En días de enfermedad y convalescencia
TuWeb
Bienvenidos / Carlos López Dzur / Bitácora
Mis aficiones
Mis libros / C. López Dzur
Álbum de Fotos
carlosdzur1998: Mi curriculum
Mis enlaces
El viene de un monte verde
Tantralia
De ANTI-MANUAL PARA MICROEMPRESARIOS
Cuentos de mis libros
Análisis de mundo / Bitácora de C. López Dzur
Poemarios en la red
Profecía del que espera en vano
ECOLOGIA Y SUSTENTABILIDAD
El nuevo libro de Newt
Presentan 'Canto al hermetismo' de López Dzur
Huertos / Siembra de la haba y el achiote
Huerto / El Maíz y siembra de eucalipto
Huerto / Siembra de la calabaza y del frijol
La oscura historia de la experimentación médica
El intelecto cósmico
Beneficio de los árboles
carlosdzur1998: Tres árboles boricuas
El animal-hombre / Cuento
Piratas judíos en el Caribe / Reseña de libro de E. Kritzler
Del poemario HOSTOSIANAS
A Walt Whitman
Un adolescente cualquiera
Del poemario YO SOY LA MUERTE
Sobre el libro LA ZONA DE EMERGENCIA
Carlancas / Aforismos / Folclor
Los niños fumigados de a soja
TRECE MONOGRAFíAS / Historia Pepiniana
Un Historiador con Trascendencia
La sonrisa del siglo XXI / EN TORNO AL PERIODISMO
Función del hipotálamo y la agresividad
La hiena como asesino
La Ley de la Mordaza en Puerto Rico
Primer poeta y el periodista pionero en Borinquén
Aprendizaje del Cashrut y el Shejitá / Poema ecologico
Proceso de concentración del ingreso sin precedentes
El ladrón raptador
La víctima dormida / CUENTO
Lo incompatible / POEMA
Cuento: El hombre que enamoraba las hormigas
Mi pueblito en su épica histórica inicial (1)
Mi pueblito en su épica histórica inicial (2)
Mi pueblito en su épica histórica inicial (3)
Los poderes interventores / poemario
Economía subterránea prevalece en Puerto Rico
Extranjerización de la tierra
Meditaciones sádicas / al Marquis de Sade (1740 - 1814)
Consignas políticas para tiempos de crisis
La pubertad de la palabra
Yo soy la Nube Roja
Ética a Nicómaco o alguna sapiencia que tenga el corazón: López Dzur
TLANIHUIC / EXISTO
Amonestación a Gilles de Rais
EN ESTA MISMA ISLA
El Señor de los vientos / ECOLOGíA
Te lloro, Princesa
Energía renovable y de sustento
A Dafnis, inventor de la poesía bucólica
El arte permite brotar a la verdad
LA MADRE VERDADERA / LAMIA / ETNOCIDIO
Excluídos del abrazo
Desde la bárbara Troya
La sustentabilidad y sus contextos: C. López Dzur
Encontrar un interlocutor
Defiende tu pozo / Ecología
Bitácora de Carlos López Dzur: Nemoroso y la memoria de Elisa
La protección de las bestias del campo
Memorias de la caverna / Frags. poemario
La deconstrucción del modelo protagónico hegeliano
Lección de economía de un delincuente
Crisis alimentaria (2007-2008) e inestabilidad
Soberanía alimentaria: Un Nuevo concepto
Poetas Invitados a mi Website: Fanny Jaretón
Venga quien canta
A Astarté, diosa del Amor
Genocidio y despoblamiento de América
El sentido de comunidad
El feminicidio como patrón en la historia
La mística tántrica: Textos lopezurianos
Foro: De la Guerra: ¿sabía Ud.? / Palestina / López Dzur
