PAGINA SOBRE EL PROCESO PARA QUE EL ESPIRITU DE DIOS SE INSTALE EN NUESTRO CORAZON.
Creo que ha llegado el momento de entender bien el Evento de la Cruz de Cristo. Es la época en que tiene que revelarse tal suceso, pues es el instrumento con el que realmente el corazón se regenera y se convierte en eficaz receptor de la inspiración de la armonía de Aquel al que
llamamos Dios, vía su Espíritu.
Para ello tenemos que derrumbar todo un conjunto de prejuicios alrededor de la Cruz que vienen haciendo que nos perdamos de su funcionamiento. Para ello hay que entender que Cristo es el aceite amoroso que destila Dios y que se hace hombre.
Es así pues, que Dios mismo pasa por todo aquello que llamamos la Pasión y la Crucifixión como todo un plan que, 2000 años después, estamos listos para comprender sin simbolismos ni ocultismos.
Así pues, pretendo compartir con ustedes algunas prácticas que tienen un resultado especifico, real y Vivo. Estas consisten en
la contemplación de los Eventos de la Pasión y la Crucifixión de Dios. Lo cual tiene un aroma de muerte y que conduce a la confusión, si nos perdemos la “visión correcta” de estos hechos; pero que tiene un aroma de vida y que conduce a la Vida cuando no nos perdemos que, no es un ser humano el que está ahí y por el que hay que sentir lástima; por el contrario, es Dios Todo Poderoso el que pasa por todo este proceso para el beneficio de todo aquel que echa
a andar este instrumento de regeneración y reconexión con su Espíritu... con su Comando.
Ahora veamos los Eventos a contemplar y adorar para ello.
LA AGONIA EN EL HUERTO DE GETSEMANI
Antes de ser capturado, Jesús de Nazareth se encontraba orando en el huerto antes de ser aprendido; en ese evento Jesús, el humano, cae en agonía para que el Cristo (el Amor de Dios) se manifieste plenamente. La sangre que suda significa todos esos afectos humanos que tenía; como el amor a su madre, a sus amigos discípulos, a la gente que le seguía, etc. Estos son desechados en esa sangre y remplazados por Cristo, es decir, por el Amor puro de Dios. Esto es muy importante de comprender para los siguiente Eventos de la Pasión y la Crucifixión: Dios mismo toma plenamente a Jesús y eso lo convierte potencialmente en el Cristo; por ello, es Dios el que pasa por todo el Calvario.
Sin este entendimiento el instrumento se revierte y tendemos a tener lástima por Dios o a cultivar culpas y cosas semejantes, cuando la dirección de este instrumento de salvación que dejó Dios va en la dirección opuesta.
Este Evento, para que tenga efecto como instrumento redentor, se debe contemplar devocionalmente por algunos segundos durante el día. Ver la luz de Dios invadir el cuerpo mortal de Jesús. Adorar tal evento tiene efectos interiores importantes. Durante el dia cuando recordemos la práctica, la mente le recuerda al corazón el objeto de su devoción y con la práctica el corazón permanece en adoración aunque la mente continúe atendiendo las cosas cotidianas.
LA ENTREGA Y LA CAPTURA DE DIOS.
Ahora, contemplemos con todo nuestro ser el siguiente paso de la Pasión de Cristo (es decir de Dios en su faceta de Amor). En las escrituras, se nota cómo Dios ya esperaba su captura; y cuando llega el momento, El se entrega sin reclamo alguno. Esto es importante. Contemplemos y adoremos... Se entrega sin reclamo alguno; sin temor alguno. Pues del Cristo (Dios mismo) no puede nacer tal inclinación, tal vez el Jesús humano sí, como pasó en el Huerto, pero de Dios no puede nacer tal tendencia.
Así pues, en el cuerpo y el corazón humano el temor es vencido por el Amor que tan sólo se da y se entrega, no importando las consecuencias. Pero no nos perdamos. Esto no quiere decir que debamos “imitar” tal actitud. El objetivo es que en la contemplación de este Evento, el Espíritu de Dios vence y derroca a los temores de nuestro corazón.
Esto debe quedar bien claro. Dios no hizo esto para que nosotros nos creamos dioses y hagamos tal heroísmo por alguien más, como El lo hizo. La contemplación y la devoción de este hecho hace que Dios mismo venza y borre de nuestro corazón los miedos aprendidos e innecesarios de nuestro corazón.
Este hecho bien contemplado e interiorizado con la adoracíón, es un instrumento eficaz y Vivo que borra de nuestro corazón esos miedos aprendidos y que nos limitan. Simultáneamente, la conciencia que esos miedos utilizaban, es liberada y nos es devuelta para el uso del Espírtu de Dios.
