Barranco del Pallars

Barranco del Pallars

   

Otra forma de ascenso de barrancos.

Este barranco, afluente del Río Isuala por su lado Alquezar, tiene dos partes completamente diferentes. La primera es seca y con abundante y característica vegetación pajiza (de hay el nombre), y una segunda con caudal permanente de agua que proviene de una curiosa surgencia que desciende por una de las laderas del barranco y que ha creado una caprichosa formación, similar a la que podemos encontrar en la garganta del Gorgonchón. A partir de aquí, y sin mucho interés técnico, constantes destrepes en un encajonado descenso típico de conglomerado, con la salvedad del agua. Para aprovechar el tiempo se puede combinar con el ascenso del Barranco Viña, descendiendo por uno de los tramos más estrechos de los "estrechos del Balcés", y la visita a la Ermita Nuestra Sra. De la Viña. Como anécdota, cuando realice por primera vez este descenso, el Río Isuala se veía impracticable por las ultimas lluvias, y ante la duda decidimos remontar el barranco hasta la cabecera. Las tres personas que formábamos el equipo, que no llevábamos cuerda porque el barranco no lo precisa para su descenso, realizamos numerosas combinaciones "castelleras", e incluso en algunos momentos hice las funciones de cuerda, por lo que el barranco se convirtió de repente en una combinación descenso-ascenso de lo más recomendable y divertido.

RECOMENDACIONES.

La ficha técnica de algunos libros indican que se puede acceder en coche hasta la misma ermita, cosa incierta pues el paso se cierra mediante valla antes de abandonar la pista que va al Mesón de Sevil, lo que incrementa los horarios de aproximación y retorno en 30 minutos aproximadamente.

Para evitar complicaciones lo mejor es llevar un cordino para la salida del barranco al Río Isuala, y conocer su caudal después de lluvias.