Dzur: Del libro «La revolución profunda»
El Sendero de Lágrimas de 1831 y 1838
Anexión de California, 1846
Poetas Invitados a mi Website: César Vallejo
Escuelas Libres, Extinción y genocidio
Bitacora comunitaria de Carlos López Dzur
Mi amigo Baudelaire
¿Qué realmente sabe de la corrupción en Puerto Rico?
De Teoría de la sustentabilidad
Escríbanos / Cartas / Enlaces / Amigos
ENLACES DE AMIGOS
Del libro Teth, mi serpiente
Ecología y sustentabilidad: Credos y Principios
Irak, neo-colonia de los EE.UU., al costo de 1.3 millones de civiles muertos
Cómo se templa el espíritu para la Revolución
Presentimiento / cuento
Narcotráfico e imperialismo
Por qué condeno el sionismo de Israel
Poeta Invitado: Rubén Darío
Biografías de Educadores pepinianos: Proyecto de Investigación
Seis compañías judías poseen 96% de los Medios del Mundo
Por qué creo en el socialismo autogestionario
En el Bicentenario de la Independencia Mexicana
Diez razones para dejar la CocaCola
Deseo, sexo, alma y mitología
ECOLOGIA Y SUSTENTABILIDAD
Los EE.UU. e Israel
ECOLOGIA Y SUSTENTABILIDAD
Librepensamiento y comunidad
Bienvenidos / Carlos López Dzur / Bitácora
«Sin comunidad no hay moralidad»: Tonnies
Poeta Invitado: Charles Baudelaire
Datos sobre el terrorismo en Puerto Rico
Bienvenidos / Carlos López Dzur / Bitácora
Bienvenidos / Carlos López Dzur / Bitácora
De Estéticas mostrencas y vitales
Carlos López Dzur / Foro Comunitario
Teoría de la sustentabilidad / Carlos López Dzur
Ecología y sustentabilidad: Enlaces y Teorías
Bienvenidos / Carlos López Dzur / Bitácora
El proceso femenino / Poemario / Carlos López Dzur
El proceso femenino / CONT.
El proceso femenino / CONT. / 3
Bienvenidos / Carlos López Dzur / Bitácora
Bienvenidos / Carlos López Dzur / Bitácora
Diálogo con Shiva en invierno (O meditación de Navidad)
Bienvenidos / Carlos López Dzur / Bitácora
Amor a la vida
Poetas Invitados a mi Website: Beatriz Ojeda
Foro Comunitario: Propuesta: Cien mil empleos productivos...
Declaración de amor / A Matoaka, alias Pocahontas
LA NADA Y LA POESIA
El capitalismo enfermo
Y LOS BOSQUES SE SECAN
Folclor y mitología zorruna
Mi música / Carlos López Dzur / Bitácora
Sobre la amistad
En días de enfermedad y convalescencia
Mis libros y autores favoritos
Foro Comunitario: Remembranza del ex-diplomático y ex-gobernador
Foro político: Carlos López Dzur / Bitácora
Foro de cuentos: Carlos López Dzur / en Galeón
Foro de poesía: Carlos López Dzur / en Galeón
Foro de eco-poemas: Carlos López Dzur / en Galeón
Foro de poemas: Evocación de Orfeo / Galeón
Foro Ambiental: Ideología del Movimiento Ecologista
Index / Artículos de C. López Dzur
Huertos: Una revolución en la forma de sembrar
Poeta Invitado a mi Website: Jaime Sabines
Organum: Poemas para ecosembradores
Organum: Poemas para ecosembradores / cont.
Organum: Poemas para ecosembradores / 3
La queja de Eros
Las llamas del Ser / De «La Revolución profunda»
Foro político: Carlos López Dzur / Bitácora
