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MENSAJEROS DEL SEÑOR JESUCRISTO
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Febrero 09 del 2004
* ....... la verdad de la palabra del Señor, bendice en instancias a muchos acreedores en la bondad del espíritu que realza la alabanza al cielo.
- Pridgni barac hermanito.
* Bibalac.
Externas peticiones de internos saberes, reducen el fruto del cual el cielo hereda en vosotros la afinidad del tiempo final que llamáis.
Mundos, de incrédulos saberes.
Hostigáis vuestro interior, en busca de vuestra verdad.
¡Mundos que sois!
Hacéis raíz de meras creencias, que no han de llevaros al templo de nuestro Señor.
Mas, muchas de aquellas, ya han de comprender la esencia de su propio caminar.
Ho ímpetu, que animas la convicción de pequeñas grandes esencias.
Mundos de paralelos pensamientos, en vuestras instancias de vivir.
Vuestro mundo ha de obtener frutos en conciencias, de cada tiempo en el que sois en el regazo de vuestro propio pensar.
Nubes de grandes distancias, que han de sofocar su intención en razón de su propia presencia en alabanzas. Mas, la compresión en adoración al Padre solamente ha de ser.
Bienaventuranzas, en cada esencia que ha de comprender la palabra.
Pequeñas instancias de vuestro pensar, no han de madurar en su fruto, si no han de comprender su propia intención.
¡Ho pequeños del Reino en espera!
¡Ho hermanitos, hermosos pequeñitos!
Se os dijo, nuevas instrucciones sobre vosotros se avecinan.
Puestas de vuestro sol, anuncian el crecer de cada uno de vosotros.
¡Flores en instancias de siembra!
¡Cosechas en instancias de atardeceres!
Vuestra comprensión, sea la cosecha de la instancia de la gloria de nuestro Señor.
No sea en confusión la palabra que oís. Debéis en amor asimilar lo que oís.
No queráis comprender, sin el amor que profesáis.
Grandes aves y pequeñas además, entregan su vuelo en gloria y majestad a los cielos que han de surcar. Mas, vosotros en instancias del tiempo en el que vivís, entregáis glorias a vuestras presencias.
Pequeños, comprender debéis. Muchos cielos esperan en vosotros comprensión.
El cielo del Reino del Padre, habla de vosotros pequeños.
Bendiciones de las que tenéis, conservar debéis.
¿En que instancias el Padre os bendice, si ya tenéis la bendición de aquel?
- Gracias a nuestro Cristo, hermano. Le pido a mi Padre, que fortalezca mí espíritu, para hacer las cosas bien en este mundo.
* ¿Bien las cosas?
Cada paso que en el Padre hacéis, de errores humanos en presencias humanas.
Mas, nuestro Padre, convicción de presencia en vosotros, entrega la comprensión interna en vuestro corazón.
- Gracias a nuestro Padre.
* ¿Qué represión del Padre obtenéis, en errores humanos?
¡No le tenéis!
¿Os percatáis, que de pie debéis estar?
Como los pequeños que sois y los pequeños a los cuales entregáis crianza.
El espíritu de vida prosigue.
¿Cuánto amor delegáis en aquellos?
Al Padre debéis además, en la misma medida hermanitos, porque vuestros han de ser. Mas, al Padre pertenecen.
- Así es hermanito.
* ¡Instancias de vida!
¡Secuencias de tiempo!
Muchos de aquellos se aproximan y consumados han de ser.
¿Mas, de los cielos vigilados sois como nombrais?
Mas, observados sois como aun no comprendeis.
Entregáis en vosotros palabras por vuestros oídos. Mas, debéis oírles con vuestro interior.
La visión que poseéis, oídos han de poseer.
- Ojalá que....... ( No se entiende)
Pequeñita, pequeña, no deis pasos a futuro, en tiempos que mostráis.
No mencionáis deseos del Padre, en un tiempo futuro vuestro en “OJALAS”.
Así ha de ser, así le haréis, pues el vuelo en vuestra mente no ha de ser si vuestra presencia no ha de existir.
Vosotros ya estáis en vuelo, solamente por agua bajáis a vuestra tierra, mas el viento que conocéis y muchas brisas en secuencias recorren grandes distancias.
Pequeños, se os informa, el ojo del Padre sobre cada humano, humana, observa su obra.
Sobre vosotros, bendiciones han de haber. Conservad debéis sobre ellas, la Doctrina de nuestro Señor.
Veréis en tiempos postreros, la belleza de nuestro Padre.
