradicción al macro-contexto.
Los dos objetivos básicos de la educación en esta perspectiva son el desarrollo de una mentalidad crítica y la potenciación de los actores sociales para el cambio (Mc Laren), para lo cual es preciso redefinir el rol docente como el de un intelectual público (Giroux) cuya tarea es la mediación entre personas y grupos, para lo cual es preciso la toma de conciencia de que la educación es una tarea política, que no puede hacer abstracción de las cuestiones de valor y poder. Se requiere que tanto el docente como el alumno puedan reconocerse como agentes históricos, sociales y culturales. Un elemento central es tener en cuenta las voces de los protagonistas, inseparablemente unidas al contexto social y cultural. El conocimiento es contextual, es la conciencia de los elementos socio-culturales que han ido configurando las propias categorías de pensamiento y de lenguaje.
La tarea crítica une teoría y praxis: la praxis es la transformación de la experiencia social y dicha transformación exige la crítica. Por eso todo conocimiento es contextual. En la "práctica crítica" se unen teoría y praxis. Dicho con las palabras de Fenstermacher, que llama a esta postura enseñanza emancipadora , "... el emancipador ve el mundo social como un lugar de lucha continua y opresión en el que aquellos que tienen poder, privilegio y status se afirman cada vez más y aquellos que se perciben como personas inferiores aceptan su destino y su debilidad. Los emancipadores sostienen que las escuelas son instrumentos de reproducción social en los cuales las clases inferiores aprenden a ser obreros dóciles que cumplen órdenes y donde se entrena a las clases superiores para el liderazgo y el ejercicio del poder. El punto esencial de la enseñanza emancipadora es, pues, liberar los espíritus de los estudiantes de la influencia inconsciente de ideas opresivas sobre su clase, su género, su raza o su condición étnica porque esas ideas los paralizan, los debilitan y los separan de las oportunidades de lograr una vida mejor" 2
Para concluir, por si aún quedan dudas, diría que debemos reconocer a Paulo Freire como el autor (y el actor) que enunció el rol del docente emancipador en Latinoamérica. En sus obras nos presentó sus ideas políticas, filosóficas y pedagógicas. También las prácticas pedagógicas que elaboró para estimular y sostener la "conciencia crítica" en la gente. Más que estrictamente marxista o revolucionario creo que fue un humanista, vinculado a movimientos genuinamente latinoamericanos (como el caso de la Teología de la Liberación).
Su aporte arraigó debido a su doble mensaje político y profético. Utópico (hace falta recuperar el componente utópico para la educación). Nos habla de hacer posible el sueño de los pueblos. Esperanzado. Nos dice que la espera sin esperanza es una espera vana, no puede materializar sueños. La esperanza se realiza en la acción. Creo que la mejor definición de Paulo Freire es la que él hace de sí mismo: "sustantivamente político y sólo adjetivamente pedagogo".
Como docentes, debemos recuperar la naturaleza política de la educación, sin que esto signifique reducirla a la práctica política. No podemos dejar de preguntarnos cómo conseguir que la educación sea significativa, que se convierta en crítica y emancipadora. ¿Qué es lo que hace que una práctica social sea educativa? Porque tanto en la escuela como fuera de ella se dan prácticas sociales deshumanizante.
Con esto termino, pero es una pregunta que creo vale la pena que nos hagamos: ¿Para qué tipo de sociedad estoy trabajando? ¿Qué tipo de sociedad les voy a dejar a mis hijos y alumnos? O, mejor, ¿qué hijos y alumnos le voy a dejar a la sociedad?
• (1) GIROUX, Henry (1990): Los profesores como intelectuales . Paidós. Barcelona, p. 161
• 2 FENSTERMACHER, Gary; SOLTIS, Jonas: Enfoques de la enseñanza. Edit. Amorrortu, p. 96.
Un educador popular que abraza la libertad - Biografía de Paulo Freire
Por Wenceslao Moro
Paulo Reglus Neves Freire, conocido mundialmente como Paulo Freire, nació el 19 de septiembre de 1921 en Recife, Brasil. Hijo de Joaquín Temístocles Freire y Edeltrudes Neves Freire.
Para la familia Freire, nació un lunes de tristeza y aflicción pues su padre no tenía esperanzas de restablecerse de una grave enfermedad, afortunadamente le sobrevive trece años más.