Este instrumento es para servicio de nosotros de parte de Dios, pues los necesitados somos nosotros y Dios no necesita de consejeros ni ayudantes. Este instrumento es para nuestro beneficio impersonal y Dios lo dejó ahí para ser contemplado y tener un canal para Adorarlo, y con esta adoración, ser activado, y con esa activación, su Comando realiza su tarea salvadora; en este caso, del temor.
¡ Interioricen esto ! Llévenlo al fondo de su corazón infinito y dejen que el brazo de Dios realice su tarea en la contemplación devocional del evento.
¡Es un regalo Dios!
Ya saben. La práctica es evocar esta imagen en donde Dios se entrega voluntariamente sin temor alguno y adorarlo en esta actitud.
Hacer esto durante el día por algunos segundos cuando lo recordemos sera la puerta que le abriremos para que actúe.
COMPARECENCIA ANTE PILATOS.
Pasemos ahora a contemplar el siguiente evento de la Pasión.
Contemplemos y adoremos....
Dios es llevado ante Pilatos para ser condenado. En las escrituras se nota claramente que Pilatos no quiere condenarlo. Pero, por la presión de los fariseos de ese tiempo y con mentiras, lo logran.
Fíjate bien. Cuando está a solas con Pilatos Dios no hace por defenderse en ningún momento, ni los acusa de la injusticia, simplemente contesta en términos espirituales las preguntas que Pilatos le hace y por lo demás guarda silencio... ASUMIENDO LA CULPA.
Detengámonos, en este punto que es el que se contempla y adora: Su actitud es la de recibir todas las culpas de los hombres, absorbiendo así los pendientes internos de los hombres. Pero no, no... tengamos cuidado y concentrémonos con los ojos del corazón en lo que se contempla y es lo siguiente: todas las cargas psicológicas que ya tienen los hombres en su forma de culpa, El les da salida a través suyo, aquí y ahora, a todos los que contemplan tal evento.
Ve con profundidad a Dios asumiendo esas cargas en este momento. Adora eso... Todo aquel que lo contempla y lo interioriza es salvado de ellas y es descargado de ellas. ¿Qué es lo que sucede con esas culpas? Desaparecen. No nos quedemos con la idea de que a Dios Todopoderoso le implican una carga; eso es realmente una falacia. El Salvador asume tales culpas de momento y son disueltas en su infinito Ser.
Recreen la escena en su corazón y utilicen este instrumento de Salvación, en este caso de las culpas; a veces ocultas, a veces manifiestas. Este instrumento las hace manifiestas pero para desintegrarlas no para reprochárnoslas.
Otro regalo mas de Dios.....
Eso es la Pasión y la Crucifixión.
Por ello hace mucho alguien dijo:
“Anuló la cuenta de lo que debíamos; tomó el comprobante y lo clavo a la cruz de Cristo.”
DIOS ES AZOTADO
Bueno. Sabemos que Pilatos al no querer condenar al que llamaban Jesús lo manda azotar. Esto lo hace como dando a entender que tan sólo le va a dar un escarmiento y luego lo soltará. Ya sabemos lo que pasa después, pero dejemos eso precisamente para después.
Fíjate bien en esto, los latigazos representan no un castigo sino una venganza. Representan la ira y el deseo de venganza que inconscientemente se van albergando en nuestro corazón. Estos “depósitos” de ira y deseos de venganza nos hacen actuar de manera equivocada, sin quererlo realmente. Así que deshacernos de ellos es de primera necesidad y la contemplación de este evento logra tal liberación.
Como ya sabes, lo que importa no es lo que nos hace el Evento aunque no sobra saber que estos ejercicios espirituales no son un acto de sacrificio por parte de nosotros, sino un acto diseñado para nuestro beneficio espiritual.
Así pues, lo que se contempla con adoración es a Dios recibiendo y neutralizando la ira y la mala voluntad de los corazones de toda la humanidad que contemple tal evento, con El como protagonista principal. Esto con la ayuda de la visualización de la escena mental y la adoración del evento.
Es muy común que se dificulte la adoración de tales imágenes. Pero les doy una guía para hacerlo. Imaginen la figura humana del Cristo como luminosa y no de carne, como inicio en la práctica; aunque es importante que después puedan adorar la imagen del daño que implicaron esos golpes. Esto no es masoquismo ni sadismo, es simplemente parte importante del método. Aunque es probable que con la visualización de la figura de luz sea suficiente. Sólo Dios decidirá. Es cosa de practicarlo y el Espíritu de Dios los guiará. Recuerden que no se debe hacer sacrificio y sufrir por ello; háganlo como mas cómodos se sientan. Con amor, no con dolor, ni lástima. Se trata de Dios.
LA CORONA DE ESPINAS
Después de mandar a azotar Pilatos a Dios, las autoridades judías lo convencen de que lo crucifiquen amenazándolo con decirle al Cesar que ha pasado por alto a alguien que se autonombra rey e igualándose al Cesar. Por miedo político accede a tal petición sin remedio.
