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ENLACES RELACIONADOS
Cátedra Che Guevara

Argentinos ¡A las armas!

Documento del PRT a la Nación Argentina, por Mario Roberto Santucho

Redactado: Marzo de 1976.
Publicación primera: Argentina, marzo de 1976.
Fuente: Marxists Internet Archive

En la noche del 23 al 24 de marzo las Fuerzas Armadas contrarrevolucionarias derribaron al gobierno peronista para instaurar otra Dictadura Militar. El paso dado por los militares es como sabemos una irracional aventura condenada de antemano al fracaso.

El programa levantado por la Junta Militar poco después de asumir y las primeras medidas de gobierno no dejan ninguna duda respecto al carácter profundamente antiobrero, antipopular y antinacional de la Dictadura. Intervención a la CGT y a todos los gremios, despido de miles de obreros, centenares de dirigentes, activistas y obreros de fábricas detenidos, decenas de nuevos trabajadores desaparecidos, clausura del parlamento, ¡legalización o prohibición de los partidos políticos, implantación de la pena de muerte discrecional y ejercicio de la justicia por Tribunales militares. otorgamiento de condiciones favorables para la actividad explotadora del gran capital nacional y extranjero, alineación internacional junto al imperialismo yanqui, etc, etc.


Gaviotas blindadas (fragmento) - Historia del PRT-ERP y testimonios sobre Mario Santucho - Gentileza agoratv

UNA ÉPOCA HISTÓRICA Y GLORIOSA

La usurpación del gobierno por los militares y el recrudecimiento de la represión antipopular que caracteriza a la nueva Dictadura coloca a todo nuestro pueblo frente a un desafío histórico, en una nueva etapa de la lucha revolucionaria ya iniciada, a las puertas de una época histórica y gloriosa por La que ya marcha erguida y determinada su vanguardia guerrillera.

El fracaso final del peronismo y el golpe militar reaccionario, imponen al pueblo argentino la histórica responsabilidad de rebelarse masivamente, tomar en sus manos los destinos de la patria, afrontar con heroísmo los sacrificios necesarios y librar con nuestra poderosa clase obrera como columna vertebral, la victoriosa guerra revolucionaria de nuestra Segunda y definitiva Independencia.

Es una tarea grandiosa que nos honrará y purificara, que despenará y activará las mejores virtudes, que hará surgir de nuestro pueblo miles y miles de héroes. ¡El espíritu del Che, del Negrito Fernández, de los heroicos compañeros que cayeron en la lucha se multiplicará por miles en las filas populares! Respondiendo con honor y vigor al desafío de la hora, uniéndonos y organizándonos para la resistencia y la victoria conquistaremos para nuestros hijos el nuevo mundo socialista de felicidad colectiva. Nadie podrá decir el día de mañana que los argentinos no supimos cumplir nuestros deberes de patriotas y revolucionarios. Las nuevas generaciones, por cuya felicidad daremos todo de nosotros, recordarán con orgullo a sus mayores, como nosotros recordamos a los patriotas que fundaron la nacionalidad.

Y esa histórica responsabilidad que pesa sobre nuestros hombros será dignamente cumplida por nuestro pueblo, por nuestro Partido, por nuestro Ejército Guerrillero y todas las fuerzas revolucionarias progresistas y patrióticas, organizando e impulsando virilmente la resistencia popular, avanzando en la unidad obrera, popular y patriótica, movilizando amplias masas, empleando todos los medios y formas de lucha, desarrollando el trabajo político entre los soldados y suboficiales, aniquilando con decisión a la oficialidad enemiga, construyendo con energía y habilidad profesional las fuerzas revolucionarias políticas y militares.

NO SE TRATA DE UN RÉGIMEN PROVISORIO

El régimen que se acaba de establecer con el golpe militar de Videla a no es provisorio. Es el tipo de gobierno definitivo que se dan las fuerzas burguesas-imperialistas para luchar contra las fuerzas revolucionarias argentinas.

Llenos de pánico por el vigoroso desarrollo revolucionario de la clase obrera y del pueblo argentino, por el crecimiento constante y acelerado de las organizaciones de vanguardia, por la amenaza real que ello representa para el régimen capitalista, el Partido Militar, como representante principal de los mas grandes capitales extranjeros y nacionales, se ha decidido por la guerra total, por una prueba de fuerza definitiva. Con esa resolución se han apoderado del gobierno para dedicar todos los recursos al accionar contraguerrillero y sólo se los desplazará de allí nuevamente, después de derrotarlos, después de aniquilar sus fuerzas principales.


Pablo Pozzi - Por las sendas argentinas. El PRT-ERP. La guerrilla marxista (pdf 2,26 Mb)

El cálculo de nuestro Partido es que efectivamente éste será el tipo de gobierno contra el que tendremos que batallar a todo lo largo de nuestra guerra revolucionaria, que ya no habrá más elecciones democrático-burguesas, que a este gobierno lo derribaremos al contar con grandes fuerzas revolucionarias políticas y militares, cercanos al triunfo definitivo de nuestra revolución antiimperialista y socialista.

Ya hay quien sostiene que esta Dictadura no durará nada, que los militares volverán pronto a llamar a elecciones. Nosotros pensamos que no es así. Que este régimen se mantendrá hasta que las fuerzas revolucionarias estén en condiciones de derribarlo, y que después de él nos encontraremos a las puertas del socialismo, próximos a la instauración del gobierno revolucionario obrero y popular que comenzará a solucionar los problemas de la patria y traerá felicidad al pueblo argentino.

La Dictadura Militar fracasará completamente desde el comienzo en sus objetivos de aniquilar las fuerzas revolucionarias y estabilizar el capitalismo. Por el contrario, las fuerzas revolucionarias crecerán más que nunca y la economía seguirá en permanente crisis y desequilibrio.

Pero el Partido Militar no cederá el gobierno a los políticos sino que aumentará su aparato represivo, entregará toda la economía al capital imperialista e institucionalizará la corrupción y el negociado.

Los militares no se retirarán porque sería una total capitulación y porque no cuentan con recambio que influencie a la masa y les permita reorganizarse y ganar tiempo. Lanusse organizó el GAN para retirarse momentáneamente porque contaban con Perón, su habilidad v su enorme influencia, abrigaron frustradas esperanzas de que el FREJULI lograría contener y desviar el proceso revolucionario.

Hoy la situación es completamente diferente. Ningún líder o Partido que quiera conquistar apoyo político de masas, tiene la más mínima probabilidad de sustraerse a las imperiosas demandas democráticas y reivindicativas ni a la influencia de las justas banderas que levantan las organizaciones revolucionarias.

¿Qué pasó aquel 19 de julio?

Por Manuel Justo Gaggero *

Hace ya 30 años, el 19 de julio de 1976, un "grupo de tareas" integrado por efectivos del Batallón de Inteligencia 601 y personal del Servicio de Inteligencia del Estado –SIDE– irrumpió en un departamento, ubicado en la calle, Venezuela al 3100, de Villa Martelli. En él se encontraban Mario Roberto Santucho y su compañera, Liliana Delfino, Benito Urteaga y su hijo de sólo 3 años José, Domingo Menna y su compañera Ana Lanzilotto de Menna, embarazada de 6 meses.

La patota la encabezaba el capitán Juan Carlos Leonetti –aún hoy el predio sobre el que funciona el Batallón de Caballería Motorizada con asiento en la ciudad de Paraná lleva su nombre–. Se produjo un tiroteo y, como consecuencia, resultó asesinado Benito Urteaga y muerto el citado Leonetti, posiblemente por disparos de su propio grupo.

Resultó también seriamente herido el secretario general del PRT-ERP, Mario Roberto Santucho. El, junto con sus acompañantes, fue trasladado a la Unidad Militar de Campo de Mayo, donde falleció pocas horas después de su ingreso, sin que se le prestara asistencia médica. Su compañera y la pareja Menna-Lanzilotto integran la larga lista de "desaparecidos".

El hecho fue informado por todos los medios, como un gran éxito en la lucha contra la "subversión judeomarxista" y el propio Videla reconoció, en el juicio que estamos sustanciando en el juzgado federal de San Martín, que redactó el comunicado.

Luego de 7 días no se habló más del tema. Los diarios dejaron de hacer conjeturas sobre "el operativo que había permitido aniquilar" a la dirección de la organización revolucionaria. ¿Qué cambió en una semana? Sin duda el Estado Mayor General del Ejército y la junta militar gobernante variaron la táctica y estrategia.

Al reconstruir los hechos, 20 años más tarde, en la Información Sumaria que se sustancia en San Martín y en el hábeas data que está radicado en el Juzgado Contencioso Administrativo Nº 1, surge como evidencia que la dictadura, con la concepción dominante, decidió conservar los restos de Santucho y Urteaga como trofeos de guerra y prenda de la posible negociación con el Ejército Revolucionario del Pueblo.

Para el general Santiago Omar Riveros, en ese momento el "capanga" de Campo de Mayo y responsable de las torturas y "desaparición de más de 5000 compatriotas", "Robi", como lo llamaban sus compañeros a Santucho, era el "Comandante del Ejército Rebelde" –así lo manifestó en las actuaciones judiciales citadas–.

Por su parte, para el genocida Antonio Domingo Bussi, que exhibió el cadáver de Santucho, al inaugurar el Museo de la Subversión Juan Carlos Leonetti en 1979, "no existieron procedimientos ilegales, todo se escribía y se hacían tres copias, una quedaba en la unidad militar que intervenía en el operativo, otra iba al Cuerpo Militar del que dependía ésta y la tercera se remitía al Estado Mayor General" (declaraciones prestadas en los autos "Santucho, Ana Cristina y otro s/Información Sumaria").

Desde hace 11 años están en curso dos procesos judiciales dirigidos a recuperar los restos de Robi y de Benito y a saber cuál fue el destino de Liliana, el "Gringo" y su compañera. Uno se sustancia en el juzgado federal de San Martín. En 1500 fojas hemos logrado reconstruir qué pasó luego de que llegaran a Campo de Mayo. Por el testimonio del Dr. Carlos Sparrow, médico en esa época de la policía de San Martín, sabemos que lo obligaron a redactar las dos partidas de defunción NN; ya que los médicos militares le manifestaron que temían "la represalia del ERP". En ellas se describen los rasgos físicos de nuestros compañeros, atribuyendo su muerte a los disparos de armas de fuego que recibieron.

Dos testigos, de identidad reservada, cuentan que en la inauguración del llamado Museo de la Subversión se exhibió embalsamado el cadáver de Santucho. En base a este dato y solicitando la colaboración de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, a finales de la década del noventa, realizamos una profunda excavación en ese lugar, hoy ocupado por una Mutual Militar, con resultado negativo. Asimismo, acompañados por el juez Alfredo Bustos, allanamos el Hospital Militar de Campo de Mayo, secuestrando el libro de "nacimientos" que registra, en octubre de 1976, el parto clandestino que le realizaran a la compañera de Menna. El hijo es uno de los nietos que buscan las Abuelas.

A su vez, en el amparo que tramita el juzgado contencioso del Dr. Marinelli, realizamos en los últimos meses del 2005, una exhumación de 5 cadáveres NN inhumados el 21 de julio de 1976. Por informaciones que nos acercara el Equipo Argentino de Antropología Forense sabemos que ninguno de ellos tiene relación con nuestra búsqueda.

En estos días, una persona que nos pidió absoluta reserva nos hizo saber que en aquella época un proveedor del Ejército que concurría asiduamente a Campo de Mayo se enteró, por comentarios de oficiales de dicha unidad, que a "Santucho y a Urteaga los habían inhumado en un lugar llamado El Leprosario".

En función de esa información, le hemos pedido al juez que realice una nueva inspección ocular para individualizar El Leprosario que, según nuestro testigo, se ubica dentro del llamado Campo de Tiro. Además, como existe un hospital al que se conoce también como El Leprosario, cercano a la localidad de General Rodríguez, que tiene un pequeño cementerio, solicitamos que se oficie al mismo, para que informe si se registraron inhumaciones durante el período julio a septiembre de 1976.

¿Por qué pensamos que van a aparecer? Los que, como el que escribe estas líneas, militábamos en el peronismo en 1955, vivimos el profundo odio que la oposición le profesaba a Evita. Sin embargo, su cadáver no sólo no fue destruido luego del golpe militar, sino que se lo preservó.

Sin hacer comparaciones, ya que no caben porque se trata de épocas distintas, es evidente que Robi y Benito son dos exponentes paradigmáticos de las generaciones del ’60 y del ’70, respetados por todos los que tuvimos el privilegio de conocerlos, pero también por sus asesinos y por la cúpula militar que encabezó el Estado terrorista.

Estamos seguros de que los jefes militares que han conducido el Ejército hasta nuestros días saben dónde están. En ese convencimiento le hemos solicitado una entrevista al general Roberto Bendini, sin ningún éxito hasta la fecha.

Completando este cuadro de acciones judiciales, presentamos una querella, en la denominada causa "Riveros", imputando a Videla, Bussi, Riveros, Valladares y Verplaetsen, la comisión de delitos de lesa humanidad en perjuicio de nuestros compañeros.

Queremos que se castigue a los culpables y, además, que podamos saber la verdad respecto de ellos y de los 30.000 compañeros secuestrados-desaparecidos.

* Abogado, director de la revista Diciembre 20.

Fuente: Pagina/12, 19/07/06

PLAZOS Y RITMOS

El tiempo que demandará a la clase obrera y al pueblo argentino dar por tierra con el régimen dictatorial que se acaba de implantar, dependerá de dos cuestiones fundamentales además de la base objetiva existente de profunda crisis económico-social, a saber: a) El ritmo de desarrollo de las fuerzas revolucionarias; b) La situación internacional.