En opinión de su madre, Pauliño fue un niño limpio, vanidoso, muy devoto, cariñoso, sensible y amoroso. Era tan afectuoso que no consentía que sus hermanitos se acercaran a su mamá, les decía "sáquense, sáquense, mi mamá es mía"
A los 10 años se fue a vivir a Jaboatao en donde aprende el sufrimiento, el amor y la angustia de su propio crecimiento. Aquí también sintió, aprendió y vivió la alegría de jugar fútbol, nadar desnudo en el río y ver trabajar a las mujeres lavando en las piedras la ropa de su propia familia y la ropa de los ricos. Aprende a cantar y saborear las cosas que tanto le gustó hacer para aliviar el cansancio y las tensiones de la vida diaria.
Aprende a dialogar en la ronda de amigos y por fin en Jaboatao aprende a tomar con pasión sus estudios de la sintaxis popular y erudita lengua portuguesa. Así, Jaboatao significó para Paulo un crisol de aprendizajes de dificultades y alegrías vividas intensamente que le enseñaron a armonizar entre el querer y no querer, el ser y no ser, el poder y no poder, y el tener y no tener.
"Fui un niño de la clase media que sufrió el impacto de la crisis del 29 y que tuvo hambre, yo sé lo que es no comer", recuerda Paulo Freire casi con alegría, como si esa circunstancia le hubiera cargado de potencias aún mayores para comunicarse con el pueblo, conocerlo, conocerse mejor y actuar juntos. "Pesqué en ríos, robé frutas en frutales ajenos. Fui una especie de niño colectivo, mediatizado entre los niños de mi clase y los de los obreros... recibí el testimonio cristiano de mis padres, me empapé de vida y existencia, entendí a los hombres desde los niños." ...
Así se formó Freire la disciplina de la esperanza . . .
Se casó en 1944 con Elsa María Costa Oliveira, profesora de primaria con la que tuvo 5 hijos. En ese tiempo, Freire trabajó como profesor de portugués en el colegio de secundaria "Oswaldo Cruz", donde él mismo había estudiado.
Aunque él aspiraba a ser educador, se graduó en Leyes en la Universidad Federal de Pernambuco por ser la única carrera relacionada con las ciencias humanas, no existían cursos de formación de educadores.
Después de ejercer una corta carrera como abogado, regresa a su labor de enseñanza luciendo su figura alta y delgada en ropa de luto como una expresión de protesta y tristeza a causa de la segunda guerra mundial.
En 1947 fue director del Departamento de Educación y Cultura del Servicio Social de la Industria, órgano recién creado por la Confederación Nacional de Industrias. Ahí tuvo contacto con la educación de adultos/ trabajadores y sintió que la nación enfrentaba el problema de la educación y más particularmente de la alfabetización.
Junto a otros educadores dirigidos por Raquel Castro, fundó en los años 50' el Instituto Capibaribe, institución privada reconocida en Recife por su alto nivel de enseñanza y de formación científica, ética y moral encaminada hacia la conciencia democrática.
En 1961 fue el primer director del Departamento de Extensión Cultural de la Universidad de Recife. Tuvo sus primeras experiencias como profesor de educación superior en la Escuela de Servicio Social en la misma universidad. En 1959 obtuvo el título de Doctor en Filosofía e Historia de la Educación defendiendo la tesis "Educación y Actualidad Brasileña". Como tal es nombrado profesor efectivo nivel 17 de Filosofía e Historia de la Educación de la Facultad de Filosofía, Ciencias y Letras. Obtuvo el nombramiento de Docente Libre de Historia y Filosofía de la Educación de la Escuela de Bellas Artes.
Fue uno de los primeros 15 consejeros pioneros del Consejo Estatal de Educación de Pernambuco escogido por ser una de las personas de "notorio saber y experiencia en materia de educación y cultura" En 1958 participa en el "II Congreso Nacional de Educación de Adultos" en Río de Janeiro donde es reconocido como un educador progresista.
Con un lenguaje muy peculiar y con una filosofía de la educación absolutamente renovadora propuso que una educación de adultos tenía que estar fundamentada en la conciencia de la realidad cotidiana vivida por la población y jamás reducirla a simple conocimiento de letras, palabras y frases. Que se convirtiera el trabajo educativo en una acción para la democracia, en resumen, una educación de adultos que estimulase la colaboración, la decisión, la participación y la responsabilidad social y política. Freire entendió la categoría del saber como lo aprendido existencialmente por el conocimiento vivido de sus problemas y los de su comunidad.
