Medidas
preventivas para hemorragia por varices esofágicas.- La cirrosis
puede ser la etapa final de cualquier
enfermedad crónica del higado. En el
momento del diagnóstico de cirrosis las varices
están presentes en alrededor de 60% de
pacientes descompensados y 30% de
compensados. Por otro lado, la rotura de las várices es
la causa del 60% al 70% de las hemorragias digestivas
altas en la cirrosis; las otras causas más frecuentes son
la gastropatía hipertensiva portal (20%) y las várices gástricas
(5%). La mortalidad por episodio de várices hemorrágicas
varía del 30% al 50%. La incidencia de las hemorragias
recurrentes tempranas oscila entre el 30% y el 40% durante
las seis primeras semanas que posteriormente se vuelve prácticamente
igual a aquella anterior a la hemorragia. Las hemorragias
recurrentes tempranas están significativamente
relacionadas con la muerte dentro de las seis semanas, lo
que sugiere que su prevención debe ser un objetivo
primario en el enfoque terapéutico de las várices hemorrágicas.
Los factores de
riesgo para el primer episodio de
hemorragia por varices en
pacientes cirróticos son la severidad de
la disfunción del hígado, tamaño
grande de las varices y presencia de
manchas endoscópicas de color rojo, pero
sólamente la mitad de los pacientes que
tienen hemorragia por varices tienen los
antedichos factores de riesgo. El
interés reciente se ha dirigido en
identificar los factores hemodinámicos
que pueden reflejar cambios
patofisiológicos que conducen a la
hemorragia por varices, ej. se ha
confirmado que no ocurre ninguna
hemorragia si el gradiente venoso portal
hepático (GVPH) está por debajo de 12
mmHg y también se ha propuesto la
hipótesis de que una infección
bacteriana precipitara la hemorragia. El tratamiento
farmacológico con beta-bloqueantes
es seguro, eficaz y es el tratamiento
estándar a largo plazo para la
prevención de la recidiva de la
hemorragia por varices. La combinación
de beta-bloqueantes con
isosorbide-5-mononitrato necesita ser
probada en ulteriores ensayos controlados
randomizados. El beneficio obtenido con la Somatostatina
o sus análogos es incierto. Si se elige el
tratamiento endoscópico, la ligadura
de varices es la modalidad de elección.
La combinación de ligadura de varices y escleroterapia
simultáneas no ofrece ninguna ventaja.
Sin embargo, el uso de escleroterapia
adicional para la erradicación completa
de pequeñas varices después de la
ligadura necesita ser evaluada. Se
aguardan con gran interés los resultados
de los ensayos controlados randomizados
prospectivos actuales que comparan la
ligadura con el tratamiento
farmacológico. Finalmente, el uso de la derivación
portosistémica transyugular
intrahepática (TIPS) para la
prevención secundaria de la hemorragia
por varices no se ha verificado por los
datos actuales, pues no mejora la
supervivencia y es peor su perfil de
costes y beneficios comparado con otros
tratamientos. En contraste, todavía hay
un papel de las derivaciones
quirúrgicas selectivas en el
manejo moderno. Los pacientes ideales
deben ser cirróticos bien compensados,
que han tenido hemorragia preocupante -
cualquiera en que ha fallado después de
al menos otra modalidad de terapia
(medicamentos o ligadura), han sangrado
de varices gástricas a pesar de terapia
médica o endoscópica o viven lejos de
servicios médicos especializados.
Recientemente, la ligadura se ha
comparado con los beta-bloqueantes para
la profilaxis primaria pero hasta ahora
no hay buena evidencia para recomendar la
ligadura para la profilaxis primaria, si
pueden ser administrados los
beta-bloqueantes. [PubMed
1, 2]
[Traducción 1,
2] [Artículos relacionados
1,2]
Medidas
terapéuticas para el episodio agudo de hemorragia por
varices esofágicas. ¿Escleroterapia o fármacos
vasoactivos?- La escleroterapia de urgencia de
las várices esofágicas se utiliza ampliamente y se ha
recomendado como tratamiento de primera línea debido a
que detiene la hemorragia en cerca del 90% de los
pacientes. Además, la misma permite el inicio de un
tratamiento específico para la prevención de hemorragias
recurrentes a largo plazo en el momento de la endoscopia
diagnóstica, debido a que la escleroterapia de urgencia
puede ser la primera sesión de un ciclo de escleroterapia
electiva a largo plazo. Sin embargo, la misma requiere de
un endoscopista capacitado que esté disponible y se
asocia con complicaciones graves en un 10% a un 20% de los
pacientes y con una mortalidad global del dos por ciento.