En un proceso prolongado de guerra revolucionaria en constantes luchas armadas y no armadas, con el empleo de todas las formas combativas pacíficas y violentas, legales e ilegales, con desencadenamiento de insurrecciones parciales y liberación de zonas, se irán construyendo gradualmente las fuerzas revolucionarias políticas y militares del pueblo argentino, el Partido Revolucionario, el Ejército Guerrillero y el Frente de Liberación Nacional. Mientras más rápido sea el ritmo de desarrollo de dichas fuerzas, menor será el tiempo que nos demandará derrotar al Partido Militar.

Los recientes Acuerdos de Montevideo de los Ejércitos Americanos prevén la intervención conjunta -incluido el Ejército yanqui- en el país que sufra graves amenazas insurreccionales. Es decir, el enemigo tiene el definido propósito de aceptar la participación de fuerzas militares extranjeras en su lucha contrarrevolucionaria. Independientemente de que tal paso mejoraría extraordinariamente nuestra posición política, es incuestionable que la intervención extranjera puede prolongar nuestro esfuerzo de guerra. Pero el propósito intervencionista de los Acuerdos de Montevideo puede o no concretarse en Dependencia de la situación internacional. Porque es posible que la relación de fuerzas internacional impida o anule la intervención contrarrevolucionaria extranjera como acaba de suceder en Angola.

Neutralizar o no una posible intervención extranjera no depende en lo fundamental de nosotros sino de la evolución de la política internacional.

En cambio el ritmo de desarrollo de las fuerzas revolucionarias argentinas depende por entero de la vanguardia obrera y popular, de su ligazón con las masas, de su conciencia y espíritu unitario, de su preparación política, moral combativa, estilo proletario, espíritu de sacrificio, tesón, heroísmo y capacidad profesional. Cuanto más pronto se llegue a la unidad revolucionaria en un solo Partido Proletario y en un solo Ejército Popular y se construya el Frente de Liberación Nacional, cuanto mas acelerado sea el crecimiento y el poderío de dichas organizaciones, gracias al aporte máximo de cada revolucionario argentino, menor será la duración de nuestra guerra y por tanto menores los sufrimientos de nuestro pueblo.

LAS GRANDES TAREAS DE LA RESISTENCIA

Como ya señaló nuestro Partido, al anticipar acertadamente la decisión golpista de los militares? y como lo comprueba claramente por el programa y medidas de la Junta, la aventura iniciada por la oficialidad contrarrevolucionaria, constituye una declaración formal de guerra a la clase obrera y al pueblo argentino, e inicia por tanto la etapa de la guerra civil generalizada en nuestro proceso revolucionario.

En esta situación, con el programa de la resistencia antidictatorial, antiimperialista y socialista, tenemos por delante grandes y fundamentales tareas. Con eje en el proletariado fabril, intensificando la concentración del trabajo revolucionario en las grandes fábricas, debemos luchar por movilizara las más amplias masas por todo tipo de reivindicaciones. Por los problemas específicos de las fabricas, de barrios y villas, del campo, de los colegios y universidades, de los jóvenes y las mujeres; en solidaridad con los presos; en defensa de los derechos humanos y democráticos, etc., etc.. y hacer confluir toda esa movilización en la formación y desarrollo del Frente Antidictatorial, Democrático y Patriótico.

En el terreno militar la consolidación y desarrollo del Ejército del Pueblo, el fortalecimiento de las unidades existentes y la creación de otras nuevas. El impulso a la autodefensa de masas. El trabajo de proselitismo militar en las unidades enemigas dirigido fundamentalmente a neutralizar el personal de soldados y suboficiales.

Con nuevas condiciones favorables, debemos intensificar y ampliar considerablemente nuestra actividad internacional, Luchar por el aislamiento de la Dictadura, impulsar la solidaridad internacional con la justa causa de nuestro pueblo. Y hoy más que nunca, la principal de nuestras tareas, la que garantizara avances consistentes en todos los aspectos de la actividad revolucionaria, es la construcción del Partido, su consolidación y desarrollo, su fortalecimiento incesante. El enraizamiento en la masa, la moral y el heroísmo, la combatividad, precisión de línea, capacidad organizativa y dominio de la profesión revolucionaria son virtudes y aspectos de nuestro Partido que debemos cultivar con esmero para que crezcan, florezcan y fructifiquen con máximos resultados.

La nueva y decisiva etapa en que nos internamos, coloca a nuestro Partido en un escenario histórico. Grande es nuestra responsabilidad colectiva y más grande aún debe ser nuestra conciencia, nuestro valor y nuestra determinación de vencer.

Estrechamente unidos en torno al Comité Central, siguiendo el elevado y poderoso ejemplo de nuestros héroes y mártires, los militantes del PRT cumpliremos cabalmente y con honor nuestras misiones revolucionarias.

Marzo de 1976


Por qué nos separamos de la IV Internacional

Por Mario Roberto Santucho

AGOSTO DE 1973

En su reunión de julio, el Comité Ejecutivo del Partido Revolucionario de los Trabajadores votó, ad referéndum de nuestro VI Congreso la resolución de separarse de la IV Internacional.
Para la mejor comprensión por parte de los compañeros lectores sobre esta importante decisión, queremos reunir en esta nota los principales antecedentes de la misma.
El V Congreso de nuestra organización votó. entre otras resoluciones, el mantenimiento de la adhesión a la IV Internacional, contra el cual se habían pronunciado varios Congresistas. Posteriormente, para una mejor comprensión del sentido de este voto, el Comité Central encargó al compañero Miguel que resumiera en una minuta los puntos de vista sostenidos por la mayoría en el debate del Congreso, incluyéndose la misma en el folleto de divulgación de sus resoluciones.
Tomamos de esa minuta algunos párrafos centrales: "Nuestro punto de vista es que desde la experiencia leninista de la Tercera Internacional, quedó más clara que nunca la necesidad de un Partido Revolucionario Internacional que centralizara mundialmente la lucha contra el capitalismo y el imperialismo, necesidad día a día más apremiante por las características de la época en que vivimos, con el capitalismo férreamente centralizado bajo la égida del imperialismo yanqui, la lucha revolucionaria desenvolviéndose en algunos teatros con contenido y forma internacional (sudeste asiático) y la notoria interinfluencia de los distintos procesos revolucionarios, anticapitalistas y antiimperialistas que se desarrollan en cada país, en cada región y en cada continente".

 
En el video podemos escuchar a Ana María Sívori, ex-integrante del PRT-ERP que también participó de la guerrilla internacionalista en la revolución sandinista; el colorado Marcos, ex jefe militar del PRT-ERP en la época de los hechos de Trelew y uno de los cinco fundadores del ERP; y Daniel De Santis, ex integrante de la conducción del PRT-ERP. (Indymedia Rosario, 2008)

"El movimiento trotskysta. es necesario aclararlo, agrupa a sectores heterogéneos. Desde aventureros contrarrevolucionarios que se sirven de su bandera prostituyéndola hasta consecuentes revolucionarios".
"...es necesario tener claro que, efectivamente, la IV Internacional tiene enormes limitaciones y una tradición escasamente reivindicable".
"Podemos resumirla diciendo que la histórica tarea de mantener vivo el internacionalismo leninista, de conservar y desarrollar la teoría y la práctica de la revolución permanente, hubo de ser asumida en las condiciones de predominio absoluto del stalinismo, por pequeños círculos de intelectuales revolucionarios cuya marginación real de la vanguardia proletaria y de las masas -pese a importantes esfuerzos por penetrar en ellas- impidió su proletarización y otorgó un carácter pequeño-burgués al movimiento trotskysta. Esta realidad determinó que el opone de la IV Internacional al movimiento revolucionario mundial se limitara al nada despreciable de custodio de aspectos esenciales del marxismo-leninismo abandonados y pisoteados por el stalinismo, y lejos de jugar un rol práctico revolucionario de importancia, cayera en numerosas oportunidades en puntos de vista reformistas, ultraizquierdistas e incluso, sirviera de refugio a toda clase de aventureros contrarrevolucionarios, consecuencia y, a su vez, causa de la marginación de la que habláramos".
"Mas, el proceso de renovación y desarrollo a que nos referimos, que demuestra suma pujanza, implica necesariamente una transformación de la Internacional y de sus partidos en una dirección proletaria.
Implica un cambio radical en su composición social, el abandono progresivo de las características pequeño burguesas todavía dominantes, una participación plena y protagónica en distintas revoluciones nacionales. El futuro del movimiento trotskysta depende de la capacidad de la Internacional, de sus Partidos nacionales, para asimilar esta transformación, realizarla consciente y ordenadamente."[1]
Corresponde ahora analizar si la Internacional y sus partidos han sido capaces de asimilar y desarrollar esta transformación. Pero antes nos remitiremos brevemente a los antecedentes de la Internacional.

EL SURGIMIENTO DE LA IV INTERNACIONAL

Después de su expulsión de la Unión Soviética en 1929, León Trotsky comenzó a dar forma internacional a la oposición que venía desarrollando contra el stalinismo.
A esta tarea desarrollada por el gran luchador revolucionario, corresponde atribuirle el mérito de haber mantenido vivas las banderas leninistas del internacionalismo revolucionario y de la democracia proletaria, de haber desarrollado una crítica consecuente y generalmente acertada de los graves errores del stalinismo que contribuyeron a la frustración de la Revolución en Europa y de haber tratado tesoneramente de construir una nueva vanguardia proletaria. Pero también cabe señalar en ella un error capital; que contribuye decisivamente a la frustración de ese proyecto de desarrollar una nueva vanguardia revolucionaria a escala mundial.
León Trotsky, aferrado a las tradiciones revolucionarias del marxismo en Europa, no advirtió todo el profundo sentido de la definición de Lenin, acerca de que "la cadena imperialista se rompe por su eslabón más débil" y no sacó todas las consecuencias de su propia teoría de la Revolución Permanente. No comprendió, en suma, que el eje de la revolución mundial se había desplazado a los países coloniales y dependientes.
No comprendió que, mientras en Europa la Revolución se estancaba y retrocedía, en Asia, en cambio, continuaba en vigoroso ascenso, dirigida por partidos y hombres que, a pesar de militar formalmente en la III Internacional Stalinista, supieron mantener viva la teoría y la práctica del marxismo-leninismo, construir sólidas organizaciones proletarias de vanguardia, y ponerse a la cabeza de las masas oprimidas de sus países y conducirlas finalmente a la victoria sobre el capitalismo imperialista.
Sus discípulos chinos, por ejemplo, llamaron varias veces su atención sobre la correcta dirección de la guerra revolucionaria por Mao Tsé-Tung, apoyada sobre las masas campesinas oprimidas. Pero Trotsky lo esperaba todo de los obreros urbanos y desconfiaba de los ejércitos campesinos dirigidos por el Partido Comunista Chino.
En Vietnam, existió un partido trotskysta, relativamente fuerte y prestigiado entre las masas, que en 1936 concurrió a elecciones en Frente Único con el Partido Comunista Indochino. Sin embargo, poco después se produce la ruptura y los trotskystas vietnamitas llegaron a enfrentarse abiertamente con el Partido de Ho-Chi-Minh justamente cuando éste comienza a desarrollar la guerrilla.
Trotsky apenas prestó atención a estos importantes hechos, mientras dedicaba un tiempo desmedido a las pequeñas disputas y problemas de sus partidarios europeos, especialmente franceses.
"Los grupos minúsculos que no pueden ligarse a ningún movimiento de masas no tardan en ser presa de la frustración. No importa cuánta inteligencia y vigor puedan poseer, si no encuentran aplicación práctica para una y otra cosa están condenados a malgastar su fuerza en disputas escolásticas e intensas animosidades personales que desembocan en interminables escisiones y anatemas mutuos. Una cierta dosis de tales riñas entre sectas ha caracterizado, por supuesto, el progreso de todo movimiento revolucionario. Pero lo que distingue al movimiento vital de la secta árida es que el primero encuentra a tiempo, y la segunda no, la saludable transición de las disputas y las escisiones a la auténtica acción política de masas."