La Teoría del Conocimiento de Paulo Freire debe ser comprendida en el contexto en que surgió. En los años 60's, en el Noroeste de Brasil, la mitad de sus 30 millones de habitantes eran marginados y analfabetas y como él decía, vivían dentro de una cultura del silencio, era preciso "darles la palabra" para que "transitasen" a la construcción de un Brasil que fuese dueño de su propio destino y que superase el colonialismo.
Con esta filosofía desarrolló el método con el que se conocería en todo el mundo fundado en el principio de que el proceso educativo debe partir de la realidad que rodea al educando.
No basta saber leer que "Eva vio una uva", él dice que "... es necesario saber qué posición ocupa Eva en el contexto social, quién trabaja en la producción de la uva y quién lucra con este trabajo ..."
Las primeras experiencias del método lograron en 1963 que 300 trabajadores rurales fueran alfabetizados en 45 días. Para el año siguiente, el Presidente de Brasil Joao Goulart lo invitó para reorganizar la alfabetización de adultos en el ámbito nacional. Estaba prevista la instalación de 20,000 círculos de cultura para 2 millones de analfabetas.
Sin embargo, estando Freire en Brasilia, activamente involucrado con los trabajos del Programa Nacional de Alfabetización, fue destituido a raíz del golpe militar del 31 de marzo de 1964 protagonizado por el general Humberto de Alencar Castelo Blanco.
Paulo Freire fue exiliado "porque la Campaña Nacional de Alfabetización concientizaba inmensas masas populares" lo que incomodó a las élites conservadoras brasileñas. Pasó 75 días en prisión por considerarlo un peligroso pedagogo político y acusado de "subversivo e ignorante". Refugiado en la embajada de Bolivia, pasa unos días en este país y de ahí viaja a Chile donde trabajó para varias organizaciones internacionales.
Participó en importantes reformas conducidas por el gobierno demócrata-cristiano de Eduardo Frei, recién electo con el apoyo del Frente de Acción Popular de Izquierda. El gobierno de Chile necesitaba nuevos profesionistas y técnicos para apoyar el proceso de cambio, principalmente en el sector agrario. Freire fue invitado para trabajar en la formación de estos nuevos técnicos.
En Chile encontró un espacio político, social y educativo muy dinámico, rico y desafiante, que le permitió re-estudiar su método, asimilando la práctica y sistematizándolo teóricamente. Esta experiencia fue fundamental para consolidar su obra y para la formación de su pensamiento político-pedagógico
Freire inició una psicología de la opresión influenciado por los trabajos de Freud, Jung, Adler, Fanon y Fromm. Las ediciones clandestinas de Freire pasaron de mano en mano contribuyendo a difundir los nuevos planteamientos pedagógicos. Términos como educación bancaria, alfabetización como concientización, educación liberadora se insertaron por influencia suya en el lenguaje educativo.
Los educadores de izquierda se apropiaron de la filosofía educativa de Paulo Freire, pero la oposición del Partido Demócrata Cristiano lo acusó, en 1968, de escribir un libro "violentísimo". Era el libro "Pedagogía del Oprimido". Esto fue uno de los motivos que lo hicieron abandonar Chile.
Esta obra, publicada en 1970, tuvo gran influencia sobre las miradas filosóficas incluidas la fenomenología, existencialismo, cristianismo, personalismo, marxismo y hegelianismo.
Después de pasar un año en Harvard, fue a Ginebra en donde completó 16 largos años de exilio. Desde aquí viajó como "consejero andante", del Departamento de Educación del Consejo Mundial de las Iglesias por tierras de África, Asia, Oceanía y América con excepción de Brasil, para su tristeza.
En esta época asesoró a varios países de África, recién liberados de la colonización europea, ayudándolos a implementar sus sistemas educativos basados en el principio de la autodeterminación. Sobre estas experiencias fue escrita una de las obras más importantes de Freire: "Cartas a Guinea Bissau".
Freire asimiló una cultura africana en el contacto directo con el pueblo y sus intelectuales como Amílcar Cabral y Julius Nyerere. En este período mantiene contacto próximo con la obra de Gramsci, Kosik, Habermas, Henri Giroux, y otros filósofos marxistas.
