| Conventual de San Benito |
GALERÍA DE CARLOS V
El conventual de San Benito es el actual escenario del Teatro Clásico de Alcántara. En sus tiempo, fue la Casa Prioral de la Orden Militar de Alcántara, construido en 1550 en tiempos del Emperador Carlos V. Es una inmensa fábrica de estilo Plateresco, construida en sillería de granito y comprende el conventual propiamente dicho, la hospedería y la iglesia.
En el conventual aparece con profusión la heráldica de Carlos V, el águila bicéfala , y tiene en su interior capillas con enterramientos de personajes famosos , principalmente tres: La capilla de don Nicolás de Ovando, Capitán General de las Indias, situada a la derecha del altar mayor, estando próxima a ésta la capilla del comendador de Piedrabuena don Antonio Bravo de Jerez, cuyo túmulo funerario fue trasladado, para su conservación, a la iglesia parroquial de Santa María de Almocovar donde aún puede admirarse en perfecto estado de conservación. A la izquierda del altar mayor se encuentra la capilla de Santillán y próxima a ella, la Sacristía de la cual parte una bella escalera de caracol que llega a la techumbre del edificio. El arquitecto directo de las obras fue el Maestro Pedro de Ibarra que también trabajó en la construcción de la catedral de Coria.
Aquí vivieron los freires de la Orden de Alcántara habiendo tenido con anterioridad otro Convento que fue desechado por estar lejos de la villa y en lugar malsano. Ha sufrido diversas vicisitudes históricas siendo saqueado principalmente por los franceses durante la guerra de la independencia, expulsando a sus moradores y convirtiéndolo en cuartel general para su tropas, llevándose cuando se marcharon todo cuanto pudieron, entre otras cosas, un recetario de cocina que ya en Francia fue descubierto por la mujer de uno de los generales que ocuparon el convento, el general Junot. Este rico recetario de cocina fue muy divulgado en la vecina nación hasta el tiempo que hoy se afirma que la base de la cocina regional francesa procede del recetario hallado en el conventual de San Benito. Obras de incalculable valor artístico fueron expoliadas: imágenes valiosas, retablos de sus altares, magnífico órgano, archivo y biblioteca reunían la principal documentación de la Orden de Alcántara. La iglesia es monumento nacional. La desamortización de Mendizábal acabará con la Orden de Alcántara y su Convento, que ahora es propiedad de Iberduero por la cual ha sido restaurado y cedido a la Fundación San Benito