Puerto Rico: Proyecto Constitucional de Reforma
Pasión y muerte del Agua
Reflexiones sobre la devastación / Foro de Cuentos
carlosdzur1998: Las cuentas claras del capitalismo en USA
Santidad de la Luna / Carlos López Dzur
Foro Comunitario: Estadísticas concernientes a la prostitución
A Antonio José de Sucre (1795-1830)
A MIS HIJOS DE OTOñO / Carlos López Dzur
Para hablar sobre la libertad con Gabi / Carlos López Dzur
VOMENASAL O LA VIDA COMO UN PUGILATO
Canto a la Libertad / CARLOS LOPEZ DZUR
DE LA ZONAS DEL CARACTER / Los niños
TODOS SOMOS INMIGRANTES / Carlos López Dzur
Curso de Eco-literatura y Teoría de la Sustentabilidad
Esbozo de declaración poético-ambientalista
Curso de Eco-literatura y Teoría de la Sustentabilidad
Poetas Invitados a mi Website: Ana Romano
Sesiones / Curso de Eco-literatura y Teoría de la Sustentabilidad
Lección 1 del Curso de Eco-literatura y Teoría de la Sustentabilidad
Lección 2 / Curso de Eco-literatura y Teoría de la Sustentabilidad
Lección 3 / Curso de Eco-literatura y Teoría de la Sustentabilidad
Lección 4 / Curso de Eco-literatura y Teoría de la Sustentabilidad
Entrevistas interesantes
Mi currículum antisofista
La ley de la selva en la estatalidad moderna
La puntera / Sociología de los Delitos
Carlos López Dzur / Me voy a parar encima de tu cabeza
Carlos López Dzur / Poemas al Padre Sol / El dragón de las Tinieblas
CANTO AL AGUA OXIGENEDA / ECO Y DISONANCIA
Entrevista a Robert Faurisson / por Mourad Ouabass
Huertos: Las Hierbas contra la Depresión
Lo amenazante / Las cosas más feas / Bitácora de Carlos López Dzur
KETUVIM / ESCRITOS / POEMAS DE LOPEZ DZUR
Colaboraciones interesantes: Bitácora / López Dzur
Libro: Estado de alerta y esperanza: Carlos López Dzur
Dzur: Proyecto Fortune, Gente del 10 porciento, Cuando el fraude fue de $300 billones
O'Higgins ¿Bisexual? / El Padre de la patria
DZUR / INDICE / ¿SABIA USTED?
DZUR / INDICE / ¿SABIA USTED? / MATRIARCADO
DZUR / INDICE / BOLIVAR Y YO / A HUGO CHAVEZ
carlosdzur1998: La brutalidad policial en Anaheim desata la furia
DZUR / INDICE / NOTA / sobre Estado de Alerta y esperanza
Huerto: Soja de Monsanto y sus efectos adversos
DZUR / Textos sueltos / Estado de Alerta y esperanza
Victor López Nieves: poeta de SS del Pepino / PR
Cuentos sediciosos y bolivarianos / López Dzur
DEL ALMA BORICUA / CARLOS LOPEZ DZUR
BENDICION DE LA ZORREADA / LOPEZ DZUR
ESTADO DE ALERTA Y ESPERANZA / Indice
Los 25 poemarios de Carlos López Dzur
15 Libros de Narrativa de López Dzur
Huertos: SAUCE (Criollo o Colorado; Bardaguera)
Huerto: EL CULTIVO DE YUCA (Manihot sculenta)
Huerto: La sábila o alóe vera, propiedades medicinales
Remedios populares para curar cataratas del ojo
Huertos: Una revolución en la forma de sembrar (1)
Cuento: LA LEY DE LA PISTOLA Y EL GOBIERNO «PARA SIEMPRE»
Cuento: LA PESADILLA DE TANTON
Cuento: EL PERMISO
Cuento: EL NIETO Y EL MECHON DE PELO
INDICE: Cuentos sediciosos y bolivarianos
Cuento: EL DIA UNO
Cuento: LA CRUZ PARLANTE
Cuento: TESTIMONIO SOBRE INSECTOS Y GUSANOS
 