Regresa a los Estados Unidos con un bagaje nuevo traído del África y discute el Tercer Mundo al interior del Primer Mundo con Milles Horton. Esto da origen al libro, escrito con mucha pasión, esperanza y sabiduría titulado: "Hacemos camino al andar: conversaciones sobre educación y cambio social".
En agosto de 1979, bajo un clima de amnistía política, felizmente regresa a Brasil. Es recibido calurosamente por parientes, amigos y admiradores. Tuvo que recomenzar más de una vez. Se planteó él mismo "re-aprender a mi país". Para ello, realizó incesantes viajes por todo Brasil dando conferencias, publicando y entablando diálogos con estudiantes y profesores.
El recibió docenas de Doctorados Honoris Causa de Universidades de todo el mundo y numerosos premios incluyendo el de la paz de la UNESCO en 1987.
Al hablar de Freire, se habla de método. La universalidad de la obra de Freire, discurre en torno de la alianza entre teoría y práctica. Piensa una realidad y actúa sobre ella ... Esta es una pesquisa participante.
En el origen del método, no debe de ser subestimada la influencia de Elsa María, su primera esposa. Ella lo insertaba permanentemente en discusiones pedagógicas. Al método, vislumbrado por ella, Freire le dio sentido, fundamento, orientación y compromiso. Esquemáticamente consiste en:
1) Observación participante de los educadores, "sintonizándose" con el universo verbal del pueblo,
2) Búsqueda de las "palabras generadoras" buscando la riqueza silábica y su sentido vivencial,
3) Codificación de las palabras en imágenes visuales que estimulen el tránsito de la cultura del silencio a la conciencia cultural,
4) Problematización del escenario cultural concreto,
5) Problematización de las palabras generadoras a través de un diálogo del "círculo de cultura",
6) Recodificación crítica y creativa para que los participantes se asuman como sujetos de su propio destino.
La esencia de este método apunta hacia el hacer "un mundo menos feo, menos malvado, menos deshumano", "viviendo hacia el amor y la esperanza". Nos heredó la indignación por la injusticia que no debe envolverse con palabras dulces y sin sentido vivencial.
No cabe duda que la aportación de Freire arraigó debido a su doble mensaje político y profético. No sería exagerado afirmar que Freire más que estrictamente marxista o revolucionario, fue un humanista cristiano vinculado a movimientos genuinamente latinoamericanos como el de la teología de la liberación.
A sus 70 años Freire seguía disfrutando de la vida, predicando la fuerza del amor, defendiendo la necesidad del compromiso personal con los desheredados y reelaborando sus ideas sobre educación. Incluso, en México problematizó sobre la educación universitaria, su legado al respecto se encuentra en la obra "Paulo Freire y la Educación Superior" publicada en inglés en 1993 por Miguel Escobar, Alfredo Fernández y Gilberto Guevara.
Pocos días antes de su muerte debatía sus proyectos sobre las nuevas perspectivas de la educación en el mundo en su propio Instituto en Sao Paulo, Brasil. A los 75 años, Paulo Freire muere el viernes 2 de mayo de 1997. Su muerte nos dejó en la memoria, su semblante calmo, sus ojos color miel, sus siempre expresivas manos revelándonos los deseos y espantos de su alma eternamente apasionada por la vida. Sus gestos y voz junto a su barbada cara blanca nos proyecta la imagen de un profeta con sus maravillosos libros socráticos.
CARACTERÍSTICAS DE LA EDUCACIÓN POPULAR
Entendemos la Educación Popular como "...un enfoque educación alternativo dirigido hacia la promoción del cambio social". No promueve la estabilidad social, sino dirige su acción "...hacia la organización de actividades que contribuyan a la liberación y la transformación".
El propósito central de este paradigma se vincula con la necesidad de que el proceso de cambio sea asumido por el pueblo. En consecuencia, "uno de los esfuerzos más relevantes es el de la educación de los grupos populares que son potencialmente capaces de actuar como agentes conscientes del proceso de cambio social".
La Educación Popular no ha de confundirse con aquella que se lleva adelante en centros educativos de gestión oficial, gratuitos, cuyos destinatarios son la gente del pueblo, los pobres, los marginados.