En una revisión de Cochrane de 2001 se encontró que la
escleroterapia de urgencia no es mejor que el tratamiento
farmacológico para las várices hemorrágicas agudas en
la cirrosis. Los fármacos vasoactivos también detienen
la hemorragia en la mayoría de los pacientes, pero la
escleroterapia de urgencia puede conllevar más riesgos y
es más exigente en el sistema de asistencia sanitaria. Se
analizaron todos los ensayos clínicos aleatorios
identificados que compararon la escleroterapia de urgencia
con la vasopresina (+/ - nitroglicerina intravenosa o
transdérmica), la terlipresina, la somatostatina, o la
octreotida. La escleroterapia no parecía ser superior a
los fármacos vasoactivos en cuanto al control de la
hemorragia, el número de transfusiones, la hemorragias
recurrentes y la mortalidad a los 42 días o las
hemorragias recurrentes y la mortalidad previas a otros
tratamientos electivos. Sin embargo, los eventos adversos
fueron significativamente más frecuentes y graves con las
escleroterapia que con los fármacos vasoactivos. Por lo
tanto, la escleroterapia no debe utilizarse como
tratamiento único de primera línea en los pacientes cirróticos
con várices hemorrágicas. La escleroterapia sólo debe
utilizarse si el tratamiento vasoactivo farmacológico no
logra controlar el hemorragia.
[PubMed]
[Traducción] [Texto
completo traducido][Artículos relacionados]
El diez
por ciento de los pacientes cirróticos desarrollan ascitis
refractaria, que comporta una morbilidad apreciable y
tiene una supervivencia a un año de menos del 50%. Los
pacientes con ascitis refractaria pueden beneficiarse con
una derivación portosistémica intrahepática
transyugular (TIPS). En una revisión de Cochrane se
incluyeron ensayos clínicos aleatorios que comparaban la
TIPS con la paracentesis con o sin expansores de volumen
en pacientes cirróticos con ascitis refractaria. Las
conclusiones fueron que la TIPS eliminó la ascitis más
eficazmente que la paracentesis. Después de 12 meses, los
efectos beneficiosos de la TIPS en la ascitis todavía
estaban presentes. La mortalidad, la hemorragia
gastrointestinal, la septicemia/infección, la
insuficiencia renal aguda y la coagulación intravascular
diseminada no difirieron significativamente entre los dos
grupos. La encefalopatía hepática se presentó
significativamente más a menudo en el grupo de TIPS.
[PubMed]
[Traducción] [Artículos relacionados]
El
Tamoxifeno no tiene ninguna utilidad en el tratamiento del
carcinoma hepatocelular.
El carcinoma hepatocelular (cáncer hepático primario) es
una causa común de muerte por cáncer en todo el mundo.
Generalmente es mortal en los pacientes que no pueden ser
tratados con cirugía u otros tratamientos locales. El
tamoxifeno es un fármaco antiestrógeno, que se ha
probado en el carcinoma hepatocelular avanzado. Los
revisores identificaron diez ensayos que evalúan el
efecto del tamoxifeno en la supervivencia, la calidad de
vida, el tamaño tumoral y los efectos secundarios del
tratamiento en el carcinoma hepatocelular avanzado. El
tamoxifeno no tuvo efectos significativos sobre la
supervivencia o el tamaño tumoral. El tamoxifeno no mejoró
la calidad de vida.[PubMed]
[Traducción] [Texto
completo traducido]
[Artículos relacionados]