En días de enfermedad y convalescencia

imagen
Ver
Bienvenidos
Ver
Enlace
Ver
Propuesta: 100,000 Empleos Productivos y Permanentes para Dar Soberanía Alimentaria a Puerto Rico
Ver
Huertos / Ecología / Soberanía alimentaria / Referencias

imagen
Del escribir o no hacerlo
PRINCIPIO ANTROPICO
En la vida cotidiana, por el modo en que nos tratan,
ya sabemos, la ley regula de tal modo que pensamos
que no tenemos merecimiento alguno.
Que somos una recua de infelices
y la alternativa es resentirnos
con el odio nihilista y el enojo.

En el fondo de mi corazón,
porque voy, con Agar justo al desierto,
me digo peregrino, y pido agua,
aunque sea subterránea y de los pozos
que no veo. Que mi madre no pierda
el consuelo. Que no muramos.
No vivir, con esta sed, es todo lo que anhelo.

Sed de consuelo, hacer del corazón
mi dote, quiero la fe de 'Sacer' saciado,
sin administradores como los que la ley
me ha dado, ministros ad nauseam
que exilian y execran para que sea sumiso
y no sepa ante Quién por exceso
y leyes y cinco quejas en dolor
que anulan el principio antrópico:
raíz de merecimiento.

09-02-2005 / CARLOS LOPEZ DZUR
Ver
A Walt Whitman
Ver
Mi amigo Baudelaire
Ver
Amonestación a Gilles de Rais

imagen
Ver
EL POETA COMO PIGMALION

Escribí para los días cuando el dolor
es grande y el vivir cuesta y estoy solo.
Asqueado estuve ante el mundo de fieras,
con sus guerras sociales y su vecina temeridad.

Por eso quise ser parte del fuego.
Es más fácil querer a la muerte que deslinda
que querer este mundo que humilla
y quita el sustento, máxime cuando estás
triste, enfermo, hecho voz de hoja seca.

Ahora que ninguno tuvo tiempo que dar
a la tarea de saber si soy el autor
de algún próvido utensilio, o de una canción,
sin Momentum, sin gloria, escribo
que lo mejor de mí será parte del fuego.

Hoja quemada lo mejor de mí.
hoja recogida y sepulta en el morral
de fuego, lo mejor de mí.

Yo me ví como cuerpo de fuego
cuando cantaba, vibrando de amor,
el poema de mi oficio y mi fe.

Entonces sí... dije mis perdones, salvo
alguna que otra cosilla y evité ser duro.
Todavía tengo el tiempo de quemar
las palabras de polvo. Residuos.
Sobre un cadáver de emociones y su imagen
decadente de mundo, echo la cal que puedo
y evito los recuerdos saprógenos.

*
Ver
Mi música
Ver
Heideggerianas
Ver
La zona de emergencia
Ver
EL DIA QUE CAMBIA TODO
¡Qué bueno que haya dicho tan poco!
mi tiempo de vida en dolor,
apenas esbozada,
mi tiempo en la miseria del mundo,
tan diverso. Es mejor ser fuego que ser polvo.

Digo que no tuve privilegios, que no dejé
un patrimonio ni conocí la felicidad
ni su abundancia, sólo probaditas miserables.
Mi cuerpo no fue el mejor de los cuerpos.
Lo consolé lo que pude, así consuelo.
Lo que se puede, sin ser él.
Llevarlo en un morral al fuego
es lo mejor de mí.

En los textos sobrevivientes dejo la confesión:
Soy el consolador no consolado,
el guerrero en las sombras.
Esto es más que suficiente para quienes
no han querido sufrir ni conmigo ni con nadie.

Este día lo cambia todo.
Puede que sea una señal de todo el amor entregado
o todo el sufrimiento que acumulé de una vez.
Este día no tiene sistema ni predicción.

Puede que sea el último día y que mi hablante
sea el duro, sin perdones, porque la ternura
se acaba cuando un cáncer sus agujas
clava en las collejas, busca el nervio
donde exista el odio más extenso
y abre la boca para que grites mucho menos
de tu amor que de la meralgia viva...

*
Ver
Memorias de la caverna / Frags. poemario
Ver
La zona de emergencia
Ver
Tantralia
Ver
ESCRIBI CON PASION, CON FUEGO VIVO
... pero les recuerdo, casi nunca fui así;
yo escribí con pasión, con fuego vivo,
sublimes cosas; no te olvidé, Amor,
tu belleza estuvo conmigo.
No te olvidé, cuerpo mío,
te dije Amigo y te dí algo de espacio
y de mi poco tiempo.