1975, Tucumán. Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez
 

"Las disensiones similares a ésta, en las que prácticamente es imposible separar lo personal de lo político, vinieron a ser una dolencia crónica de la mayoría, si no de la totalidad de los grupos trotskystas; el ejemplo francés fue infeccioso porque, aparte de otras razones. París era ahora el centro del trotskysmo internacional. Las personalidades, por regla general, tenían tan poco peso, los motivos de disensión eran tan insignificantes y las disputas tan tediosas, que ni siquiera la participación de Trotsky les confieren suficiente importancia para que merezcan un lugar en su biografía".[2]
El principal biógrafo de Trotsky refleja así, con toda precisión, las características del trotskysmo en la época de su surgimiento y que constituiría en él un mal endémico. Lo que le falta precisar a Deutscher, aunque se desprende claramente de sus palabras, es la raíz de clase de estas características. Ellas constituyen una manifestación clarísima del individualismo pequeño-burgués, propio de los intelectuales revolucionarios no proletarizados por el desarrollo del partido. Por esta razón encontramos, como señala acertadamente Deucscher, tales características en los comienzos de codo movimiento revolucionario, cuando los intelectuales constituyen la mayoría o la totalidad de la militancia.
Pero cuando la vanguardia obrera penetra en sus filas, imprimiéndole su sello de clase, la organización y sus componentes no obreros se proletarizan y se produce la "saludable transición a la acción política de masas".
El trotskysmo no pudo concretar tal transición por las razones ames apuntadas. Mientras Trotsky concentraba sus esfuerzos en Europa y "tales fruslerías devoraban gran parte de su tiempo y de sus nervios", en China, en Vietnam, en Corea, las masas se batían firmemente contra el imperialismo, forjando en la guerra sus organizaciones proletarias. ¡Cuánto más útil hubiera sido allí el aporte de Trotsky, su invalorable experiencia, atesorada en años de militancia revolucionaria, templada en la Revolución de Octubre y la Guerra Civil!
Así, agobiado por el triple peso del retroceso de las masas en Europa, la persecución stalinista y sus propios errores, el trotskysmo siguió desarrollándose al margen de la práctica real de la lucha de clases.
Y en esas circunstancias surge, precisamente, la IV Internacional, fundada en 1938. Dejemos hablar otra vez a Deutscher:
"Durante todo el verano de 1938 Trotsky se mantuvo ocupado en la preparación del 'Proyecto del Programa' y de las resoluciones para el 'Congreso Constituyente' de la Internacional. En realidad éste fue sólo una pequeña conferencia de trotskistas celebrada en la casa de Alfred Rosiner en Perigny, una aldea cercana a París, el 3 de setiembre de 1938. Estuvieron presentes 21 delegados que decían representar a las organizaciones de 11 países."
"Naville rindió el 'informe sobre los progresos realizados' que debían justificar la decisión de los organizadores en el sentido de proclamar la fundación de la Cuarta Internacional. Sin proponérselo, sin embargo, Naville reveló que la Internacional era poco más que una ficción: ninguno de sus llamados Ejecutivos y Burós Internacionales había sido capaz de trabajar durante los últimos años. Las 'secciones' de la Internacional contaban con unas cuantas docenas o, a lo sumo, uno? cuantos centenares de miembros cada una."[3]
Mientras vivió Trotsky, la IV logró mantener cierta unidad de acción. Después de su asesinato, el 20 de agosto de 1940, las disputas y escisiones se hicieron interminables y atomizaron a la organización.
No obstante, tras el XX Congreso del PC soviético, en el que el propio Khruschev denunció los crímenes de Stalin, el trotskysmo experimentó un cierto reflorecimiento.
En nuestro V Congreso decíamos: "El resurgimiento del trotskysmo a partir de la defenestración de Stalin en la URSS se ha polarizado en la IV Internacional a que pertenecemos, quedando al margen la casi totalidad de los grupos aventureros y contrarrevolucionarios que se reivindican trotskistas. Reconocidos por el propio Partido Comunista de la Unión Soviética los aspectos negativos de Stalin, ello constituyó una dramática confirmación de las raíces sanas y correctas del movimiento trotskysta y favoreció dos procesos simultáneos: a) la reunificación de la mayoría del movimiento trotskysta, entonces muy atomizado, debilitado y desprestigiado, concretada en el Congreso de Reunificación de la IV Internacional de 1963; b) La revitalización del trotskysmo por la doble vía de un nuevo y más amplio prestigio, que posibilitó el ingreso a sus filas de la juventud revolucionaria y del traslado del eje de lucha desde el enfrentamiento y denuncia del stalinismo (...) hacia la problemática revolucionaria contemporánea". (Minuta citada).
Las esperanzas que entonces poníamos en la proletarización y renovación del trotskysmo se han visto frustradas. Las manifestaciones más claras de esta frustración son tres: la composición de clase de la IV, la actividad fraccional desarrollada contra nuestro Partido y el sostenimiento de posiciones teóricas que se apartan del marxismo-leninismo.

PEQUEÑA-BURGUESÍA Y FRACCIONALISMO

La composición de clase de la IV se puede medir con facilidad por la composición y orientación política de sus dos partidos más numerosos: el Socialist Warker's Party (SWR Partido Socialista de los Trabajadores) norteamericano y la Liga Comunista de Francia (LCF).
El SWP es un partido que cuenta en sus filas con algunos miles de militantes de origen pequeño-burgués, intelectuales, profesionales y estudiantes. Su vinculación a la clase obrera es escasa o nula y su actividad principal se desarrolla en los círculos intelectuales y en los movimientos "marginales", como el movimiento de liberación femenina. Constituyen desde hace muchos años el ala derecha de la Internacional. Por otra parte, no deja de ser significativo en sí el hecho de que el Partido más fuerte de la Internacional se haya desarrollado en el país mas reaccionario del mundo, mientras sus fuerzas son insignificantes en todos los países coloniales y dependientes.
La LCF es una organización de alrededor de 2.300 miembros, un 10 por ciento de ellos obreros, otro 20 por ciento empleados o profesionales y el 70 por ciento estudiantes. Su única intervención importante en !a lucha de clases en Francia se registró en las movilizaciones de 1968.
Un sector de la dirección de este Partido es precisamente el que desarrolló contra nuestra organización un trabajo fraccional en 1971 y 1972. Sobre esta última cuestión no nos extenderemos aquí, puesto que ya hemos publicado un folleto informativo sobre el tema.
Baste señalar que éste culminó con la formación del grupo que actualmente trata de usurpar e! nombre de nuestro Partido y del Ejército Revolucionario del Pueblo, añadiéndoles el aditamento "Fracción Roja".
Más importante es tratar aquí las profundas diferencias ideológicas que reflejan el carácter pequeño-burgués de la IV Internacional y constituyen el trasfondo de las actividades contra nuestro Partido, al mismo tiempo que marcan la imposibilidad de continuar trabajando por la construcción de una organización proletaria revolucionaria internacional en el marco de la Cuarta.

A) DEFINICIÓN IDEOLÓGICA

Para nosotros el socialismo científico, la teoría revolucionaria del proletariado, ha sido elaborada en lo fundamental por Marx y Engels. Lenin ha realizado a esta teoría aporres esenciales, especialmente la teoría científica del partido revolucionario, que justifican plenamente la designación del socialismo científico como marxismo-leninismo.
MaoTsé-Tung, Ho-Chi-Minh, Giap, Le Duan, KÍm-II-Sung, Fidel Castro y el Che Guevara han realizado grandes aportes al marxismo-leninismo, en el curso de su experiencia como dirigentes de la revolución en sus países, sobre todo en lo que hace a la teoría de la guerra revolucionaria y a la construcción del socialismo. León Trotsky, también ha hecho aporres valiosos, especialmente la teoría de la revolución permanente y la caracterización de la burocracia y del fascismo. Otros aportes menores podemos encontrar en Antonio Gramsci y otros y en todos los que con aciertos y errores han luchado y luchamos por el triunfo de la revolución socialista. Pero ninguno de estos aportes justifica ya el cambio de designación a la teoría científica de la clase obrera.
Esta no es una mera cuestión de nombres, sino que la IV Internacional, al sostener que el trotskysmo "es el leninismo de nuestro tiempo", desvaloriza los aportes de otros revolucionarios y maneja el pensamiento de Trotsky en bloque, negando sus errores. Carecen así de orientaciones correctas para una serie de cuestiones, especialmente aquellas relacionadas con la lucha armada.

B) CARACTERIZACIÓN DE LOS REVOLUCIONARIOS VIETNAMITAS Y CUBANOS

La IV niega el carácter de verdaderos y completos partidos marxista-leninistas a los compañeros vietnamitas y cubanos. Nuestros fraccionistas llegaron al extremo de caracterizarlos como "partidos de base amplia" al estilo del Partido Socialdemócrata Alemán (!), mientras ponían como modelo de construcción de partido en nuestro tiempo a la Liga Comunista de Francia. Esto es evidentemente desconocer el abecé del marxismo, que basa en la práctica toda caracterización. Y a nadie puede caber duda alguna sobre lo que vietnamitas y cubanos han hecho en el terreno de la práctica revolucionaria.

Parte de guerra

Guarnición Militar de Azul

A las 22:30 del sábado 19 de enero, la Compañía Héroes de Trelew (reforzada) del Ejército Revolucionario del Pueblo realizó una incursión en la ciudad de Azul (Provincia de Buenos Aires) y atacó la guarnición del Ejército contrarrevolucionario establecido en esa ciudad, compuesta por el Regimiento 1º de Caballería Blindado y el Grupo 1 de Artillería Blindado.

Luego de tomada la guardia central y el puesto N° 3, se generó una resistencia en dos centros secundarios de la guardia (tanque y herrería) que hizo posible la intervención del resto del personal del cuartel e imposibilitó su total copamiento. Entablado el combate, la Compañía Héroes de Trelew redobló sus esfuerzos y mantuvo la ofensiva durante una hora hasta que se comprobó la imposibilidad de doblegar la resistencia atrincherada de fuerzas superiores.

Un grupo especial de nuestra compañía guerrillera atacó simultáneamente el sector de viviendas de los jefes enemigos con el propósito de tomarlos prisioneros. Tomó los puestos 6 y 7 e intimó la rendición del Cnl. Gay y el Tcnl. Ibarzábal, jefe y subjefe de la guarnición.

Ibarzábal se resistió a balazos lo que provocó un tiroteo donde murió el Cnl. Gay y obligó a Ibarzábal a rendirse.

En la retirada, un grupo de compañeros quedaron aislados en campo enemigo y aún no ha sido posible determinar su suerte, aunque por el comunicado del enemigo es probable que dos de ellos hayan sido asesinados o muertos en combate.

El Ejército Revolucionario del Pueblo reafirma su decisión de continuar sin desmayos la verdadera lucha por la liberación nacional y social de nuestra Patria y de nuestro pueblo, por destruir el injusto sistema de explotación y opresión que sufren los trabajadores argentinos y una de cuyas principales fuerzas son las FFAA. Contrarrevolucionarias.

Ni el engaño ni la fuerza podrán doblegar la resistencia popular que continuará creciendo hasta convertirse en poderosa fuerza y barrer definitivamente de la Patria Argentina a todos los explotadores y opresores.

¡Ninguna tregua al ejército opresor!

¡Ninguna tregua a las empresas explotadoras!

