Cirugía basada
en la evidencia. Generalidades. Cuidados postquirúrgicos
El
uso sistemático de sondas nasogástricas posterior
a la cirugía abdominal está destinado a acelerar la
recuperación de la función intestinal, prevenir las
complicaciones pulmonares, disminuir el riesgo de fuga
anastomótica, aumentar la comodidad de los pacientes y
disminuir la estancia hospitalaria. En una revisión de
Cochrane sobre 28 estudios que agrupaban un total de 4194
pacientes, 2108 asignados al azar al uso habitual de
una sonda y 2087 asignados al azar al uso selectivo o a no
utilizar una sonda. Los pacientes sin uso sistemático
de una sonda tuvieron una recuperación temprana de la
función intestinal (p < 0,00001), una tendencia no
significativa hacia la disminución de las complicaciones
pulmonares (p = 0,07) y una tendencia no significativa
hacia el aumento del riesgo de infección de la herida (p
= 0,08) y hernia ventral (0,09). La fuga anastomótica no
fue diferente entre los grupos (p = 0,70). La comodidad de
los pacientes, los vómitos y la duración de la estancia
hospitalaria parecieron favorecer a la ausencia de sonda,
pero la heterogeneidad encontrada en estos análisis hace
que sea difícil establecer una conclusión rigurosa para
estos resultados. No se describieron eventos adversos
específicamente relacionados con la colocación de la
sonda (traumatismo directo por la sonda). [PubMed]
[Traducción] [Texto
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