Aunque la justicia faltara en un mundo de guerra,
hambre, opresión, genocidio; yo me dolía
por conocer la esperanza y la solidaridad
y esa canción fue dulce, persuasiva,
con dialéctica de optimidad posible
y redes de tantra y Teth, pero...
en vida soy mundano, soy un listillo presuntuoso
y sólo la muerte deslinda y limpia de veras
el grano de la paja. Tengo que decirte
que no eras la vida, cuerpo. Mi vida fue otra
y lo supe, tú eras sólo un amigo,
un amigo de paso, que un día recogería
para el fuego y la disolución y el polvo.

Desde donde mi serpiente ígnea y el Anciano
de los días se incidiera, escribí y canté al útero oculto
que dará buena semilla... No lo dudo.
Pero este día, este día de hoy,
lo cambia todo.
La voz se ausentará,
la voz se cansa externamente
y ha de querer estar sola
para que nadie pregunte ni diga nada.
Hay días de escisión que vienen
a su tiempo. Este es el día
que el fuego aparece apagado
y la angustia misma es mi dios.

Ya es tarde para quien escribe y va derecho
a morir, porque el dolor le dijo que ¡Basta!
Escribí como el valiente en el mundo de fieras
pero puede que éste sea el último poema.
Mucho tengo que echar al fuego
pero no lo puedo encender.
Mis dedos están crujiendo
y es mi propio espíritu el que quema.

*
Ver
Mis enlaces
Ver
Mi curriculum
Ver
Mis aficiones
Ver
MI EXISTENCIA EN QUEBRANTO

¡Qué importa que algo quedara sin decir!
Dígaseme adiós ante una vela encendida.
Eso basta. Digan que yo odiaba el polvo.
Encendía mis propios fuegos
hasta que el cáncer puso la muerte
en mis dedos y me apagó la vida.

Uno muere cuando ya no quiere vivir
o ser tu amigo, cuerpo, y darte falsas ilusiones
para que te creas la Vida. No lo eres.
Y ya dí mi canción dulce, por años y años,
acuné tu imagen y, si no quise vivir,
alguna vez lo dije: «Ya no puedo ser útil»,
agoté mis mejores recursos, dí el servicio
(lo mucho o poco que pude, cuerpo Amigo)
y ya no queda nada, sino ascos de existencia
sin calidad, sin sueño, sin futuro
y a mi alrededor se colocan en necesidad
quienes amo. No es justo.

No es la justicia en que creo
mi existencia en quebranto
sumando más miseria para todos,
para ellos, mi familia y, al fondo,
el mundo indiferente que posa
su mentiroso luto.

Y creen que me nombran
y no nombran al que soy; yo fui el que te dio
poesía, uno que otro servicio,
porque yo era tu amigo y los amigos
dicen adiós que esquirlan.

Entonces, enciendan ya la vela
y dígaseme: Carlos, véte. Te olvido.
Llévate la diabetes al carajo.
Llévate el cáncer lejos de nuestra vista.
Llévate la muerte donde a nadie moleste.
No nos traigas los tristes adeudos.
Tu muerte es costosa y fea.
Díle al Amigo y que los amigos
se despidan entre amigos.

imagen
Ver
6. Cómo invoqué por primera vez a Shaddai el Chai
Un día, cuya fecha olvidé y que hoy recuerdo,
porque estoy enfermo y quiero muerte,
confesé Tu Nombre, yo tu concupiscente, manido,
marranoide siervo que se entretuvo con evangelios
del goyyim, Tu nombre
de pandereta ruidosa, Tu Nombre
que oraliza e interpreta lenguas de ángeles,
curvas y aisladas fenomenologías
con sus necesidades jocosas, de escándalo,
Tu Nombre ante el cual se prohíbe el café
Donostia de Laurnaga Jaunarena y Labayen
y el Yaucono, que prohibido fue,
Tu Nombre que censura el cuajito
y el chorizo y que visitara La Lechonera,
a flor del único semáforo en Pepino,
aunque sea el ritual de las Fiestas Patronales.