No basta el que los destinatarios sean miembros de las clases populares, implica algo más: todo un estilo educativo diferente a aquel elitesco, reproductor del sistema social de injusticia, que genera hombres y mujeres que se amoldan a la sociedad sin transformarla, sin ser agentes de cambio.
La Educación Popular debe entenderse como un aporte a las luchas y organizaciones populares. Una herramienta más que forma parte de esas luchas. Se trata de potenciar lo que la vida diaria, las luchas que llevamos adelante, nos enseñan.
Sus objetivos principales son:
que más y más personas estén en condiciones de pensar y desarrollar estrategias orientadas a el triunfo del proyecto popular.
que las luchas y organizaciones populares sean más efectivas y democráticas.
Características de la Educación Popular:
Punto de partida: su punto de partida es lo concreto, el mundo real de los sujetos de los sectores populares, descubrir las relaciones de opresión existentes, y los procesos que las formaron. Reconocerse en ese conflicto social, para poder definir una identidad y un rol en él, y así, mediante la acción, romper las barreras que naturalizan la opresión y niegan la libertad.
Énfasis en el proceso, no en el resultado: tiende a acentuar que las cosas no son como son porque sí, sino que tienen una razón y nacieron de determinadas causas y circunstancias. Tiende a valorar a la persona por su capacidad de crecer y no a juzgarla por lo que es. A que cada persona pueda desarrollar sus capacidades, que no se es bueno o malo en algo para siempre, cualquiera puede aprender. Su estilo de interacción es participativo y democrático. Es, por ello mismo, una construcción de diálogo, horizontal e interactivo. Evaluable por los propios sujetos que la protagonizan. Estas ideas se materializan en el momento de la evaluación, haciendo hincapié en el proceso de aprendizaje y no en el resultado que se obtenga.
Separar autoridad de criterio de verdad: es que los chicos y las chicas se asuman como protagonistas de su aprendizaje y puedan formar su opinión personal, al poder compartir la de otros y de otras, respetando las diferencias, los saberes previos, en cualquier tema que se hable, sin sentir la presión ni la influencia del maestro o de la maestra que en la educación tradicional, aparece como la opinión que se debe adoptar como válida, como la mejor e incuestionable. Es que maestros y maestras, alumnos y alumnas pongan énfasis en lo que el otro tiene para compartir y se asuman como iguales en un proceso en que todos y todas aprenden y todos y todas enseñan.
Apuntalar la capacidad crítica: es la libertad de pensar, de elegir y construir desde uno mismo una opinión, una idea. Para eso por ejemplo, es necesario dudar, creer que una cosa es buena o mala, cierta o falsa solo después de haberla analizado, de haber pensado sobre ella. Pero además necesita ser expresada mediante una acción. Una expresión de capacidad crítica sería, por ejemplo dudar, criticar y analizar está misma definición.
Desarrollar el núcleo del buen sentido: es apuntalar aquello que las personas al confrontar con su vida cotidiana descubren distinto al discurso dominante. Actitudes que el sistema opaca, silencia y oculta, y que como consecuencia, permite el desarrollo de la pasividad ante las injusticias evidentes.
Convivencia: que los chicos y las chicas partan de la noción que tienen por el respeto, separando los principios de orden, de carácter represivo, que implanta la escuela. Respeto por ellos y por ellas y por los demás para poder trabajar en los ámbitos que encuentren en común; poniendo énfasis en la responsabilidad que les toca, tratando de establecer la diferencia entre los tiempos que nos damos para trabajar y para jugar. La idea es transmitir que el cuidado del espacio nos involucra a todos y a todas por igual, tanto a los educadores y a las como a los educandos y las educandas.
Explicitación del conflicto social. Reconocimiento dentro del mismo: si algunos contenidos que transmite el colegio tienen como fin distorsionar determinados hechos, ocultando el conflicto social que los produce o enmarca, la educación popular, al plantearse como "educación para la liberación", no puede dejar de hacer lo contrario: explicitar el conflicto, e intentar que nos reconozcamos dentro de él. Poder reconocernos en una de las partes de este esquema, permite no sólo el cuestionamiento de ciertas condiciones sociales en las que vivimos, que suelen ser tomadas como naturales, sino también poder desocultar las relaciones de dominación que se las produjeron a lo largo de la historia.
