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En
su inagotable lucha por la justicia, que le lleva a
recorrer los más remotos rincones del planeta, Bond
conoce a la hermosa pero combativa Camille (Olga
Kurylenko) quien le conducirá hasta Dominic Greene (Mathieu
Amalric), un despiadado hombre de negocios y uno de los
principales cerebros de la misteriosa organización
Quantum. Cuando Bond descubre que el objetivo de Quantum
es adueñarse de uno de los principales recursos
naturales de la Tierra, se verá obligado a debatirse
entre una compleja maraña de engaños, traiciones y
crímenes para lograr neutralizar a Greene antes de que
sea demasiado tarde.
Vuelve
Bond y lo hace en una edición blu-ray con una calidad
audio-video envidiable. Quizás un poco corta en cuanto a
extras, sobre todo si la comparamos con la edición
especial de Casino Royale, pero con una fidelidad a la
versión cinematográfica que hará las delicias de los
fans de Bond, James Bond.
La imagen se presenta en formato Widescreen 2.40:1 , 16:9
(Anamórfico), a una resolución 1080p. El audio
incorpora cuatro pistas, todas de una calidad excepcional,
en DTS-HD 5.1: Inglés y DTS 5.1: Español, Italiano y
Alemán.
Entre los extras se incluyen: Vídeo musical:
Another Way to Die, Bond en el rodaje,
Empieza el rodaje, En el set, Olga Kurylenko y la
persecución en barco, El director Marc Forster, La
música, El equipo y Trailers.
Casino
Royale, el retorno de Bond tras la era Brosnan, fue un
film enérgico y espectacular, una formidable carta de
presentación para un Daniel Craig que demostró su buen
hacer como agente de su majestad en el film que
inauguraba una nueva era en la larga saga de James Bond,
una era en la que la sombra de Jason Bourne es más que
alargada.
Resulta más que evidente la influencia que las
películas de Bourne han ejercido sobre el cine de
acción actual, la película de x refundo el cine de
espías, ofreciendo al esperador un héroe cercano que
partía caras de forma realista y, con bastante
frecuencia, recibía golpes igual de crudos. El personaje
interpretado por Matt Damon era humano, tenia debilidades
y flaquezas, físicas y emocionales. Casino Royale tomó
buena nota de esta nueva violencia gráfica y el Bond de
Craig se veía inmerso en peleas sin florituras, sucias y
contundentes, incluso la antaño intocable cara de Bond
reflejaba la intensidad de los combates, no solo los
físicos, dejando de lado ese look impecable donde ni el
peinado del británico sufría el más mínimo
desperfecto.
Quantum of Solace es la secuela inmediata de Casino
Royale, capítulo de enlace en lo que previsiblemente se
convertirá en una trilogía en torno a la organización
Quantum. Así pues, el film de Marc Forster sigue las
pautas estéticas y dinámicas de su predecesora,
indagando en un argumento que verá su desenlace en una
tercera entrega. Posiblemente este hecho, unido a la
total entrega al estilo Bourne, actué como lastre de la
última aventura de 007, no obstante la narración
atraviesa un par de baches bastante evidentes.
Este nuevo título cumple las expectativas, pero se queda
lejos de su antecesora en cuanto a intensidad y ritmo.
Resulta un film entretenido, con una trama interesante,
pero al tratarse de un film de enlace, pierde
contundencia en un final que deja muchas cosas por
aclarar. Craig da la talla una vez más, correctamente
secundado por los nuevos personajes que se incorporan a
la aventura.
El resultado global es meritorio y entretenido, más de
lo esperado para una trama inacabada que deja en el aire
los hilos principales del argumento. Se echa de menos ese
Bond impecable e intocable, capaz de acabar con los
villanos sin hacerle un roto al smoking, reverso
glamoroso de un cine de espías que ahora se desvanece en
el mundo donde Bourne marca las reglas. Lo único cierto
es que Bond volverá, sólo cabe esperar que su nueva
película concluya la trilogía de forma espectacular.
Manuel Castro 8
/ 10 |
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Cortesía de Way to Blue
(20th Century Fox)
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