Un día me sentí tan pobre que la Torah
me llenó de sed por las ofertas de Absoluto
y me quise morir y hacer renunciaciones.

Mucho quise dar por un pasaje
a la muerte, no por más vida ni perdones,
porr la Muerte. La Muerte…
porque Tú, con tus propias manos me mataras
y me dijeras a la cara todos mis fracasos.

Te invoqué a ciegas para que me dejara
sin gollate, más blando que la breva,
sin sarna que con gusto me pique,
sin espacio adunco, sin curvo tiempo
que me engañe... ¿Y qué sabía yo
de lo realmente harías conmigo?
Ver
7. Por un salto sublime

Donde tengo que ir yo sufro menos.
Por de pronto, la promesa es que allá
nada duele. Es un Allá sin huella.
Es allá de los Divinos que son más que misterio.
Son el Origen. La Canción sospechada.
Un hoy que es Eterno Presente.
Uno no es el hueso quebrado
ni el tensado músculo ni el gen
en guerra contra sí mismo.

Yo no he arribado allá ni aseguro
ni niego que allá se me espera.
Es un Allá de Fe que no desacredito.
Es que no sé mucho de Misterios de Energía
para vender por exiguas cosas de capricho
la afirmación rotunda.

Pero no habría querido morir
como recaudador de quejidos,
hijo de clavos hundidos en tu cuerpo
de cruz y madera crujiente.
Y no soy Cristo. Y no soy Nadie,
sólo un simple mortal del cáncer
y el dolor, un paciente
olvidado por el mundo. Sólo eso.

Siendo que, ya que me marcó
el polvo del desierto, tomaré mi imagen
del suelo y le susurraré cosas: aquí
estás, desgraciado amasijo de pesar,
revísate el azúcar, no sirvas a la miseria
de los glucagones; limpia tu piel,
con rosadez uniforme; respira el prana
y tén espíritu; acércate a quien da vida
y no la quita. Acércate a la verdadera esposa
que es a la que Afrodita da aliento.

Es una esposa que Labán no entrega,
con engaño. No la entrega el mundo
con su cinismo protervo. Díle que sea Ella
la que te hunda en su abismo
y que olvide ella misma el común Olvido.
Atrévete al salto de la fe, apuéstalo
todo, hoy que no sirves para nada,
sino para ser la conducta del misterio.

Nadie tendrá respeto por tí si no saltas
de ese modo, como Kierkegaard
en pleno movimiento, como Hegel
o Schiller sublime. Cumple con el salto, Carlos.
Y olvídate del mundo tan cagado.

Donde tendré que morir es en la lástima
que me sobra por mí mismo y no es digna
de mí, porque anduve en la vida donde hay sed,
sed eterna, sed de historia, sed de todo
[yo que amaba el agua y más el vino].

Donde iré no hay ojos cansados
ni pierna hinchada ni dolor en los huesos;
donde voy no hay caras largas
esperando que digan que he muerto
o que la cuenta hospitalaria subirá
a muchos miles; no se venden tus cosas
para pagar las deudas; nadie hipoteca tu casa
ni la pierde; donde me toca descansar
llevaré mi dicha, el último contento.
Ver
8. Pigmalión y la perseverancia
Pigmalión, dáme ese invento de tus ojos
y tu tacto, esa mujer de mármol cincelado,
dáme tu trabajo de invocador,
tu ideal poético, tu profecía
sobre la muerte y el silencio,
el dolor de los hombres y los pueblos
en la Novena Esfera, dáme el existenciario
y lo que pones en el cautiverio del No lo Quiero
y No Sirve, yo te despertaré
donde todo es real y posible
y no existe la Necesidad ni el Tiempo.
Ver
9. Ya me duelen los dedos

¡Ya me duelen los dedos y el dolor interrumpe!
Dice: «¡Basta, basta! No escribas más.
Es suficiente. Ya no te esfuerces en agregar
la fecha de tu despedida. No dates,
no epocalices. No te vas aún».