¡Manteneos!
Muchos han de oír y han de recibir lo que vosotros en el hoy dais por testimonio.
La bendición del cielo, conservar debéis.
YANEA GIZÁH.
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Febrero 11 del 2004
* Corania.......
Entregáis bendición a un hermano de regreso en vuestra casa.
- Eres bienvenido.
* La bendición habréis de conservar vosotros, además.
¿Pequeñitos, sabíais que se os oye en cada instancia?
- Así es hermanito.
* Solicitáis al cielo y el cielo os oye, pequeños.
Pequeños hermanitos, la virtud de quien oye es la agonía del que despide su esencia.
Observáis cada instancia de vuestro vivir. Entregáis el gozo en cada uno de aquellos además.
¡Nuevas eras!
¡Nuevos desafíos!
¡Integridades!
¡Conocimientos!
- Aquí estamos hermanito, para servir a nuestro Padre, con mucha alegría en nuestros corazones hermanito.
* Pequeños, pequeños hermanitos, muchos han de ser en instancias los que han de merecer el mensaje que mencionáis, mas no todo oído sabe lo que oye, no todo ojo observa lo que mira. Muchos han de observar lo que hoy tenéis en vuestras manos,
mas no todos han de comprender.
- Hay que sentirlo en nuestro espíritu, hermano.
* Lenguas soberbias de conocimiento en gran falsedad, hacen juicio sobre lo correcto, que ante muchos ojos demuestran su ceguedad.
¿Comprendéis?
- Sí hermanito. Estamos tranquilos, porque nuestro Padre está con nosotros.
* Los hijos del pueblo como llamáis, han de recibir la esencia de cada palabra del cielo.
Toda lengua, todo oído, todo ojo soberbio no ha de comprender la verdad, mas ejecuta juicios sobre aquella.
Mas se dice al pueblo de Dios, manteneos en vuestra convicción.
Mansos y prudentes, habrán de acceder a las moradas del Padre.
Ya veréis, como aquellos soberbios su propio fruto han de comer.
Manteneos en vosotros, en virtud propia de lo que hacéis al Padre.
Pequeños hermanitos, nuevas instrucciones sobre vosotros se os avecinan.
- Gracias a Dios.
- Estamos deseosos de servirle al Padre, hermanito.
* ¡Ya comprenderéis!
Mas, en el nombre de vuestro Dios,.......
- Que también ha de ser el tuyo.
* .......la bendición debéis conservar.
He ahí la verdad de nuestro Señor, al que daréis servicio ante vuestro despertar.
- Gracias a Dios.
- Es un honor para nosotros.
* Conservad cada bendición pequeñitos, no así las rebeldías que llamáis.
¡Vituperados y perseguidos!
Muchos de aquellos que hoy en el tiempo que vivís, reaniman a muchos de los muertos en la fe.
Entregad siempre y por siempre las gracias al Padre, pues solicitáis un mensaje, como llamáis y así le obtenéis.
- Gracias a nuestro bendito Padre.
* Agradecidos en el Padre de hablaros hermanitos.
¡Conservaos en fe!
YANEA GIZÁH.
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Febrero 22 del 2004
* Corania.......
SIBARANAYÉ
- ¿Sibaranayé?
* Corania.......
Hermanitos, pequeños hermanitos, la virtud de una bendición se os mantiene en vuestro espíritu. La palabra del Padre, prevalece en el hijo.
- Bendito sea el Padre.
* Corania.......
¡Virtudes de caminar!
¡Paciencias en filosofías!
Mentalidades que han de pasar, no han de ser grandes analogías.
Hermosas esencias, de hermosos linajes que sois.
¿Realmente, deseáis pertenecer al Reino de nuestro Señor?
- Sí, de todo corazón.
* Hermanitos, en comprensión de vuestro viaje, en la esencia de vuestro vivir.
En paciencia, resultados que buscáis del alimento en vuestro corazón.
Corania.......
¡Caminar como llamáis!
Pedregosos caminos no han de entregar esencia de viaje. Más pequeños, la vida que llamáis ha de culminar en instancias sobre el mundo que vivís.
Mas vosotros en el Padre permanecéis.
- Así es hermano, por siempre hasta el fin de los tiempos.
* Vida eterna en nuestro Señor.
La gran hermandad se ha de reunir.
Pequeño, pequeño, en paciencia y virtud de un sello, muchos galardones en el cielo nuestro Padre presenta.
En vosotros además se os dice, vuestro espíritu prevalece.