Papel pedagógico del error. Autoevaluación de los chicos y de las chicas: al plantearnos estos objetivos lo hacemos desde una concepción clara de que el énfasis debe estar puesto en el proceso y no en el resultado, y desde la perspectiva de que es necesario valorar la diversidad de saberes que el chico o la chica tiene incorporados, siendo facilitadores en la construcción del conocimiento y la reformulación de otros. La autocorrección permite al chico o a la chica aportar aquello que sabe o que ha aprendido, haciéndolo o haciéndola participe en el proceso educativo. La corrección deja de ser una instancia de evaluación ajena a él o a ella, donde se comprometen sus conocimientos con los del maestro o con los de la maestra, para pasar a ser parte del aprendizaje. Entonces el error cumple una función distinta al momento de evaluar, convirtiéndose no en un indicador de falencias que niega todo valor a aquello que el chico o la chica pudo exteriorizar, sino en indicador de la forma en que este comprende el mundo y sus relaciones según el entorno social en que se formó. El error es parte válida en la construcción del conocimiento que alcanza tanto los conocimientos del chico o la chica como los del educador o educadora, de allí la necesidad de separar la autoridad del criterio de verdad, otro de nuestros objetivos.
Importancia de aludir al sentido de las actividades: desde la educación popular al ser considerado cada uno como sujeto, el educador o la educadora debe exponer al educando o a la educanda los objetivos de las actividades, permitiendo el cuestionamiento de las mismas. Pues éstas tienen que ser explicadas y sometidas a una posible reelaboración que surja de los o de las participantes. Se intenta, entre otras cosas, que este objetivo permita el desarrollo de una exigencia constante en cuanto al "por que" de una actitud o un hecho injustificado.
Memoria, presencia de luchas populares: conocer y analizar nuestro pasado nos permite comprobar que hubo en la historia del país y del mundo, muchos grupos de personas que de distintas maneras lucharon por cambiar su situación histórica; luchas que fueron abolidas y silenciadas por conveniencia e intereses del poder hegemónico. Este intento permanente de ocultar las luchas populares da lugar al olvido de aquellas experiencias que son la base de las resistencias actuales y futuras, permitiendo así la naturalización de las relaciones de dominación entre los hombres y las mujeres.
Desnaturalización de conceptos: uno de los mecanismos que impiden el desarrollo de la capacidad crítica, es la naturalización de conceptos. Por ejemplo, cuando se dice que la pobreza es natural, no nos preguntamos acerca de sus causas, no creemos que pueda solucionarse y por lo tanto no pensamos en ninguna solución = dejamos de criticar la pobreza y la aceptamos como algo normal. Creer que algo es natural, entonces, es no creer que pueda cambiar. Nosotros y nosotras pensamos que este tipo de ideas no son ciertas, creemos por ejemplo que la pobreza es el resultado de una política, y que quienes difunden la visión de lo natural, son aquellos y aquellas que quieren que todo siga igual, aquellos y aquellas a las que les conviene que nada cambie.
Valorización de lo solidario por sobre lo individual: es darle importancia al otro y a la otra, al que tengo o a la que tengo al lado, a la riqueza que hay en compartir, en ayudar, es descubrir lo que uno o una es capaz de dar y de lo que se puede recibir. Es tratar de ver que lo que podemos construir entre muchos y muchas es mejor que lo que podemos hacer solos o solas. Es tratar de reemplazar la competencia por la cooperación, para luchar contra el egoísmo y el aislamiento. Es tratar de reconocer la alegría del otro y de la otra en la propia alegría. Y de esta forma lo que descubrimos como una manera de relacionarnos con los y las demás, poder trasladarla a todos los ámbitos de nuestras vidas.
Tipificada en los términos precedentes, la Educación Popular se manifiesta como una herramienta para el fomento y desarrollo de una conciencia crítica a través de procesos de carácter pedagógico y dinámicas de acción-reflexión-acción.
Desde el punto de vista operativo funciona según el siguiente esquema:
Diagnóstico de la situación existente.
Planificación de la acción.
Evaluación de lo realizado.
Re-planificación de la acción futura.
Re-evaluación del diagnóstico preliminar.
Una práctica de reciente data, desarrollada en el campo profesional del trabajo social, consiste en la llamada sistematización. Concebida originalmente como un instrumento dirigido a la descripción, ordenamiento y análisis de experiencias concretas en el ejercicio del trabajo social es - en la actualidad - un recurso de común uso dentro de la educación popular.
