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El 3 de abril de 1860 nació en esta villa de Colmenar de Oreja Don Upianio Fernández-Checa y Sáiz, conocido en el mundo del arte como ULPIANO CHECA y murió en Dax (Francia) el 5 de enero de 1.916, siendo trasladados sus restos mortales a Colmenar de Oreja al cumplirse el primer centenario de su nacimiento. Aprendió las primeras letras bajo la dirección del digno maestro de esta localidad, don Carlos Pulido y Casero, quien le reprendía en muchas ocasiones, porque en vez de las prácticas de escritura se entretenía en dibujar a lápiz cualquier objeto que le llamara su atención. Sus bolsillos eran un arsenal de lápices, difuminos y demás utensilios de dibujo. En las horas de recreo, y cuando los demás niños se entretenían es sus juegos infantiles, Checa, en lugar apartado, se dedicaba, con toda la expansión de su firme voluntad, a hacer copias de los principales edificios de la villa y paisajes de los alrededores. A los once años de edad pasó a servir una de las plazas de acólito en esta parroquia y, después de las ocupaciones que su cargo le exigía, copiaba al carbón los retablos e imágenes que aquel rústico lugar le ofrecía.
En 1873 un industrial de Madrid llega a Colmenar y conoce a Ulpiano y con el permiso de sus padres, traslada a este a Madrid, ingresando lo en la Escuela de Artes y Oficios. Después de la mano de don José Ballester García, ingresó en la Academia de San Fernando, donde logró su primer premio, del Ministerio de Fomento en la Sección de Historia, por un gran trabajo en perspectiva. Terminados sus estudios, logró una plaza de pensionado para estudiar en Roma, donde termino de perfeccionar, su depurada y excepcionales maneras de pintar. Desde allí envió a la Exposición Nacional de Bellas Artes celebrada en Madrid en el año 1887 su famoso lienzo “La invasión de los bárbaros” , que obtuvo primera medalla de oro y le consagró de un golpe como genial pintor. Después pasó a Paris en donde contrajo matrimonio con doña Matilde Chayé y continuaron sus triunfos.
Ni el atrayente Paris de la <bella época> ni la embriaguez de los triunfos alteraron en nada su acentuado amos por España y su pueblo natal, al que acudía a menudo para estar con la familia, amigos y paisanos para gozar a sus anchas de la luz , del aire que le vio nacer y de sus costumbres y cuchipandas , y al propio tiempo ir dejando el rastro de su arte en los grandes murales de la iglesia parroquial “La Anunciación” , “La presentación” y “San Cristóbal”, pintados durante sus estancias en Colmenar los años 1897 y 1901; entrañable cariño que, cuando en 1916 se le escapaba la vida, culminó en su postrer mandato de que sus restos mortales vinieran a descansar a su pueblo, decisión que respetaría al cabo del tiempo, su esposa doña Matilde.
La predicción pictórica de Ulpiano Checa es muy diversa, puesto que pintó en los géneros más variados: paisajes, retratos, interiores, cuadros de historia y de género, ilustraciones, gravados, mereciendo su obra algunos juicios de crítica general como estos: "Pocos émulos ha tenido en el arte de expresar los movimientos del caballo, objeto de su observación acertada". "Pintor y colorista su arte era, a un tiempo clásico e impresionista, dentro de una nota muy personal". "Fue pintor del movimiento en su fugacidad, del aire libre, del sol, de la luz y de la vida". "La marcha es ágil, jugosa y espontánea". "Unas veces es en la naturaleza, incansablemente observada, y con la que está en incesante comunión, donde él encuentra la verdad de sus motivos, interpretándola con sentida poesía, y otras veces, deja rienda suelta y crea obras maestras
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Manuel Blanco Jativa (El Canario), Nació en Colmenar de Oreja el 11 de Septiembre de 1898. Desde muy pequeño ya destacó en la noble y difícil tarea del Cante su nombre le viene dado por su afición al cante cuando de niño las vecinas comentaban, frases como; "este canario no calla" y también "pareces un canario chiquillo"
Por proceder de una familia muy humilde, se dedico a las tareas del campo desde su infancia, pero cantando y deleitando a todo el que por fortuna coincidía con él, en las fincas donde trabajaba. Quiso la fortuna que un día pasase por donde Manolo trabajaba y cantaba, (pues fueron hechos que siempre estaban unidos en su vida,) un entendido del cante, que tenia relación con Don Manolito, un personaje que se dedicaba a buscar talentos en la rama del cante, contratándole para actuar en Madrid después de escuchar tan inigualable voz. Después de unos años en los que formó cartel con las primeras voces de la época, regresó a su pueblo natal, donde terminó sus días alegrando a todos los que con él coincidían, pues El Canario, no nació para cantar cobrando, si no para vivir cantando. Falleció el 20 de octubre de 1952 y sus restos reposan en el cementerio de Colmenar de oreja
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Fray Juan Fernández de Rojas
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Nacido en Colmenar de Oreja, hacia 1750, murió el 8 de Abril de 1819. Profesó en los agustinos de San Felipe el Real, de Madrid. Teólogo, doctor en Historia y poeta como su maestro Fray Diego Tadeo González, publicó canciones, églogas, epístolas y composiciones bajo el seudónimo de Lisena
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