En bondad de vosotros y los que sois, nuestro Padre jamás ha de retirar su vista, como llamáis vosotros.
Muchos han sido entre vosotros, los que han seguido el camino de nuestro Padre y grandes galardones en el cielo han recibido.
¿Volveréis por los vuestros?
¡Convicción de espíritu!
Realeza de esencias, pues grandes sois en nuestro Señor.
Conservad lo que sois, pues la mano de nuestro Padre dice nuestro Maestro, permanece sobre la gran familia.
- Gracias al Padre por estar con nosotros.
* Cada momento de vuestro vivir, observado por el Padre ha sido, pues ya ha sido.
Pequeños, nuevas instrucciones sobre el pueblo de nuestro Señor, se avecinan.
- ¿Qué debemos hacer, hermanito?
* Un ojo ha de ver la montaña y no muchos han de comprender.
Mas, os digo que entre vosotros sois hermanos.
Pequeños, recibiréis palabras del cielo en constancia, pues vosotros solicitáis desde lo más bajo que llamáis y le hacéis oír en lo más alto que llamáis.
- Esperamos la instrucción, en el Padre.
* Ha de ser entonces, pues así le mencionáis.
- Sí, hermano.
* ¡El Padre os oye!
- Agradezco, que el Padre esté siempre con nosotros.
- Le pedimos de corazón, que nunca nos abandone y que mantenga sus bendiciones.
* Pequeños, lamentables golpes, como llamáis en vuestro vivir.
- Estamos con el Padre.
* Ya comprenderéis que no han de haber existido.
Sobre vosotros ha de comenzar.
- Hermanito, necesito tu energía en el nombre del Padre, para que me saque este dolor. Por favor, pídele al Padre que con tu energía me lo cure.
* Pequeña, no es en segunda instancia. Comprender debéis, que ya ha de estar.
- Gracias Padre.
* Al Padre agradecéis y bien hacéis.
- Gracias al Padre, porque siempre nos ayuda.
* Y a vosotros se os dice, adoración en nuestro Señor solamente debéis. Solamente, vuestros hermanos hemos de ser.
Se os dice nuevamente, acá en el cielo se comenta de vosotros.
- Y aquí están las pequeñas saltarinas.
* Pequeños, he oído todo cuanto habláis. Os solicito de vuestra paciencia, pequeño hermanito.
Conservad la bendición del Padre, por la eternidad hermanitos.
- Gracias.
- Bendiciones al Padre.
* YANEA GIZÁH.
SEGUNDO CONTACTO
* Corania.......
Pequeños, instancias del mensaje del Padre. Conservad compostura.
Entregáis adoración al más grande que conoceréis.
- Gracias Padre, por mandar a los hermanitos.
* Del cielo y un cielo.
¿Podréis entrar en tres?
Como así en vuestro universo, la sal ha de entrar en muchos.
¿Podréis vosotros hacerle, sin ser participes de vuestra sal?
¡Pensáis pequeño!
¡Pensáis en qué sal!
- ¡Somos la sal!
* Así ha de ser.
Se os dice por lo demás, el Padre observa sus hijos. (Hace rato ladra un perro y el ángel lo hace callar diciéndole)
¡SICHÁ MOFOHIANAFA!
Pequeños.......
- Hermanito, aquí estamos adorando al Padre. Estamos reunidos.
* La adoración en nuestro Señor, del corazón de sus hijos ha de ser la virtud de quien sí ha recibido.
¡De libros muchos!
¡Palabras en demasía!
En pequeños cantaros, que no han de dar abasto a un gran océano. Mas, veréis con vuestros ojos cuantas pequeñas vasijas han de haber.
Gran parte de ese océano, ya tenéis en vosotros.
- Estamos haciendo crecer las vasijas, para poder contenerla bien.
* Así ha de ser pequeña.
¡En el hoy pequeño!
¡En otros!
Pequeños hermanitos, recordad, del Padre sois, pues así le habéis mencionado.
¡Se os percibe!
¡Realmente se os siente, hermanitos!
- Ivio, por favor Ivio.
* IVIO
En demasía de corazón que tenéis de la Realeza de nuestro Señor, pertenecéis a un Reino, al cual debéis respeto.
- Así será.
* Sois pequeñas semillas, de una gran plantación, la cual desde el cielo nuestro Padre observa.
Cada sentir y cada emoción tenéis hacia nuestro Señor.
Y el amor, y el amor hacéis relucir, pequeños.
¡Que hermosura veros!
- ¡Que hermosura oírte!
- Agradecidos en el Padre, por enviarlos a ustedes.