La sistematización procura dar respuestas adecuadas y coherentes acerca de procesos y realidades determinadas. En ese sentido, una sistematización comprendería los siguientes aspectos:
Descripción del desarrollo de la experiencia (aspectos tempo-espaciales, datos, actividades cumplidas, balance preliminar).
Marco teórico-conceptual dentro del cual se ubica la experiencia: explicitación.
Contexto (histórico, social, político, económico, institucional, semblanza ambiental).
Intencionalidad de la experiencia.
Estrategia metodológica que se puso en práctica.
Análisis del desarrollo de la experiencia.
Resultados de la experiencia.
Conclusiones, hipótesis y perspectivas generales que abre el trabajo.
Se busca no sólo el aprendizaje de conceptos sino también hacer un proceso de formación e información basado en una permanente recreación del conocimiento. Se utiliza una metodología basada en la teoría dialéctica del conocimiento. De esta manera se apunta a partir de la práctica, desarrollando un proceso de teorización sobre esas prácticas, no como un salto a lo "teórico" sino como un proceso sistémico, ordenado, progresivo y al ritmo de los participantes, que permita ir descubriendo elementos teóricos e ir profundizando de acuerdo al nivel de avance del grupo. Aquí es cuando decimos que la teoría se convierte en guía para una práctica transformadora.
El proceso de teorización así planteado, permite ir ubicando lo cotidiano, lo inmediato, lo individual y parcial dentro de lo social, lo colectivo, lo histórico, lo estructural, llegando paulatinamente a adquirir una visión totalizadora de la realidad. Debe permitir en los seres humanos regresar a la práctica para transformarla, mejorarla y resolverla; es decir, regresar con nuevos elementos que permitan que el conocimiento inicial, la situación, el sentir del cual participan, ahora lo puedan explicar, entender, integral y científicamente.
20 MAXIMAS FREIREANAS Y UNA REFLEXION PERMANENTE
1. Es necesario desarrollar una pedagogía de la pregunta. Siempre estamos escuchando una pedagogía de la respuesta. Los profesores contestan a preguntas que los alumnos no han hecho
2. Una visión de la alfabetización que va más allá del ba, be, bi, bo, bu. Porque implica una comprensión crítica de la realidad social, política y económica en la que está el alfabetizado
3. Enseñar exige respeto a los saberes de los educandos
4. Enseñar exige la corporización de las palabras por el ejemplo
5. Enseñar exige respeto a la autonomía del ser del educando
6. Enseñar exige seguridad, capacidad profesional y generosidad
7. Enseñar exige saber escuchar
8. Nadie es, si se prohíbe que otros sean
9. La Pedagogía del oprimido, deja de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación
10. No hay palabra verdadera que no sea unión inquebrantable entre acción y reflexión
11. Decir la palabra verdadera es transformar al mundo
12. Decir que los hombres son personas y como personas son libres y no hacer nada para lograr concretamente que esta afirmación sea objetiva, es una farsa
13. El hombre es hombre, y el mundo es mundo. En la medida en que ambos se encuentran en una relación permanente, el hombre transformando al mundo sufre los efectos de su propia transformación
14. El estudio no se mide por el número de páginas leídas en una noche, ni por la cantidad de libros leídos en un semestre. Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas
15. Solo educadores autoritarios niegan la solidaridad entre el acto de educar y el acto de ser educados por los educandos
16. Todos nosotros sabemos algo. Todos nosotros ignoramos algo. Por eso, aprendemos siempre
17. La cultura no es atributo exclusivo de la burguesía. Los llamados "ignorantes" son hombres y mujeres cultos a los que se les ha negado el derecho de expresarse y por ello son sometidos a vivir en una "cultura del silencio"
18. Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra
19. Defendemos el proceso revolucionario como una acción cultural dialogada conjuntamente con el acceso al poder en el esfuerzo serio y profundo de concientización
20. La ciencia y la tecnología, en la sociedad revolucionaria, deben estar al servicio de la liberación permanente de la HUMANIZACION del hombre.
No siempre es fácil sepultar a nuestros muertos... la presencia de la ausencia nos va volviendo más capaces ... Nadie que sufra una pérdida sustancial continúa siendo el mismo de antes. La reivindicación es una exigencia de la vida.