C) LUCHA DE CLASES EN EL PARTIDO

Este es un punto complejo e importante, en el que se entremezclan en un solo haz, los métodos de construcción de una organización verdaderamente proletaria, el centralismo democrático y los medios de conocimiento del Partido.
Empecemos por esto último. Un Partido revolucionario, para ser tal, debe conocer la realidad en la que se mueve. La fuente de ese conocimiento, como lo han enseñado reiteradamente Marx, Lenin y todos los revolucionarios, es la propia práctica, la actividad transformadora del mundo. O sea, en el caso de los revolucionarios, la actividad destinada a transformar las estructuras de la sociedad.
La práctica está, a su vez, orientada por la teoría, por el marxismo-leninismo, que no es otra cosa que la acumulación del conjunto de las experiencias prácticas de la Revolución y de los elementos de análisis científicos de la sociedad, que surgen del conjunto de la práctica social.
Pero, a su vez, la teoría, el marxismo-leninismo, no es un método abstracto, una herramienta que sirva para cualquier uso, al modo en que por ejemplo, se utilizan las notas musicales indistintamente para escribir un tango o una zamba.
La utilización correcta de la teoría depende del "punto de vista" con que se aplica. Sólo ubicándose en el punto de vista del proletariado la clase a que corresponde tal ideología y teoría científica de la revolución, se puede obtener el resultado correcto.
Ahora bien, en el curso de la actividad revolucionaria, ante una cuestión cualquiera, surgirán entre los compañeros opiniones diferentes. Esto es lógico y justo. Esas diferencias de opinión reflejan las diferentes experiencias de cada compañero. Es muy natural que frente a un determinado problema no opinen lo mismo un obrero tucumano que uno cordobés, un compañero que trabaja en una gran fábrica, que el que lo hace en un pequeño taller, el de un frigorífico que el de una planta química.
La confrontación de esas diferencias de opinión, a través de una discusión franca, amplia, sin trabas de ningún tipo, permitirá entonces capear la realidad en todos sus matices, arribar a una opinión común más justa, más correcta, más rica. Por eso se dice que el Partido es el "intelectual colectivo" de la Revolución. Este es el polo de la democracia en el centralismo democrático, el aspecto que permita la elaboración justa de la línea partidaria con el aporte de todos los compañeros.
Pero esto es a condición de que realmente "se quiera" llegar a una opinión común, que todos los que participan en la discusión lo hagan desde "el punto de vista proletario", atendiendo al interés superior de hacer avanzar a la Revolución.
Cuando la discusión "se empantana", cuando las diferencias se vuelven irreductibles y devienen en duros enfrentamientos de tipo personal, entonces esto quiere decir que alguna de las panes "no quiere" realmente llegar al acuerdo. Y si no quiere llegar al acuerdo, esto refleja un "interés social", un punto de vista "no proletario", que tiene su base material en intereses burocráticos o pequeño-burgueses, que son introducidos en la organización por sus elementos no proletarios o, excepcionalmente, por elementos obreros que se han desclasado. De esta manera esos elementos se transforman en correa de transmisión de las presiones de clases hostiles es sobre la organización del proletariado, de esa manera la lucha de clases en el conjunto de la sociedad se refleja como lucha de clases en el seno del lamido.
Cuando se llega a este punto, las contradicciones en el seno de la organización ya no pueden resolverse por la vía habitual, la discusión, la autocrítica y la crítica, sino que es necesario resolverlas mediante una enérgica liquidación de estas corrientes no proletarias: primero derrotándolas ideológica y políticamente, para así "curando el mal, tratar de salvar al enfermo", y en caso de persistir en sus posiciones antiobreras, expulsadas sin contemplaciones del seno de la organización como se extirpa un tumor para que no infecte a la mayoría sana del organismo.
No es siempre fácil detectar acertadamente y a tiempo, cuándo las diferencias de opinión se transforman en lucha de clases en el seno del Partido.
Es necesario orientarse permanentemente por la opinión de los obreros, consultar el mayor número de opiniones posible para tener una visión más amplia y justa de la realidad. Y la piedra de toque para diferenciar las corrientes de opinión sanas de las tendencias fraccionistas y antipartidarias es precisamente la práctica, el respeto del centralismo democrático en sus dos aspectos: amplia libertad de discusión en la elaboración, rigurosa disciplina centralizada en la acción.
Si ante un problema más complejo que otros una minoría no tiene argumentos suficientes para convencer de sus posiciones a la mayoría, y no está a su vez convencida de las posiciones de ésta, la actitud correcta es acatar la disciplina de la organización, continuar desarrollando la militancia tenazmente con la línea que en ese momento detenta la mayoría.
En la práctica, entonces, los compañeros de la minoría podrán comprobar la validez de las opiniones y si fuera acertada la opinión de la mayoría, rectificar la propia suya. Si, por el contrario, en la práctica se demostrara como justa la opinión de la minoría -lo que ha sucedido a veces en la historia de la revolución- será entonces en esa misma práctica, ejercida de una manera leal y respetuosa de la disciplina partidaria, cómo la minoría tendrá oportunidad de demostrar la corrección de sus posiciones y logrará oportunamente la rectificación de la línea.
Esto es posible, precisamente sobre la base, como hemos señalado, de un común punto de vista proletario, de la intención de todos, mayoría y minoría, de servir únicamente a los intereses de la revolución.
Cuando una de las partes tiene un interés social ajeno al interés de la clase obrera, cuando está situada en un punto de vista no obrero, sólo entonces cristalizan las diferencias en tendencias fraccionistas, se viola la disciplina y la legalidad partidaria y se debita la lucha de clases en la organización.
Hasta aquí, en apretada síntesis, la posición leninista sobre la lucha de clases en el seno del partido, que nuestra organización ha mantenido teórica y prácticamente de manera consecuente.
La IV Internacional, por el contrario, opina que esta posición es "burocrática", "stalinista", que se utiliza el rótulo "pequeño-burgués", para perseguir a los compañeros dentro del Partido. Reclaman, en consecuencia, la libertad de constituir permanentes tendencias diferenciadas en el seno de la organización, que discutirán sus distintas opiniones de manera permanente ante la "opinión pública" del Partido.
La piedra de toque para caracterizar estas corrientes no es ya para ellos la práctica misma de la organización, sino el debate permanente, la "continua discusión de ideas" con la única salvedad de un formal acatamiento de la minoría a la mayoría, llegando incluso a expresar públicamente las diferencias.
Consecuentemente, nuestros fraccionistas exigían como condición para ingresar al Partido, un elevado nivel teórico, a fin de poder participar en sus permanentes debates internos. Trababan así el ingreso de cuadros obreros, que, aunque conozcan perfectamente por su práctica sus intereses de clase y estén dispuestos a luchar por ellos, a causa de su explotación no pueden tener grandes conocimientos teóricos antes de ingresar al Partido y sólo en su seno pueden adquirirlos.
Esta posición no es marxista, no es materialista dialéctica, sino idealista y tiene una raíz de clase claramente pequeño-burguesa.
El intelectual pequeño-burgués, que no sufre en carne propia la explotación y se acerca a la revolución a partir de una posición humanista, moviéndose por ideas, tiene una fuerte tendencia a enamorarse de las ideas por las ideas mismas, a manejarlas de una manera abstracta en la discusión permanente.
Al obrero, en cambio, que experimenta día a día la explotación, le interesan la discusión y las ideas pero de una manera concreta, como forma de mejorar su práctica para acabar más pronta y eficazmente con la explotación de su clase y de toda la humanidad.


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D) ELABORACIÓN TEÓRICA

Para nosotros, como para todo marxista serio, la teoría, en cualquier terreno, sólo puede surgir de la práctica. Ya Marx señalaba, en sus "Tesis sobre Feuerbach": "Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo." (Tesis XI. Publicadas como apéndice en eI libro de Engels Ludwig Fewerbach y el fin de la filosofía clásica alemana). La teoría revolucionaria, en consecuencia, sólo puede surgir de la práctica revolucionaria y su elaboración sólo se puede realizar en el Partido revolucionario.
La IV Internacional, por el contrario enfatiza el aspecto del análisis, sosteniendo que se puede conocer y elaborar teoría al margen de la práctica y que esa es precisamente la función de una dirección revolucionaria internacional.
Por cierto que nosotros también sostenemos como un deber de internacionalismo revolucionario conocer, opinar e "intervenir" en las revoluciones de otros países, intercambiando experiencias y apoyo moral y material, coordinando la lucha contra el enemigo común. Pero esto sólo puede hacerse sobre la práctica de la revolución en el otro país.
O sea que, mal podemos opinar nosotros sobre el Congo, por ejemplo, si no existe un Partido hermano congolés en cuya práctica podamos basarnos para conocer y opinar.

CONCLUSIÓN

Como vemos, todas las importantes diferencias apuntadas hacen a aspectos capitales de la lucha revolucionaria. Por otra parte, todas ellas están íntimamente relacionadas y tienen una única raíz de clase: el carácter pequeño burgués de la IV Internacional, su negativa a proletarizarse. Teniendo en cuenta esto y todos los demás aspectos que hemos resumido aquí, nuestro Partido ha tomado la resolución que mencionamos al comienzo de esta nota.
Esta ruptura no debilita sino que fortalece nuestra inquebrantable decisión de luchar por la construcción de una nueva Internacional revolucionaria, aportando a esa tarea todo lo que esté dentro de nuestras modestas fuerzas.

NOTAS
1- Destacado por El Combatiente.
2- Isaac Deutscher, El Profeta Desterrado, pp. 65-66.
3- Isaac Deutscher, obra citada, pp 379-380. El autor ha tomado los datos de "Los Archivos", de Trotsky

Fuente: PRT - Partido Revolucionario de los Trabajadores - Argentina


Populismo

Por Mario Roberto Santucho

La lucha por el poder obrero y popular, por el socialismo y la liberación nacional, es inseparable de la lucha contra el populismo y el reformismo, graves enfermedades políticas e ideológicas existentes en el seno del campo popular. El populismo es una concepción de origen burgués que desconoce en los hechos la diversidad de clases sociales; unifica la clase obrera, el campesinado pobre y mediano, la pequeña burguesía y la burguesía nacional media y grande bajo la denominación común de pueblo. Al no diferenciar con exactitud el rol y posibilidades de estas diversas clases, tiende constantemente a relacionarse, con prioridad, con la burguesía nacional y a alentar ilusorias esperanzas en sus líderes económicos, políticos y militares, incluso en aquellos como Gelbard, Carcagno o Anaya, íntimamente ligados a los imperialistas norteamericanos. La corriente popular más importante gravemente infectada con la enfermedad populista, es Montoneros. Su heroica trayectoria de lucha antidictatorial se ha visto empañada por la confianza en el peronismo burgués y burocrático, que ha causado grave daño al desarrollo de las fuerzas progresistas y revolucionarias en nuestra patria.
Con el profundo y sincero aprecio que sentimos por esa organización cimentado por la sangre de nuestros héroes comunes que se entremezclara en Trelew, pensamos que es obligación de todo revolucionario dar con franqueza la lucha ideológica, reflexionar en conjunto sobre la experiencia de su apoyo a Perón y al peronismo burgués y combatir las latentes expectativas en Carcagno, Gelbard u otros líderes de las clases enemigas. A partir de su inevitable ruptura con el peronismo burgués y burocrático que ha comenzado a concretarse definitivamente en las últimas semanas, Montoneros tiende y tenderá cada vez más a retomar lazos con las organizaciones progresistas y revolucionarias, entre ellas con nuestro Partido. Tiende y tenderá cada vez más a reintegrarse a su puesto de combate, a enfrentar con las armas en la mano, al gobierno y las fuerzas policiales y militares de la burguesía y el imperialismo. Pero ello no implica un cambio de fondo en la concepción populista. De ahí que al mismo tiempo que saludamos la nueva orientación Montonera, estamos convencidos de la necesidad imperiosa de combatir intensamente la enfermedad ideológica y política llamada populismo para exterminarla definitivamente del campo popular, principalmente de Montoneros, la más afectada por esa temible enfermedad burguesa.

Cuando a principios de 1973 la dirección de FAR caracterizó entusiasmada al Gral. Perón como líder revolucionario y calculó que el gobierno peronista, denominado por ellos gobierno popular, llevaría adelante una política consecuentemente antiimperialista y pro-socialista, nuestra organización planteó a estos compañeros:
"Estamos en presencia de un claro plan del enemigo consistente en el acuerdo entre la Dictadura Militar y los políticos burgueses, con el objeto de salvar al capitalismo, detener el proceso revolucionario en marcha. Para ello el conjunto de la burguesía pretende volver al régimen parlamentario y de esa manera ampliar considerablemente la base social de su dominación, reducida estrictamente a las FF.AA. durante el Onganiato, aislar a la vanguardia clasista y a la guerrilla, para intentar su aplastamiento militar. La ambición de la burguesía es detener y desviar a las fuerzas revolucionarias y progresistas en su avance, y llegar a una estabilización paralela del capitalismo argentino. Este plan es irrealizable a corto y mediano plazo porque la crisis económico-social, así como la potencia actual de las fuerzas revolucionarias progresistas, lo impedirán. Sin embargo, el plan enemigo pese a su elementalidad encierra ciertos peligros fundamentalmente el que motiva la presente carta, debido, pensamos a la juventud, debilidad política e inexperiencia de sectores de la vanguardia revolucionaria".

"...el éxito fundamental que ha comenzado a lograr y que debemos enfrentar con todas nuestras fuerzas, es poner una cuña en las organizaciones armadas, comenzar a tener una influencia cierta en las organizaciones armadas peronistas y en sectores de la juventud peronista, dirigida a detener y desviar su accionar a partir de la consumación de la farsa electoral".

"Analizando vuestra evolución como organización revolucionaria y basados en el conocimiento surgido de la actividad en común, pensamos que vuestra actitud tiene un significado profundo y que encierra serios peligros para el desarrollo futuro de las fuerzas revolucionarias en nuestro país. Pensamos que la negativa a firmar con nosotros es una concesión de Uds. a las presiones macartistas y derechistas del peronismo burgués, y que es una cara de la moneda que tiene como reverso vuestro apoyo incondicional y activo a los políticos burgueses del peronismo y del integracionismo a los Cámpora, Solano Lima, Silvestre Begnis, etc."

" Esto es motivo de honda preocupación para nosotros, no sólo por las trabas que coloca en el desarrollo político militar homogéneo de las organizaciones armadas, los avances hacia la unidad, sino porque muestra a Uds. en una vacilación inexplicable, ante la posibilidad de suspender las operaciones militares a partir de la instauración del nuevo gobierno parlamentario que planea darse la burguesía"3.

Lamentablemente, estas sanas y justas observaciones no fueron escuchadas y la política de FAR-Montoneros se tiñó de apoyo al gobierno contrarrevolucionario y antipopular y de una línea general divisionista en el seno del pueblo, tendiente al irrealizable propósito de aislar a nuestra organización.

Si recordamos hoy esto es porque el enemigo presentará en el futuro una nueva engañifa, posiblemente de tipo peruanista, con Carcagno a la cabeza, por ejemplo, y levantando el programa del FREJULI o quizás otro mucho más radicalizado. Para eludir esa nueva trampa, para rechazar sin vacilación esa nueva patraña, ese nuevo canto del cisne, es imprescindible comprender el error cometido ante el GAN, rectificar esa línea proburguesa, erradicar la enfermedad del populismo.

Mario Roberto Santucho

Fuente: www.elhistoriador.com.ar


Respuesta del ERP al Presidente Cámpora

EL EJERCITO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO NO DEJARÁ DE COMBATIR

El gobierno que el Dr. Cámpora presidirá representa la voluntad popular. Respetuosos de esa voluntad, nuestra organización no atacará al nuevo gobierno mientras éste no ataque al pueblo ni a la guerrilla. Nuestra organización seguirá combatiendo militarmente a las empresas y a las fuerzas armadas contrarrevolucionarias. Pero no dirigirá sus ataques contra las instituciones gubernamentales ni contra ningún miembro del gobierno del Presidente Cámpora.En cuanto a la policía, que supuestamente depende del Poder Ejecutivo, aunque estos últimos años ha actuado como activo auxiliar del ejército opresor, el ERP suspenderá los ataques contra ella a partir del 25 de mayo y no la atacará mientras ella permanezca neutral, mientras no colabore con el ejército en la persecución de la guerrilla y en la represión a las manifestaciones populares. Tal es la posición de nuestra organización, que ahora anunciamos públicamente y que difiere de las expectativas del Presidente electo.En efecto, el Presidente Cámpora en recientes declaraciones a pedido a la guerrilla una tregua para "comprobar o no si estamos en la senda de la liberación y vamos a lograr nuestros objetivos". Este pedido surgió como consecuencia de varias acciones de la guerrilla, entre ellas el secuestro de Aleman y el ajusticiamiento de Iribarren. Se entiende entonces que el pedido del Presidente Cámpora implica la suspensión total del accionar guerrillero, incluidas las acciones contra el ejército y contra las grandes empresas explotadoras.