* Tal como veis la vida que sois y tal como sois la vida que tenéis.
¡Tiempos pasados, que han de pasar!
¡Futuras esencias, que han de prevalecer!
Mas, la esencia de nuestro Padre que sois vosotros, la esencia de nuestro gran Señor,
pues en el Padre entregáis vuestro sentir. (Muy emocionado)
En hermandad comprenderéis el plan de nuestro hermoso Señor.
- Ayúdanos para que....... ¿?
* En vosotros estamos cada vez.
- Sí, lo sabemos. Te sentimos permanentemente.
* En vuestra oración además, conservaos pequeñitos.
- Así será. Es una responsabilidad y una promesa al Padre. La cumpliremos hasta el final.
* ¡Hermosos hermanitos, hermosos hermanitos!
- Dibaranayé.
* BARANAYÉ.
Corania.......
URIEL
* Del pergamino en mi mano.......
- ¡Bienvenido Uriel!
.......se os dice, pequeños hermanitos en el Padre estáis.
Cada palabra vuestra, en el cielo prevalecerá. No sea que debáis leerle en arrepentimiento de vuestra acción.
- Ayúdanos para que....... ¿?
* Se os manifiesta en eternidad de lo que sois, el compromiso que hacéis en el hoy.
La bendición conservar debéis.
- Gracias al Padre.
* ¡Comenzar debéis!
YANEA GIZÁH.
- Yanea Gizáh. Gracias por venir.
(El perro volvió a ladrar)
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Febrero 26 Del 2004
- En el nombre de nuestro amado Señor, eres bienvenido a este lugar.
* Divinidades en bienvenidas entre hermanos, ha de ser festejada pequeño.
Pequeña, aun no percibís razones del mundo en el cual vivís, del tiempo que llamáis vida.
Prevalece toda virtud de enseñanza, ante vanas esperanzas de aprendizaje.
¿Qué virtud en enseñanza entrega en provecho, a quien no aprecia su verdadero sentido?
La virtud del amor de nuestro Señor, sea en todo aquel que en comprensión acepte su palabra.
Se os ha dicho reiterada de las veces, no sois dependencia de vuestra suerte.
¿No sois vosotros acaso, la virtud de vuestro caminar, pequeños?
Mas os digo, virtudes en camino esperan el crecimiento de vosotros.
Cada hermano ha de entregar la esencia de su conocer, a pequeños que han de comprender.
Padres, comprensión en sus hijos. El Padre creador, comprensión en sus creaciones.
Amor que conocéis en una de aquellas, de las que llamáis sensaciones.
Desesperanzas en muchos, que han deliberado su caminar buscando nuevas barcazas.
¿Os percatáis?
Cada una de las aves ha de buscar nuevas cimientes, para nuevos nidos.
Mas os digo, percibís sensaciones del Padre creador. Vosotros sois quienes dais en entrega, finalidades en vuestro conocer.
No ha de ser lo que llamáis en vosotros, satisfacción en la belleza de lo que observáis, si alguno no comprendiese la esencia de la semilla que germina la belleza.
Vosotros mencionáis, uno debe ser el primero.
Vuestro mundo, estudios han de ser en vosotros.
¿Mas vosotros, comprendéis vuestros estudios?
Llamáis y mencionáis, en palabras que no comprendéis muchas de las veces.
Pequeñitos, tiempos de mejoras en vuestro pensar se aproximan y tiempos de consideración de aquellos usufructos del mal pensar, sobre vuestro mundo además.
Manteneos en el Padre, por la eternidad, pequeños.
Se os dice en manifiesto, jamás os hemos abandonado.
Conservad la bendición del Padre por la eternidad, pequeños hermanitos.
YANEA GIZÁH.
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Marzo 01 del 2004
* Senda que los vuestros han de seguir. Barcazas que alcanzan el horizonte, gozan del aura de vuestro sol.
Pequeño, se os ha oído en miles de instancias.
Tiempos que llamáis vosotros de comienzo, han de presentaros.
Grandes expectativas, que no han de superar muchas de las pensadas, pequeño.
Realidades a vuestro alcance, el Padre presenta, mas sabréis reconocer instancias, pequeño.
Oiréis de los vuestros, la hermosura de vuestra luna. Oiréis de los vuestros, el hermoso panorama.
A muchas naciones, muchas entre aquellas, el mensaje del Padre se ha de indicar y muchas de aquellas no han de obedecer.
Reinados y reyes, rebelados a la verdad del Padre.