Después de todo, nada de eso importa
donde te llevo. El mundo seguirá su curso.
El, en colectivo, no es como tú que perdonas.
Que crees en algún detalle; que con adornos
de amor y belleza te conmueves; con mensajes
de paz tirados al vacío, magias. En no adeudar
a ninguno se te halla en la dicha; pero...
aquí, donde aún estás, lo pierdes todo,
te cobran el aliento, un pedacito de espacio
que ocupes. Te cobran por la soledad dichosa
(que es tuya; pero como si te la dieran
ellos, los farsantes y chupasangre explotadores,
ellos la precian, la ponen en tus débitos).

Siempre deberás porque en el mundo
todo es breve y cíclico y nunca se termina de pagar.
Por eso ya no dates, no importa.
Quémalo todo, todo, todo,
hasta tu felicidad.
Ver
10. Apresura la hora de irte

La fecha se repite, se repite, se repite.
«¡Basta! Apresura la hora de irte.
Pídelo como Pigmalión cuando vio
su cadáver, hermoseado todavía
en una piedra. «¡Basta!

Te doy el mundo donde las fechas
no existen... Te regalo el mundo sin horas,
sin dolor, sin calendarios, el mundo
que es todos tus días, aún los pasados
pero sin los momentos de necesidad».

Sin necesidad, acaso se corrige
el mal cometido, ¿se puede? Estos errores
que son el resultado de no creerte adecuado,
idóneo, indispensable, ¿de veras se corrigen?

Ya no preguntes.
Es injusticia que perturba
y hay que seguir cargándola fuera
del mundo, como si fuera un cáncer
en el paraíso; mejor sepulta
lo que puedas contigo, mejor que se muera
el dolor de raíz y si eres raíz de tu dolor
comienza de nuevo, donde no hay necesidad
que es el mundo que te doy.
Ver
11. La gente que me gusta

Yo amo a mis semejantes.
No con amor simple y sentimentaloide,
sino con amor visionario,
a veces no presente ni directo,
sin aquí circunstancial.

Amo a gente que no conozco
y que ya no puedo conocer.
Y amo a otros que me asedian
con sus pequeñas agendas de simpatía
aunque yo ni agradezca ni me entere
que están ahí, babosos, inoportunos
con insolícitas ondas de ego-sintonía.
Se volvieron amigos o vecinos,
o compañeros de mi privada cercanía.

Yo amo y es bonito y llevadero
amar a todos, escuchar, sonreir,
joder a veces, tener motivo para todo y nada,
ser persona y no tener que ignorar
al que produce decepciones de fondo.

Eso sí. Hay gente que me gusta.
Gente con muchos ojos
que originan o proponen modelos de realidad
que no obtuve, ojos que ofrecen más que superficies
y zonas perspicuadas en lugares comunes.
Ojos que perciben y enseñan a percibir
lo que estuvo escondido, o encubierto
por aburridas secuencias de vulgar ver,
o traicionero ignorar.

Los visionarios me liberan
y ser libre es descansar,
respirar hondo a la esperanza.

Me gustan, además, los hombres y mujeres
que tienen muchas manos.
Ninguno es más generoso que ellos.
Son recursivos, fundadores y pioneros
de abundancia donde hubo penuria.
Palpan la dicha y la belleza
donde había insuficiencia y tormento.
Ellos acercan los sueños, los convierten
en materia prima para el taller más práctico.
Son tan inquietos que una mano perezosa
estorba si sólo mira, pero ¡qué bueno!
gente de muchas manos existe
y te contagian, cuando crees
que únicamente abrazan, o te palpan.

La praxis, con vívido entusiasmo,
es su labor inspiradora, su ajetreo.
Y no hay limitación ni minusvalía
que ellos no conviertan en proceso vivo,
en constancia productiva y desafío.

Me gustan los consoladores.
Son danzantes, hermosos, algunas son
como niñas de inocencia militante,
algunos son como ángeles materializados
que sacan lo mejor de cada instinto
y transmutan la coquetería, lo sensual,
lo exquisitamente insospechado, lo sublime.
Todos tienen un lenguaje de poesía.
Juegan con el porvenir y su latido y suenan
como campanas, vibrantes melodías,
mientras dulce, plácidamente, desprenden
del misterio una memoria perfectible.