ALGUNOS ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Para dar nuestra respuesta a ésta declaración, para comprender la actitud que nuestra organización ha resuelto adoptar a partir del 25 de mayo, necesitamos recordar al Presidente Cámpora algunos antecedentes de la política nacional.En setiembre de 1955 la dirección del movimiento político que el Presidente Cámpora representa aconsejó al pueblo "no derramar sangre", "evitar la guerra civil", "esperar". Los militares aprovecharon la desorganización y desorientación de la clase obrera y el pueblo para golpear duro, avasallar las organizaciones populares. La única sangre que no se derramó fue la de los oligarcas y capitalistas. El pueblo, en cambio, vio morir masacrados y fusilados a decenas y decenas de sus mejores hijos.En 1958 la dirección de la organización política que el Presidente Cámpora representa aconsejó al pueblo votar a la fórmula radical de Frondizi y dar un crédito a este gobernante y su equipo para cumplir con su programa de "liberación nacional". El pueblo siguió este consejo y el resultado es por todos conocido. Frondizi prometió terminar con la dependencia y en realidad favoreció descaradamente la penetración imperialista. Frondizi prometió libertades democráticas y en realidad dio vía libre al ejército para con el plan CONINTES aplastar la heroica resistencia peronista. Frondizi prometió entregar democráticamente las organizaciones obreras intervenidas a sus verdaderos dirigentes y en realidad las entregó a la burocracia traidora y lanzó una bárbara represión contra el activismo clasista y antipatronal en fábrica, barriendo a gran parte de los dirigentes combativos, en gran medida con la ayuda de la "camiseta peronista" agitada por Vandor como ahora lo hace Rucci, para engañar a las masas y desplazar a los dirigentes y activistas leales a su clase. En 1966, poco después del 28 de junio la dirección del movimiento político que el Presidente Cámpora representa pidió al pueblo "desensillar hasta que aclare", dejar accionar al nuevo gobierno militar de Onganía para ver si cumplía con la "Revolución Nacional" anunciada. Los Rucci de aquella época, Vandor, Alonso, Tacone y Cía., no vacilaron en apoyar abiertamente a la Dictadura Militar, acompañaron a Onganía en su viaje a Tucumán, el 9 de julio de 1966, despertando y alentando esperanzas en amplios sectores de las masas. Onganía, el Ejército y las patronales aprovecharon esta tregua para lanzarse bárbaramente a reprimir al pueblo, a descabezarlo, a liquidar la nueva dirección revolucionaria que comenzaba a surgir. Hoy, de la misma manera, Ud., Presidente Cámpora, pide a la guerrilla una tregua. La experiencia nos indica que no puede haber tregua con los enemigos de la Patria, con los explotadores, con el ejército opresor y las empresas capitalistas expoliadoras. Que detener o disminuir la lucha es permitirles reorganizarse y pasar a la ofensiva. Hoy, ya no estamos dispuestos a ser engañados una vez más, ni estamos dispuestos a contribuir con el engaño que se prepara contra nuestro pueblo. Ud., Presidente Cámpora, habla en su discurso de] 8 del corriente de "unidad nacional". Entre otros conceptos habla de constituir entre "pueblo y FF.AA. Una unidad indestructible ante cualquier asechanza". Hablar de unidad nacional entre el ejército opresor y los oprimidos, entre los empresarios explotadores y los obreros y empleados explotados, entre los oligarcas dueños de campos y hacienda y los peones desposeídos, es como encerrar en una misma pieza al lobo y las ovejas recomendándoles a ambos mantener buena conducta. Si Ud. Presidente Cámpora quiere verdaderamente la liberación debería sumarse valientemente a la lucha popular: en el terreno militar armar el brazo del pueblo, favorecer el desarrollo del ejército popular revolucionario que está naciendo a partir de la guerrilla y alejarse de los López Aufran, los Carcagno y Cía., que lo están rodeando para utilizarlo contra el pueblo; en el terreno sindical debe enfrentar a los burócratas traidores que tiene a su lado y favorecer decididamente el desarrollo de la nueva dirección sindical clasista y combativo que surgió en estos años de heroica lucha antipatronal y antidictatorial, enfrentada a la burocracia cegetista; en el terreno económico realizar la reforma agraria, expropiar a la oligarquía terrateniente y poner las estancias en manos del Estado y de los trabajadores agrarios; expropiar para el Estado toda gran industria, tanto la de capital norteamericano como europeo y también el gran capital argentino, colocando las empresas bajo administración obrero-estatal, estatizar todos los bancos de capital privado, tanto los de capital imperialista como de la gran burguesía argentina.Pero este programa está muy lejos de las intenciones y posibilidades de vuestro gobierno. Tanto por quienes lo integran, como por el programa y los métodos, vuestro gobierno no podrá dar ningún paso efectivo hacia la liberación nacional y social de nuestra Patria y de nuestro Pueblo.Eso lo sabe Ud. tan bien como nosotros. Ud. sabe que no entra en los propósitos del nuevo gobierno parlamentario ni desarmar al ejército opresor, ni terminar con la oligarquía terrateniente ni con el gran capital explotador tanto imperialista como nacional. Al contrario. En este último aspecto, por ejemplo, se habla de grandes radicaciones de capitales europeos. Nadie que quiera verdaderamente la liberación de nuestra Patria puede pensar en seguir hipotecándola y entregándola a la voracidad del capital imperialista. Frondizi, sin ir más lejos, anunció también que grandes "radicaciones" de capital serían beneficiosas para la economía nacional, y ya conocemos los resultados. ¿O acaso el Presidente Cámpora ignora lo que los obreros de Fíat han señalado reiteradamente, que el capital imperialista italiano es tanto o más explotador que el yanqui? ¿Acaso el Presidente Cámpora ignora que debido al alto grado de entrelazamiento del capitalismo mundial, las palancas de las grandes empresas europeas se mueven en general desde Norteamérica?En estas circunstancias, llamar a la tregua a las fuerzas revolucionarias es, por lo menos, un gran error. Por el contrario, los verdaderos intereses de la clase obrera y el pueblo exigen redoblar la lucha en todos los terrenos, intensificar la movilización de las masas, intensificar las operaciones guerrilleras, incorporar a la lucha a sectores cada vez más amplios de las masas. Dar tregua en estos momentos al enemigo es darle tiempo para preparar una contraofensiva que, entre otras cosas, en cuanto deje de convenirle, barrerá sin contemplaciones el nuevo gobierno parlamentario. Es necesario, más necesario que nunca, continuar hostigando al gran capital expoliador y al ejército opresor, sostén del injusto régimen capitalista, desarrollando al máximo todo el inmenso potencial combativo de nuestro pueblo. La batalla por la liberación ha comenzado; está muy lejos de terminar. Sólo hemos dado los primeros pasos y así lo entiende nuestro pueblo. Los elementos antipopulares con López Aufranc y Lanusse a la cabeza, incluidos dirigentes peronistas burgueses, pretenden confundir dando a la elección del 11 de marzo un carácter de culminación de un proceso y sostienen la mentira de que el pueblo votó por la pacificación. Todos sabemos que eso es falso, que el pueblo votó por la liberación de los combatientes, contra la Dictadura Militar opresora,

NO DAR TREGUA AL ENEMIGO

Por lo ante dicho, el ERP hace un llamado al Presidente Cámpora, a los miembros del nuevo gobierno y a la clase obrera y el pueblo en general a no dar tregua al enemigo. Todo aquel que manifestándose parte del campo popular intente detener o desviar la lucha obrera y popular en sus distintas manifestaciones armadas y no armadas con el pretexto de la tregua y otras argumentaciones, debe ser considerado un agente del enemigo, traidor a la lucha popular, negociador de la sangre derramada.

¡Ninguna tregua al ejército opresor!¡
Ninguna tregua a las empresas explotadoras!¡
Libertad inmediata a los combatientes de la Libertad!¡
Fuera la legislación represiva y total libertad a la expresión y organización del pueblo!¡
Por la unidad de las organizaciones armadas!¡
A vencer o morir por la Argentina!
EJÉRCITO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO
Comité Militar Nacional


Documento de la incorporación al PRT de la FAL, columna Inti Peredo

[EL COMBATIENTE, Nº 173, miércoles 2 de julio de 1975]

La unidad de los revolucionarios es en todo momento una necesidad de la revolución y un importante factor para su desarrollo. En las actuales circunstancias, esta unidad adquiere aún mayor significación, dada la etapa que atraviesa la lucha de la liberación de nuestro pueblo. Comprenderlo acabadamente es un gran paso adelante en la tarea de servir sin limitaciones a la causa popular. Así lo entienden los compañeros de la FAL, Columna Inti Peredo y lo expresan en el documento que transcribinos. Esta breve nota introductoria tiene como objetivo hacerles llegar nuestro saludo revolucionario, a quienes han sabido interpretar el profundo sentimiento de unidad que brota de la lucha del proletariado y el pueblo.

La situación política y económica actual se caracteriza, en su rasgo principal por un creciente auge de la lucha de las masas y la actividad de los revolucionarios. Rigolleati, Martín Amato, Ingenio Ledesma, Villa Constitución, son los más tecíentes conflictos y luchas hasta hoy libradas por nuestra clase obrera. Luchas que se inscriben en la acumulación política y material de fuerzas de los revolucionarios en el seno de cada fábrica y taller. Sobre todo en el caso de Villa Constitución, el gobierno, la burguesía monopolista y sus FEAA. han obtenido un duro revés, sufriendo las consecuencias de ver transformado su plan contrarrevolucionario -el supuesto 'complot"- en un verdadero naufragio político y económico.

La vuelta organizada al trabajo por parte de los trabajadores de Villa Constitución marcará tina nueva etapa en la lucha larga y organizada, que desdeabajo, va dando nuestra clase obrera para enfrentar la voracidad patronal y explotadora, defendiendo sus derechos y repudiando a la burocracia sindical instrumento de la burguesía.

Paralelamente la lucha de los revolucionarios -en sus distintas facetas y expresiones- va enfrentando en primera fila a la política del gobierno. Las acciones armadas de los revolucionarios, entre las que se destaca recientemente el Combate de San Lorenzo, la ejemplar lucha de los presos políticos por sus derechos, la reciente fuga de las compañeras de la Cárcel del Buen Pastor, son luchas que conforman otro aspecto importantísimo de la lucha de clases, las que desarrolla la vanguardia, íntimamente ligadas a las luchas reivindicativas, antipatronales y a anti burocráticas de nuestra clase obrera.

Documento de la Fuerzas Argentinas de Liberación 22 de Agosto (FAL-22)

El 11 de marzo el pueblo votó masivamente a las listas del Frejuli y expresó su repudio a la dictadura militar y el reclamo de una política distinta con contenido antiimperialista y popular. Hoy la dictadura ya no existe, pero el 23 de setiembre la inmensa mayoría de la clase obrera y el pueblo votará por Perón y su voto tendrá el mismo sentido que el del 11 de marzo. No será un apoyo a Rucci, Gelbard u Osinde, sino a quien los trabajadores identifican con 10 años de gobierno y 18 de proscripción popular.

La masacre de Ezeiza marcó el comienzo de la ofensiva de la derecha peronista para hacerse cargo totalmente del poder. Hoy nadie puede dudar de la responsabilidad de Osinde, López Rega y los burócratas sindicales en el asesinato de muchos compañeros. En su discurso del día siguiente, Perón no condenó a los culpables y, por el contrario, les dio elementos para proseguir su ataque contra la Juventud y los sectores del peronismo revolucionario.

La ofensiva reaccionaria culminó el 13 de julio con el desplazamiento del presidente Cámpora. Levantando una reivindicación tan sentida por las masas como la candidatura presidencial de Perón, la burocracia consiguió desplazar del aparato gubernamental a muchos de los funcionarios progresistas y sensibles a las presiones populares. Perón avaló también esta acción de la derecha, aunque no se prestó a todas las exigencias de quienes pretendían la defenestración de los gobernadores vinculados a la corriente combativa, la intervención de varias universidades y un ataque más frontal desde el gobierno contra la CGT cordobesa y el sindicalismo clasista.

Proclamada la candidatura, con una compañera de fórmula propuesta por los grupos más reaccionarios y que no expresa el sentir de las bases peronistas, hoy cada uno de los sectores tienen sus propias razones para apoyar la candidatura de Perón.

Para algunos llevar a Perón a la presidencia es el único recurso que les queda para recuperar alguna influencia, defender sus posiciones frente a la ofensiva de las bases, controlar la Juventud y a los sectores del peronismo revolucionario e imponer sin tropiezos la política del Pacto Social.

Para los trabajadores el acceso de Perón a la presidencia significa una reivindicación postergada, un acto de justicia demorado 18 años. Expresa también la intención de profundizar el proceso iniciado el 11 de marzo y el interés de las masas en una mayor participación política, como lo evidencian las cotidianas ocupaciones y movilizaciones obreras y populares de los últimos meses.

Valorando el contenido que darán las masas al voto y contribuyendo a impulsar un proceso que creará mejores condiciones para la movilización popular y la lucha contra la burocracia, las organizaciones revolucionarias deberemos apoyar con el voto a Perón, la ratificación del pronunciamiento del 11 de marzo. Pero, asimismo, debemos expresar claramente que nada obtendrán los trabajadores y el pueblo que no sea producto de su propia lucha. Que las expectativas de las masas no habrán de satisfacerse por la vía del acuerdo entre los burócratas sindicales y los dirigentes patronales.

