|
Sabía
usted que...
Según la mitología aborigen, Jagua era hija de
Maroya, la Luna, y de su unión con Caunao, hijo segundo de Hamao y
Guanaroca, nacieron todas las mujeres, mientras que de la unión de Hamao y
Guanaroca nacieron todos los hombres. Esos hombres y mujeres dieron lugar
a la formación de los pobladores de Jagua.
Jagua era también el nombre aborigen de la región
cienfueguera y lo es de un árbol indígena muy abundante siglos atrás y que
es representativo de Cienfuegos.
De sus frutos grandes y ovalados, de color parduzco
que reunía en un catauro de yagua, Caunao, después de probarlos y
encontrar en ellos abundante y regalado alimento; surge Jagua cuando un
rayo de luna, hiriendo a los frutos en desorden amontonados, hizo brotar
de ellos a ese maravilloso ser, joven, hermosa, risueña, de formas
bellamente modeladas; de piel aterciopelada, color oro; de ojos expresivos,
grandes y acariciadores; de boca roja y sonriente; de larga, negrísima y
abundante cabellera.
De la
abundancia tiempo atrás de este árbol, la Jagua,
da fe Oliver Bravo (1846) cuando dice que en la jurisdicción de
Cienfuegos “se encuentran árboles, arbustos y plantas tan variadas como
útiles”, mencionando entre los primeros a la Jagua.
En el escudo de Cienfuegos, aparece representada una Jagua en producción
que según los antiguos, al estar en estado de producción, simboliza la
salud, caridad, esperanza y la abundancia.
|