También me gustan aquellos
y aquellas que ven más allá de las narices,
lo que aún estando tristes se inventan
la alegría, el aroma cotidiano del poder
sobre lo horrendo y lo marchito.
Son los primeros valientes por sus frases,
son las primeras optimistas voces
de lo alternativo
y, en conjunto, hombres y mujeres
como ellos me gustan,
sean niños o ancianos,
tengan o no, la edad o el tamaño o el color
de lo que quiero; me gustan
porque son diversos y adornan la vida
con múltiples verdades, con rigurosa
trama de vitalidad, con transparencia
de la común nobleza que se pierde
porque somos voluntariosos, caprichudos.

Quienes anuncian el triunfo son como ellos;
los que están en faena para
que no haya derrota
tienen las mismas virtudes.
Son sinceros sin ser ofensivos,
plácidos sin ser indiferentes y grises.

La gente que me gusta,
y que tiene muchos ojos, feroces manos,
alertas instintos, táctiles y auditivos,
con su genuina poesía, conspiran
contra el hoy inmóvil y el temor histórico
a ese pobre ayer descobijante,
siempre incompleto e incierto.

La gente que yo amo y me cautiva
tiene sed de porvenir, construye
su mañana, cree que la revolución
es esperanza, la utopía sentida
en carne y hueso,
la voluntad hecha verbo.
Ver
12. El dolor viene a hablarme

... estoy aquí, aún vivo, y el Dolor viene a hablarme,
me reprocha cuánto lo desafío, a él que me dice:
«¡Basta, basta!» basta y no te desveles,
basta y no escribas, basta y no fumes,
basta y deja el tabaco y el vino, basta
y cuida tu diabetes, la salud de tus ojos.

Basta y olvídate de las deudas; basta
y acuéstate y duerme; basta y muere
que el mundo no lo arreglas tú;
basta con ésto y con lo ésto, basta por causa
de la necesidad... mira que ya te duele el cuello,
y no haces caso, terco.

Ayer eran tus dedos,
y ¿cuál será mañana el desafío del obstinado?
... «sí, yo soy el que invento el futuro dolorosamente,
en vez de cesar» y la Muerte me lo dice,
el dolor se va con la muerte, con su fiel Basta...
Lo demás es la Maya, ella que es siempre
dolorosa y quita paz e incita la desobediencia.

¡Cómo has esperado el mundo que te doy!
Donde nadie engaña y no puedes tú
engañar, donde las ganas de amar
son mayores a esta vida del pordiosero
que se materializa, ofreciendo
lo que aparenta tener dueño cuando todo
está repartido, hasta la escasez.
No vale la pena ser mártir
y esperar que venga alguno y diga:
«Gracias». Vale más saber morir
y despedirse a tiempo; que seas tú
quien dé las gracias porque en el mundo
hay belleza, aunque no la puedas poseer,
en el mundo hay amor, aunque te hayas quedado
en mendicidad por un poco. Dá las gracias
antes que te sientas tan desengañado
que no veas y disputes tu paso
entre los vivos encarnados de tu tiempo.
Ver
13. El mundo del rechazo y el duro aprendizaje
El mundo que te daré es para que compares
todo lo fiel que soy, como tu amiga, La Muerte.
Quiero que vengas a amarme desde él
porque donde estás la realidad es impura
como esa parte de tí que no me quiere,
que me rechaza, que tú delatas,
pero yo no te dí los ojos que tu desgastas,
yo tengo otra visión de los ojos,
yo no te dí los dedos,
yo tengo otra visión de los dedos,
yo no te dí la lengua,
yo tengo otra visión de la Palabra.

CARLOS LOPEZ DZUR
Ver
Enlazamiento de bitácoras amigas
Ver
Cartas recibidas
imagen
Para comentar o enlazar...
carloscald.lopez4@gmail.com