La experiencia de estos 4 meses de activa movilización popular marca la disposición de lucha de los más amplios sectores de la población. No es entonces alegando la inexistencia de condiciones como puede justificarse hoy la política de conciliación.

Lo ocurrido en Chile nos muestra una vez más que no son los "apresurados" los responsables de la frustración de un proceso de liberación, sino la política conciliadora que impide la organización combativa del pueblo, única garantía contra un enemigo más poderoso que controla los resortes fundamentales del poder.

Los revolucionarios debemos valorar la nueva situación creada a partir del triunfo electoral de marzo, la importancia de las libertades públicas que permiten profundizar la movilización obrera y popular, pero también debemos decir claramente que no se han producido las transformaciones de fondo que son necesarias para resolver los problemas más acuciantes de la población. No habrá de terminarse con el poder de los monopolios imperialistas y resolver los problemas de la desocupación, la vivienda, la salud y la educación, sin enfrentar resueltamente a los responsables y beneficiarios de la miseria del pueblo y la explotación de los trabajadores.

Ningún auténtico proceso de liberación puede conducirse de la mano de Gelbard y Carcagno, tal como hoy lo propone el General Perón.

En el enfrentamiento a la dictadura militar, en las movilizaciones obreras y populares como el Cordobazo, en los combates de las organizaciones armadas revolucionarias y en las luchas obreras en las que se desarrollaron los sectores clasistas y antiburocráticos creció la influencia de los revolucionarios. Pero frente a esta nueva elección no podemos aún ofrecernos como alternativa, porque nuestra influencia es aún débil, porque esa alternativa la iremos construyendo con los sectores más honestos y combativos de la clase obrera y el pueblo que el 23 de setiembre volverán a votar por Perón. La construcción de dicha alternativa —la lucha por la Patria Socialista sin explotadores y explotados— reclama hoy los esfuerzos de todos los militantes revolucionarios. Por ello, los sectores clasistas y combativos del movimiento obrero, las organizaciones armadas de la izquierda y del peronismo revolucionario, la Juventud Peronista y todos los activistas que con ellos se identifiquen, deben estrechar más que nunca la. acción común, impulsando la lucha contra la burocracia y el Pacto Social, en defensa de la democracia sindical y de la independencia del movimiento obrero y de las libertades democráticas conquistadas por el pueblo, por el pleno funcionamiento de las paritarias y un aumento que restablezca el valor de nuestros salarios y por la estatización con control obrero de Codex, la ITT y demás monopolios imperialistas.

Este es el sentido que hoy damos a nuestro voto los revolucionarios que entendemos que la organización y movilización de la clase obrera y el pueblo son la única garantía para conquistar mejores condiciones de vida y de trabaja Esto sólo será posible impulsando la organización independiente de los trabajadores, que vaya desde ya preparando activamente la guerra revolucionaria, única posibilidad de alcanzar una sociedad más justa, sin explotadores ni explotados.

Septiembre de 1973

Finalmente, la importante actividad de la Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez deteriora sensiblemente al enemigo, sobre todo las filas del principal partido político de la burguesía monopolista, las FF.AA. contrarrevolucionarias, demostrando ante todo nuestro pueblo cómo con organización, conciencia y justa línea, decisión de lucha y estrecha ligazón al pueblo es Posible hostigar a las FEAA. e ir señalando ejemplarmente el camino de la Guerra Revolucionaria por el Socialismo.

El conjunto de hechos que mencionamos, se inscribe en una covuntura económica y política de profunda crisis burguesa. Vivimos los comienzos de una transformación de la correlación de fuerzas a nivel mundial, el imperialismo retrocede en Vietnam, Laos y Camboya y a partir de esas derrotas deberá replantearse su estrategia de conjunto. Se le presenta la necesidad de readecuar su Política para América Latina, cumpliendo junto a las burguesías dependientes y sus FEAA_ el papel de gendarmes represores del pueblo.

En un momento que duplica la responsabilidad de los revolucionarios para gestar con solidez y cohesión una única propuesta de poder capaz de enfrentar a la burguesía monopolista y sus FFAA. encabezar a las amplias masas dandó nuevos pasos cualitativos en el fortalecimiento de los instrumentos revolucionarios para la toma del poder.

Un esfuerzo firme para presentar un único bloque, revolucionario Y socialista, que al mismo tiempo que encabece la unidad de los más amplios sectores democráticos, populares Y antiimperialistas, enfrente ideológicamente a las propuestas populistas y reformistas que tanto daño han causado a la lucha revolucionaria latinoamericana.

Los recientes aumentos se inscriben en la ya precipitada crisis del sistema capitalista argentino, enfrentando a la burguesía a una carrera donde la existencia de un conflicto o lucha salarial es duramente reprimida. Al gobierno ya no le preocupa qué plan aplicar, sino cómo disfrazarlo mejor, cómo intentar engañar al pueblo para poder seguir apoyando sobre sus espaldas la crisis de nuestra economía.

La superexplotación del proletariado es el recurso fundamental de que se vale la burguesía en una etapa de crisis. Pero a tina clase obrera sindicalmente organizada, con tradición de recientes luchas y noción de su propia fuerza, que día a día da sus mejores hijos para fortalecer las organizaciones de vanguardia sólo es posible intentar controlarla a través de una dura y sistemática represión
Mientras las FEAA. y los órganos represivos concentran sus esfuerzos en e intento de destruir a las fuerzas revolucionarias que encabezan la lucha, se trata de impedir la organización sindical y de base, antiburocrática y clasista. Tratando de eliminar a todo dirigente honesto y combativo. Por ello persiguen a Tosco; encarcelan a la dirección de la UOM de Villa Constitución, detienen a Ongaro y asesinan a uno de sus hijos.

Existe en síntesis, entre la represión permanente y violenta y la situación económica. Situación que tiende a convertir en subversiva toda lucha económica del proletariado, y conforma hoy un momento excepcional para la acción de los revolucionarios, un momento que es importante reconocer corno de doble responsabilidad para todas las fuerzas revolucionarias.

Es esa responsabilidad que mencionamos, la que debe llevarnos a la reflexión a todos los revolucionarios marxistas-leninistas.

Se ha dado en nuestra patria una rica experiencia de lucha armada, tina larga historia donde los revolucionarios no pudimos, cabalmente, gestar una propuesta de poder eficiente, capaz, profundamente ligada a la clase obrera y el pueblo. como para derribar el poder burgués y lograr la verdadera liberación. Sin embargo, a lo largo de los últimos años se produjeron hechos cualitativamente superiores. que han medido en la dura vara de la lucha de clases, a aquellas concepciones que -con la propuesta de lucha armada y socialismo- intentaron construirse en nuestra patria. Numerosos compañeros dieron su sangre en ese camino. En históricas movilizaciones han dado su vida obreros, estudiantes e intelectuales como Hilda Guerrero de Molina y Santiago Pampillón, Emilio Jáuregui y Máximo Mena En esas acciones del pueblo fue enfrentada la dictadura y destruidos sus planes. Revolucionarios como Baldú, Cambareri y los Héroes de Trelew signaron aquellas luchas encabezando las más ricas experiencias de las vanguardías armadas. Finalniente, en los últimos dos años la lista de héroes y mártires de la lucha popular y revolucionaria se ha visto engrosada por la acción represiva del enemigo.

EL ACTUAL MOMENTO Y LA RESPONSABILIDAD DE LOS REVOLUCIONARIOS

La tendencia actual del proceso de lucha de clases lleva a la exigencia de unir fuerzas. El desarrollo de la lucha de las masas unifica objetivamente todos los sectores democráticos y populares, y en ese proceso las exigencias y bases materiales para la unificación de los revolucionarios marxistas-leninistas son doblemente evidentes.

Las luchas proletarias y la actividad de los revolucionarios nos permiten comprobar hoy cómo se han concretado las distintas propuestas armadas y socialistas.

En este marco consideramos que el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) surge como el Partido marxista-leninista de combate que ha sabido, a través de una línea correcta, ligarse a las masas, nutrirse de ellas y comenzar a gestar los estratégicos instrumentos revolucionarios.

El Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) ha fortalecido las armas populares, logrando pasar a etapas superiores de combate como son las tomas de cuarteles y la existencia de la Compañía de Monte, hito histórico de la revolución socialista en Argentina.

Los revolucionarios debemos analizar rigurosamente las diferencias que han impedido hasta hoy nuestra incorporación a esta organización, encuadrando en ese análisis cuál es el rasgo principal de la línea del PRT de su conducción y su programa.

En este proceso nuestra Columna ha sido consecuente con el proyecto de contribuir a la guerra revolucionaria por el socialismo, y bajo la luz de esa experiencia y estas reflexiones sobre la actividad de la vanguardia, reconoceMos que hoy se tornan secundarias aquellas diferencias que impidieron nuestra incorporación al PRT.

NUESTROS ACUERDOS CON EL PRT

Hoy nos unen al PRT acuerdos fundamentales:

1. Su caracterización del imperialismo desde el punto de vista leninista. Cuestión fundamental que lo ubica claramente diferenciado de las concepciones populistas y reformistas. Siendo un elemento decisivo en las defini del socialismo.

2. Su caracterización de Guerra Revolucionaria en el sentido planteado por el Comandante Che Guevara. Ubicación justa de la lucha revolucionaria a escala mundial, rescatando la concepción internacionalista marxista-leninista. Base fundamental para superar la concepción internacionalista reformista o propia del trotskismo. La materialización inicial de esta concepción a través del impulso de la Junta de Coordinación Revolucionaria.

3. Su consectiente posición ante las variantes populistas, sobre todo en ocasión de la coyuntura de 1973 asunción de Cámpora), en que prácticamente casi todas las organizaciones armadas tuvieron una posición incorrecta.

4. Su estratégica caracterización respecto de las FF.AA. como partido de la burguesía monopolista e instrumento estratégico fundamental del sistema imperialista.

5. Reconocemos en el ERP y a SU dirección el PRT, a quienes con mayor seriedad, paciencia y correcta concepción política, han logrado iniciar, mantener e ir desarrollando paulatinamente la actividad revolucionaria en el ámbito rural. Cuestión expresada en la Compañía de Monte. Actividad que se desarrolla expresando una aplicación creadora para nuestra realidad de lo mejor de la experiencia vietnamita. Tendiendo a superar los moldes foquistas en que se habían desarrollado experiencias anteriores que tam ocupan un lugar importante en la historia de nuestra revolución.

6. Reconocer su definición y real esfuerzo en la construcción de un Partido de Combate Marxista-Leninista y el Ejército del Pueblo. Entendiendo al primero como organización de profesionales y destacamento de avanzada del proletariado. Esfuerzo que nos lleva hoy a visualizar al PRT como el único Partido de combate marxista-leninista existente en Argentina.

La situación actual de la lucha de clases nos acerca al surgimiento de una situación revolucionaria, En ella la responsabilidad de los revolucionarios marxistas-leninistas será decisiva. La consolidación del Partido de Combate el Ejército Guerrillero serán las condiciones para la victoria.

La mayor inserción de la propuesta revolucionaria en las masas, la incorporación del torrente proletario a las filas del Partido revolucionario será la garantía del tránsito correcto. Hoy existe un solo partido de combate marxistaleninista y una sola dirección posible. Así lo entiende nuestra columna.

Existen aun compañeros que, como nosotros, vienen transitando un camino que, aunque revolucionario, es lateral de aquel donde se irán resolviendo los principales problemas de la revolución en la Argentina. Creemos que los problemas, las dificultades, los errores parciales son parte de la maduración de la vanguardia. Son parte de la necesaria incorporación de cuadros proletarios a las filas revolucionarias.

Su resolución y superación es parte de un proceso a construir con firmeza bajo la guía enriquecedora del marxismo-leninismo.

FAL - FUERZAS ARGENTINAS DE LIBERACION
COLUMNA INTIPEREDO


Documentos del FRIP (1961)

Estos párrafos en quechua pertenecen a documentos del FRENTE REVOLUCIONARIO INDOAMERICANISTA POPULAR (FRIP), organización que constituye el antecedente histórico del PRT-ERP (Partido Revolucionario de los Trabajadores - Ejército Revolucionario del Pueblo), la organización político-militar más combativa de la década del 70 y cuyo máximo lider, Mario Roberto Santucho (Robi) era santiagueño.
Los textos completos de estos documentos pueden consultarse en el libro A VENCER O MORIR, PRT-ERP Documentos, Compilación de Daniel de Santis, Editorial EUDEBA, Buenos Aires, 1998 Pág. 37-39, cuya lectura recomendamos.

Versión original:

FRIP Nº1 OCTUBRE DE 1961
BOLETIN MENSUAL DEL FRENTE REVOLUCIONARIO INDOAMERICANISTA POPULAR

Ckari huarmi masisniycu: Ama ckechuchinacuychischu; sayacuychis. Nockaicuan sujllayaychis, sujlla callpa cananchispaj.

FRIP Nº2 NOVIEMBRE DE 1961
BOLETIN MENSUAL DEL FRENTE REVOLUCIONARIO INDOAMERICANISTA POPULAR

Llajtaicu ckarecka, mana cananta, llamcaylla llamcan, mana paypaj inatapas ckaas. Tarpuy cachun, acha cachun, caña cachun, quiquinllami tucuy: ckollcke imacka, sucunallapajmi, atuchajcunallapaj; paypajcka, mana aicapas. Chay tucuytacka, sujyachinataj cachun. Nami tucucunampaj alli.
Llajtaicu ckarikuna: nockaicuan cuscayachis, sujllayas sinchiyananchispas. Sujlla atun callpa sayacoj casajcu!