Pequeñitos que han de obedecer en esencia a nuestro Señor, del cual sois parte pequeño.
Mas, lo que han de esperar entre vosotros, indicado ha de ser.
Mas se os dice, que en vosotros hemos de estar hablando.
Jamás os sintáis abandonados, pues ya estamos entre vosotros y vosotros entre nosotros.
¡La esencia de vuestra generación!
Ha de proseguir, lo que fomentado entre vosotros ha de ser.
Comprenderéis en el Reino, muchas de las interrogantes, pequeño. Mas, seguir debéis entre vosotros, pues en el Reino no han de existir aquellas.
Se os siente pequeño, mas os percibo. Sea el amor de un hermano en vos, pues así le he de sentir además de vos.
Toda necesidad y todo dolor, suplido por el Maestro ha de ser.
* VENID A MÍ, TODOS AQUELLOS CANSADOS Y TRABAJADOS, PUES DESCANSAREIS EN MI HOMBRO *
.......Ha de decir el Maestro.
Ya veréis, como motivos han de haber entre vuestro vivir, siendo causas de gozos y felicidad entre hermanos, pequeño.
- Así será, hermano.
* Aquella luna mencionada, luminosa en aquel velero que oiréis, os dará el paso del comienzo de lo que formareis, pequeños hermanitos.
Ya el Padre sobre vosotros ha extendido su mano.
¡Benditos sois, hermosos y amados hermanitos!
¡En sabiduría actuareis!
¡Serenos además!
El Padre sustenta vuestra decisión.
Ya veréis las aves volar, ya veréis hermosos plumajes.
Conservad la bendición.
YANEA GIZÁH.
- No lo olvidaré.
OTRO CONTACTO
* Pequeño.
¡Oíd!
¡De un soplo de vida, nace la vida!
¡De un soplo en los cielos, el cielo se abre y el Padre os observa!
¡De un soplo, veis vuestro vivir!
Mas nuestro Señor, sustenta la vida en vosotros.
Alas en libertad hacéis en el Padre, pues entre hermanos veréis la esencia de aquel soplo de vida.
Pequeños y pequeñas, pues os oímos.
- En cada momento.
* Conoceréis vuestro caminar y veréis vuestro descanso.
Informados sois, como se os dijo.
Ya veréis como vosotros mencionáis, las sorpresas del Padre.
¡Mi pequeño hermanito!
- ¡Te quiero tanto!
* Y ha vuestro lado hemos de estar, pues os oímos en cada instante de vuestra oración.
Conservad la bendición del Padre, en la eternidad, pequeñitos.
¡No olvidéis al Maestro!
- Jamás.
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MARZO 25 DEL 2004
- El nombre de nuestro Padre, nuestro Señor, bienvenido a esta casa, hermano.
* Corania.......
La virtud del Padre, en bendición a sus pequeños.
¡Pensamientos miles en desunión!
¡Desuniones miles, en malos pensamientos!
Se os dice nuevamente, con vosotros hasta el final de los tiempos.
- Así es hermano.
* En confianza del camino que seguís, cada uno al Padre debéis, alabanza, convicción, certeza. Vuestra entrega.
¡Tiempos, tiempos en desunión!
Se os dijo en ciertas instancias, variadas esferas alineadas a la vuestra, os darán aviso de vuestra desunión.
Corania.......
El amor del Padre sobre sus hijos. Jamás dudéis del amor vuestro, hacia el Padre.
Pequeños hermanitos, conjeturas miles en vuestros pensamientos.
¿Realmente, confiáis en vosotros mismos?
- Sí.
* ¿Realmente, en el Padre hacéis vuestro caminar?
- Así es.
* Informad a los vuestros, cada mirar y cada escuchar, sobre vosotros ha de estar, bajo voluntad de vuestra propia conciencia.
La esencia del Padre es en un hijo, por la eternidad que vosotros debéis conocer.
Cada vez que deis atención a muchos, mencionando al Padre de aquí y de allá, alertas debéis estar.
¡Seguros en vosotros debéis estar!
Mas, se os oye en vuestros pensamientos, en cada una de las instancias de las que vivís en vuestro tiempo.
Cada hoja del punto más alto, ha de observar la tierra en el punto más bajo. Su esencia ha de volver a los cielos y a de contemplar un nuevo amanecer.
¡Ya veréis pequeños!
El Padre en vosotros ha de estar.
¡Conservad la bendición que se os ha brindado!
YANEA GIZÁH
- Yanea Gizáh hermano, no lo olvidaremos.
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