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Una
niña es atacada por un misterioso hombre. Es un capítulo
más en la serie de asesinatos que aterroriza la ciudad.
El pánico general está a punto de provocar el
ajusticiamiento de un inocente. Todo estas circunstancias
provocan que la policía realice una intensa búsqueda,
que no obtiene ningún resultado. Pero la intensa
actividad policial ha perjudicado enormemente los
intereses de los criminales de la urbe, que deciden que
la mejor forma de volver a la normalidad es encontrar
ellos mismos al asesino.
Thriller
con una factura artística sumamente encomiable, que se
adentra de lleno en la psique del asesino serial. Un
asesino de niñas anda suelto, cometiendo crímenes tan
atroces que la policía se ve sumamente presionada por el
ministerio y por la opinión publica, por lo que empieza
a hacer redadas indiscriminadas en los bajos fondos,
pensando que el culpable puede hallarse entre los
miembros del crimen organizado. Sin embargo la realidad
es que la mafia no tiene nada que ver con esos crímenes,
pues hasta sus miembros mismos los califican como
sumamente nefandos y se sienten indignados de que se
sospeche que el culpable pueda estar entre ellos, por lo
que empiezan a buscar por su cuenta al asesino.
Primera película sonora del director alemán Fritz Lang,
quien fue uno de los forjadores del lenguaje cinematográfico
y que alcanzo aquí la perfección estética, además de
utilizar de forma sumamente original el sonido en su film.
"M" estuvo a punto de ser prohibida por el
Partido Nazi, debido a que se creyó que dicho filme era
una critica dirigida a ellos, debido al primer titulo que
se pensó poner a la película; "El asesino esta
entre nosotros". A pesar de no ser ese el tema,
"M" retrata con exactitud el ambiente de temor
colectivo y de desmoralización social que se respiraba
por aquellos tiempos en Alemania, debido en gran parte al
estilo con que se llevo el guión a la pantalla, que no
fue otro que el "Expresionismo", movimiento artístico
que busca romper con el realismo riguroso en las imágenes,
para buscar expresar los sentimientos del ser humano. La
historia se basa en una serie de casos reales ocurridos a
principios del siglo XX en Alemania y trata de un asesino
psicópata que siente una mórbida atracción por las niñas
pequeñas, un pederasta que seduce con dulces y juguetes
a sus futuras victimas para saciar sus ímpetus
criminales.
Es este el mejor papel de Peter Lorre en toda su carrera,
uno de los mejores asesinos que nos ha brindado el cine,
que lejos de parecer un monstruo que nos provoque pánico,
rabia e indignación, nos mueve mas a la compasión. Este
es uno de los aciertos del filme, el terminar presentando
al asesino como un pobre ser lastimoso, sumamente enfermo
y completamente consciente de lo que es. El mismo
criminal reconoce sus faltas y se horroriza de ellas,
pero su mente esta desquiciada, no puede controlarse y
termina haciendo cosas inmencionables, no puede controlar
sus instintos, no puede evitar asesinar a esas niñas, el
sabe que el matar es espantoso, sabe lo sádico de sus crímenes,
pero...¡simplemente tiene que hacerlo! Lo asombroso del
filme, es que logra transmitir a la perfección las
deficiencias mentales del sujeto, el espectador se da
cuenta de que el no es un verdadero criminal, sino un
hombre que necesita ayuda., llegando aquí a una conclusión
asombrosa, pues...¿cómo aceptar que existan sujetos que
maten solo porque tienen que hacerlo?, ¿es factible
ayudarlos para reincorporarlos a la sociedad?.
La puesta es escena es apabullante, como es común en un
filme de Fritz Lang, con el resultado de que se percibe
un aire enfermizo a lo largo de la película, sobretodo
por la magnifica fotografía de Fritz Arno Wagner . La
edición es también muy precisa, y los primeros 10
minutos del filme son una obra maestra en ese sentido,
donde en tan poco lapso de tiempo se nos presenta al
asesino, se nos muestra el secuestro de una niña y se
nos hace participes del miedo que vive la ciudad. Los
planos de la mesa vacía, las escaleras solas, la pelota
que se aleja rodando y el globo que se eleva por los
aires son estremecedores, por ser una metáfora en imágenes
de la muerte de una niña. Aquí se utiliza el sonido muy
sabiamente, utilizando un tema musical recurrente para
identificar al asesino; "En el vestíbulo del rey de
la montaña", de Edvard Grieg, que el criminal silba
de manera obsesiva al caminar por las calles.
Escenas igualmente inolvidables son el acecho de Becker a
una niña que es frustrado por la madre, las señales de
ansiedad que demuestra, la niña que seduce y lleva hasta
una tienda de juguetes, donde estos se asoman a la
ventana mientras un muñeco abre y cierra las piernas (una
imagen muy grotesca de la sexualidad anormal), la forma
como marcan a Becker con una "M", así como
todas las escenas donde el asesino es cercado en un
edificio. Pero es en los últimos minutos, durante el
juicio celebrado por los criminales donde cambia nuestra
forma de ver a Becker, donde este personaje se humaniza y
se vuelve aterradoramente conmovedor, pues se nos reduce
a la verdad de que este no es un verdadero criminal, como
todas las personas presentes en su juicio y que desean
librar a la sociedad de su presencia. Es por esto por lo
que la película es aterradora, por no mostrar como
asesino a un engendro, a una persona desalmada o a
alguien sin sentimientos, sino a un ser humano, con todos
los errores inherentes a su naturaleza.
La mejor película de Fritz Lang, junto con la obra
maestra de ciencia ficción silente; "Metrópolis",
de 1925.
Luis Báez: Valoración:     
Magnífica
película que sentó las bases de los thrillers de
asesinos en serie e intrigas policíacas con
investigaciones tan de moda en los años 90. Es otro
referente dentro del mundo del cine y una demostración
de que los pioneros del séptimo arte sabían lo que hacían,
llegando a cotas que sorprendentemente han sido superadas
en contadas ocasiones. El suspense y la intriga rozan la
perfección, y la película te mantiene en vilo durante
todo su metraje, lo que consigue que realmente te
involucres en la historia y te identifiques con los
personajes. Muchas de sus secuencias forman parte de la
historia del cine, entre ellas destaca el ajusticiamiento
del asesino, una situación realmente estremecedora.
Después de ver esta película parece fácil repetir la fórmula,
pero pocas veces se ha llegado a la altura de "M".
Manuel
Castro 9 / 10 |
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