FRIP Nº3 DICIEMBRE DE 1961
BOLETIN MENSUAL DEL FRENTE REVOLUCIONARIO INDOAMERICANISTA POPULAR

Chacka achca atejcunapa mana alli soncko caynincunaraycu, llajtaycucuna huajchalla cancu.
Mana caymantacuna, tucuy imamanta paypachacuncu; chaypata huajchacunacka, huasincunata huijchus, rinancuna tian mayllamanpas llamcaj, mana yarckaymanta huañunayaspacka.
Llajtamasicuna: cuscayananchis tian, sujllayas, yanapanacus, chaynacunamanta ckeshpinanchispaj.


Versión Modernizada:

FRIP Nº1 OCTUBRE DE 1961
BOLETIN MENSUAL DEL FRENTE REVOLUCIONARIO INDOAMERICANISTA POPULAR

Qari warmi masisniyku: Ama qechuchinakuychischu; sayakuychis. Noqaykuan sukllayaychis, suklla kallpa kananchispaq.

FRIP Nº2 NOVIEMBRE DE 1961
BOLETIN MENSUAL DEL FRENTE REVOLUCIONARIO INDOAMERICANISTA POPULAR

Llaqtayku qareqa, mana kananta, llamkaylla llamkan, mana paypaq inatapas qaas. Tarpuy kachun, acha kachun, kaña kachun, kikinllami tukuy: qollqe imaqa, sukunallapaqmi, atuchaqkunallapaq; paypaqqa, mana aykapas. Chay tukuytaqa, sukyachinataq kachun. Nami tukukunanpaq alli.
Llaqtayku qarikuna: noqaykuan kuskayachis, sukllayas sinchiyananchispas. Suklla atun kallpa sayakoq kasaqku!


FRIP Nº3 DICIEMBRE DE 1961
BOLETIN MENSUAL DEL FRENTE REVOLUCIONARIO INDOAMERICANISTA POPULAR

Chaqa achka ateqkunapa mana alli sonqo kayninkunarayku, llaqtaykukuna wakchalla kanku.
Mana kaymantakuna, tukuy imamanta paypachakunku; chaypata wakchakunaqa, wasinkunata wikchus, rinankuna tiyan mayllamanpas llamkaq, mana yarqaymanta wañunayaspaqa.
Llaqtamasikuna: kuskayananchis tiyan, sukllayas, yanapanakus, chaynakunamanta qeshpinanchispaq.

Traducción al Castellano

FRIP Nº1 OCTUBRE DE 1961
BOLETIN MENSUAL DEL FRENTE REVOLUCIONARIO INDOAMERICANISTA POPULAR

Hombres y mujeres, nuestros semejantes: No permitáis que se os quite, que se os despoje; paráos, resistid. Uníos a nosotros para que seamos una sola fuerza.

FRIP Nº2 NOVIEMBRE DE 1961
BOLETIN MENSUAL DEL FRENTE REVOLUCIONARIO INDOAMERICANISTA POPULAR

El hombre de nuestro suelo, en indebida forma, trabaja y trabaja, sin que de ello nada vea para sí. Sea la siembra, el hacha o la caña, todo resulta igual: el dinero y lo demás, es siempre para otros, para los poderosos solamente: nunca para él.
Propongámonos para que todo eso cambie. Ya es hora de que concluya. Hombres de nuestra tierra: uníos, incorporáos a nosotros, para que unificados nos fortifiquemos. Seamos una sola gran fuerza que haga frente y que resista!

FRIP Nº3 DICIEMBRE DE 1961
BOLETIN MENSUAL DEL FRENTE REVOLUCIONARIO INDOAMERICANISTA POPULAR

Por la mala fe que abrigan aquellos que pueden mucho, nuestros coterráneos son siempre pobres. Los que no son de aquí, los de afuera, se adueñan de todo; de ahí que la gente pobre, abandonando sus hogares, tenga que ir hacia cualquier parte a trabajar, para no morirse de hambre.
Paisanos: debemos agruparnos para que unificados, ayudándonos los unos a los otros, podamos liberarnos de ello.

[A VENCER O MORIR -PRT-ERP Documentos, Compilación de Daniel de Santis, Buenos Aires, EUDEBA 1998 Pág. 37-39]

Fuente: http://usuarios.arnet.com.ar/yanasu/santucho.html


Nuestras tareas en el período de reflujo

Reunión del Comité Ejécutivo del Partido Revolucionario de los Trabajadores, julio 1976

En poco más de tres meses la Dictadura Militar de Videla, lanzada desenfrenadamente a la represión contrarrevolucionaria, ha acumulado una cantidad tal de crímenes como no hay memoria en toda la historia, nacional, anunciándose al mundo como régimen fascista altamente sanguinario. Más de 16.000 detenidos, torturados salvajemente en su casi totalidad; centenares y acaso miles de secuestrados, muchos de ellos asesinados [luego] de ser sometidos a las más bárbaras torturas, y el resto alojado en cárceles clandestinas instaladas a veces en los propios cuarteles del ejército opresor, donde se los somete semanas y meses a continuas torturas. Intensa movilización represiva en el campo y la ciudad; ocupación militar de zonas, constantes pinzas y rastrillos tales son las formas en que el enemigo se lanza a la calle en su desesperado e inútil intento de aniquilar a las fuerzas guerrilleras y dominar al pueblo por medio de la implantación del terror.

Parte de guerra

Batallón de comunicaciones 141

La Compañía "Decididos de Córdoba" del EJERCITO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO, realizo en el día de la fecha un golpe de mano tomando la totalidad de las instalaciones del Batallón de comunicaciones 141 del Ejército Pro- imperialista y oligárquico.

Fueron reducidos y detenidos: un Tte. 1ro, un Subteniente, 5 Suboficiales y alrededor de 100 soldados conscriptos.

La operación en la unidad enemiga se prolongó desde las 02.05 hs. hasta las 06.30 hs., lapso en el que se procedió a cargar y recuperar, para la causa revolucionaria del pueblo argentino dos toneladas de armas y municiones, según el detalle adjunto.

La operación se inició a las 0.30 hs. partiendo las unidades guerrilleras participantes de sus respectivos locales operativos, donde habían estado acuarteladas desde las 12.00 horas del día 17de febrero. Para este golpe de mano, la compañía "Decididos de Córdoba" movilizo a sus comandos "29 de Mayo", "Che Guevara", "Lazcano-Polti-Aborda",' "Jorge Luis Sbédico" "Ramiro Leguizamón" y "Ferreyra-Martinez".

La marcha de aproximación fue realizada sin inconveniente., primero en autos y después a pie, entrando las unidades en territorio enemigo a la 1.10 de la mañana.

En los lugares prefijados se apostaron los grupos operativos que fueron integrándose a medida que penetraban en territorio enemigo, listos para comenzar la acción.

Galvanizados par su conciencia revolucionaría y por el recuerdo de los compañeros caídos todos los combatientes de la unidad unían en su espíritu el ardor y la decisión de combatir, con la serenidad y la firmeza necesaria.

A las 2 de la mañana, de acuerdo a lo previsto, el compañero Gimenez, combatiente del ERP incorporado por el servicio militar obligatorio a las filas enemigas, inició la acción con la toma del puesto "a", facilitando el ingreso del resto del grupo de aniquilamiento de los guardias, que ofició de vanguardia en esta parte de la operación. Este grupo procedió a reducir en pocos minutos los puestos 7, 6 Y 5.

Simultáneamente ingresaban al cuartel el grupo de contención que ocupó los puestos de avanzada en dirección a la guardia de prevención y el grupo de recolección que inició de inmediato su labor de preparar las armas a recuperar en los depósitos A y B.

Esta tarea se cumplió aproximadamente hasta las 03.30 horas, momento en que todo el personal se retiró a preparar una emboscada al relevo de guardia que debía hacer el recorrido a partir de las 4 hs. Cuando el pelotón de relevo se introdujo en la zona fue rodeado y reducido por nuestra unidad.

Con el relevo tomado se pasó al ataque de la guardia de prevención y del puesto 1, donde se encontraba un total de 32 efectivos del Batallón. Nuestros combatientes penetraron sorpresivamente a las oficinas de guardia, disparando un tiro de FAL y dominando, con su decidida presencia y enérgico accionar, a la totalidad del personal de guardia. En seguida se pasó a la toma de los puestos 2 y 3 con lo qua quedó completada a las 4.30 hs. el copamiento de todo el Batallón, restando reducir únicamente a unos 60 soldados que se encontraban durmiendo, lo que se concretó de inmediato. En esos momentos llegó al Batallón el Oficial de Servicio, Teniente 1ro. Wasnet quien también fue dominado. .

Ya dueña del cuartel la Compañía "Decididos de Córdoba" del ERP, se ocupó de cargar en un camión del batallón copado, las 2 toneladas de armas y municiones recuperadas. El camión cargado partió a las 5.30 hs. hacia los lugares predeterminados para el transporte final a nuestros depósitos. Con el objetivo de permitir un transporte seguro, parte de la unidad mantuvo la ocupación una hora más, emprendiendo ordenadamente la retirada a las 6.30 horas en los vehículos de nuestra unidad. En toda la operación no hubo heridos y sólo se efectuaron tres disparos.

Esta primera operación de gran envergadura de una de las unidades del ERP contra el ejército pro-imperialista y oligárquico, constituye un salto cualitativo en el accionar militar de la guerrilla. Dos años y medio de actividad armada han ido configurando unidades militares capacitadas, que día a día se fortalecen colocándose en condiciones de enfrentar exitosamente a las fuerzas enemigas.

Como el Gral. Güemes en 1812, el ERP y las demás organizaciones armadas han comenzado sin armas ni entrenamiento y, paso a paso, se van constituyendo en una estructurada fuerza militar capaz de propinar duros golpes el "ejéricito dictatorial" de ocpación, eje vertebral del injusto sistema que los argentinos soportamos.

Ello ha sido posible con el impulso potentísimo e inagotable de la conciencia revolucionaria, del ardiente patriotismo, del abierto apoyo de todo al pueblo.

¡VENCEREMOS!

UN RÍO DE SANGRE SEPARA AL PUEBLO ARGENTINO DE LOS MILITARES ASESINOS Pero esta incalificable acción ultrarrepresiva no sólo no ha aniquilado ni aniquilará a la guerrilla, ni ha aterrorizado ni aterrorizará al pueblo argentino, sino que abrió un profundo cauce de sangre que dividió definitivamente a nuestra sociedad en una gran mayoría obrera y popular, unida en su justo odio al ejército opresor, y una ínfima aunque poderosa minoría constituida por las altas clases explotadas nucleadas en torno a la oficialidad asesina.

Tal es el estado de guerra que vive nuestra Patria, en los comienzos de la guerra popular revolucionaria ya iniciada y generalizada que culminará con el total y definitivo triunfo de la revolución socialista.

El enemigo lo reconoció así recientemente por boca de los generales Carboba y Harguindeguy.
Corbetta: "Ese es el ámbito de la guerra revolucionaria, la tercera guerra mundial como se ha llamado, en la cual el teatro de operaciones -República Argentina-es uno más entre muchos otros donde se da esa contienda...".
Harguindeguy: "Como la lucha contra la subversión caracteriza y condiciona tareas todas y cada una de las medidas del gobierno..."

Los trabajadores argentinos y sus organizaciones de vanguardia, reconociendo decididamente ese estado de guerra, mirando la realidad cara a cara, determinados a combatir y decididos a vencer, afrontan a pie firme los enormes sacrificios que requiere nuestra gloriosa guerra revolucionaria por la segunda independencia.

SITUACIÓN ACTUAL Y PERSPECTIVAS. La activa movilización represiva del enemigo y la profundidad de la crisis económica con sus dramáticas consecuencias de despidos, desocupación v caída catastrófica del nivel de vida, han provocado un reflujo en la lucha de la clase obrera y el pueblo.

Porque agobiada por la crisis, la comunidad proletaria se debilita en un primer momento; se desdibuja la fábrica como centro combativo, aparece el fantasma del despido ante los sectores más débiles de las masas, y la inmensidad de los problemas personales y familiares (alimentación, vestido, educación, salud, vivienda) presiona a cada obrero a buscar soluciones personales inmediatas. Sumado a ello el peso de la represión, configuran las causas del actual período de reflujo.

Contrariamente a lo que se podría deducir superficialmente, una crisis tan profunda como la actual, en condiciones como las de nuestra patria de desarrollo aún incipiente de las fuerzas revolucionarias, no es favorable para la movilización de las masas, no estimula sino desalienta la lucha reivindicativa proletaria. " Una grave crisis económico-social puede acelerar, en cambio, el desarrollo revolucionario, elevar la temperatura de la lucha de clases y el ardor combativo de las masas, cuando las fuerzas político-militares del proletariado y el pueblo han logrado un gran desarrollo y poderío. Para revertir esta situación y dar inicio a un nuevo auge de masas, la clase obrera y el pueblo deberán reacomodarse a la nueva situación, y acumular las fuerzas necesarias para movilizarse superando la presión represiva.

Como ya señaló nuestro Partido, debemos calcular en alrededor de un año el plazo aproximado que demandara esa reactivación de la movilización de masas.