Para ser preparado para esto es entregado a los guardias y éstos lo visten burlonamente como un rey. Y para ello le es preparada una Corona de Espinas; además de que se burlan ampliamente de El.
Ahora bien, observen a Dios hecho hombre recibir todas esas burlas sin reaccionar humanamente. No se defendió, ni grito, ni se rebeló; no insultó ni pidió piedad. No se enfadó por tales burlas, es decir, no actuó humanamente, pues Dios mismo recibía con toda intención todas esas burlas. Contempla con detenimiento y adora tal Evento...
Pues con este acto conciente de Dios, nos libera de la orgullo, la arrogancia o del autodesprecio; de ambos extremos de la autoestima... nos equilibra.
Pero observa esa Corona Salvadora y adora ese momento en que Dios esta dispuesto a recibir todos esos “depósitos” de arrogancia o autodesprecio que interfieren para que la ARMONIA del Espíritu Santo fluya libremente, que es nuestro derecho natural.
Como ahora ya sabes, no se trata de un ejemplo a seguir, ni un evento que nos “recuerda” como nos debemos “comportar”. No. Al practicar la contemplación y la adoración de este evento una y otra vez, se realiza la remoción de tales “depósitos” de arrogancia, autodesprecio y desprecio hacia los demás que inconscientemente se han ido acumulando durante nuestra vida.
La práctica de tal adoración limpia nuestro corazón de tales oscuridades y el Comando de Dios que es amor y armonía comienzan a fluir libremente por nosotros. De hecho, recuperamos nuestra verdadera identidad: nosotros somos una chispa de Dios, somos esa armonía, ese amor y esa sabiduría. Su imagen y semejanza...
Este, como los otros Eventos, es un ejercicio espiritual de adoración contemplativa de Dios en situaciones “especiales” que tienen un efecto Real y Vivo en nosotros al realizarlo.
DIOS CARGA LA CRUZ
Este Evento es maravilloso, pues Dios mismo ayuda al victimario... ¿Si pueden contemplar tal maravilla? En el momento en que Dios carga el madero con el que va a ser asesinado su cuerpo carnal... en ese preciso momento no hay dualidad, no hay contrarios... Fíjense que acto mas colosal de Dios en la tierra. Él mismo se vuelve partidario del victimario y de algún modo lo ayuda para que el gran Evento se lleve a cabo. No sólo no se quejó ni maldijo ni emitió un solo sonido, sino que además, en este evento se convierte en parte del victimario y parte de la victima. Integra las dualidades del mundo en ese acto. Contemplen amigos el portento de este evento realizado por Dios y, entonces, en sus corazones desaparecerá la contrariedad y el conflicto. El sentido de los contrarios.
En la mente es normal que haya contrarios y dualidades pues es el impulso que hace que los pensamientos existan. Los contrastes, las comparaciones, etc. Del mismo modo es natural que en el mundo exterior haya tal impulso que hace que exista.
Pero en el corazón debe ser desalojado tal contaminación. Y este evento lo realiza con la mano artística de Aquel. Erradica el conflicto de nuestro corazón. Se convierte en un receptor íntegro para la manifestación del Espíritu de Dios.
Contemplen y adoren tal Evento. Echen a andar este instrumento para que su corazón regrese a ser lo que era. La piedra angular de nuestro Ser que viene de Aquel que Es.
LA CRUCIFIXION
Como sabemos, Cristo es crucificado. Recordando lo que Cristo significa: Dios en su aspecto de Amor. Entonces, Dios es Crucificado. Para algunos será una frase escandalosa o loca, pero es necesario comprender este punto.
Pero antes de continuar con esta contemplación, debemos saber que la crucifixión era un procedimiento muy común en esa época, para liquidar a los criminales con faltas graves. La Crucifixión de Dios no fue un caso especial a los ojos de la gente de esa época, pues presenciaban este procedimiento con frecuencia. Y digo esto para desmitificar la crucifixión y ubicar a Dios en el nivel mas bajo que podía caer un hombre en esa época.
Así es, lo especial de este Evento es que Dios mismo pasa por la experiencia de mas baja graduación en la escala humana en esa época. Es decir, el Brazo de Dios llegó hasta el fondo del crisol para levantar, no sólo a los encumbrados, sino también a los mas desafortunados.
Pero contemplemos a Dios, crucificado, sin protestar ni maldecir. Toda esa naturaleza humana inferior siendo vencida en el peor momento en que podía pasar un ser humano. La Cruz es un foro vencedor en donde la naturaleza humana es redimida para que la esencia divina tenga puerta abierta para su manifestación.
Uno quisiera entregarse a Dios con su propia voluntad, pero es la contemplación de esta entrega Divina la que nos arrebata, por decirlo así, y con nuestro consentimiento, y se realiza la reconexión del Espíritu de Dios en nuestro corazón ya acondicionado por los anteriores eventos.
Abrazos....
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