En cuanto al enemigo, empantanado en la guerra popular, ha visto naufragar aceleradamente sus planes demagógicos de aislar a la guerrilla para aniquilarla mediante una falsa y formal política "dialoguista" en lo interno y una activa propaganda internacional. Muy a su pesar, en los tres meses transcurridos desde el 24 de marzo, se han desenmascarado totalmente tanto en lo interno como en lo internacional, y en lugar de aislar a las fuerzas guerrilleras, se han precipitado ellos mismos a un tobogán de constante aislamiento. Por ello es que al tiempo que crece su desesperación multiplican su esfuerzo de guerra y se disponen a defender con uñas y dientes, con la irracionalidad y barbarie propia de su causa injusta, al régimen capitalista-imperialista que oprime y arruina a nuestro pueblo y a nuestra Patria.

RESPONDER CABALMENTE A LA INQUIETUD POLÍTICA DEL PUEBLO. En aparente contradicción con el reflujo, las masas viven una intensa vida política de características profundas y singulares. De la simpatía romántica hacia la guerrilla durante la lucha contra la dictadura de Lanusse se pasó a un auténtico interés político y combativo por la guerra civil en curso; las masas obreras y populares van dejando de ser meras espectadoras del choque entre la guerrilla y las fuerzas represivas y comienzan a tomar partido activamente por los revolucionarios. Al mismo tiempo amplias capas del proletariado y el pueblo acrecientan su interés por el socialismo, comienzan a considerar seriamente la necesidad y la posibilidad de un profundo cambio de sistema. Y una nueva vanguardia obrera y popular, mucho más amplia que la anterior irrumpe en la política nacional tras las frescas huellas que desde el cordobazo inició la justa y victoriosa rebelión armada y no armada del pueblo argentino. Educar y formar esa nueva vanguardia, en el curso de la resistencia a la dictadura de Videla, transmitirle la rica experiencia acumulada, aprender de ella, renovando con su fresco y vigoroso impulso las estructuras revolucionarias, es una de las misiones fundamentales de la reciente "promoción" de templados cuadros que se forjó en los primeros seis años de guerra revolucionaria.

UN GRAN PASO UNITARIO. Esta gran tarea se vera considerablemente facilitada por los recientes avances unitarios en el campo revolucionario que nos han colocado ante la posibilidad real e inmediata de construir una organización frentista integrada por el PRT, Montoneros y Poder Obrero, que unifique la lucha antidictatorial y encauce un trascendental proceso hacia la completa unidad política y militar de las organizaciones revolucionarias proletarias y populares (el Partido de la Clase Obrera, el Ejército Popular y el Frente de Liberación Nacional). Dar este paso significará iniciar un proceso de convergencia quizás complejo, pero de un positivismo difícil de exagerar.

En primer lugar influirá favorablemente en el estado de ánimo de las masas populares, que se sentirán respaldadas por este sano paso de sus organizaciones. Se materializará en un aumento cualitativo de los recursos revolucionarios globales, que serán empleados más racionalmente y con mayor eficacia.

Reforzará nuestra presencia internacional facilitando por lo tamo el esfuerzo para conquistar la solidaridad y apoyo internacional activos a nuestra causa revolucionaria. Al Partido le cabe una gran responsabilidad en el proceso de unidad que se abrirá. Sin ceder un milímetro en los principios, activo en la lucha ideológica que se intensificará en los nuevos marcos unitarios nuestro Partido deberá actuar con gran dinamismo y flexibilidad. Los cuadros y militantes deben predicar con el ejemplo de sus virtudes proletarias, de su línea de masas, de su confianza en las masas, de su combatividad y heroísmo, de su dedicación profesional, de su férrea voluntad en el cumplimiento de las tareas, de su sencillez, fraternidad y espíritu solidario.

La total unidad que es posible, se conquistará, en un proceso gradual a desarrollarse paso a paso en todos los niveles, en la base y en la dirección, que requiere paciencia, flexibilidad y firmeza ideológica. La fusión de las organizaciones revolucionarias será un gran avance para la lucha de nuestro pueblo, en la medida que se asiente sobre sólidos principios ideológicos y orgánicos, y nuestro Partido pondrá todo su esfuerzo para hacerla realidad.

LAS TAREAS CENTRALES DEL PARTIDO. En el actual período de reflujo que precederá al nuevo auge, las tareas fundamentales de nuestro Partido y de nuestro Ejército guerrillero, pueden resumirse en dos grandes misiones: a) Mantener viva la resistencia popular armada con un interrumpido accionar guerrillero; b) Forjar una nueva promoción de cuadros y militantes proletarios multilaterales, el cuerpo de "oficiales" y "suboficiales" del Ejército político de las masas y el Ejército guerrillero popular, que se desplegaran nacionalmente con irresistible vigor en el desarrollo del nuevo auge obrero y popular. Como ya señalamos, nuestro partido, la continuidad de la lucha guerrillera y su firmeza es un elemento esencial en nuestro actual proceso revolucionario, que alimentará sin cesar el fuego de la resistencia en el que se acrisola la nueva conciencia socialista hacia la que tienden las masas. Las características más o menos violentas de la futura ola de movilizaciones dependerán a su vez de la mayor o menor potencia que alcancen los constantes golpes guerrilleros.

Y la formación del cuerpo de "oficiales" y "suboficiales" revolucionarios surgidos principalmente de los frentes fabriles, la capacitación y moral que hayan adquirido, será determinante en la envergadura y profundidad de esas movilizaciones. Más aún, la fuerza, calidad y extensión que alcance la penetración del Partido en las grandes fábricas puede ser determinante en acortar los plazos de materialización del nuevo ascenso de masas. Mientras mayor sea el número de cuadros y militantes más alta su moral, y más eficiente su capacitación profesional, mayor será la fuerza de masas que se podrá desplegar organizadamente, como verdadero Ejército disciplinado en operaciones, con elevada movilidad y capacidad de maniobra.

Mantener encendida la hoguera de la resistencia guerrillera y formar los cuadros de mando políticos y militares que necesita el pueblo argentino para desplegar su inmenso potencial combativo son las tareas centrales de nuestro Partido en los próximos meses de guerra revolucionaria.

EL COMITÉ EJECUTIVO APROBÓ EL SIGUIENTE SALUDO A LOS COMPAÑEROS PRESOS. EL CE "Edgardo Enríquez" del mes de julio de 1976, estando en conocimiento de la difícil situación que pasan los compañeros del PRT y ERP y todos los presos políticos, en donde a los permanentes vejámenes se suma la incertidumbre por sus vidas, provocada por los reiterados crímenes de presos políticos, y viendo que esto no logra sino fortalecer el elevado espíritu combativo de nuestros compañeros, les hace llegar a todos los presos del PRT y ERP y a través de ellos a todos los presos políticos, un fraternal y caluroso saludo revolucionario, a la vez que transmite el orgullo de nuestro Partido por la alta moral revolucionaria que demuestran día a día nuestros queridos compañeros presos.

Fuente: El Combatiente No. 224, Argentina, julio de 1976


Perspectivas del Frente de Liberación

Por Mario Roberto Santucho, enero 1974

"El Frente único es en realidad un terrible peligro para los capitalistas, banqueros y especuladores, para los grandes propietarios y terratenientes, para todos los que quieren vivir como parásitos y enriquecerse con los frutos del trabajo de la enorme mayoría del pueblo ".
Con esta frase definía, en 1923, el revolucionario búlgaro Dimicrov, el miedo y el odio mortal que tienen los explotadores hacia la unidad en la lucha de todos los explotados, obreros, campesinos y demás sectores populares.
Por eso, en todo tiempo y lugar, desde que los pueblos descubrieron y comenzaron a desarrollar prácticamente esta formidable arma de combate, los burgueses se han opuesto a la concreción de la unidad obrera y popular, por todos los medios a su alcance, según las circunstancias concretas.
En nuestro caso la burguesía ha elegido -por ahora- la táctica de desnaturalizar el frente popular o frente de liberación, haciendo engañosamente suya esa bandera, para confundir y dividir a las masas. Táctica que también fuera marcada a fuego en los escritos de Dimitrov:
"El frente único y la colaboración de clase no sólo no son idénticos, sino que, por el contrario, son dos cosas profundamente contradictorias, absolutamente incompatibles y que se rechazan entre si."
"En realidad el frente único del trabajo representa la lucha y de estuerzo en común de las masas trabajadoras y sus pórfidos políticos y organizaciones económicas para fines determinados y concretos, cuya realización sólo es posible en la lucha contra la burguesía, el capitalismo y sus partidos, no mediante cualquier clase de colaboración con ellos".
La burguesía ha podido hasta ahora lograr ciertos éxitos en su tarea de confundir a las masas, dividir al pueblo y arrastrar algunos sectores bajo sus falsas banderas, por la sencilla razón de que todavía existen compañeros que, a1 plantear una política equivocada, populista o reformista, se convienen de hecho en agentes ideológicos de la burguesía en el campo del pueblo.
Se impone en consecuencia una redefinición muy clara de las cuestiones centrales relacionadas con el problema del frente. como parte de la intensa lucha ideológica que el proletariado debe librar para erradicar las ideas burguesas del bando popular y hacer triunfar sus justas tesis de unidad obrera y popular.

QUÉ ES EL FRENTE DE LIBERACIÓN

Ante todo. debemos plantearnos; ¿qué es exactamente un frente de liberación? ¿A que intereses de clase responde, de que elementos objetivos de la practica social surge su necesidad.?
Básicamente un frente es una unión o alianza de clases para concretar el logro de objetivos que son comunes. Es precisamente esa diferenciación de clases y esa comunidad de intereses lo que hace necesario y posible el frente. La diferencia de clases hace necesario el frente, pues si los intereses de clase en juego fueran absolutamente homogéneos no sería necesario un frente, bastaría un partido para representarlos. Si por el contrario, en esos intereses diferentes no hubiera puntos fundamentales comunes, el frente no sería posible.
Esto lo saben muy bien los burgueses, que en nuestra patria hablan de la necesidad de un frente y que señalan que "los problemas del país no puede solucionarlos un solo partido, esos problemas tenemos que resolverlos entre todos". Ellos hablan, naturalmente, del país burgués y el frente que proponen tiene por objetivo la unidad de la burguesía para restaurar el capitalismo v la división de las masas populares, arrastrándolas tras sus falsas banderas para que ellas colaboren en su propia explotación, labren la fortuna capitalista sobre la desgracia propia.
El frente que propone la clase obrera, en cambio, es el frente de los explotados. Frente que sólo puede realizarse contra los explotadores y por los intereses comunes a las grandes masas populares, por su unidad para conquistar una vida digna y feliz.

EL ENGAÑO DE LOS BURGUESES

Para concretar más precisamente cuáles son esos intereses, cuáles son los objetivos del frente del pueblo y en qué se diferencian de los objetivos burgueses, tenemos que referirnos también concretamente a nuestro caso particular.
En un país dependiente como el nuestro, el enemigo principal, el mas feroz enemigo del pueblo es, por supuesto, el imperialismo, la opresión neo-colonial de que se hace víctima al conjunto del pueblo.
Pero. ¡atención! que esto lo plantean también los burgueses populistas, el desarrollismo, todos los agentes del imperialismo disfrazados de amigos del pueblo y defensores de la nación. Aquí es, entonces, donde se bifurcan los senderos.
¿Por qué los burgueses nativos. la mal llamada "burguesía nacional", no son ni pueden ser enemigos del imperialismo, sino sus agentes abiertos o encubiertos y, a lo sumo. sus socios quejosos?
Porque en nuestros países dependientes, que se han formado en la dependencia. la burguesía, en sus diferentes sectores, es también dependiente y no puede dejar de serlo.
Tomemos un ejemplo cualquiera. Los burgueses nos hablan por ejemplo, de "nacionalizar los resortes claves de la economía". Un resorte clave de nuestra economía es la industria automotor, que constituye la espina dorsal de la industria argentina desde la época de Frondizi y que esta íntegramente en manos imperialistas.
Ahora bien, si la industria automotriz fuera nacionalizada v puesta en mano de una empresa estatal con control obrero, dejando intacto el resto del capitalismo argentino, esa empresa estatal sería bombardeada desde todos los ángulos por las empresas imperialistas o burguesas nativas que controlan otros rubros vinculados al automotor. La historia de Ferrocarriles del Estado, YPF, esta llena de ejemplos confirmando lo que decimos.
Habría que nacionalizar entonces todo lo que tenia que ver con la industria automotriz, fabricas de repuestos, de panes, de cubiertas, etc. Habría que resolver el problema del acero, que actualmente es importado en un 50% del consumo. Habría que resolver el problema de los combustibles que están en iguales condiciones.
Por otra parte, una hipotética industria automotriz nacionalizada tendría que plantearse el problema de que es absurdo fabricar tantos autos en un país donde faltan tractores, cosechadoras v muchos otros elementos útiles. Habría entonces que reconvertir la industria. Pero eso plantearía la necesidad de compradores, La oligarquía terrateniente no es la interesada en el negocio. Habría que nacionalizar la gran propiedad agraria. (Que a su vez obligaría a nacionalizar los frigoríficos, el comercio de cereales, las industrias derivadas, etc., etc.
Como vemos, por donde sea que se quiera cortar la cadena de la dependencia hay que ir muy lejos para hacerlo seriamente. Demasiado lejos para lo que los burgueses están dispuestos a hacer. Por eso Gelbard, Ministro de economía y dueño de FATE. que fabrica cubiertas. o Broner, presidente de 1.1 CGE y dueño de Wobron. que fabrica embragues. hablan de liberación pero no proponen ni toman ninguna medida practica para concretaría, Por el contrario, las empresas imperialistas son ahora custodiadas por la Gendarmería y se les consiguen 300 millones de dólares para "financiar las exportaciones".
Gelbard o Broner todo lo que quieren es que les paguen